NnCt 1254 de 1,440 partículas de polvo que cayendo en mis ojos me hacen llorar porque soy una persona sensible que tiene un gran corazón, al menos en etapa conceptual. ///
CUENTO CORTÍSIMO 1254 EL DE UNA VISITA CORTA, MUY CORTA, AL PLANETA CHAPOPOTE.
Desierto árido, piedras, lomas, cerros, rocas, arena. Viento. Esto ya lo habían visto en las películas. El desierto árido era lo mismo de siempre en todos los planetas conocidos. La misma definición, ¿o se quiere la de un pantano? ¿O se quiere o requiere la de un océano que despida metano? ¿O regresamos a la del desierto?
Al menos aquí el aire era respirable. Seco, pero respirable y con la presencia de material como asbesto lo cual obliga a usar máscaras.
Ya todo estaba seco y sí, habíamos escuchado de esa leyenda, cuando los comités se lanzaron contra los exoplanetas y quisieron terraformarlos. La libre empresa dijeron unos, la necesidad de área vital dijeron otros. El pueblo lo pidió, por eso votaron por nosotros dijeron los extremistas de más allá.
Lo recuerdo, lo leí de uno de los legisladores que incluso dijo que él no había votado, que eran órdenes muy brutales, que se saltaba la parte arborícola, que era parte verde.
Se decidían rápido por temas de votantes. Todo lo que les diera votos o al menos crédito como visionarios. Eso de los votos son iguales todos siempre fue demasiado tomado al pie de la letra.
Nos bajamos a examinar las maquinarias, había grandes parches de tierra y otras de asfalto. Yo no quería bajar. No con riesgos que caminas y están hable y hable para ocultar su ignorancia.
-Las máquinas que hacían máquinas -dijo Vines-. ¿No era eso algo de lo que no se quería hacer? ¿Qué iban a ser imparable? Si no fuera por la autoguarda de contar con el seguro de la energía implacable. Se les corta la energía y listo. Se detendrían. Perdón, se detendrán. Benditos algoritmos. Nada seríamos sin ellos, no pudiéramos viajar por los exoplanetas sin los benditos algoritmos.
Me acerqué un poco al monstruo negro al cual no se le veía detalle maquinal, por mí podría ser una piedra negra de chapopote del espacio sideral a punto de comernos.
Me estremecí.
-No te les acerques demasiado, Rojo, no sabemos por qué están paradas, en teoría ni deberíamos bajar a verlas. Hay protocolos de seguridad, hay reglamentos, Rojo, que siempre desprecias.
-Pero el de la bajada lo decidiste tú, Vines.
-Bueno, está lo de las fotos a lado. Es una buena manera de demostrar tu trabajo. Tu amor por la patria. El amor al riesgo por la patria es la patria.
No pasa nada cuando pones atención y hoy no estoy poniendo atención a ignorantes. Eso me pasa por dejar integrar tripulaciones con amigos ineptos. No quiero amigos honestos, los quiero aptos, es más nunca quiero amigos, y aquí solo soy yo el apto, mala la cosa.
En eso Vines por andar hablando estupideces y manejar la cámara para su selfie pisó algo, se escuchó click y nunca supe con claridad que fue lo que pisó. O si en realidad encendió un control palanca o botón o si cruzó un umbral fotoeléctrico por culpa de su curiosidad, de hecho nunca vimos el manual de la cosa maquinovaposoleléctricadelinfierno, nunca nos lo pasaron, al parecer estaba resguardado cinco años por temas de seguridad nacional.
Las inmensas maquinarias se pusieron a funcionar ensordecedoramente, las oleadas de calor fueron inmediatas y la temperatura del material negro empezó a arder y por algo esas fábricas funcionaban sin humanos. Eran un riesgo mortal y siempre serían eso, un riesgo mortal. Pero el humano, mortal como es, es desechable a largo plazo porque a largo plazo todos ya estamos muertos.
Vines no duró más que un segundo, pero aún derretido seguí escuchando sus gritos.
El problema es que él por su jerarquía guardaba la llave de la nave necesaria para encender en su bolsa y esa creo que está abajo del asfalto recalentadito, lista para ser moldeada, si es que existe como tal.
Además, las fábricas de carros no tardarían en aparecer.
Me subí con prisa y sin prisa al mismo tiempo. Ya nada evitaría lo inevitable.
Nada como escuchar tu sesión final de jazz. Vinito. Video de un striptease.
Nada más espero unos cinco minutos más para empezar mi última sesión de relajación.
Nada más se apagasen los gritos de Vines.///1254
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