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miércoles, julio 31, 2013

La Inmemoria de los Nombres



Esto es artículo largo.  Advertidos están.

Hoy me visto de ingenuo.

Y de idealista.

Cambia de nombre el estadio de los Vaqueros, ahora se llama el "AT&T Stadium" La gente sonríe. La de la foto al menos.

"El propietario de los Vaqueros de Dallas, Jerry Jones, informó este jueves en un comunicado que el equipo llegó a un acuerdo multimillonario con la firma telefónica AT&T para ceder los derechos del nombre del estadio." 

Así decía la nota. 

Déjenme les digo que no soy tan idealista en el tema de este mundo que nos rodea. 

Como dice Liza con Z en Money: "Money makes the world go round". 

Como dicen los Beatles en Money: "The best things in life are free / But you can keep them for the birds and bees / Now give me money / That's what I want / That's what I want, yeah / That's what I want". 

O como dice Pink Floyd en Money: "Money, it's a crime / Share it fairly / But don't take a slice of my pie".

Hace mucho, en el concierto de Santana en Monterrey, en 1995 o 1996 en el Auditorio Fundidora, luego Cocacola, dijo el bueno de Carlos que él soñaba un mundo "sin fronteras, sin carteras, sin banderas". No recuerdo el costo relativo de la entrada al concierto, sólo recuerdo que fue antes de sus éxitos de Supernatural, el de los 8 Grammys, así que pudo estar un precio razonable, pero no era gratis, ¿ok?

Pero la intención es lo que cuenta.

Los estadios siguen cambiando de nombre. Detroit, la gran ciudad, está en bancarrota. Municipios de este país también. Este espacio no es político pero, uf, como quisiera decir cosas por ahí, pero, no, aguantaré la tentación.

El punto es que los estadios venden su nombre al mejor postor. Venden sus memorias. Venden su pasado. Venden su historia.

¿Idealista? Insisto, no soy idealista.

Ya he escrito en mis blogs temas que cuestionan a Walmart y sus agresivas políticas de manejar hasta la inflación de una región y hasta de un país; de Starbucks y sus tácticas para tronar cafés particulares; de Facebook y que desea destruir la web; de Amazon y de IMDB, que desean matar la curiosidad humana angostando los gustos del usuario, y hasta de Google, que bien puede dominarnos cuando decida sesgar la tan vital información que nos da cada día mil veces por una que le paguen y censurar lo que le pidan censurar. 

Y sigo consumiendo sus productos. Sé que los autos matan personas, y me sigo subiendo a ellos. Son riesgos calculados.

Heinz, Gillete, Qualcomm, Levi's proximamente, Ford, Mercedes Benz, EveBank, FirstEnergy, Bank Of America, MetLife, Fedex, "Stadiums" todos. 

Me suena detestable, pero no soy ingenuo, le voy a los Steelers y son un producto finalmente... 

(Desde hace años ya están en México los torneos denominados comercialmente también y en alguna novela leí que las compañías iban a comprar los derechos de nombrar los años mismos. Ya nada más espero los primeros niños patrocinados, pero bueno.)

¿Es el dinero? Sí, ¿es el tanto dinero? Si al menos lo ecualizaran..., lo distribuyeran... lo microcreditizaran, lo reciclaran en becas, lo reciclaran siendo mecenas para escritores (se me ocurrió eso de repente no sé porqué), pero no, ¿verdad?

Ya sueno como Juan Luis Guerra o Cafe Tacuba en su versión cantando "Ojalá llueva café en el campo". 

¿Idealista? Bueno, no tan idealista.

Mientras son peras o manzanas, sólo espero que un día el comercio derive en un acto más parejo de distribuir su riqueza, que beneficie de las mil maneras que pudiera a la sociedad de la que vive. Creo que sí sucederá así.

¿Idealista? Sí, sí lo soy. Y qué.

Tomemos el viernes con idealismo, tomemos el café deli aún con el calorón, el té helado deli igual, y los refrescos de cola dietéticos igual, con deli y pensando... al menos no estamos dormidos, ¿ok?

Ni lo estaremos. Nunca me cansaré de resistir y sé que uds tampoco, nunca nos cansaremos.

Buen día.


(Y apoya a tu escritor local!!)


El extinto estadio de los Cowboys, ahora se llama el AT&T Stadium

¿El Fin de la Long Tail?

Perdón por ser reiterativo pero acabo de leer hace poco que Robert Galbraith escribió una novela equis y la publicó, en dos meses sólo alcanzó a vender 500 ejemplares.

Se parece a muchos casos que son harto conocidos, el destino es similar para muchos, por más que se trabaja sólo se alcanzan a vender pocos ejemplares, ¿porqué? por la oferta, la poca promoción, el momento que se vive en cuanto a cuestión de temáticas, el espíritu de los tiempos (zeitgeist) o qué sé yo. Hasta han de ser causas la misma competencia, o a los diversos momentos estacionales que se viven durante el año.

Pero de la nada (ajá) salió el rumor que se extendió como fuego de pradera: Robert Galbraith no existía, era el seudónimo de J.K. Rowling, quien había hecho otra novela fuera de las sagas de fantasía.

La Sra. J.K. Rowling hizo lo que muchos escritores o compositores o novelistas: dudosos (temporales) de su calidad de creadores, sacan al público alguna de sus obras sin que nadie sepa quien la hizo, le ponen un seudónimo sólo para ver qué sucedería, cómo se comporta en el mercado, o de cuántos venderá sin la aparición de su poderoso nombre o de su poderosa imagen.

A veces hay suerte y les va modestamente, como fue el caso de Paul McCartney en los sesentas, así mismo lo hizo George Harrison, y bueno, eso es asunto de ellos, los grandes creadores y sus inseguridades.

En el caso de Paul no sucedió gran cosa, ni el de Harrison. Luego esas estrategias se hicieron públicas y quedaron más como estrategias mal planeadas o mal pensadas que fueron retiradas en su justo momento para poder ser incluidas en algún disco o así. O para causar daños a final de cuentas.

En el caso de libros es un poco diferente, pero se te da la oportunidad de escribir bajo un seudónimo, ¿quién lo hizo? Stephen King, principalmente. De sus obras más conocidas así, Misery.

Y ahora en estos tiempos la gran escritora, J.K.Rowling había vendido sólo 500 libros en 3 meses, tal como mencioné arriba. 

Inmediatamente se hizo el cambio de datos, de etiquetas y al poco rato sí ocurrieron cosas: se hicieron tirajes que iban de 10,000 hasta 300,000 ejemplares y ahora está esta su novela en primer lugar de Amazon, ni más ni menos.

Un caso al revés: El Hombre del Yelmo de Oro en su momento valía una fortuna, nada más se supo que no había sido Rembrandt (de quien se había pensado que era su pintor durante tres siglos y medio y en realidad fue uno de sus discípulos) su valor bajó hasta la décima parte. 

¿Pero el arte está en la pintura o el pintor? El nombre pesa, oh, sí.

En fin, ¿qué impacto tiene esto? Que el libro de Rowling no impresionó por sí mismo gran cosa, que algún gran libro sí se puede estar perdiendo de su gran mercado y que nosotros los escritores independientes tenemos mucho que hacer, así que ustedes sigan apoyando al escritor local, no vaya a ser que se pierda el mundo o al menos el hispano, al menos el del país, al menos el de la cuadra en donde vive, de una gran novela, de un gran escritor.

Ah, o tal vez será la verdad absoluta tal y como Mick Jagger dice en su canción del mismo nombre: es El Cantante, no la Canción.

Así las cosas, pasen excelente jueves, con un rico té, un rico café o un no tan dulce refresco de dieta...

lunes, julio 29, 2013

Dos historias

Hoy son dos historias.

Mario. Hace muchos años conocí a Mario. Locuaz, dedicado, enfocado. Me lo presentó otro Mario amigo mío. Ambos son amigos de aquí en FB, pero dudo que lean esto. Lo conocí en una función especial de estreno de una película de ciencia ficción muy querida por sus fans, incluyéndome, hace ya muchos años.


Pasó el tiempo, pero lo vi después en otras circunstancias. Lo vi en una carta. Resulta que la información y actualidades necesarias alimento de curiosos como yo, de lo que sucedía allá afuera, sólo se obtenía en forma de revistas gringas especializadas. 

Un día compré en Sanborns, sumo refugio por entonces, único portal dimensional al infomundo de aquellas épocas, una revista llamada Starlog. En ella venía el editor comentando los sueños de un muchacho de Monterrey, tierra lejana de Los Angeles, uno de los centros del mundo. El sueño del muchacho este era figurar un día como un Lucas o un Spielberg. 

El editor se lamentaba de que el chico no podría lograrlo por estar donde estaba, pero celebraba el entusiasmo de él y la actitud de los padres del muchacho, que lo apoyaban sin condiciones, al contrario de lo que sucedía en USA, que los padres no apoyaban de esa manera a sus hijos. No recuerdo como supe que se trataba de Mario.

Con el tiempo Mario se hizo periodista y se hizo amigo del editor de la ahora extinta Starlog (creo) y sé que ha llegado muy lejos: ya quisiéramos muchos haber conocido o entrevistado a tantos héroes del cine, de los de delante de las cámaras y de los de detrás de las cámaras.

Francisco. Es amigo de otro buen amigo, y cuando lo conocí se me hizo sencillo, taciturno, calmado,  muy enfocado en lo que hacía. Se dedicaba a no sé qué, estudió no sé qué. Pero leía comics y los hacía, no recuerdo si los escribía o si también los dibujaba. Nos entendíamos, vaya, en lo que era suficiente. Y hacía figuras. Creo. Sí, las hacía.

(Sí, puedo ir con mi amigo que anda por aquí en FB y consultarle para corregir detalles, pero es mejor así. )

En aquellos tiempos de preinternet-uber-alles (o sea, internet sobre todo) era capaz de buscar y encontrar páginas censuradas de comics japoneses, como es el caso de Ghost in the Shell, cuya versión occidentalizada era eso, una versión occidentalizada.

Un día Francisco me pidió una opinión acerca de una historia, algo acerca de una motivación para hacer un twist especial en una de sus tramas de sus comics. Eso me gustó, lo hice y nunca supe si lo llevó a cabo.

Me desconecté un poco y con el tiempo volví a ver a mi amigo y le pregunté por Francisco. Me respondió que andaba haciendo proyectos muy interesantes con la industria del comic en USA, iluminando páginas en su estudio. Eran comics importantes.

Me volví a desconectar otro tiempo y de nuevo volví a conectarme de nuevo (cómo cuesta eso) y volví a hacer la lista, aquél, el otro, aquél de más allá. ¿Y Francisco? 

"Haciendo proyectos confidenciales en el cine allá arriba de la frontera".

Lo mandé felicitar de todo corazón. Buen muchacho. Ya luego supe donde andaba. 

Por cierto, me gustó mucho Pacific Rim, Titanes del Pacífico. Excelente trabajo, Guillermo del Toro y su equipo de arte conceptual, derroche de imaginación, homenajes, influencias. El segundo en los créditos, Guy Davis (sus trabajos en Alien y Sandman Mistery Theatre, son clásicos), no recuerdo al tercero, y el primero en los créditos, muy poco después de la larga lista de actores, nuestro amigo Francisco.

Sí tienes el arte en tus manos, sí tienes el enfoque, sí tienes la fuerza, chance salgas en periódicos, entrevistes a leyendas, o serás parte de una.

Buen café el del día de hoy, buen té, buena coca cola light, buena pepsi light.


¡¡Apoya a tu escritor local!!!

martes, julio 23, 2013

La línea 13.



En la noche se oyen susurros. Pero estos salen de canciones que evocas.

Pasan los años y la música está ahí en su poder intacto, su poder de convocatoria de sentimientos y emociones ya idas, ahí está todo.

Es cuestión de que se escuchen las notas, la voz delgada, meliflua, la canción perfecta.

La oí en 1974, estaba en secundaria, mi papá no sabía que escuchábamos música en inglés, increíble pero cierto, después el hecho no le importó ni a él ni a nosotros. Y la escuchábamos muy seguido, en rotación pesada le llamarían a esa  constante frecuencia de trasmisión los de MTV relativos a sus videos.

A unos les pudo aburrir. A mí no. Nunca lo dije.

Pero la escuché, era un gozo, se oían pájaros y era una armonía total, la voz de la mujer, de alcance de cinco octavas me enteré mucho después, decía cosas, no estaban presentes todavía los sites que te decían de tal o cual canción, sus letras, solo si las comprabas en una revistita llamada así también en diminutivo, Notitas Musicales. Revista boba a más no poder, pero traía sus buenas canciones que sacaba a su vez, no sabíamos entonces, de la revista Hit Parader mensual que llegaba a Sanborns.

Las chicas de la prepa la cantaban, yo en secundaria, las oía, y veía, curioso, desde los amplios ventanales de mi salón de clases que daba al patio escolar, ahí estaban ellas, inalcanzables. Y no serían las únicas.


Con el tiempo me hice duro, escuché a los Beatles, a los Rolling Stones, a Kiss, a Deep Purple, a Led Zeppelin, a Pink Floyd nunca cedí al pop. Al menos no en público. Al menos no frente a mis amigos, a lo mucho concedíamos a Fleetwood Mac, el espléndido álbum de Rumores. Pero a ese también lo concedían muchos.

Pasado el tiempo, me enteré que la preciosa cantante de la preciosa canción había muerto, y que a su entierro fue el mismo Stevie Wonder, quién le cantó una canción de despedida. Triste momento.

Hace un rato, en 2013, casi 40 años después de oírla por primera vez, vuelvo a escuchar Lovin' You de Minnie Ripperton, y me causa el mismo efecto.

Lovin' you is easy cause you're beautiful 
Makin' love with you is all I wanna do 
Lovin' you is more than just a dream come true 
And everything that I do is out of lovin' you 
La la la la la la la... do do do do do 

No one else can make me feel 
The colors that you bring 
Stay with me while we grow old 
And we will live each day in springtime 
Cause lovin' you has made my life so beautiful 
And every day my life is filled with lovin' you 

Lovin' you I see your soul come shinin' through 
And every time that we oooooh 
I'm more in love with you 
La la la la la la la... do do do do do 

No one else can make me feel 
The colors that you bring 
Stay with me while we grow old 
And we will live each day in springtime 
Cause lovin' you is easy cuz your beautiful 
And every day my life is filled with lovin' you 

Lovin' you I see your soul come shinin' through 
And every time that we oooooh 
I'm more in love with you 
La la la la la la la... do do do do do

Tenía 32 años.

(Caramba, ¿que a fuerzas tengo que andar romántico o sensible o cursi para escribir de esto?, menos uno que es de alma sensible, y dura, claro. 

O es eso o tendré que cambiar de estación de noche, oh sí.)

Me iba a poner a analizar la letra. La línea 13... Pero no, demasiado pensar por hoy. 

Sólo abramos nuestras crono-venas y a dejar que fluya el tiempo ido, querido, añorado, lejos, cerca, nuestro, de todos...

Rico café... rico té... rico refresco de dieta, el que ... sea...

Buen día... a disfrutarlo... y en la noche a estar alertas, porque se escuchan susurros...


La Luna, 44 años después...



Es una tristeza que a mucha gente todo esto de la astronomía y la era espacial le tuvo, le tiene, le tendrá, sin cuidado, bueno, no a todos, no siempre. Pero así como que mucha preocupación al respecto, pues no.

La Luna siempre ha estado ahí, y pues el que sea "de alguien" a nadie le pega o afecta ahora, pero en aquellos años era lo único, era el prestigio mundial, era lo único que importaba, y en esos años sesentas, en los que yo era un niño y que sólo supe algunas cosas, pero no todas, y muchas de ellas me he venido a enterar después, de la magnitud de lo que se jugaba.

Y no que fuera de alguien en caso de banderita puesta en terreno arenoso color luna y todo, pero sí, era importante llegar a ella antes que el otro bando... Que si los rusos, que si los americanos y que ahora, somo se presume, serán los chinos. 

Pero ahí está ella, la Luna, 44 años de haber sido pisada por primera vez por hombres como uno.

Los que sabemos un poquito de ciencia sabemos que está ahí por la fuerza de gravedad que la Tierra ejerce sobre ella. 

Al final, tampoco agrega mucho al significado, al sentir, a la esencia.

¿Significa algo ahora saber que el hombre ya estuvo allá y regresó?

La luna sigue sacando suspiros de los enamorados, de los soñadores, de los poetas. Maravilla que esté ahí, y que la veamos cada tantos días. A veces llena, a veces menguante, a veces creciente, a veces como una rebanada fina de plata, a veces como una sonrisa de Gato de Cheshire, el de Alicia.

La volvemos a ver y tratamos de entender qué espera, qué significa, cómo es que aparece como reloj, cada tanto y porqué sigue atada a la Tierra (aún con eso de los temas de la gravedad y demás). ¿Qué han pensado todas las generaciones de humanos pensantes al verla? ¿Qué pensó el primer hombre?

De ahí llegamos a la permanencia. A la esencia del tiempo y de los siglos y de los milenios y de los millones de años. Que somos una especie, los humanos, con poco tiempo todavía sobre esta tierra torturada y que no sabemos que ocurrirá en un millón, en mil, ni siquiera en cien años.

Pero que esperemos seguir aquí y mirar la Luna siempre. 

Los enamorados la seguirán viendo y suspirarán con ella.

Y los poetas seguirán hablando de la lluvia de rayos de plata que vienen de la Hermana Luna, cómplice de sus sueños. Todos la seguiremos viendo con el sentido de la maravilla, del respeto por la grandeza, bueno, muchos la ignorarán, lo se. ´

Cada ocasión en su redondez. Cada vez en su fase cual sea esta. Siempre que podamos. Siempre que sepamos donde mirar.

Porque sabemos que un día no estaremos nosotros, pero la Luna, en su grisura y majestuosidad, siempre estará ahí...

Un cafecito astral, lunar, significativo, recordando a los Hombres en la Luna, los reales y los ficticios que hicieron no poca cosa. Nos dieron ilusiones de un día no estar en nuestra ella sí, Madre Tierra. 

Primera etapa en nuestro camino hacia las estrellas.

¿O una coca ligth? ¿o un té? ¿O mi pepsi light of the dark side of the moon? 



Rico Lunes, día de la Luna.

La FIL MTY a menos de 3 meses, oh, sí!


La Feria del Libro viene en menos de 3 meses y es tiempo de prender motores, o al menos de acelerar un poco. Se viene el movimiento y tal y como dice Bette Davis en "La Maldita" (All About Eve, de 1950): "este va a ser un viaje agitado" "it's going to be a bumpy ride".

Va a ser divertido, entretenido, azaroso y dentro de lo impredecible, va a ser impredecible, siempre esos eventos traen sus locuras, sus ritmos, sus gracias, sus asombros, sus cansancios, y lo que sí es claro: los disfrutas mucho.

La idea de estar en la Feria es estar los escritores que necesitamos gente en contacto con la gente que, suponemos, necesitan escritores. 

Déjenme resumo como estuvo la cosa:

A varios de nosotros se nos ocurrió preguntar a cuanto estaba el stand de la FIL MTY, sabíamos que sería un poco-mucho-un buen-mas allá del alcance de nuestros bolsillos, pero pensamos que tal vez sí era posible que entre varios pudiéramos alcanzar/costear/librar la cuota, poniéndonos un límite razonable. 

Gracias a varios ángeles por ahí, (reales, estos) pudimos librarla, nos trataron super bien, cumplimos con lo solicitado y he ahí, estuvimos en la Feria y cumplimos como buenos novatos, con errores ídem, cosas así, pero pudimos convocar a mas o menos 25-30 escritores que entre todos presentamos a la gente-público-audiencia como unos 50 libros. 




Y no, nos podemos quejar, tuvimos un recibimiento muy bueno, hubo libros de escritores de fuera, Tijuana, Piedras Negras, Cancún, que también tuvieron algunos sus buenas ventas.

Algunos más también tuvieron su bautizo vendiendo libros por primera vez, cosa maravillosa, que no hubieran imaginado seis meses atrás. 

Bueno, el tema es que viene nuestra segunda aparición en la siguiente edición de la Feria y promete que haremos lo mismo, presentar libros, vender libros, contactar a la raza que quiere escribir, con la raza que quiere leer.

Esa es nuestra misión, hay gente que quiere leer, hay gente que quiere escribir, los Escritores Independientes Capítulo Monterrey (y adoptados), entre los muchos locales (y de fuera) cada uno en su lucha individual/particular/silenciosa, es/son/somos el puente.

Sencillo, los quiero ver en la Feria. Es más, los quiero ver siempre, ¿qué tal? ¿Ambicioso el muchacho? Siempre, mis amigos, siempre.

Y recuerden: ¡Apoya a tu escritor local!

(Buen día, ¿un cafecito/té/coca light/pepsi idem/loqueseaqueapliquerico? 






jueves, julio 18, 2013

Los Barbarismos del Norte (y del Reforma)




Y bueno, antes de hablar del tema de LinkedIn en su foro correspondiente, tengo que hablar de la manía del Grupo Editorial Reforma y de su aparente total desprecio o indiferencia, pongamos, por insistir en distorsionar la lengua. 

Entiendo que el lenguaje se moderniza, pero eso ocurre de manera natural, despacio, poco a poco. Pero de ahí que nos cambien la palabra de INTERFASE (que de alguna manera recogía el concepto del dispositivo o pantalla que transforma un mensaje de un medio a otro y que en su momento, 1984, tal vez, era un neologismo, quizá todavía lo es), por el de GADGETS, el cual es una aberración total el imponerla en español y que viene a significar el aparatito nuevo que viene a ser parte de la vida de alguien, ya sea en un ámbito general, como un blackberry o un iphone, a un aparatito específico del trabajo de alguien como puede ser un exposímetro digital que use bluetooth, en fin. 





Pero lo que sí no tienen vergüenza es que usen una seccioncita llamada STARTUPEANDO, así, tal cual. Por más que sea útil (refierese al concepto de STARTUP, que viene siendo el hecho en sí de empezar una empresa nueva en el contexto de empresa de tecnología que normalmente comienzan con una excelente idea y se pasan un buen tiempo convenciendo a inversionistas de la viabilidad de esta para que inviertan y sigan su proceso normal de empresa), en cuanto espantoso el uso, nos hace preguntar: ¿qué no habrá un policía de publicidad que les llame la atención a ellos por el maltrato a la visión de las personas por el uso de ciertas palabras? 



Y ellos, El Norte y el Reforma son los que denuncian que si los baches, que si las desviaciones de presupuesto, que si el helicóptero de uso propio de gobierno aquél andaba siendo usado para pasear chicas, que si el fraude, y pues, sí, las desviaciones de lenguaje no causan daño, pero aún así, no están bien, punto.

Gadgets es la peor de todas, y luego todas las páginas están llenas de esos barbarismos ¿y el periódico que es lo que dice? Que son grafismos. Y que esos re-nombramientos valdrán la pena porque la gente los adopte y luego las usará por siempre.



Y nadie se muere por barbarismos (más en una soft news) y no sé cual sería la mejor palabra de todas para denominar algo especial así.

En fin, me retiro, les deseo que se tomen una bebido por ahí, llámese café, té helado, coca light, pepsi light, o lo que sea. Pasen excelente día... y por favor digan la letanía:

No usaremos barbarismos para denominar los más nuevos dispositivos, y que nos dejen en paz y que no nos hagan decir las cosas que no queremos que nos hagan decir. Y punto. (Claro, salvo su mejor opinión ;-) )


Y no hice énfasis a la, siento yo, desgastante presión y constante empuje hacia el consumo irrestricto de la tecnología, que colocan como imperativo el no quedarte atrás con el último iphone, android, gps, etc, quizá eso es peor todavía que la falta de imaginación del uso de palabras de esa sección en particular... en fin... buen día II!


Y sí, admiro a los periódicos, El Norte y Reforma, pero aún así, alguien debería llamarles la atención en ese sentido. (Ajá, claro).


Y sé que dentro de la Redacción ha de haber personas que se han de haber opuesto a esos cambios o bautizos de nombres de sección, y están luchando contra el ala por decir progresista que dicen que el periódico debe seguir adelante, siendo relevante en este mundo lleno de confusión.


Pero insisto, aún así...

miércoles, julio 17, 2013

De la necesidad o no, de saber si la curiosidad mató al gato...




¿Es necesario saberlo todo? Será cierto que la curiosidad mató al gato, pero que la satisfacción lo revivió?

Esa curiosidad de saber fue la que nos sacó del Paraíso (tan bien que se estaba ahí, qué lugar de 7 estrellas ni qué lugar de 7 estrellas). El Paraíso lo tenía todo, ovejitas, leones jugando con corderos, arroyuelos, árboles frutales, pasto bien cortado, nubecitas blancas y un hermoso cielo azul.

Pero ese maldito deseo de saciarse en el Árbol de la Sabiduría fue la perdición. La Fruta no fue la perdición en sí, ni el morderla, ni que estuviera tan cerca de ellos, los primeros fundadores oficiales de la población terrestre, no, la perdición fue tener la curiosidad. 
Según esto, claro. Pero me resisto.

Y no, no lo creo. No creo que el saberlo todo sea el camino al desastre.

Si acaso es el camino a que te de lumbago por mantener una mala posición durante un largo rato.

Y no creo que Internet esté ayudando mucho a una posible desaparición de la curiosidad por el todo.

Esta pantallita es una ventana a un universo hecho a la medida de lo que se sabe o supo, pero no de lo que se sabrá. 

Afortunadamente. Y a la medida mía, supongo.

Por esta pantalla te veo y veré, sé y sabré de tus sueños, de tus locuras y experiencias.

No creo descansar, no hay final, sólo hay rincones por explorar, cuando acaba uno por saber algo, como singularidad ya reconocida, aparecen dos más listas a ser investigadas, averiguadas, con la tentación similar a una como la que le costó la vida al gato.

Quizá esos objetos de búsqueda estarán apiñados como en un almacén junto con las piezas que faltaban, porque la vida así lo es, separada y por partes, ¿o será como las piezas del Relojero o las del Alfarero esperando que lleguen los engranecitos o la masa correcta en el momento correcto?

Así las cosas, sólo espero que el estado de la curiosidad permanezca en la mente de cada quién, sólo agregar cada bebida a quien mas le parezca en el momento correcto, helada, caliente, al tiempo.

Pero no se olviden de mí. Anoche la lluvia fue ensordecedora, llena de cántaros, caían perros y gatos del cielo, pero hoy el día promete, lo esperamos con ansia. 

Afuera un pájaro carpintero está queriendo destruir a la civilización con precisión y obsesión casi humana. Por el momento resistimos simbólicamente. Pero no sé cuanto vaya a durar. 

Disfrutemos pues, la curiosidad. Démosle rienda, pero sepamos cuando parar, al menos a decímetros del abismo. El día promete, ya dije.

Soundtrack de todas las épocas

Por cierto, en mis años de adolescencia, esta era la receptora y grabadora de mis sueños

El famoso soundtrack de nuestras vidas, la radio que escuchamos, la radio de cada quién. El soundtrack de cada persona. Y sí, recuerdo todavía a Adrián, que trabajaba en Cigarrera conmigo en 1981 y quien me dijo con claridad de profeta que yo dejaría el rock dentro de poco tiempo y que eso era una moda pasajera y que sencillamente todos los jóvenes por entonces entramos en razón y por eso, dejaría de andar en tantos rollos con el rock. 

Y no, no fue así.

Seguimos oyendo el rock de los 60s, 70s, 80s, 90s, 2000, 2010s (por cierto, así como llamamos al período de 1960 a 1969, los sesentas, ¿alguien sabe cómo le llamaremos al del 2000 al 2009, los... ¿fabulosos años qué? Y los de 2010 a 2019... ¿los increíbles años... dieces?) De cualquier manera nadie se muere de la urgencia de decirles de alguna manera u otra.

El punto es que como me dijo Jaime una vez:, "prendo el radio y ¡ya no sé en qué año ando!". Fruto de la rabiosa constancia de nuestras estaciones de radio por ponernos hoy los éxitos de ayer y de antier y de anteayer, y el problema es que ya no hay éxitos de hoy, y no, soy necio, soy recalcitrante, soy terco, no escucharé a Beyonce ni a Rihana ni a Aguilera ni a Bublé o como se llame o con todo respeto a Adele, porque no me bastan, no tienen esa aura de originalidad, de combatividad, o de sensibilidad suficiente para mí (bueno, eso es discutible, total).

¿De quién fue la culpa? Dícese que en el principio de los años 90 que se empezó con el sampleo se comenzó a hacer un exceso de covers o de "homenajes" o de influencias que de alguna manera fueron matando o minando, por así decir, el formato de la música que escuchábamos. Sí, vinieron las olas que rescataron al rock, por ejemplo, y ahí estaba la onda Grunge tipo Pearl Jam o Soundgarden o Nirvana o Alice in Chains, o el rock tipo de R.E.M. y el de los Red Hot Chili Peppers, pero algo siguió ocurriendo. 

Quizá fueron las presiones de mercado, el ascenso de lo digital, MP3, Napster y consecuentes redes llamadas PeerToPeer, el cambio demográfico, y un gran etc.

Los músicos ya no fueron lo mismo, sí, ahí siguen los venerables Rolling, Black Sabbath con Ozzy de nuevo, y en balance, los "nuevos" exponentes como Daft Punk, Arctic Monkeys, Robbie Williams, Blur y similares, pero en fin, no tienen, según yo, ese sonido devorador de los tiempos, ese no sé qué, que hacen que un grupo se sienta grandiosos no importa la década en la que estén...

Los años siguen pasando y no nos piden permiso.

Así las cosas, al momento de escribir esto, es tarde y se escucha Dream On de Aerosmith, a la que escuché quizá allá por 1976 y que nunca supe su nombre hasta años después porque su estación, la 99, no tenía locutor en vivo porque era estación de caché, de FM y esa es otra historia...

De rock y radio podría escribir mil cosas, así que mejor aquí le paro, ¿ok? Y un saludo al Profeta Adrián que al menos su predicción falló conmigo...

Mientras escucho al inmortal Steve Tyler y a Joe Perry tocar, les deseo un excelente día, un rico café, un excelente té, una rica coca cola light, o una fascinante pepsi light que esplende de noche de manera apabullante...

Con los ex-vitros



Así de rápido: Tuve una reunión con ex-a-Vitros. La maravilla de saludarlos, de convivir, de ver que están bien, de oírlos, de recordar detalles de cada piso, de cada departamento, de cada cubículo. 

Fue como si todos se hicieran presente de cierta manera. Como si todavía estuviéramos reunidos y hoy lunes nos viéramos las caras en el día con día en los niveles 10 y 11 del ahora ya semiusadón edificio del Corporativo de Roble, que siempre se me hizo fabuloso (les conté que lo inauguramos, yo fui parte del primer grupo que veníamos de Vitro Magallanes, el 1 de Agosto de 1988?, recuerdo ese día) (¿También les conté que teníamos meseros? sí, los teníamos, ¡y éramos empleados!)

A lo que voy es que estuve entre personas que estuvieron desde los años 70s y 80s metidos entre computadoras, que hablaban de máquinas majestuosas que tenían sólo 16 kilobytes de memoria, que alambraban los registros para sacar las nóminas, que todavía le dicen a la tecla de "enter", "send", porque eso decía la etiquetita de la tecla de transmitir esas bultosas terminales, que se habló de las tarjetas perforadas, que se habló de lo idílicos que fueron aquellos años, que se habló de la validez o importancia de tal o cual lenguaje, (COBOL de mis amores, FORTRAN de mis desdichas), que se habló de que le decíamos "micros" a las PC´s, que 256 Kb de memoria en una PC valían una fortuna, que se habló de leyendas urbanas que sucedían alrededor de viejas consolas de la vieja Control Data 170, que se habló de personas que ya no están con nosotros y que las recordamos con cariño y con tristeza, y nos volvimos a reír de las tonterías, de los eventos, de las anécdotas y que sólo estuvimos tres horas ahí reunidos y que el tiempo se nos hizo agua y que faltan muchas, muchas historias legendarias de aquél Centro de Informática de Vitro del que con orgullo digo, en sus placeres, gozos y dolores, me tocó ser parte de 1986 a 1990.

Tanto que falta que se registren anécdotas, prácticas, sí, sí tienen relevancia, claro que sí... hay un valor histórico en todo esto... y sentimental y emocional: por todo vale la pena el recordar, el registrar, el revivir... así que... seguiremos informando, buen día a todos y gracias por su paciencia...

El Arte de Explicar



Respecto a lo de Buñuel del viernes, me la pasé super. No fue toda la gente que se apuntó, pero sí fue la gente que quiso, y pudo, ir y que sintió que ese era su tema.

Esa no fue explicación en sí, sino discusión de Luis Buñuel y el porqué de las cosas respecto a este país. Me faltó tiempo para agregar dos videítos que luego pondré sus referencias por aquí y me faltó su sentir por la violencia en México. Es un tema que apasiona, la verdad.

Y eso me lleva, lo de las explicaciones a...

Eso me da pie a hacer hincapié en el tema mismo del explicar. 

A que yo no me había figurado que al principio de la explicación la gente a la que le explicas (la redundancia, claro) está primero en un estado del PORQUÉ?

Es que ya saben: primero está el escepticismo, la gente está expectante mirándolo a uno, como midiéndolo, dándole los 15 minutos de beneficio de la duda (similar al que damos a una película, a un libro, 15 páginas, a una canción, 20 segundos, a una obra en sí, los minutos correspondientes de gracia) y así uno está apurado construyendo la empatía a toda prisa porque se acaba el tiempo y todavía ni les caes bien ni se ríen de los primeros dos chistes que les dijiste.

Sabes que el entendimiento es costoso, en tiempo, en dinero, en recursos. Y bueno, mientras te tengas la confianza, saldrás adelante.

Y que es como seguir una serie de pasos, como de ir de la letra A a la letra Z, una por una, es decir, de algún modo todos estamos al principio en el rango de las primeras letras, y nos seguimos preguntando el PORQUÉ estamos reunidos en una sala para que nos expliquen algo que no entendemos su causa o motivo o razón de siendo redundante, de entender.

Pero poco a poco se va dando un avance conforme se develan misterios, se desentrañan detalles, se examinan puntos y puntos, el PORQUÉ se empieza a convertir en el YA ENTENDÍ, y la gente dice: ahora ya no pierdas el tiempo, ya dame el CÓMO. 

Y es en ese mero momento en el que todo se transforma, la gente se siente más segura, ya sabe el PORQUÉ están reunidos, ya saben o entreven hacia dónde va todo. Ya aparece la impaciencia. 

El milagro del entendimiento se da y florece. 

Pero claro, hay que practicarle, ¿ok? No todo aparece de la nada y se tiene que afianzar. "No pain, no gain", dicen allá arriba en el mapa. Y tienen razón.

De cierta manera ellos ya están del otro lado y... sssh, pero esperen, viene otro grupo.

(Y lo más interesante es que, reflexionando un poco, esto los maestros lo hacen con sus alumnos todos los días en las escuelas... eso sí es admirable, ¿no creen?)



Pasen buen lunes, buen final de quincena, buen día, buena hora, buen instante, ¿les ofrezco un café?, ¿un tecito? ¿una coca light? ¿Una pepsi light? Umm, no, esa no, ya se está acabando y para ir al Seven hay un calor que ni les cuento...

Conferencia de Luis Buñuel y su presencia en México




(Esta fue escrita el viernes pasado, así que... tomen sus precauciones)


Hola! Hoy voy a dar una conferencia sobre Luis Buñuel, y sí, es difícil escribir de otra cosa cuando estás preparando una conferencia, cuando estás recabando información, cuando estás viendo qué va o qué no va, y tratas de separar lo que es incumbente, de lo que no lo es.


Es complicado porque no sabes quién va a ir, si estudiosos o no estudiosos o si sólo curiosos o si solo gente a quien le gusta el cine o gente que sólo busca refugio en el aire acondicionado

Pero es parte del show, resulta que me encargaron hacer una conferencia y de ahí salió una minitormenta de ideas: que primero ésta fuera de cine, y de cine mexicano, algo así, y propuse esto, del cine mexicano de Luis Buñuel.

¿Porqué Luis Buñuel?, no sé, de normal me identifico con el cine, me identifico con los creadores, los celebro, me identifico con los originales, los trato de entender, con los innovadores, los trato de analizar, me identifico con los que no se rajan.

Y el señor Buñuel fue todo aquello y nunca se rajó.

Su libro de Mi Último Suspiro tiene sus reflexionar que me hacen pensar y meditar. Lo escribió él, o más bien lo que él le dictó a Jean-Claude Carriere, su argumentista, él era el de las ideas, y el que las transcribía era Carriere, todos los argumentos de sus últimas 26 películas de su etapa mexicana y francesa posterior, las escribió en un balneario de aguas termales de San José Purúa, en el estado de Michoacán, que, creo, ya no funciona.

Se dice que hablar acerca de música es como bailar acerca de arquitectura, pero hablar de cine, ¿será similar? Porque nada supera el ver una película. Y no basta con contarlas, es necesario verlas, finalmente tienes que verlas. Y películas hay para todos los gustos, y las películas mexicanas de Buñuel se separan de todas las películas mexicanas. Cuando se habla de lo mejor del cine mexicano de todos los tiempos, resígnate, es Los Olvidados y las demás.

Y es tan diferente, tanto, que cuando estaba en casa de mi abuelita Evita, en una visita, ya estaba en carrera, allá por 1982, me quedé viendo una de tantas películas mexicanas que daban en la barra de tv de las tardes en el extinto y llorado Canal 3.

Ahí estaba una escena particular con una rumbera que está en un escenario, y empieza a bailar tal y, como lo hacen las rumberas rutinariamente, pero ella hace algo curioso: se sale del escenario, se baja por una escalera lateral, y va mesa por mesa saludando a todos rodeando el lugar… y la cámara nunca corta, nunca cesa de seguirla. Un detallito quizá intrascendente, pero que en el cine mexicano jamás se ve. Menos en películas de industria, de los años 40.

Y la cámara no corta y no corta y saluda y ríe y la mujer termina llegando al escenario por el otro lado y sigue bailando. La cámara nunca la dejó. Totalmente inusual.

Con el tiempo supe que la película era Gran Casino, con Libertad Lamarque y Jorge Negrete y que la había dirigido Luis Buñuel en 1946.

No sé si la frase va: ¿Al tigre se le conoce por sus rayas? ¿O era al león el que se le conoce por su rugido o por la melena? Pero yo vi las rayas, o escuché al rugido o vi la melena: esa cámara, no fue normal, oh no. (Una película así de inusual, de los mismos años, fue Pueblerina, de Emilio Fernández, con cada escena maravillosa, pero no era de industria, tenía mayores aspiraciones).

Por cierto Luis Buñuel cumple el 29 de Julio, 30 años de haberse ido. Sirva la conferencia como homenaje a un gran hombre, a una gran voz en lucha contra lo que aplaste sus principios, censura, fascismo, lo que sea, a un artista de la luz, de la cámara, a un verdadero Gran Maestro…

Más que una conferencia, hay que conocer su cine, sus imágenes, su persona, sus ideas. Luis Buñuel, explorador del alma humana y sus deseos oscuros, los contrastes que son parte de todos.

Así las cosas (me gusta dar conferencias, me agrada), ya les contaré cómo me fue…

Un cafecito rico, un té helado cuando deba ser, una Pepsi light fulgurante y de repente por ahí una Coca Light que se asome tímidamente.


Pasen lindo día…

jueves, julio 11, 2013

Los Pequeños Placeres



Este es un acto de concentración. Se llama "los pequeños placeres". 

Es lo que Facebook nunca definirá para que nos lo pregunte a la derecha, arribita, "te gusta..." o cuando diría en algún lado "A Luis Eduardo García le gusta Carnicería La Anónima" cosa que supongo haré muuuuuy esporádicamente.

En fin, los míos serían, entre muchos: 
Me gusta el olor de un libro nuevo. Tal como Amelie lo hacía, me gusta poner los dedos en un bote lleno de semillas como maíz. Me gusta mirar la luna. Escuchar Escalera al Cielo de Zeppelin. Leer Snoopy. Leer artículos viejos de Selecciones de antes de 1977. Respirar la tierra mojada. Ver el Cerro de la Silla, verde y gigante. Ver la niebla cayendo como cascada en la carretera de Pachuca a Huejutla al filo de la tarde. Me gusta La Flor de la Mañana de Presuntos Implicados. Me gusta ordenar los m&ms por color y comérmelos así.

Me gusta el olor de llegar a Monterrey desde Tampico en la niñez. Correr y resbalarse a toda velocidad en ríos de lodo después de las lluvias en el rancho del abuelo. Montar a caballo en el Picadero Hípico del Estado Mayor Presidencial (sí, ese). Ver a los Rolling Stones en 1995. Ver a Queen en 1981. Pasar las tardes del verano saliendo de la prepa, oyendo música. Me gustan las Torres de Satélite. Leer a Agatha Christie, El Asesinato de Roger Ackroyd. Leer a Carl Sagan, Cosmos. 

Me gusta mirar La Dimensión Desconocida. Conocer Times Square. Ver las nubes desde un avión. Leer Rayuela. Dejar vacío de zacate, pasto, maleza, algún patio después de cortarlo, ampollas, sudor y todo. El primer frío de 2 grados bajo cero. Comerme una pierna de pollo. 
Me gusta el mirarme rasurado. Sentirme vivo en las mañanas. Bañarme con agua fría fría fría por circunstancias y cerrar el agua, uf, delicia. Escuchar Hotel California, sí por enésima vez, en el radio. Escuchar I'm your Captain/Closer to Home de Grand Funk. Leer el Discurso a los Graduados de Woody Allen. Me gustan los Kisses (chocolate) y el grupo Kiss, (pero sólo de 1975 a 1978).

Me gusta sentir la brisa. Ver una rosa y analizarla para inevitablemente dejarla de analizar, para sentirla y llenarme de ella. Escuchar a La Tremenda Corte. Leer un comic de los 60s de Editorial Novaro. Comer un Gansito. Contar un buen chiste cuando se está en el humor preciso de hacerlo. Revisar mis revistas Life en Español por también, enésima vez. Me gusta ver Blade Runner. Me gusta Lía de Ana Belén.

Me gusta ver A Toda Máquina con Pedrito. Respirar profundamente después de una tremenda gripa. Mirar llegar al andén el Metro en la Ciudad de México y que venga vacío. Descubrir que tienes una horas o dos más para leer. Traer el libro correcto para esas dos horas. Leer de nuevo a Shakespeare. Me gusta El Resplandor, libro, película y película de TV. Me gusta mucho mucho mucho estar en mi programa de radio en 2000 en Radio Udem.

Me gusta quitarle el polvo a los libros. Leer de nuevo las revistas Contenido que tengo de los 60s. Escribir algún cuento que me salga bien de corrido. Comer huevo estrellado sólo con tortillas de harina de mi mamá, sin tenedor. Comer una rica hamburguesa al carbón de La Placita. 

Pequeño placer es mirar el Guernica de Picasso. Es ver las imágenes de las Cuevas de Altamira. Ver Jesucristo Superestrella. Cortar con tijeras una línea de papel y que me salga bien. Me gusta el Thunderbird 2. Me gusta el Special K con su leche a seis grados. Me gusta Morena Mía de Bosé.

Me gusta el sentir del roce del lapicero en una superficie de papel. El escuchar I Love Rock and Roll de Joan Jett. Comer carne asada tomada de la parrilla. Escuchar Agustín Jaime, con el Piporro. Me gusta la música Disco. Me gusta el Twinky Wonder de vainilla. Me gusta la Pepsi Light. Me gusta el olor a pino real en navidad. Me gusta el aroma de...

Y basta por hoy... ¿A ustedes que les gusta en lo que a pequeños placeres se refiere? Además de tu café, de tu té, de mi Pepsi Light y de tu Coca Zero, claro. Pasa lindo día...