Si lo tuyo es colaborar --- > Buy Me a Coffee

martes, abril 07, 2009

De Microtendencias, de Tejer Chambritas, de Dormir Menos, de Tendencias Micro, pues.


Unos rezan a Dios, otros sacrifican animales, otros toman su pata de conejo y otros hacemos todo lo anterior y también leemos, con el mismo objetivo y obteniendo el mismo resultado, libros de tendencias.

¿Para qué?

Para saber del futuro y poder atisbar qué es lo que viene, de qué tamaño y sobre todo si lo podremos aprovechar. Bueno, para otras cosas. Sobre todo para que el destino se decante hacia nosotros, su humilde servidor y compañía.

Pero como el futuro es medio complicado de saber, y como Dios no da claras trazas de escucharnos, menos de apoyarnos (afuera no tengo ni los Ferrari, ni los Porsches, ni los Chevy siquiera, caramba), los animales son caros y eso de sacarle sus entrañas se me dificulta y no ha salido el libro de Dummies correspondiente para que me explique los atajos para llegarle a los entresijos sin mancharme de conejitos, palomitas y cabritas y cabritos, así las cosas sólo queda leer libros de tendencias a ver que viene en el futuro oscuro por venir.

Microtrends, de Mark J. Penn, de 2007, es algo así como la antítesis de Megatrends, Megatendencias, el libro que escribió en 1982 el futurista John Naisbitt al respecto de cómo las Diez Nuevas Direcciones de Cambiar Nuestras Vidas o sea las tendencias globales que había descubierto, iban a cambiar la faz de la Tierra. Puede que no la hayan cambiado del todo en sí pero al menos hicieron un buen ruido. (Luego en 1999 vi en persona a Naisbitt en una conferencia y me autografió su libro de Megatrends 2000.)

(Por otra parte, en una presentación con un alto jerarca regional de un alto partido político de ideas un tanto no tan modernas, se me ocurrió mencionar en los slides la tendencia que saqué de Megatendencias y en la cual creo, la de “High Tech-High Touch”, de la que el Iphone es el sumo representante, y al hacerlo sólo conseguí ruido de grillitos y miradas incómodas de unos a otros de entre los presentes, de hecho, fue la junta de presentación más tarde que he hecho en mi vida, las 3:20 AM, hará ya tres años. Ignorantes. Yo sobre todos. Quien me manda no conocer de antemano a mi público. )

Microtrends y similares son un poco como esos libros que forman (o tratan de erigirse en) la brújula de nuestros tiempos de confusión en los que todo mundo quiere saber a dónde ir sin sufrir las consecuencias del doloroso aprendizaje que jamás es en cabeza ajena sino en la propia…

El caso es que el mentado libro es muy interesante y asegura que las Microtendencias son las que demuestran que el tamaño sí importa y eso ha de ser porque son ya considerables como para hacerse notar en todo el mundo, sólo hay que saber mirar y como llegarlas a entender.

Un poco como el tema de The Long Tail, o de la Larga Cola que habla de todos aquellos productos que no son tan de Top Ten o Top Hundred más vendidos, y que más bien son de Top Hundred Thousand pero que cuando se acumulan estos en sus valores de demandas tan distendidas también dan la batalla a la hora de que la gente los va pidiendo. Solo es cuestión de tiempo. Y de logística.

Microtrends  para esto trae una serie de temas separados, como si fueran artículos, en los que describe con cierto cuidado y detalle cada una de setenta y cinco microtendencias que cada persona interesada en el futuro debería de tener en cuenta, supongo que colateralmente con las Megatendencias, por supuesto.

De lo que habla el libro es que en una población determinada de un país, ya un uno por ciento de ella es una megamultitud en realidad, pudiendo ser ésta de más de uno o dos o tres millones de personas, y que eso no es nada despreciable para nuestras épocas… Como siempre, el problema es llegar a ellas. A distinguirlas entre la multitud mencionada.

El uno por ciento de México es ya 1.15 millones de habitantes, insisto, nada despreciable población.

Si tan sólo levantaran la mano… sino pregúntenle al Peje cuando hace algo así en el Zócalo en sus asambleas. Él sí sabe de Microtendencias.

Por decir, tenemos en el libro las Microtendencias dedicadas a:

Solteros del Mismo Sexo. Hay más accidentes por testosterona en muchachos que en muchachas, lo que quiere decir que de alguna manera la naturaleza compensa que haya más hombres en proporción al tiempo de nacimiento que mujeres…y con el tiempo además de estar ganando mas ellas sus espacios, por causa de los accidentes y muertes, hay cada vez menos hombres disponibles, lo cual significa buenas noticias para estos, pero malas para ellas… En alguna manera esto se puede observar, sobre todo en la búsqueda de hombres desocupados a ciertas edades más que de otras. Pero en China, habrá más de 40 millones de jóvenes sin tener pareja debido a la regla de su gobierno de limitarse a un solo niño, y como de cierta manera se hacía preferencia a los hombres… ahí tienen las consecuencias.


Mujeres Jaguaras o Cougars. Mujeres mayores que hacen citas con menores que ellas. Tipo Mrs. Robinson, la mujer de la película de El Graduado, de Mike Nichols en la que sale Anne Bancroft con Dustin Hoffman. Las mujeres que tienen la iniciativa para salir o aceptar salir con chicos menores que ellas, a menudo mucho menores, están siendo cada vez más y más.

Romances de Oficina. El 60 por ciento de los empleados en USA han tenido un romance ahí mismo, en ese sagrado templo de dedicación y trabajo que es la oficina. De aquí viene lo de Colegas en Matrimonio o de Parejas Académicas, temas que van también en ascenso.

Parejas de Viaje. Aumento de parejas que viajan lejos entre ellos debido a su trabajo,  tres millones de personas en Estados Unidos viajan hoy para trabajar y se la pasan lejos entre sí de ciudad a ciudad.

Trabajadores Conmutadores Extremos, o sea, los que se trasladan (conmutan) por más de 90 minutos de viaje de su casa a su trabajo… lo cual en México, o al menos en la Ciudad de México y Monterrey, ya eso es una realidad cotidiana (lo cual genera a su vez una fuerza de trabajo considerablemente cansada que se la pasa durmiendo en los transportes hacia su lugar de trabajo con todo y sus consecuencias en sus respectivos rendimientos diarios y domésticos, un tema a ser estudiado). En ciertos casos eso ya no es vivir en los suburbios, que según esto, ya son llamados exurbios  hay personas que hacen 600 kilómetros de ida y vuelta DIARIOS, el record… (Yo hice algo así como menos de la mitad, 240 kilómetros diarios, durante seis meses) Me pregunto, ¿eso será vida? ¿O habrá opciones? Esto se debió más que nada a la gasolina de precio bajo, a los precios altos de los centros de las ciudades, a los deseos de vivir lejos de esos lugares atestados y llenos de tránsito. Quién sabe si esa tendencia se revertirá o se consolidará en estos tiempos tan complejos que vivimos.

Familias Interraciales. Tres millones de matrimonios en USA lo son. Tres millones. Un chorro de gente. Cada vez la gente es mas ciega a la raza, como todos lo vemos con Obama y antes con Tiger Woods y antes con Will Smith y antes con Eddie Murphy y siempre con Michael Jourdan y... Lo de los matrimonios interraciales es pues lo que se podía decir, inevitable de suceder.

Musulmanes Moderados. Pero solo en USA. En todas partes del mundo no son tan moderados y ese es un problema de nuestros tiempos. Entre muchos otros problemas.

Odiadores del Sol. Good Day Sunshine… bye bye al buen padre Sol con sus buenas vibras que se convierten a través de malos malos rayos ultravioleta debido a terribles terribles efectos de calentamiento global en feos feos melanomas en la piel. Quizá con el tiempo, bronceados tipo herederos de fortunas o gente del jet set mexicano conocedores más de Careyes que tú, o motivadores de alta escuela, no se vean ya sanos y saludables, sino a verse con claras u obscuras proclividades a enfermarse. Tal vez, todo puede pasar. La industria del bloqueador, en ascenso. Compren sus acciones. O sus raciones. 100+.

30-Winkers. Los que duermen menos cada vez midiendo en horas diarias dedicadas al sueño… los que duermen menos porque se pasan el tiempo trasladándose más, cosas así, o el argumento aquél de “dormir menos para vivir más”, que yo lo traigo como bandera. Sí: si duermo en lugar de una tercera parte de mi día (ocho horas al día), una cuarta parte (seis horas diarias), ya gané una doceava parte de consciencia (o sea, dos), de vigilia, de tiempo para hacer mil cosas. Dos horas más robadas al día. Así que si viviré por decir 30 años más (recemos), en lugar de pasar dormido 10 años (la tercera parte), sólo pasaría dormido 7 años y medio (la cuarta). Y ganaría así 2 y medio años despierto para hacer mil cosas que tengo pendientes. ¿Será? ¿Se podrá? Sepa. Ya les contaré.

Elites Impresionables, o ¿quién es quien piensa qué? Los más educados se van por carácter, afirma el libro, según datos obtenidos, más que por plataforma a la hora de elegir candidato…  los más educados son los que escriben, opinan, salen en los medios. Que si les cae bien o mal el candidato o candidata, así es como se guían en sus preferencias, más viscerales los muchachitos y muchachitas. Pero la masa es al revés, es más analítica, supuestamente. Ya lo veremos en estas elecciones en México, próximamente.

Otra microtendencia, la de los votantes que hacen ganar la elección, los Votantes Bisagra, que siguen siendo importantes y difíciles de encontrar o de seducir. Y todo mundo con tanta cosa se cree gurú que pudiere repetir el ejemplo de Obama (el “se los dije, goddamit”, ajá, como no) y su uso heterodoxo de los nuevos medios de comunicación. Como si con transmitir mensajes políticos en los celulares en una plaza comercial con Bluethooth pudieras convencerme de votar por tal o por cual. Me llegaron dos el otro día y de plano me irritó. Y sí, esas multitudes “bisagras” son las que vuelcan las elecciones de manera inesperada más que con el que dicen que es el “voto duro”, del que presumen los conocer comentaristas que supuestamente saben del tema. Y como quiera les pagan, aunque pierdan. Godddamit.

Militantes Ilegales. Son los que salieron a la calle a protestar por lo de las reformas migratorias y por el apriete de Migración hace dos años a las calles de cientos de ciudades en USA sin que les diera miedo la luz del sol y de las autoridades. Bien por ellos. ¿Tendrán resultado? Sepa. Ya veremos. Pero ya están saliendo.

Tejedores Jóvenes. 20 millones de americanos andan tejiendo sus chambritas, y eso sí que no lo entiendo. No. No. No. No. Y no.

Francotiradores Aspirantes.  Hay una frase de esta gente adoradora de armas que es de lo más… ¿qué? Signo de nuestros tiempos: “Dios, dame la serenidad de aceptar las cosas a las que no puedo disparar, el coraje para dispararle a las cosas que sí puedo, y la sabiduría para esconder los cuerpos…”. En una encuesta reciente a chavos de entre 16 y 26 años en California, al preguntarles que harán en los próximos diez años, entre los respondientes un 12% dice que se casaran, otro 12% que estarán en una universidad, un 37% trabajando, y 1% dice, muy tiernamente, que será francotirador... Sí, de esos de mirilla y retícula y bang preciso. Como cambian los tiempos, caramba.

Locos por la Cafeína. Agua embotellada, o sea, agua simple de la llave glamourizada (qué gran negocio, agua sola, agua sola de la llave que te la venden, sí, te la venden, y sí, la compras, oh sí),  Starbucks y la starbuckización del mundo (otro no-sé-qué-tan-duradero gran negocio), las dosis de las bebidas ultracafeinadas, para darnos una idea: una Coca Cola bien fría de 355 ml tiene 34 mg de cafeína, y un Red Bull tiene 120 mg. Todo en ascenso para permanecer despiertos. ¿Para poder dormir menos?

Mi microtendencia favorita: los Long Attention Spanners.  Sorprendente el ascenso de páginas de 385 a 485 en el promedio del libros bestseller aparecidos en tan sólo diez años, del 1994 al 2004, esto es de pensarse bien y analizar (son buenas noticias para mí, mis dos novelas rondan las 500 páginas, en dos años estaré de moda, yesssss!). La gente quiere leer más y más, al parecer. El libro último de Harry Potter supera las 700 páginas, ¿no? Tal vez no todo está perdido y lo de echarle la culpa al Síndrome de Déficit de Atención por los problemas de nuestro tiempo, por ello, por tener que dedicarles menos ídem a todo lo importante, relevante y significativo de la vida, con resultados a ojos vistos desde tener necesidades de satisfactores inmediatos y gratificantes intensos reflejados como por decir en videos más rápidos en cuanto a edición se refiere, a comerciales más intensos, a películas de acción y programas de televisión siempre en movimiento, cosas así, pero no, al contrario, esta microtendencia muestra una atención que va en aumento. ¿Qué les estaba diciendo? Ah, sí. Tal vez la gente quiere algo más de diversión y entretenimiento por su libro. O por su dinero. O al menos que le dure el placer.

Millonarios que Viven por Debajo de sus Medios: Hay seis tipos de millonarios, eso no lo sabía. Tienen su propia clasificación y su ejemplo. 1.- Los Maestros del Acuerdo o Trato,  ejemplo Gordon Gekko (11% del total). 2.- Los Altruistas, ejemplo Bruce Wayne (17% del total). 3.- Los Triunfadores en Secreto, ejemplo Charles Foster Kane (17% del total).  4.- Los Perseguidores de Estatus, Scarlett O’Hara (18% del total). 5.- Los Ahorradores Satisfechos, ejemplo Oliver Wendell Douglas, el de Green Acres o Granjero Último Modelo (sí, referencia de televisión obscura para menores de 45 años), (24% del total). 6.- Los Herederos Indiferentes, ejemplo Arthur, el Millonario Seductor, (13% del total). Y que realmente viven como nosotros, trayendo carros baratos, para que la gente no sepa eso, que son millonarios. Como Hugo Reyes, Hurley, de Lost (¿lo vieron ayer?? Wow.)

Bancarrota Como un Estilo de Vida, o como estrategia inteligente. Cada vez más americanos se rinden a la bancarrota sin que se sientan avergonzados. Ahora es una herramienta de progreso más que una mancha en el expediente. Cada vez la gente lo aplaude más. Increíble, ¿no? Cuando todo falle, bancarrota, no suena mal. Cuando todo falle… se me ocurre algo…

La microtendencia de la atracción de trabajar en un Empleo sin Motivo de Lucro también está en aumento. Es chic. Siempre ha sido chic. Excepto cuando debes de pagar las cuentas. Al menos en México y cuando no perteneces a la clase ejecutiva.

Tatuajes y más Tatuajes,  uno en tres jóvenes de 21 a 29 años tiene uno. Más de treinta millones de americanos lo tienen… Y pensar que se decía que si tenías uno de ellos no te darían trabajo. Ajá. Ya veremos.

Mujeres que Compran Automóviles. Cada vez mas son mujeres las que toman las decisiones de los carros a comprar y las llantas y los talleres para llevarlos y sus aditivos y sus estereos de sonido y demás. Y la industria que no le pone atención, insisten en hacer publicidad para hombres. Y esto lleva años, no es una microtendencia. Vean el caso de la familia nuclear y su decremento. Y eso no es microtendencia, afirmo.

Música Clásica en Ascenso. Muchos pensarían que va de salida, pero no, las cifras lo atestiguan. Más conciertos, más clases de instrumentos. Qué bien, ¿no?

Junkies de los Números, no de cómo se sacaron, sino de las explicaciones en las series de TV. Eso hace que la gente se sienta más inteligente, ver como el protagonista usa herramientas para llegar a la solución, el problema es ese, que ver un programa así y disfrutarlo no te hace más listo necesariamente. Programas como House, Numb3rs y así por el estilo, llegan a resolver complejos acertijos criminales o médicos como si tú y yo comiéramos manzanas. Si al menos eso lo promovieran en las escuelas, el intelecto, la reflexión, el pensar, el resolver problemas.

Mamitis en Italia. Y en México y en todas partes, los mayores de edad se están quedando en casa de sus padres, digo, pues si me siento tan cómodo aquí, en la casa que me vio crecer, madurar, pues, para qué demonios me voy de mi hogar. ¿Qué es lo que tienen en la cabeza? Y sucederán escenas como: “Mamá, no soporto verte planchar a tu edad, batallando con todo eso, tu espalda doliendo y quejándote en silencio… ¿no podrías irte a otro cuarto a hacerlo?”

Y bueno, así hay muchas más microtendencias. No son estas quizá las más relevantes, pero sí de las más significativas.

Yo por mi parte, buscaré saber que tiene de terapéutico el tejer bufandas, algo debe de tener para que ya sea relevante.

Ahora díganme, ¿no les gustaría dormir menos? Así vivirían más. Leer más libros, ver más películas, mil cosas mil, ¿no?

¿Seguros? Ok, como gusten…

Conste.

sábado, marzo 14, 2009

SOBRE WATCHMEN, CUENTOS, HISTORIETAS, COMICS, NOVELAS GRÁFICAS

Al principio le llamábamos cuentos, lo decíamos así en nuestro lenguaje cotidiano: “cómprame un cuento”, “¿dónde dejaste  los cuentos?”. La palabra clave era pues, “cuentos”. Al menos en Tampico y en Monterrey, circa 1970.

Nunca le decíamos “historietas”, o “revistas”, menos “comics”. O “cuentitos”.

Pero los leíamos desde que teníamos uso (aparente, como ahora) de razón, hace cuarenta años. Ahora yo tengo cuarenta y seis, y le sigo.

Siempre con la cuestión de seguir con la premisa absoluta del binomio narrador-audiencia.

Detalles, o mas bien, conceptos importantes a tomar en cuenta como La Suspensión de la Incredulidad.

Eso es básico. No es creer, sino CREER. No es lo mismo. Es complicado lo sé.

Y es que, dime lo que quieras pero, sí, no hay superhombres. No hay seres de otra galaxia con poderes. No hay fuerza sobrehumana. No hay personas que trabajan de noche vestidos con mallas. Pero lo vemos y aceptamos con tranquilidad.

Otro concepto: La Cuestión del Asombro. Leí durante muchos años los mismos comics. Los de siempre. Superman y sus mismos villanos y retos de los sesentas. Batman y sus mismos villanos y retos de los sesentas.

En los setentas Batman cambió. Se hizo más serio y oscuro. El dibujo se hizo más interesante. Podría nombrar escritores nuevos (Archie Goodwin era especial), pero los dibujantes, eran más geniales, más experimentadores, y son los que se quedaron mas con uno: Dick Giordano, Jim Aparo y sobre todo Neal Adams. Más estilizados. Superman tenía a Curt Swan y era fantástico y realista a la vez.

Pero las historias. Aún tengo muchos comics de Editorial Novaro en mi poder. Son joyas cotidianas. Están ajadas, lejos del Near Mint o sea, prístinos, que marcan los actuales canones de la conservación de comics. Nunca se revenderían a precios prime rate.

De hecho los comics mexicanos ahora con Editorial Vid cuestan probablemente alrededor de lo mismo de hace 30 años ajustando dólar y peso y sus respectivas inflaciones.

Pero la calidad de impresión de hoy es impresión-ante jamás incomparable con aquella.

Y nunca olvidar que todo esto es puro negocio. Detrás de Batman y Superman, DC Comics. Detrás de DC Comics, Time-Warner Communications. Detrás del Hombre Araña, Hulk y Iron Man, Marvel Comics. Negocios. Y todo lo que es negocio lo es, lo que no es negocio, no lo es. Simple. Reportes financieros, gerencia, dirección de empresa. Dinero entra. Dinero sale. Industria.

Las cosas funcionaban así, era una fábrica. Escritores y dibujantes pagados por contrato, creando por turnos y sin ser dueños jamás de lo que hacían. Creando sueños, ideales, grandezas, creando cuentos e historias, creando mitología, creando leyendas y hazañas. Así los disfrutábamos. Y cobraban por quincena. Y tomaban sus vacaciones y entraban a las 9 AM.

No les exigíamos gran cosa. Eran sólo “cuentos”, caramba.

En esos años después, los ochenta, hubo muchos cambios. Desapareció Editorial Novaro. La crisis perenne mexicana. Me hice hombre, planté un árbol. Ah, no, esa parte no, perdón. Sigamos, sí: dejé de comprar comics. No tenía sentido. Incluso Fantomas desapareció desde mucho antes.

Con el tiempo cambié a Heavy Metal, la fabulosa revista de aquellos años setenteros y ochenteros. No más “cuentos”. Estos de Heavy Metal eran comics para adultos, fantasía, ciencia ficción, violencia, sexo. Franceses, españoles, norteamericanos, ingleses, crudos, salvajes.

Y en ese inter se relanzó Batman y Superman en DC sin yo saberlo a detalle (cada 5 o 6 años lo harían para captar nuevos lectores). Leí historias fascinantes de Batman por Vid, “Las Diez Noches de la KGBestia”, genial, impresionante, con escenas que ni en el cine. De Superman ya se veía diferente con la mano de John Byrne. Más intenso, más dubitativo, más real.

Hablo de los 80’s, a mediados.

Seguían los años. Nada nuevo al respecto. En 1991 veo y compro comics de Star Trek, excelente dibujo y buena representación del ambiente del fascinante programa de la TV. En español nos llegan comics como Batman: Año Uno. Muy bueno. Un tal Frank Miller. Nada más. En ese momento no me interesa comprar más comics de momento. Hay mucha variedad. ¿Cuál comprar?

Pero un día, Santiago, un muy buen amigo de un muy buen amigo, me dice, “lee esto, es otra onda”.

Lo miro y veo un libro, trade paperback, dice por ahí. Una carita sonriente, una mancha roja dominando el circulo amarillo, sangre presumiblemente. El nombre en un costado, cosa rara: Watchmen.

“Es otra onda”, me quedé pensando, “¿qué quiso decir con eso?”

Lo leí poco a poco. Eran doce comics reunidos en un libro. En cierto modo era demasiada lectura de golpe.

Interesante, me dije, en principio nadie conocido. ¿De DC Comics? ¿No trabajan ellos únicamente con el universo de superhéroes conocido? Batman, Superman, Joker, Luthor, Green Lantern, Flash, Hawkman… (en alguna parte se dejaron de traducir los nombres de estos personajes) no aparecían.

Pero había circunstancias curiosas en Watchmen. Alan Moore lo escribía. Dave Gibbons lo dibujó. Nombres para apuntar y recordar. Estilo sobrio. Páginas de tres por tres cuadros, en la inmensa mayoría. Frases tomadas de canciones de Bob Dylan. Cuando vi referencias a Desolation Row y a All Along the Watchtower, RELACIONADAS AL PIE DE LA LETRA con el capítulo que acababa de leer, la resonancia cultural y emocional dentro de mí fue absoluta.

¿QUÉ DEMONIOS ESTABA LEYENDO?

Esto no era un comic, era un libro, una novela ilustrada o algo más complicado de explicar.

Historia tras historia, personaje tras personaje, intrincadas relaciones entre cada uno de ellos, el uso del tiempo, los flashbacks. Del creciente ritmo de tensión de que algo inminentemente terrible pasará. Del comic de piratas dentro del comic. De las historias dentro de la historia representadas en otras formas inusuales para un comic: entrevistas, capítulos de libros, diarios, reportes psicológicos, noticias, revistas, artículos.

Esta era una historia que ahora, como pocas veces, nos exigía esfuerzo para entenderlo, para desentrañarlo, para irle captando en todas sus sutilezas y matices.

Situaciones políticas realistas-fantásticas, historias alternativas: es 1985 y Nixon gobierna todavía,  la Unión Soviética amenazando Europa. Horrores, crímenes, intrigas, sexo, conspiraciones, misterios, todo en un mismo comic ordenado en procesión correcta, lógica, ineludible. Inaudito para el medio.

Watchmen me marcó de manera determinante.

Ese comic, Watchmen, y al mismo tiempo leer el Sandman, de Neil Gaiman, y el Dark Knight Returns, de Frank Miller, me indujeron a pensar que el comic ya había cambiado, ahora sí y de lleno. Incluso abandoné Heavy Metal.

Ya no eran cuentitos, cuentos o historietas, eran comics y eran un medio de expresión legítimo que exigía y exige de su lector inteligencia, sensibilidad, deseo de entender, de ser retado a captar lo que es sugerido, que al contrario de causarnos evasión (y así y todo, que son también entretenimiento sin pretensiones, igual que las películas, igual que las novelas, igual que las obras del mundo serio de la cultura en algún momento de su apreciación), nos hacen pensar y gozar como cuando leemos la literatura “legítima”.

Y eso ya era posible en este caso, gracias a un comic.

A una historieta.

A un cuento.

A Watchmen.

 

domingo, febrero 15, 2009

LAS NUBES DEL FUTURO POR VENIR



Siempre podemos practicar el juego de SEPARA AL MUNDO EN DOS TIPOS DE PERSONAS. Sí saben, ¿no? Que hay dos tipos de personas. Las que saben y las que no saben. Las que necesitan saber y las que no necesitan saber. Las que sabrán y las que nunca sabrán. Las que separan al mundo en dos tipos de personas y las que no lo separan.

Dicho así las cosas, sigamos con el tema de la nube computacional. Pero antes…

Hay muchos nombres que empiezan a hacer buzz después de cierto tiempo en las esferas de la tecnología aplicada. Dícese de la “tecnología aplicada” aquella que está designada a ser consumida por nosotros y cada uno de los usuarios. Dícese de “usuarios” todos aquellos nosotros que utilizamos computadoras, accesos a internet entre muchas tareas que son significativas para nuestras actividades. 

Yo no sé a ciencia cierta cual de todos esos nombres detrás del buzz es el que pegará o cual es el que sólo estará ahí como de etiqueta de algo que siempre será conceptual y que todos lo olvidaremos con el paso del tiempo. Y en ocasiones esos se olvidaron porque todos teníamos prisa de alcanzar el siguiente nombre. Hay prisas siempre por estar actualizado, ustedes saben. Siempre llegar con la novedad con los amigos antes que nadie. 

De aquellos nombres de antaño brillaba VisiOn, una suite de 1983, demasiada adelantada a su tiempo y que reuniría lo mejor de las hojas electrónicas con los procesadores de palabras de la prehistoria. Demasiada cara, demasiado pesada para los equipos de la época (128 Kbytes de memoria, discos duros, carísimos, de 10 Mb).  O consideremos doce años después, 1995, a la tecnología Push que significaría que accesaríamos los streams de aplicaciones a como se nos pusieran (un concepto raro en sí mismo), ellas sirviéndonos a nosotros, no como lo hemos hecho, en que nosotros solicitamos la aplicación. Tampoco tuvo éxito. Y seguimos eligiendo la aplicación después de 14 años, en el año del señor de 2009. 

¿O alguien se acuerda de la WebTV? Internet desde tu televisión. Incluso vi anuncios en camiones urbanos. Tu acto de recopilación de información solitario favorito desde tu tv normalmente socializada. Los niños esperando ver su Cartoon Network mientras checas tus correos. O tú queriendo ver tu site de noticias mientras esperas a tu mamá a que termine de ver su telenovela. Por supuesto que falló estrepitosamente. (Haberme preguntado que pasaría, que caramba). 

En el hoy por hoy están las nuevas palabras que hablan de futuros. Unas son las redes semánticas. Bueno, esa son respaldadas por ni más ni menos Tim Berners-Lee, el creador de la World Wide Web y del HTML y del HTTP, y tiene quizá un futuro interesante y sobre todo, realista. 

O tenemos la cuestión en sí del macroconcepto de Web 2.0, que abarca demasiadas cosas para demasiadas personas. Algo así como que esta vez la cosa es personal, a lo largo y ancho de la misma galaxia y mil aplicaciones que nos potenciarán nuestras actividades y nuestras productividades. 

Según mamá wiki, Web 2.0 no es más que la megapersonalización de las plataformas y aplicaciones con las que los usuarios trabajamos. Fue designada como tal en 2004 en una conferencia y más que nuevas aplicaciones, se le distingue así a la filosofía de uso enfocada a la socialización de la red, llámese esto sobre todo a la compartición de aplicaciones o de archivos a nivel micro y macro a lo largo y ancho de todo el mundo cibernético. 

Entonces, dice wiki, Web 2.0 describe el cambio de tendencias de la tecnología de la web para ampliar la creatividad, las comunicaciones, la colaboración y la funcionalidad de la red. 

De hecho se afirma, continua Wikipedia, que los conceptos de Web 2.0 han conducido al desarrollo y evolución de las comunidades y culturas como los sitios de redes sociales, las mismas wikis, los youtubes, los blogs, los twitters, los RSS y demás lindezas que ya son de dominio público. Y otros más dicen que Web 2.0 no es más que un nombre comercial del cual las empresas se pescan, trepan, o se hacen autoreferencia para adentrarse en la mente del technoratti-to-be o del technoratti-wanna-be

Digo, de algo estas gentes tienen que vivir, ¿no? si no hay una obsolescencia planeada como en los automóviles (paulatina y algo de estacional en sí misma) y se está trabajando de mano con la Ley de Moore respecto a los procesadores algo deben de buscar las empresas con la Web 2.0, denomínense así en conjunto a ese complejo tecnológico-industrial basado en la plataforma Wintel con quienes hemos trabajado en los últimos 28 años. Ya toda una vida. O vida y cuarto.

 Y llegamos ahora sí a la tecnología Computación en la Nube, o Cloud Computing. Supongo que se llama así porque cuando se designaba a Internet en los diagramas computacionales solo ponían una nubecita.

 Así que la idea detrás del concepto es que lo que es el término “computación” estará en la nube misma. 

Hay personas que dicen que eso de la computación en la nube es una vacilada. Pero ya hay quien dice por otra parte que ya existe, como por ejemplo en el clásico caso de SETI@home, el proceso ese global que utiliza tu poder computacional de tu maquina casera o de oficina conectada en el gigantesco esfuerzo de unir una red inmensa de PCs de usuarios sin conexión o relación entre ellos, que se convierten a la hora de estar inactivas (cosa que sucede muy seguido) en un gigantesco hervidero de poder computacional fraccionado que en conjunto forman algo imponente. Al menos no te da remordimiento que tu PC se quede prendida gastando luz. 

Bueno, eso es una nube computacional. Un conjunto de computadoras que accesan un conjunto de datos, los descomponen como deben y entregan su resultado. ¿Es para tu utilidad práctica? No. Pero es un buen comienzo. 

Lo mismo dicen del Torrent y su ingeniosa habilidad de crear una red para que puedas tú buscar ese capítulo tan raro de tu criptoserie de TV favorita. Mientras tú esperas que unos amigos generosos y anónimos trabajen para ti, tú de la misma manera, anónimamente, trabajas para alguien más, en perfecta armonía.

Una nube gigantesca de usuarios que forman una permanente inteligencia colectiva con el propósito único de serte útil a mismo tiempo que tú lo eres. 

En ambos casos, son servicios. En el primero tú lo otorgas, en el segundo lo recibes y asimismo también lo otorgas en forma de minifracciones de recursos, tiempo, almacenamiento, y sobre todo, poder computacional. 

La IEEE, esa asociación internacional de ingenieros eléctricos en su sección de Computación de Internet, de la cual para esto ignoraba que existiera, define  la Computación de Nube como un paradigma en la cual la información es permanentemente almacenada en servidores en el Internet y guardada temporalmente en clientes que incluyen y, ah, aquí vienen las palabras mágicas entre las ya anticipadas: computadoras de escritorio, centros de entretenimiento, computadoras de tableta, notebooks, PDAs-like, computadoras de pared, sensores, monitores, etc. 

En ese caso ya estamos hablando de Software As A Service o SaaS, el Web 2.0 y tendencias, no productos, sino eso: tendencias en los cuales la característica básica será la confianza en Internet para que se puedan satisfacer las necesidades de computación de los usuarios a lo largo y ancho mientras exista banda ancha. 

La palabra clave aquí es, como en muchas otras áreas del confín humano, CONFIANZA. De que ahí estarán tus archivos siempre disponibles y siempre seguros sólo para ti, tal y como ahora están tus correos en Hotmail o en Google y que cuando quieras los podrás accesar. Y eso de las aplicaciones de oficina en la Nube es sólo el comienzo, luego podrían estar sistemas de estadística, de cálculos o manipulaciones  más complejas incluso, de base de datos, de lo que ya existe, caramba, de cada cosa, y quizá con el detalle de poder utilizar más poder computacional, bueno, eso de andar previendo tendencias puede dispararse hacia cualquier parte. 

Entonces esto tiene implicaciones en los equipos de los usuarios, en el ancho de banda existente, en la rapidez de los procesadores. Y en los temas de compatibilidad.  Y en los temas de resolución de problemas. 

Ahora, las preguntas, ¿quién pagará la cuenta? ¿De qué modelos de pagos estamos hablando? ¿Será todo lo mismo para todos los usuarios? ¿Todo el software estará en la nube? ¿Los más sofisticados? ¿Los más especializados? ¿Todos querremos ese esquema? ¿Dónde estarán los incentivos para los desarrolladores de software? ¿Estaremos todos de acuerdo en usarla? ¿Y los temas políticos? ¿Y los temas de privacía, como serán afectados? 

Ahh, ¿y cómo se arma una computación de nube? Y cómo se dice mejor en español: ¿computación de nube, o nube de computación? ¿Y cuándo sucederá eso? 

Es demasiada confianza, o será sólo confianza justa, ¿o cómo? 

Son las preguntas que se están haciendo muchas personas, en este mismo instante, mientras tranquilamente se toman su café… 

Pero alguien las resolverá para entonces… eso creo.

lunes, enero 12, 2009

Cada uno por sí mismo y Dios, contra todos, pues, o El Enigma de Bruno S.

El  24 de diciembre pasado, y vagabundeando por aquí y por allá viendo noticias, como siempre, preguntándome si afuera hay un mundo real que sigue viviendo y vibrando, llegué también, como siempre, a la página del NewYork Times. 

Y vaya sorpresa ver al bueno de Bruno S. en su portada titular.  Estando acostumbrado a ver lo que pasa en todo el mundo y sabiendo que una portada de un periódico (más de ese periódico) en Internet está en perpetuo cambio, me congratulé el que alcancé a verla.

Bruno S. es un actor que pasando el tiempo y despues de habernos sorprendido en dos películas que vimos un grupo de amigos y yo, lo seguimos recordando y de eso hace más de 20 años.

El ciclo de películas fue pasado en el Centro Cultural Alemán de Monterrey en no se qué fecha de 1986 a 1987 y fueron películas de Werner Herzog, A saber: Aguirre, la Ira de Dios, Fitzcarraldo, Stroszek, Woyzcek, El Enigma de Gaspar Hauser. Cinco películas de verner jerzog. No eran películas en videocassette, eran de rollo, proyectadas y todo, excelentes experiencias.

Se podrían hablar maravillas y ríos de letras y palabras de cada una de esas películas de Werner Herzog .

De Fitzcarraldo, de 1982, se emperró este personaje en trasladar un barco por tierra a través de montañas cerca de una confluencia de ríos, para llevar una ópera con todo y Caruso a Manaos por esos rumbos hipercaudalosos del ya de por sí hipercaudaloso Amazonas. Toda una tarea gigante la de cargar un barco de ese tamaño. Klaus Kinski es el visionario alucinante, Fitzcarraldo, con la tarea inmensa por delante sobre sus hombros y la de sus legiones de indios que le ayudaron a llevarla a cabo sobre sus hombros más que  literalmente. Obvio que se trata de un barco de verdad, nada de efectos especiales. La pregunta queda: ¿Para qué rehacerlo para el cine de esa manera salvajemente tan realista?

Kinski ya había hecho el papel de alucinante en Aguirre, la Ira de Dios, de 1971, haciendola de conquistador buscando oro infructuosamente tambien en medio de esos ríos de Sudamérica, impresionantes, desolados en medio de tanto verde y con imágenes cuasiapocalípticas, de hecho con relaciones temáticas a Apocalipsis Ahora de Coppola en cuanto a su majestad el verdeness uber alles. De hecho, uno se queda con la idea que el filmar Aguirre, la película en sí, fue tarea de valientes, no había orillas en donde acampar mientras se filmaba en medio de los ríos; algo sabrá nuestra doña Helena Rojo de esto, ella anduvo ahí, haciendo un papel importante. Valiosísima película. Veánla.

De Woyzcek, de 1979, es menor el recuerdo. Un soldado de la primera guerra mundial, sort of, de nuevo Klaus Kinski que escucha voces, etc.. Intensa como quiera. Filmada sólo una semana después de Nosferatu. Se nota el cansancio, la fatiga, la desesperación.

Y así llegamos a Bruno S. en sus dos películas, Stroszek, 1977, y El Enigma de Gaspar Hauser, 1974. Películas de nuevo, perdonen mi carencia de vocabulario: alucinantes. ¿O no será que Herzog es el real alucinante?

Todo lo que escriba será insuficiente, sólo podría agregar que son películas de alto grado de envolvimiento, de incomprensión, de humanidad, o de inhumanidad, si lo pensamos mejor, de esas facetas de la existencia que en nuestra aparente normalidad no alcanzamos a sospechar jamás.

La historia en la que se basó El Enigma de Gaspar Hauser fue real (en alemán se llama Cada Hombre por Sí Mismo y Dios Contra Todos), acerca de un joven que se aparece de repente en la Alemania del 1828, en una como hacienda, algo así, y que una nota con él dice que estuvo encerrado toda su vida, casi 30 años. Ahí empieza a reeducarse y todo le es complicado, la gente que lo toma a cargo lo exhibe debido a su notoriedad y al final una nota anónima le avisa que tiene que encontrarse a solas con la persona que al parecer fue su captor. De ahí en adelante no diré más.

Digo, son 20 años de haberla visto y de no volverla a ver. Lo que sí sé al respecto es eso, que incluso dicen que es una historia verdadera, dentro de lo que cabe.

(Yo estaba familiarizado con esa historia desde diez años antes porque la había leído originalmente, de todos los lugares, en la revista DUDA, LO INCREIBLE ES LA VERDAD, en la que, también como siempre, para los que sí hayan conocido esa revista utilizaba las teorías más complicadas y realmente inverosímiles e ilógicas para relacionar a los ovnis con todo lo que nos rodea, de esa manera, cuenta la revista en un número particular, Gaspar Hauser estuvo aislado del mundo debido a que estuvo en un ovni, claro, muy obvio. La revista DUDA era una locura total, delirante y divertida, mezclaba extraterrestres, antiguas razas perdidas, fenómenos paranormales y sí, yo era creyente de muchas cosas, realmente inverosímiles e ilógicas, corrían aquellos años de 1972 a 1975, hey, dénme chance, tenía de entre 10 y 13 años…).

De Stroszek, bueno, el recuerdo es más vago, acerca de un grupo creado ad hoc por tres personas, una prostituta, un anciano y el propio Bruno S. que deciden irse a Estados Unidos a cambiar de vida y que les suceden cosas no muy agradables. Filmada en tono de ficción y de no ficción ya que Bruno S. de alguna manera no estaba actuando y hablaba de pronto de sus circunstancias reales y estas eran filmadas en directo ya que finalmente estaba siendo él mismo, Godammit, de cómo era relegado por la sociedad y de cómo se sentía dentro de su persona. (Cosa que se le critícó mucho a Herzog, acusándole de si no estaba explotando a Bruno para sus propósitos estéticos personales, cosa que el cineasta siempre lo negó).

Pero volviendo al real Bruno S., (si es que se pudiese realizar correctamente la diferenciación del real y de los personajes que interpretó)  la cosa aquí es que este hombre venía de un orfanato, y que incluso fue considerado en su infancia como un niño descartado, ausschusskinder, debido a su condición metal, palabra que en aleman ya no se usa. Después de la guerra aprendió a tocar el acordeón y le dio, según menciona él en la nota del New York Times, “una manera de escapar a su soledad”.  

El punto es que apareció por primera vez en un documental de Herzog, llamado “Bruno el Negro”, acerca de músicos callejeros. Se volvió importante después de las dos películas mencionadas y posteriormente volvió a la oscuridad relativa.

Ahora toca el acordeón en algunos bares de Berlín y no se sabe si puede comunicarse o no con las personas como sería de esperar. Toca música muy sentimental y tiene su casa llena de artefactos raros.

Recordemos, Bruno S. fue protagonista de dos películas muy importantes de la cinematografía mundial, es un personaje que habla de él mismo en tercera persona y que bien o mal, no era un actor en sí, sino una persona que hacía un papel que podía llevar a cabo muy bien, el suyo.

Sirva este blog para recordarlo ahora que volvemos a saber de él. No sé si es feliz o infeliz, ni si vive a penas… o apenas. Sólo sé que está vivo y tocando su música en los bares de Berlín y que también yo ignorante de cómo se sienta realmente, lo percibo a través de la distancia y de un artículo de prensa sereno y triste, detrás de esas canciones sentimentales que al parecer tanto le gustan a ciertos sectores de la sociedad berlínesa del hoy por hoy, tal vez añorando tiempos idos que nunca, nunca volverán… y si el, y los berlineses que lo escuchan, se ponen sentimentales, bueno, ¿por qué yo no he de hacerlo?

Cada uno por sí mismo y Dios, contra todos, pues.

Y Goddamit.