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sábado, febrero 28, 2026

1258. Hacia Júpiter en silencio. De pronto supimos que no llegaríamos. Último deseo, oír su sinfonía.//

NnCt 1258 de 1,440 estrellas que cuento dentro de tus ojos cada vez que los miro y que me transportan a otro momento, a otra época en la que podíamos decidir de quién queríamos ser.//



MICRORRELATO 1258 EL DEL QUE VA HECHO BALA HACIA LA GRAN MANCHA 

Rosy, yo no quería ir a Júpiter. Me enrolaron, como a muchos. Era necesario que alguien fuera, lo de la paga era excelente, lo de los extras, también, pero sí, Júpiter es demasiado grande. No sé por qué querían que fuéramos. Pero aquí ando, yo, el de Río Bravo, Tamaulipas, ¿qué te parece? Nadie hubiera apostado por mí. De entre tantos millones. De entre tantos miles, de entre tantas personas, yo.  

No, nunca fui suicida de closet. Sí, Rosy, sabemos eso de que la vida es una enfermedad de la que la muerte es sabia y viene a curarte, eso sí, cuando le da la gana. 

¿Me encontrará la Muerte aquí en el espacio? ¿O el fantasma de mi papá? ¿Sabrá que estoy en el espacio? Sí, la estoy considerando, lo de no regresar, no me lo había planteado. Supongo que la rutina diaria te mantiene sin pensar, solo actuar con el cien por ciento de las atenciones en eso. Es sano, es ¿cómo decían? De mentalidad sana, temas de higiene mental. 

Recuerdo que me terminaste, Rosy, porque era demasiada carga emocional para ti. 

Eran muchas nuestras peleas, nuestros ajustes interminables, me decías. Y yo, te aguanté cada cosa. No, no me contestes, no desperdiciemos tiempo, puede ser que me quede diez minutos o diez días, pero luego vemos, ¿no? 

Esos ajustes interminables de dos personas que deciden estar juntas, no sé por qué quien lo decide, esa lotería emocional, de la que siempre bromeábamos de cómo vinimos a llegar a estar juntos, tú de Zaragoza, España, yo de Río Bravo y que nos vimos casualmente en un congreso en Ciudad de México y no sabías que pedir en el restaurant y tu amiga no llegaba. Te das cuenta, fue tu amiga la causante indirecta que tú y yo estuviéramos juntos, que tú y yo estudiáramos los nuevos programas, que tú y yo luego nos separáramos, que tú y yo luego nos peleáramos, que tú te regresaras a España y yo me metiera al pool disponible para que un día me llamaran, si fuera posible, si fuera un sueño al programa espacial en su primera expedición a Júpiter. 

Sí, tu amiga, ¿cómo se llamaba? Nahíme, sí, Nahíme, de la que nunca supe nada de ella, jamás. Pues sí, Nahíme, maldita seas, todo lo que hiciste al no ir con Rosy cuando ella más te necesitaba, ¿o fue la suerte, Rosy? ¿O algún mecanismo del Destino del que todavía no sabemos nada? 

La que decidió a Nahíme que no viniera contigo, ¿nunca pensaste qué le ocurrió? Me dijiste que la acababas de conocer, ¿verdad? Y lo que te quería decir, Rosy, es que en la soledad de todo esto, cayendo al abismo de Júpiter, ¿no sería que algo plantó a Nahíme? 

Que alguien la puso ahí para que tú y yo nos juntáramos y luego ya no nos juntáramos y que ahora estoy a horas o días de deslizarme en esta negra noche, todo porque salió de un impulso de nuestro fracaso? No, no ando de conspirador, pero es que estas largas noches con final, te hacen pensar tanto, Rosy, en esa larga mano del Destino. Y tú sabes que el nombre de Nahíme es más que raro. Y con tanto tiempo libre, pues investigué. 

Nunca ha existido ninguna Nahíme. Eso me hace pensar que todo fue falso. Que tú llegaste de la nada y me manipulaste y me hiciste que estuviera contigo y de milagro salí seleccionado en todo esto, ¿por qué?, por mis atributos de los que pienso que son normales? 

¿La Gran Rifa? ¿El Gran Sorteo? Nunca lo sabré, y que todo resultó en que estoy a pocas horas de llegar a Júpiter. No sé para qué tampoco. Algo de un esquema de las cosas. No había otras maneras. Sí, guardas silencio, como siempre desde que nos separamos. Fue planeado. Tal vez nunca exististe. Triste es no saber por qué vas a morir. Pero ya, olvidaré todo. 

Incluso a ti, Rosy. Disfrutaré la vista. Espero que la Gran Mancha Roja sea magnífica. Porque, por alguna extraña razón, vamos para allá. 

¿Parte del plan? No lo sabré jamás tampoco. Me despido, Rosy. Me despido, lo que seas. Me despido, Destino, entidad, organización, esencia, indefinidad, aleatoriedad. 

Pondré Mozart. Él sí es real. 

Cerraré los ojos. Y ya. Hola, Mozart.//1258



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