NnCt 1251 de 1440 proyectiles que puedo disparar en tu defensa y es que todo lo mereces, mi vida, mil cuatrocientos cuarenta veces mi vida en un desfilar hacia la muerte sin fin, pero de preferencia cambia de marca de pilas, porque a estas se les va la carga muy pronto. Todo está en el comprar para ahorrar mejor. Una espiga dorada por el sol este verde que nos toca y extraño tanto a la tierra y a sus Cafés con terracita y lucecitas. ///
DIEZ HAIKUS Y MINICUENTO 1251 EL DE LAS PISTOLAS DE RAYOS DEL ODIO
Nos obligaban a jugar.
Éramos buenos.
Solos no tanto, sólo en grupo.
Eran las competencias eternas.
Yo en particular disfrutaba del juego.
Nací para el juego.
Me sentía triunfador.
Las masas me aclamaban.
Me aplaudían.
Que poco en la vida había hecho para ser triunfador.
Deporte en particular me ofrecía la gloria.
Pero del otro grupo había un yo similar.
Que pensaba similar.
Que me odiaba similar.
Porque yo también lo odiaba.
I
Rayos florecen
Bestialidades brillan
Muerte prospera
II
No te engañes
De los negros abismos
Nadie regresa
Pero el problema.
Este juego de tiro.
Dependía de dinero y de energía.
Dependía del modelo correcto de pistola,
Que ellos fueran menos mejores que yo.
Y yo mejores que ellos.
Discusiones y afrentas, debates y agravios.
Sin solución.
Habría enfrentamiento con reglas.
Para todo reglas.
Para siempre reglas.
Buscamos recursos.
Buscamos armas.
Ensayamos a morir.
A morir ensayamos.
III
Era apuesta
Destreza contra odio
Pirro ganaría
IV
Malicia llega
Violencia se desata
Sangre que corre
Llegado el día hubo acuerdo.
Con ellos puestos de acuerdo entre ellos.
En la arena empezamos.
Todas las armas con seguro.
Solo con luz señalando.
Pero no nos dimos cuenta.
Que nadie se dio la confianza.
Todos traían balas reales.
El odio ganó.
Los mil y un disparos.
V
Rayos rozando
Violencia que explota
Cuerpos al cielo
Solo sobrevivimos dos.
Uno de ellos.
Y yo de nuestro lado.
Nos acercamos.
No podríamos fallar.
Nos disparamos.
Pero sin embargo fallamos.
En silencio nos fuimos.
En silencio escapamos.
La sangre se quedó.
La sangre también escapó.
VI
Simulas matar
De noche no simulas
Ese tu dolor
VII
Años pasando
Ya sin dolor de cuerpo
Sangre derramas.
VIII
Vientos y polvos
Olor de rayos, muerte
Quedaron siempre
La noche es de tormento
La noche es de dolor.
En cada noche.
Con cada dolor.
Sigo escuchando
Así de siempre.
Todos los mil y un disparos.
IX
Las tempestades
Traen los mil y un rayos
Mi remembranza
X
Es el castigo
Para la eternidad
Negro infierno ///1251
No hay comentarios.:
Publicar un comentario