Buen día!
"Musk decidió destruir la Luna. Por eso los gobiernos harían una Máquina del Tiempo y así…"
Apostillas...
Algunos querían hacerle algo a la Luna, los tenía cansados, tal vez, pero eso era imposible, cómo lo más absurdo de pensar o sentir, pero esa sensación de querer deshacerse de la Luna ya era como una enfermedad del pensamiento, una idea malsana transmitida, de hecho pocos éramos los que pensábamos en los momentos de Luna Mágica, Luna Maravillosa, Luna Amorosa, Luna Azul, Luna llena, Luna magnífica, Luna Roja, Luna Gigante, Luna con Cráteres, Luna con montañas, con piedras, con rocas, con polvo lunar lleno de poesía y de imágenes del universo del que ella ha sido testigo por maravillosos millones de años...
Ellos la querían colonizar, voltearla de cabeza, abrirla, dejarle mil heridas. Convertirla en millón de partículas de las cuales clasificar según su valor. Solo querían ganancias de ellas.
—Es inútil —dijeron los enamorados del dinero—, la Luna así como está colgada del cielo, no nos sirve, debe dar dinero, eso es lo que importa, lo sustentable, si no, ¿para qué existe la Luna? Hay que ponerle pantalla gigante para verla desde la Tierra, ponerle comerciales, sacarle su oro si es que lo tiene o venderla como tierra para repoblarla y salirnos de este maldito planeta.
Eso lo repetían mil veces, dos mil, dos millones de veces. la gente empezó a creerles y muchos quisieron que la Luna se volviera una Luna comercial. Era necesidad imperiosa para la felicidad de las masas.
Algunos supimos el origen del daño.
Todo apuntaba a través de mil laberintos en muchos niveles, hacia Elon Musk, el misterioso sudafricano dueño de toda la Tierra desde sus múltiples milímetros y de ellos hasta todos sus kilómetros y kilómetros en lo alto, en lo ancho y lo largo hasta donde mirábamos, todo de él, lo respirable, lo irrespirable, lo sano y lo insano, lo sacro y lo profano, lo valioso y lo depredado, todo era de él, excepto nosotros, los mínimos que desde hacía años sabíamos del peligro de ese personaje maligno y que poco a poco, con grandes esfuerzos y dolor y pérdidas humanas habíamos hecho en secreto la Máquina del Tiempo Dimensional, y así salvamos a muchos que fueron trasladados a varias dimensiones, y así vivían en una de las varias Tierras-Sin-Musk, unas en las que todo era igual, pero en la que había posiblemente sus Musk pero en los que este maldito personaje nunca logró pasar de ser un billonario más. Un excéntrico como tanto magnate chino que hay ahí, dedicado a la fabricación de carros eléctricos.
Antes de que fuera él el dueño de la Tierra, de casi toda, lo advertimos, "¡Cuidado con el loco Musk! Ese señor es un peligro, no sabe de sensibilidad, no sabe de poesía, no sabe de artes. Puede destruirlo todo, para él todo tiene valor concreto, no sabe de abstracciones ni de trascendencia, ni de resonancia."
—Solo sabe de dinero, solo sabe de pérdidas y ganancias y retorno de inversiones por sobre todas las cosas de lo más global de la historia, sus ansias de tenerlo todo son inmensas.
—Ama el dinero —acotaron otros de manera simplista.
—No, tiene un problema grave, grande, probablemente mortal, él se ama solo a él y en su ecuación de via sólo él existe y nadie, más —otros más, simplistas.
Una voz en nuestro grupo dijo,
—¡Debemos usar la Máquina, extirparlo de esta dimensión y enviarlo al vacío! O a otro Planeta Tierra donde haga menos daño, no puede quedarse con nuestra Luna...
—¿Habrá algo que él no haya pensado ? ¿No habrá dejado a su heredero o su vicepresidente o algo así quien siga con ese proceso de adueñarse de todo, de todos y de la misma Luna?
—No sabemos, debemos correr ese riesgo.
Tomaron la decisión, me miraron a mí e irrevocablemente me tocó a mí prepararlo todo.
Hice los arreglos, preparé, afiné, configuré la máquina interdimensional, la encendí, la programé con nuevos parámetros y encontré a Musk en el único lugar vulnerable posible de su vida común, en un alto que siempre hacía al salir de su túnel bajo Musk City en State of Musk que construyó a un costo altísimo de nueve cifras para evitarse el tráfico cotidiano de su casa-residencia-fortaleza-refugio a su trabajo-fortaleza-refugio.
Neutralicé a su numerosa escolta con flechas del tiempo que paralizaban por diez minutos al infortunado que recibía su más leve roce. Diez minutos fueron más que suficiente en cada caso.
Lo amordacé, encapuché y lo até. No hizo ruido y cooperó en silencio.
Lo subí a la Máquina del Tiempo Interdimensional y busqué el mundo que encontramos que podía ser para él viviera como uno más de sus 8,000 millones de habitantes y que no hiciera daño posible. Un lugar que no lo matara, nosotros apreciábamos la vida y no matamos ni a las Bestias del Infierno que traen el 666 tatuado en la frente y que desean destruir toda la Existencia.
Ya en libertad él se miraba aturdido y desorientado.
—Aquí estás ahora, Musk —le dije calmado, no sabía hacerlo de otra manera—, otra dimensión, otro planeta, ya habitado, ya en marcha, pero no harás daño como en el nuestro original, es más, este planeta también tiene una Luna, pero no le hagas daño, te lo advierto, si lo llegas a intentar hacer nos enteraremos y te llevaremos a otro planeta más y así lo haremos, te estaremos vigilando.
Me miró. No comentó nada. No vi emociones en él. Sólo lo vi caminando, tomando un periódico del suelo aquí, otro allá. Los miraba por segundos y los tiraba. Caminando por una ruta paralela en la que se incorporaban muchos vehículos que echaban humo, rápidos, unos muy cerca de otros. Se detuvo por segundos a lado de un anuncio. Alcancé a mirar como suspiró. Siguió caminando.
El anuncio, apunté en mis notas lo que decía. "LOS ÁNGELES 20 MILES".
Al final de todo lo vi sonriendo, me estremecí.
Tuve la sensación de que no sería la última vez que fuera a saber de él.
Y también tuve la sensación de que algo no iría bien.
Nada bien.
Al menos habíamos salvado nuestra Luna, la Luna Bella, la Luna Mágica, la Luna Azul. Nuestra Luna Mística.
Alcancé a ver que este planeta también tenía una luna plateada como de nosotros.
Ojalá que los de este planeta lo controlen en cuanto lo vean.
Tengo la esperanza de que así será.
Recordatorio…
• Un nanocuento debe caber en una línea, es como una historia que cabe en tu pulgar.
- El texto de arriba se hace el mero día, o sea, hoy mismo que apareció.
• El lector debe rellenar lo que falta, o sentir, o pensar, o intuir, puede confundirse. Se pueden poner referencias mientras no sean muy oscuras.
• La discusión que se agrega salió espontánea y puede ser utilizada para cuando se use para crear un cuento relacionado con el nanocuento.
• El nanocuento es original y no se usó IA para su creación ni siquiera como sugerencia.
• Los nanocuentos salen de leer sobre noticias, reportes, reportajes, son basados en la realidad y de pronto se anidan en la cabeza y tienen que salir.
• Sobre la imagen, es aleatoria total, la vi en alguna parte, se me hizo interesante.
• En ocasiones no habrá relación entre imagen y nanocuento y desarrollo de la apostilla. Pero por supuesto.
El nanocuento random del día de hoy es... el 326
De la playlist 06 de las 24 horas de Nanocuentos que están en...
https://www.youtube.com/@LuisG2099/playlists
Saludos y pasa excelente día.











