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sábado, julio 29, 2006

En el simulacro y otras historias

Lo supe apenas ayer.

Estaremos en un simulacro de una pandemia de gripa aviar. Todas las autoridades del ramo están alertas así como muchas dependencias federales y estatales. A eso de las dos de la tarde “llegarán” los primeros pacientes.

Aunque todos son de papel, no dejan de inquietar.

En nuestro simulacro nos dijeron que la enfermedad se estaba expandiendo desde Asia para acá.

Todas las comunicaciones, correos, faxes, insistían, ESTO ES UN SIMULACRO.

Me imagino que la enfermedad llegará a México desde Estados Unidos.

Miro a mis compañeros. Imposible saber si ellos saben de que se trata esto. De las implicaciones en sí. Pienso por un instante que puede que yo sea el único que ha leído algo del tema y por tanto me quedo con la fatua y frívola impresión de que soy el único consciente de la gravedad de algo de ese tamaño.

En una rápida segunda revisión de opinión, me caigo sólo del “pedestal frívolo del dícese enterado”. No creo que el haber leído suficientes novelas, películas y reportajes tanto en el New Yorker o en los canales de tipo documental, tales como Discovery y National Geographic Society me den un punto o mas arriba para acercarme a lo que sabe el personal médico. Bueno, esa fue una necedad de mi parte.

Después de todo, algunos de ellos califican como epidemiólogos. Nadie bromea del asunto. Saben que son cosas que pueden pasar. Que siempre hay que estar preparados.

Un día una epidemióloga de Monterrey me dijo que estaban siempre al pendiente de casos raros como de animales que normalmente no muerden al hombre, que de repente lo hagan.
Obvio, lo dijo con absoluta seriedad. Que de inmediato se reportan.

No estoy para defender a estas personas, ni para ser apologista de políticas determinadas, digo, esas son opiniones reservadas para cada quién. Pero de lo que sí estoy seguro es de que sí, hay sectores que sí, que por lo menos sí nos cuidan como sociedad.

Leí casi en la misma época “La Danza de la Muerte” de Stephen King, “La Peste Blanca” de Frank Herbert (el de “Dunas”), “El Día de los Trífidos”, no quiero equivocarme de quien lo escribió y posiblemente vi por entonces la película de “El Día Después”.

Eran los años de 1981-1983.

“La Danza de la Muerte” habla de una “supergripa” que mata al 99% de la humanidad (King decía que si hubiera muerto toda la humanidad, no habría novela, totalmente de acuerdo). Esta “supergripa” tenía la característica de que fue creada por los humanos mismos y en un accidente caprichoso se suelta, rebasa las previsiones de seguridad y se expande hacia la calle. (Eso sí fue totalmente terrorífico.) Su descripción de las calles y túneles en la ciudad de Nueva York llena de muertos en sus autos, huyendo, son sobrecogedoras. Un comienzo de un capítulo en particular dice: “El olor era espantoso”. Sucedía en un verano. Suficientemente evocador. (El que la novela derive hacia lo misterioso y fantástico posterior no le quita ese terror primordial del humano estúpido que suelta los males resguardados dentro de la Caja de Pandora).

“La Peste Blanca” es algo similar, pero aquí es una enfermedad desatada por un científico resentido que “sólo” quiere destruir Inglaterra, pero se le pasa la mano, viajando ésta por todo el mundo. Lo que suelta es una enfermedad creada que sólo mata a mujeres quedando sólo una viva por cada cinco mil muertas.

“El Día de los Trífidos” es acerca de que la humanidad se queda ciega a causa de una radiación espacial y quedando a merced de unas plantas que llegaron del espacio décadas antes, que fueron utilizadas para la industria con el beneplácito de todos, pero que ahora con la humanidad disminuida adquieren, o ya tenían, movimiento y toman control de ella. Lo acepto, pero lo ingenuo no le quita lo terrorífico.

“El Día Después” fue una película muy sonada, medio pacifista, que describe los hechos después que un ataque nuclear soviético, que siguió a los lanzamientos de proyectiles nucleares hacia ciudades soviéticas, destruye una pequeña ciudad de Kansas, con todo y lluvia radioactiva.

Luego lee uno años después, el tema de “Hot Zone” (1996), aquél libro acerca de un brote de epidemia de alguna enfermedad hemorrágica altamente contagiosa que sucedió REALMENTE en el este de los mismos Estados Unidos. Leí que le llaman así, “The Hot Zone” al punto en donde las cosas se ponen verdaderamente calientes. Supongo que sería visto así como en un mapa con el punto originario visto de un color rojo blanco. Algo como un “Ground Zero” biológico.

En la película de “Epidemia” (1998) con Dustin Hoffman, un pueblito africano lleno con enfermos al principio de la película, es volado nuclearmente, creo, no estoy seguro, para evitar que se salga la enfermedad de control.

Lo anterior me recordó también aquella excelente película, la de “La Amenaza de Andrómeda”, (1971) escrita por el entonces no tan célebre Michael Crichton (“E.R.”, “Parques Jurásicos” y anexas), en la que llega una enfermedad del espacio que también mata a todo un pueblo, excepto a un bebé y a un anciano. Casualmente se dan cuenta poco antes de querer volar el pueblito también nuclearmente, que el calor provoca el reforzar al virus alienígena y hacerlo más peligroso. Mejor no hacerlo. ¡Salvación!

Lo anterior si acaso queda en el rango de lo ficticio o lejano, crea una paranoia nada sana. Otra.

Posteriormente uno sabe de los brotes que aparecen cada tanto en Zaire y ese tipo de países, sabe uno del Ébola que mata hasta los enfermeros y doctores que tratan de controlar la enfermedad, y se encuentra uno pidiendo de que quede aislada del mundo, que no pase de ahí.

También lees acerca de que esos virus desgarrantes se trasladan incluso por aire.

Digo, pienso en todo eso y reflexiono en que tengo hijos, esposa, madre, hermanos, amigos, amigas.

Brrr.

En una de las reuniones del simulacro, escucho: “ya expidieron provisiones para pedir tres mil bolsas para cadáveres”.

Todos se sobresaltaron, pensando para cada quién tal vez: “¿Tres mil bolsas? ¿La situación estará tan grave como para eso?”

Alguien pregunta siguiendo la secuencia de envolverse en lo mismo del simulacro, “y... ¿ya se han hecho previsiones para guardar o enterrar tres mil cadáveres? ¿Traxcavos, terrenos, fosas comunes, cosas así?”

Es una terrible cantidad de personas.

El simulacro en nuestras mentes ya no se ve tanto así como que estamos “actuando” o “jugando a ser...”. Cada quién se imagina lo que se expresa arriba y se pregunta, ¿y nuestros familiares? ¿Sería esto, de pasar como lo estamos viendo en esta misma sala de juntas, tan grave?

Se mencionan más situaciones, se perciben problemas serios: personal que no sabe su rol exactamente, deficiencias en la cadena de mandos, en la cadena de comunicación, quién manda qué, que le toca a quién.

Bueno, de eso se trata un simulacro. Cualquier simulacro, como lo que se hizo en todas las compañías con computadoras hará seis años con lo del año dos mil. El famoso 2KY ERROR. Todos los sectores se certificaron. Y salieron con bien.

Los simulacros no sirven para no cometer errores. Se trata de percibir donde están los posibles problemas y resolverlos antes de que se enfrente una situación real.

Hará tres años que aparece lo del SARS, y otra psicosis mundial.

Yo la leí a la distancia, en Internet, y revisé con cierta ansiedad a quien le daba y a quien no, leí de los esfuerzos de los doctores vietnamitas, de los de Hong Kong, de los de la misma China. ¿Detienen ellos la enfermedad o se detiene sola?

El SARS. Llegó hasta Toronto. Los Rolling Stones iban a tocar ahí y lo suspendieron.

Nadie tiene la precisión de saber con exactitud que sucedió. O el porqué se detuvo.

Los canales de documentales esos que mencioné, han hecho programas analizando la pandemia de la influenza española de 1918 que mató a más de 20 millones de personas, muchas recién salidas de la primera guerra.

Cuentan acerca de que durante las investigaciones actuales se están buscando cadáveres congelados de los fallecidos por la enfermedad, enterrados por entonces en zonas de permafrost, como Alaska y Noruega, en la búsqueda de pistas para saber como era ese virus, para poder detenerlo en caso de que vuelva a salir.

Hay personas que afirman que hacer eso, investigar en los cuerpos de muertos congelados solo va a remover un virus también congelado, pero sólo dormido, esperando a que se despierte y ataque repentinamente a los seres humanos que en su ignorancia se atreven a despertarlo. Eso también salió en los “X-Files”, y en “The Thing”.

Como anti-cereza del anti-pastel en estos temas, antier leo en www.discover.com (nada que ver con el Discovery Channel, aunque los dos se dediquen a la difusión de la ciencia), acerca del cocoliztli, la presunta enfermedad que provocó la muerte de los aztecas en el siglo XVI, por lo menos en 1554 y en 1575.

Una de las preguntas que se hacían era, ¿por qué sucedió treinta y tres primero, y cincuenta y cuatro años, después de la terminación de la Conquista? Básicamente ya había pasado tiempo desde aquello.

Eso por un lado y por el otro el punto de que quienes relataron eso eran historiadores y frailes, que escribieron que las enfermedades victimarias eran tifoidea y varicela, pero está la reflexión en el artículo de que ellos eran sólo eso, historiadores y frailes, no epidemiólogos.

Resulta que por mucho tiempo se ha creído que fue el español (así, en genérico) el que trajo las viruelas y otras enfermedades que diezmaron a los aztecas en una escala sin precedentes. Un tipo de masiva guerra bacteriológica, aún así quirúrgica, precisa y exquisita (atreviéndose a bordear el mal gusto, claro) que no tocó más que a la población india.

Es parte de la ideología nuestra del mexicano en contra del español, a algo contribuye a ese sentir de que fuimos destruidos de manera despiadada, aunque el español no fue plenamente consciente del hecho. Y ni eso lo disculpa en algo. Es un argumento poderoso más en contra de lo español.

Pero dice el artículo de la revista, que recientes hallazgos realizados por un doctor mexicano, el epidemiólogo Rodolfo Acuña-Soto, lo hacen concluir que la enfermedad que causó la megamuerte de nuestros indios provenía de nuestra tierra misma.

Que una causa posiblemente esté relacionada con sequías largas y con lluvias tremebundas posteriores a esas sequías. Que eso desencadenaba un desasosiego con los roedores que habitan siempre a ras del suelo y que de alguna manera medraban en cantidad al llegar las primeras lluvias aprovechando las nuevas cantidades de comida y agua y de cierta manera comunicaban su virus a los indios, que estos como estaban en el stress total, siempre al borde del hambre, en la desnutrición y en condiciones totalmente insalubres, debido a como había quedado la sociedad en la Nueva España. Así se consiguió el barrido racial. De 22 millones de habitantes que había en el país a la llegada de Cortés, a llegar a ser sólo 2 millones al finalizar ese mismo siglo.

Se le da un nuevo significado a la palabra “diezmó”. Más que la proporción de los muertos de la Peste Negra del siglo XIV en Europa que mató “sólo” a la cuarta parte de su población.

La enfermedad consistía, según análisis de documentos muy prolijos y profesionalmente escritos para esos tiempos, en fiebres hemorrágicas. Como las del Ébola, Margburg y similares.

Los españoles ni estaban en riesgo, ellos estaban seguros allá arriba, resguardados en sus clases aristocráticas.

Y bueno, el tiempo pasa y ahora es 2006. Pero el doctor Acuña-Soto dijo, al final de ese artículo, “sólo hay que estar preparados, por si acaso”.

En todos los años que me ha tocado estar al pendiente del mundo a través de los medios, por decir también me di cuenta de otra de las epidemias, pero como esta es mas lenta, no es considerada como tal.

Pero primero antes, en 1976, todavía recuerdo lo de la Enfermedad de los Legionarios, una que sucedió en Filadelfia en ese año a un grupo de personas que así se denominan, Legionarios, debido que a pertenecen a no se qué Legión. En su Convención Nacional Anual o así, se enfermaron como setenta personas de cómo doscientos. Murieron ya ni me acuerdo, como diez. No fue nada de una enfermedad que pudo ser algo que comieran o algo así. Nunca supieron con claridad que fue. Sólo que fue viral y que ahí quedó.

Luego en 1981 ocurrió algo raro en Nueva York. Empezó a suceder entre una comunidad una enfermedad rara, como la de un cáncer, de hecho, así le pusieron, debido a que eran homosexuales, la gente le denomino que era un “cáncer rosa”. Sólo hasta un año después le pusieron nombre, adivinaron, era el SIDA.

Esa epidemia o pandemia es igual que las demás, pero más lenta. Nunca se ha podido establecer con precisión porque unos se contagian de SIDA y porque otros no. Pero de que cambió las maneras de pensar de miles, de millones, lo hizo.

En áreas desarrolladas en el mundo se detuvo el avance del SIDA en la población, en las áreas no desarrolladas, de manera lamentable, sigue avanzando inexorablemente. Y la búsqueda para detenerla continúa. Lo malo es que eso lo han dicho desde hace más de veinte años y no se ha podido llevar a cabo.

Y con todo el dinero del mundo, no ha habido avances para vacunas que prevengan o que curen, más que para desarrollar caras medicinas que logren retrasos en el desarrollo del padecimiento en el cuerpo del enfermo.

Así estamos, frente al simulacro. Sólo para estar preparados.

Por si acaso.

Sí, lo haremos bien. Lo posible que se pueda, lo haremos bien.

Hablando de VH1 y de MTV a 25 años de este último



Porque hay vida aparte de la política.

Tengo cuarenta y tres años. MTV tiene está a punto de cumplir veinticinco. MTV nunca fue sólo un sencillo canal de televisión especializado en videos. MTV fue una máquina subversiva (Marx, Lenin y Stalin le hubieran temido y Castro le teme, Lopez Obrador y Felipe Calderón... lo usaron para comunicarse) de cambiar subliminalmente el estilo de vida de las personas jóvenes, en su nada despreciable e incuantificable hasta cierto punto aspecto de estilo, moda, entretenimiento, y sobre todo, de gustos musicales.

Como digo, eso traducido en influencias en la masa juvenil mundial, traducido en cambios en patrones de conducta de modas, y finalmente traducido en dinero no es nada despreciable. Nada.

VH1, (el original) tendrá, no recuerdo, ¿quince? ¿veinte años? El punto es que en aquellos años en que yo tenía casi diecinueve fue cuando apareció MTV.

MTV se inauguró como canal de TV de cable especializado en videos musicales el 1ero de agosto de 1981. Hace veinticinco años.

Fernando, un amigo de la carrera que vivía en Nuevo Laredo pero que estudiaba en Monterrey, me dijo en diciembre de ese mismo año, 1981, que “allá con los gabachos existe un canal de televisión de cable que transmite puros videos las 24 horas”.

Bueno, la aparición de un canal dedicado a videos todo el día, toda la noche, se me hacía tan tirada de los cabellos que no le creí. Hasta que le creí.

Con sus videos extraordinarios, música rock novedosa, más allá del New Wave, el post disco y el post punk, la aparición de MTV fue una manera apropiada para empezar, de nuevo, la década de los 80’s. (El asesinato de John Lennon, el 8 de diciembre de 1980, ocho meses antes,fue una muy mala manera de comenzar una década, de hecho, cualquier década).

La adicción total a la música en video se desarrolló en pocos minutos, pero, hablaré de MTV con propiedad en otro día.

El mensaje era el video, a través de ello era popularizar un grupo en particular, al popularizarlo lo que se quería era vender al grupo, al disco, a la canción. Por eso se vendió en lugares desconocidos Oingo Boingo, The Thompson Twins, Dire Straits (bueno, su video de “Money for Nothing” tenía una crítica hacia MTV y lo transmitía MTV, algo era algo, y Neil Young con su video de “This Note is For You” criticaba a los grupos de música que eran patrocinados en sus giras por compañías).

No que yo pensara en copiarlo en sus modas propuestas, ni en el gusto, o en los posibles patrones de conducta subjetivos o no, ni en la búsqueda del dinero para cubrirlos en caso de..., pero era fascinante la manera en que nos gustaba perder el tiempo.

Un paréntesis:

Por supuesto que en nuestro país estos canales los veíamos sólo a través de antenas parabólicas de las que se decía que en Monterrey había tal cantidad de ellas que era la ciudad del mundo con mayor número de ese tipo de aparatos. ¡No per cápita, sino en total!

Por tanto íbamos de casa en casa de amigos a ver eso, la parabólica, y en especial, el MTV. Pasamos por la casa de Pepillo, del que decía Guillermo, de Reynosa, que siempre tenía dos de todo, ya que éste tenía dos videocasseteras, dos carros AMX 1979 y por supuesto, dos parabólicas; o íbamos a la casa de los papás de Isaac (una de las casas más bonitas, digo, de las normales, en las que me ha tocado estar); o incluso en ocasiones iba a casa de la tía Blanquita (la tía de mi novia de entonces, Carmen) durante el verano, cuando la tía estaba de vacaciones (ahí en su casa vi gran parte del Live Aid original, el 13 de julio de 1985, cuyos DVD apenas salieron el año pasado).

Cuando apareció el VH1 años después, lo vi como una mala copia de MTV, es decir, aun y que MTV perdió la programación original de video tras video tras video tras video (que eran la verdadera maravilla enmascarada) por los programas regulares dedicados a Heavy Metal, o a Rap, o el verdadero comienzo de la decadencia del Mundo Occidental y el fin del mundo tal y como lo conocemos a través de Beavis and Butthead, que se me hacían algo (o en algun caso demasiado) extremistas en su propia frecuencia, aún a pesar de eso seguía teniendo de cualquier manera algo de su atractivo inicial de ver música del momento, videos del pasado (el tiempo es el que pasa rápido, desgraciadamente) y todo lo que le rodeaba, incluso los comerciales que de cierta manera eran lo último en cuanto a tendencias significativas, y no tanto, con las cuales estar al corriente con un mundo todavía algo preglobalizado y definitivamente protoneoliberal.

Se cierra el paréntesis.

VH1 (el gringo de finales de 80’s y principios de los 90’s) era en esos tiempos endeble, débil, enclenque, sin fuerza, pasaban videos demasiado aburridos: Lionel Ritchie, Bette Middler, Berlín, y cantantes de ese (mini) calibre así. No había emoción, no causaba interés, su segmento demográfico era para personas de 30 años o más (y hay una pequeña contradicción personal aquí, lo sé).

No era mi sesgo, ni tampoco mi estrato. Además VH1 llegó cuando mis visitas a casas con parabólicas escasearon, ya no veía a Pepillo (habíamos terminado la carrera de sistemas años ha), ya había terminado con Carmen (debí haber terminado con ella antes, lo sé, no me insistan), y con Isaac ya no íbamos a casa de sus papás porque éste ya era mayor y se había casado con Paty (le dijimos que no se casara, que eran muy chavitos y ya ven, pero no hacen caso estos muchachos).

Pasaron los años. Las antenas empezaron su declive ya que los canales empezaron a cerrarse poco a poco para ser bajados exclusivamente por sistemas de cable y a exigir pago para poder ser vistos (para eso eran los comerciales, ¿no?, para que los canales sacaran lana de ellos). Las antenas parabólicas se convirtieron en parte del wasteland urbano, sin uso, llenas de polvo, desgajadas, símbolos de una prosperidad de antaño, aparentes cascajos o esqueletos fósiles de una acelerada búsqueda de la distinción vana y frívola que sus propietarios...

Ya, ya, ya...

Hubo apertura con los sistemas de cable, etc. Apareció el sistema de Direct TV y el sistema SKY y también muchos muchos canales más.

De alguna extraña manera (que eso sí, no puedo platicar aquí, por falta de... espacio, ustedes saben) tuve el Direct TV gringo en mi casa en Monterrey, que debo de decir que entre todo fue muy gratificante. Tuve el gusto de ver Woodstock 99, en agosto, con todas sus quemazones al final de sus sesenta horas ininterrumpidas de programación y... fue increíble. Ya no veía a MTV, a mis 37 años ahora miraba VH1 y los mejores Videos de la Historia, los “Behind the Music” de las grandes bandas de rock de la historia y cosas así. Nada trascendente en realidad.

En siete años más y después de muchos cambios en mi vida y en la vida de todos los demás, el VH1 llegó por fin a mi sistema de cable y por lo mismo, a mi sistema de vida.

Ahora estoy con la idea de que tal vez ya hasta me pasé, de ese codiciado segmento demográfico comercial tan ansiosamente requerido por los anunciantes.

¿Por qué veo VH1?

Bueno, lo veo así como normal, como hay canales, como el de BandaMax, que no veo.

Ni veré.

Es divertido perder el tiempo de esa manera. Es un viaje en el tiempo encapsulado en tres minutos. Ver en cortinillas a grupos como los ultra fakes falsos de Milli Vanilli (con “Baby, Don’t Forget My Number” y su fondo de escenario copiado o ¿sampleado? directamente de la portada del disco “Animals” de Pink Floyd), los famosísimos (ajá) Men Without Hats, los eso sí, más perdurables Duran Duran (con un excelente mix de sus principales éxitos), Rick James (el verdadero “Superfreak”), algo de Sinead O’Connor (“Nothing Compares to You”), Depeche Mode (“Personal Jesús”), y decenas más. O sea, un cofre lleno de recuerdos de videos que hacen eco en las pápilas y conitos y bastoncillos auditivos (sic de mi parte, no error de primaria y disculpen la aclaración) de mi sección sinestésica cerebral.

Eso es en el lado estrictamente musical.

Pero hay también otro aspecto. Las cortinillas con imágenes animadas de manera simplificada, en la que ponen música de la que no existen videos, tales como “Ring My Bell” de Anita Ward (música disco de 1979), “Funkytown”, de Lipps, Inc. (ya queda en lo tradicional, es de marzo de 1980,), “Let’s All Chant!”, de Michael Zager (o Sager) Band (una canción disco tipo crowd pleaser de finales de los setentas) y Abba con “Mamma Mia”. Lo sublime y lo verdaderamente kitsch del mundo.

Otras cortinillas que trae VH1, son eso sí, porciones de videos tales como “YMCA”, de Village People, “Ice Ice Baby” de Vanilla Ice (otro fake, cuyo video mismo supe que fue destruido FISICAMENTE en el MTV gringo, para que no se volviera a transmitir jamás), algo de Parliament C, Funkadelic o algo así de George Clinton (no muy conocido, la verdad), “Wild Thing” del afroamericano que sacó “Funky Cold Medina”, etc.

Pero el que se lleva las palmas en cuanto a cortinillas se refiere en VH1, es la que corresponde a The Vapors (reto a quién sea, a que haya sabido que ESE era el grupo) con su inmortal canción de “Turning Japanese”.







El video de The Vapors, que estoy casi casi casi seguro porque he explorado mi videomemoria arqueológica-musical, lo dieron, si acaso, sólo durante 1981. Porque lo que es a partir de junio de 1982 (sé perfectamente la fecha) ya no lo daban en la rotación de MTV porque tal vez, con ese sentir de lo que es fugaz y efímero, ya no era famoso.

Ni nunca más lo volvería a ser.
El cantante del grupo (ultraflaquísimo y jovencísimo) va saltando como cola de lagartija de un lado a otro cantando, primero con un micrófono, luego con una cámara fotográfica, blandiendo un sable, y otra tanteando o coqueteando a la geisha (no muy joven, pero eso sí, muy mona) que sólo está sonriendo hacia nosotros, ignorándolo.

Se notaba del chavito este que tenía a la juventud delante de él, toda.


I've got your picture,
I've got your picture


El tono de VH1 es fresco, cínico, burlón, sarcástico. De repente es mejor que el MTV porque durante los primeros años 80’s este canal no buscaba más que ser anodino, sólo transmitir entretenimiento, nada de sátira o la búsqueda de ser desenfadado (aún y como lo comenté, con la aparición de Beavis y demás, se puso abrasivo, y agresivo también, se fue al extremo sin gradualismos) sí ahora MTV trajo a Los Osborne, el Jackass y cosas así, pero ya demasiado tarde para mí). Aún y que hay programas en VH1, como el de Supergroup, o el de Hogan, etc, hay más horas de video tras video tras video.

En VH1 sacan ahora también películas cada viernes que tengan que ver con el tema de la música (el que hayan dado a “Selena” todavía no lo entiendo), pero el otro día dieron la película de culto más importante y popular (otra contradicción), según muchos, la de “This Is Spinal Tap” (1984), acerca de un “documental” de un grupo de rock (fake el documental, fake el grupo) y el resultado fue hilarante totalmente. Genial.

Y aprovechando que va a salir la película de “Miami Vice”, dirigida por Michael Mann, el creador de la serie, están dando los episodios originales de los 80’s de “Miami Vice”, y le agregan el título de “División Miami Policía Elegante Sport”, o algo así, en donde hicieron cortinillas excelentes con nuevos doblajes, con, creo, las voces originales, en donde hablan en escenas fuera de su contexto que envuelven a tipos huyendo o que están siendo arrestados, hablando sobre temas que son francamente en algunos casos hasta gays, sobre el cuidado especial y primoroso con el que hablan acerca de la ropa, y de que si les pasó algo al plancharse las camisas o situaciones absurdas similares.

Ya hablaré más de “División Miami Policía Elegante Sport”, su significado en aquellos años y el hecho de que los estén dando hoy por hoy, después.

Aún y que VH1, su look, su actitud, su visión, su pasión, sus objetivos de entretenimiento puedan ser, finalmente, calculados de manera fría en alguna sala de juntas anónima para nosotros; aún y que sea algo emanado de un corporativo globalizado como Viacom o no sé; que haya dictado misión, visión, objetivos de mercado, objetivos de largo plazo, de posicionamiento y finalmente producido en alguna gráfica de Powerpoint anónima siguiendo lineamientos generales de tipo de entretenimiento musical con sabor latinoide, me divierte pues.

Al final del día, me divierte...
I’m turning japanese,
I’m turning japanese,
I really think so

I’m turning japanese,
I’m turning japanese,
I really think so

Y yo realmente también lo pienso así...

P.D. Leí por ahí que el 25aniversario de MTV lo van a transmitir este 1ero de agosto a través de VH1 Classic. Y lo harán repitiendo exactamente lo que se transmitió el primer día de MTV, el 1ero de Agosto de 1981. Primer video: “Video Kill the Radio Star” de The Buggles.


Buen apetito.



Addenndum: 10 de Julio de 2013.


El VH1 también corrió el camino de MTV, programas tras programas sin rumbo, menos música cada vez, "Behind the Music" de gente sin valor,  realitys estúpidos, en fin, no queda mucho de aquello de lo que ya no quedaba mucho. 

No hay nada que me diga: "me quedo esta tarde de sábado con el VH1 de fondo". Así las cosas, a buscar otras opciones por ahí.

Triste caso.


(Y no, no es que crecimos y ya no somos ese nicho mercadológico deseado. o sí así fuere, pues pobres de los que siguen).

lunes, julio 24, 2006

Rice Krispies


Los viajes al super son inevitables... a menos que se tenga la jerarquía suficiente para que alguien más nos “haga” el super,

En mi caso particular no es así, yo voy al super.

Llámese que el ir sirve de terapia para mirar personas y ver como está la comunidad, llámese que sirva de reflejo al proceso de búsqueda de nuestros antepasados en la parte que corresponde al forrajeo y recolección del alimento. O para ponerlo más emocionante, a la cacería de nuestras presas.

Sólo que nuestras presas ya fueron cazadas y destazadas por alguien más y fueron convertidas en jamón, chorizo, milanesas, etc.

Los forrajes pasaron por industrializadoras y se convirtieron en sopas, pan, mayonesas, aceites.

Claro, aquí en el super la situación en sí de la cacería está muy viva pero también almismo tiempo, lo acepto, distante, ya que al llegar a la caja con “bienes” debo de dar algo a cambio a la señorita que me pregunta con amabilidad forzada si encontré todo lo que buscaba.

En ese punto pienso que sigo en una modalidad de trueque con rancios antecedentes en el que yo intercambio “dinero”, el cual obtuve a cambio de “trabajo”, que me servirá para que “ellos” me permitan llevarme esos “bienes” que hasta ese momento no son míos, y de los cuales no puedo prescindir, a mi casa-cueva-refugio.

De alguna manera envidio a los antiguos pobladores de estas y de todas las tierras que resolvían su problema alimenticio sólo con estirar la mano. Las únicas molestias eran las fieras, las alimañas, la otra tribu que los quiere destruir. Y bueno, lo que pasa con los antiguos pobladores es eso: de tan antiguos ya no quedó nadie.

No por nada se puede maldecir con certeza el momento en que la humanidad decidió inventar el trabajo cuando desarrolló la agricultura. Desde ese momento tuvo que intercambiar esfuerzo (o trabajo) para obtener alimentos. Tal y como lo hacemos nosotros todavía.

No hay nada, pero nada nuevo bajo el sol.

Y ahí en el super, estuve caminando entre los pasillos. Y un día me encontré con una caja que se me hizo familiar. Era la inevitable caja de cereal con tres no sé que eran, gnomos, duendes, algo así.

Una caja de color azul. Era el simplón, ramplón, pero indefectiblemente delicioso, Rice Krispies. Ni para qué poner la marca, todos la saben.

“Pim”. “Pam”. “Pum”.

Tenía más de diez o doce años de haberlos visto en los anaqueles.

La última ocasión que los había probado fue en una especie de dulce casero con malvavisco en microondas.

Todavía recuerdo el sabor del cereal de mi niñez. Con leche fría, azúcar, etc. Es parte de la filosofía del pequeño hedonismo. De los pequeños placeres. Los que están al alcance de la mano. En ese momento, bastante literalmente.

No hay mucho que puedas buscar para tener un placer concentrado, aquí relacionado con el comer con el Rice Krispies.

Digo, podrías comer langosta, podrías comer salmón, o bacalao y ser feliz al llegar a completar la experiencia relativa a tu satisfactor o necesidad especial, único, sofisticado.

Sobre todo de esa calidad y exhuberancia.

Yo también encontré algo similar, a mi edad, claro, con el Rice Krispies. Un placer directo al paladar y al cerebro. No sé si serían su tronar en la boca, o el sabor del arroz tostado cubierto de azúcar en medio de una tonelada de leche fría (muy fría, por favor).

Cuando surgió la idea de la New Coke, que vendría a sustituir a la tradicional Coca Cola, supe de personas que compraron cajas y cajas para protegerse. Ya nunca volverían a ver,y a probar, su Coca Cola. Y eso sucedía con un refresco simple y fácilmente asequible. Que finalmente no desapareció.

Lo gracioso de todo es que no tomé ninguna caja. No había motivo práctico, tenía dos cajas de cereales en mi casa. Decidí esperar. ¿Qué podía pasar?

A la semana o dos, desapareció todo rastro de cajas de Rice Krispies, como si nunca hubieran existido. Los anaqueles no mostraban vacíos, había sencillamente otras cajas. No he vuelto a ver las cajas azules con los gnomos. Por lo menos en mi ciudad.

Pregunté a uno de los chicos, que andaba en el acomodo, de esos que son responsables de producto en tienda y que traen en su pecho una etiqueta que dice de manera somera “visitante” acerca del producto en cuestión.

Me respondió que es decisión de la compañía, pero que probablemente luego volvería a salir.

O sea que no sabía.

Pero al final, lo dudo.

Cuando salí del super esa ocasión, con mis alimentos a rastras, salí pensando:
“Pim”. “Pam”. “Pum”.

“Pim”. “Pam”. “Pum”.






Addendum: Casi 7 años después, a 10 de Julio de 2013. Hay en mi casa una caja de Rice Krispies, sabe casi igual, parece que comes aire, por aquello de que es arroz inflado. Tiene otro color, antes era como más pardo claro, si es que se puede definir así, y ahora es más anaranjadillo.

Ya no me comería un tazón entero, pero si lo combino con mi Bran y con mi Special K.

Y así sí sabe muy bien, ¡oh, sí!

sábado, julio 08, 2006

The Twilight Zone continues… and continues… and continues…


Un 31 de octubre de hará más de 15 años apareció en el canal de cable directo de cadena americana que transmitían en Monterrey, el canal 11 de Nueva York, el WPIX, dio un maratón de 24 horas continuas de The Twilight Zone.

Yo lo grabé entonces (tres videocassetes) y lo estuve viendo varias veces en los años posteriores hasta que les pasó un problema de tembladera en la pantalla.

Bueno, el caso ahora, en medio de tanta angustia acerca de los resultados electorales aquí en México tengo que escribir de algo que sea equidistante de la realidad actual. Y que mejor que darle un vistazo a la Dimensión Desconocida, como fue llamado ese programa en México.

Pues resulta que ahora, hoy por hoy, en el canal Once están dando los episodios desde el primero hasta el que va la semana pasada que ha de ser como el quince, pero en el orden en que fueron transmitidos en los Estados Unidos, allá desde el 2 de octubre de 1959 en delante.

Ese dato lo sé porque tengo a mi lado precisamente el libro de The Twilight Zone Companion en donde explica ese tipo de datos, además de las tramas de cada capítulo, los actores, comentarios acerca de cada capítulo, su música ambiental, cosas así.

No sé ahora exactamente, en esta época del cable, del Sky, de todo eso, en el sentido de que si los episodios de programas de tv se transmiten digitalmente de manera simultánea, y todos lo gozamos así. Pero el caso del México de ese año del sesenta y tantos que desconozco porque no estuve ahí, no, definitivamente, no, pero lo que sí puedo asegurar es que no había Sky o cable o lo que se le parezca.

Entonces, aquí necesitaría tener a un veterano de los que trajeron la serie y los que la doblaron o lo que sea, para que pueda explicar como la compraron a la cadena gringa original, como la tuvieron, como la procesaron para doblarla, etc. Me imagino que son cosas sencillas realmente pero de alguna manera las desconozco.

Lo que sorprende es que de alguna manera, y tal vez es algo que tiene su explicación en la Zona Crepuscular, es que la estamos viendo en estos días es tal y como la vieron los norteamericanos de aquellos años. O sea, los de hace 46 años. No es poco. Son cuatro décadas y media.

Algo nos dice esto. Según yo, a lo que conozco de la programación de canal Once, y sólo ellos lo podrían asegurar, no la habían transmitido en al menos diez años. Eso es lo que me imagino, por aquello de que esos son los años que he sido testigo de ese canal. Quizá antes. Pero el punto es que el paquete de las cintas de los capítulos que están transmitiendo hoy por hoy está siendo escrupulosamente respetado.

Eso sí es notable. O pertenece a la Dimensión Desconocida.

O solamente, gracias al canal Once.
Por cierto, esos programas son de media hora, y en ese pequeño lapso de tiempo son geniales, se nota que están hechos con talento, con corazón, con creatividad.

Digo, nunca vi La Hora Marcada, que supongo que eran de corte similar, de tipo antología de diferentes autores, pero en fin. Estos de la Dimensión Desconocida se me hacen estupendos…

Después de tantos años...

jueves, junio 29, 2006

Una nueva Mancha en Júpiter


Recuerdo 2010: Odisea dos, de Arthur C. Clarke, el libro más que la película en la que sucedían portentos debido a que las inteligencias extraterrestres en forma de monolito estaban realizando grandes cambios en el núcleo de Júpiter.

De Júpiter dicen que es una estrella a medio hacer. Lo deducen por lo que indica su núcleo, por que es gaseoso y todo eso lo saben las gentes que denominamos científicos porque ellos estudiaron y conocen de cuestiones complejas de física y hasta saben realizar Transformadas de Laplace sin despeinarse.

Ellos conocen Júpiter. Ellos aseguran que debido a que las grandes presiones que existen en el interior del planeta es muy probable que en ese núcleo haya diamantes. Montañas de Diamantes. Diamantes que son eternos.

Júpiter está muy lejos de nosotros. Mas sin embargo estoy seguro que lo he visto de noche. Es el dios de todos los planetas. Es el padre de los planetas.

Es magnífico, lleno de satélites. Yo viajé ahí con Isaac Asimov aquellas tardes después de la escuela en secundaria cuando leía “Navidad en Ganímedes”.

Volví a visitarlo cuando estuve leyendo esa novela de Arthur C. Clarke o cuando leí su cuento de “Encuentro con Medusa”, que narra algo de los posibles seres que en caso que se dieran, existirían en esa gaseosa atmósfera. Mismos seres que Carl Sagan los traería de nuevo cuando viajó con ayuda de la “Nave de la Imaginación” en su serie Cosmos.

La película de Peter Hyams, 2010: Odisea Dos, es mucho menor a su predecesora 2001: Una Odisea Espacial, de Stanley Kubrick. No se comparan. Una, 2001, es una experiencia mística, cósmica, religiosa, espacial. 2010 es sólo una película, de esas que sólo sirven para ilustrar un libro.

Pero 2010 tenía buenas escenas. Así como vemos un tsunami y tratamos de entender como se forman esas olas, con tanta potencia, el que nos digan que son producto de un terremoto o más bien, maremoto, no es suficiente.

Son las olas, son las fuerzas, son el cubrir la tierra, son los mares que vuelven por lo que siempre fue suyo.

El que nos digan después de tiempo que Katrina fueron varias tormentas juntas, nos dan sólo un pequeño atisbo a las leyes de la naturaleza. Digámosle eso a los de Nueva Orleáns (¿ya escucharon el gigantesco fraude que le han hecho a los fondos de ayuda de los damnificados del Huracán Katrina?, 2,000 millones de dólares, impresionante).

Pero esas no son las bestias divinas que destruyen tierras y seres vivos por igual, son bestias humanas, de las que hay muchas.

Pero hoy miro la imagen de la Nueva Mancha Roja sobre la superficie de Júpiter. Es Hermana Menor. De alguna manera la bautizarán.

Estos cuates son muy ingeniosos a la hora de bautizar este tipo de, de, de, ¿cosas?

La Gran Mancha Roja, que se tragaría la Tierra de bocado, es un huracán en movimiento de cuatrocientos años de edad, según las primeras observaciones. Desde Galileo, vaya. Y no se ha desaparecido. La Pequeña Mancha Roja acaba de aparecer. Es un nuevo punto de referencia que buscar en Júpiter.

Vientos, turbulencias. Tormentas eternas. Energías desencadenadas. Infiernos de corrientes de chorro que dejan claro que el hombre jamás podrá explorar esas nubes rosas, verdes mortecinas, como enfermas.

Pero hablo como humano. Con nuestros puntos relativos de vista. Con nuestras pequeñas ópticas. Armados sólo de instrumentos débiles, eficientes sí, pero pequeños ante lo grandioso de las perturbaciones climáticas del supremo planeta. Al que tal vez le faltó poco para ser estrella.

Eso es magnificencia. El planeta fausto.

Eso da humildad de las cosas de la tierra. Y de la Tierra.

Me trata de decir algo. Y si me concentro, entro en el maelstrom de la imaginación me pierdo y vuelvo aturdido sin respuestas satisfactorias.

Miren la imagen. Vean la nueva cara de Júpiter. Cuatrocientos años son muchos. Nadie estará aquí para ver cuando se desaparecerá o cuando aparecerá otra. Nadie.

Te extraño Carl Sagan.
Te extraño Isaac Asimov.
Te extraño Stanley Kubrick.
Arthur C. Clarke, aquí estás con nosotros.

Y ese es un muy buen motivo para sonreír.




lunes, junio 26, 2006

RAYUELA EN LINARES


Julio Cortazar es un dios, o ídolo, o héroe entre muchas personas que gustan de escribir. Cuando leí Rayuela por primera vez y tuve esa epifanía me sorprendí de su manejo de lenguaje, etc, y todo lo que ya se ha dicho de este señor.

Este escultor de palabras, sumo creador del gíglico y practicante de la lengua ispamerikana de entre todo su Rayuela, no sé como, pero tuvo un tiempito para dedicarle todo un capítulo, de entre el hipertexto de su hipernovela, a Nuevo León, por decirlo específicamente, a Linares y a Monterrey, México.

El hecho de que para hacerlo eligió una de las notas en la que se abolieron todas las reglas de ortografía no hace más que hacer lo incomprensible, asible fuera de todo tipo de convencionalismos, de hechos y en este caso muy particular, de reposar en el lecho de la fonética abierta y sin desplantes, y tal vez abriéndose el paso hacia nuestros nuevos lenguajes del futuro, incluso anticipándose a los mensajes de celular.

A mí lo que sigue me hizo gracia en muchos niveles, espero que para ustedes también lo sea.

El capítulo 69, que toma lugar entre los capítulos 51 y 52, está tal cual, escrito en lengua ispamerikana, y está tomado del periódico llamado Renovigo (Periodiko Rebolusionario Bilingue). Verifíquenlo en sus ediciones. Si no tienen ediciones, ¿qué esperan? Compren una, les encantará. Poco a poco, como si fuera una cierta droga que los lleve de 0 a 150 en 6 segundos y que se va introduciendo en sus venas inundando la razón y mostrando caminos y puertas que conducen a mil pasillos de Alicia, donde se verán miles de posibles recovecos de conciencia y de realidad doblada, jactándose en la oscuridad, al paso del correr de sus propias palabras buscando el sonido de la mística más allá de lo ordinario...




*.*.*


69
(Renovigo, N° 5)

Otro suisida

Ingrata sorpresa fue leer en «Ortográfiko» la notisia de aber fayesido en San Luis Potosí el 1° de marso último, el teniente koronel (acendido a koronel para retirarlo del serbisio), Adolfo Abila Sanhes. Sorpresa fue porke no teníamos notisia de ke se ayara en kama. Por lo demás, ya ase tiempo lo teníamos katalogado entre nuestros amigos los suisidas, i en una okasión se refirió «Renovigo» a siertos síntomas en él obserbados. Solamente ke Abila Sanhes no eskojió el rebólber komo el eskritor antiklerikal Giyermo Delora, ni la soga como el esperantista fransés Eujenio Lanti.

Abila Sanhes fue un ombre meresedor de atención i de apresio. Soldado pundonoroso onró a su institusión en la teoría i en la práktica. Tubo un alto konsepto de la lealtad i fue asta el kampo de bataya. Ombre de kultura, enseñó siensias a jóbenes i adultos. Pensador, eskribió bastante en periódikos i dejó algunas obras inéditas, entre eyas «Máximas de Kuartel». Poeta, bersifikaba kon gran fasilidad en distintos jéneros. Artista del lápis y la pluma, nos regaló barias beses kon sus kreasiones. Linguista, era muy afekto a tradusir sus propias produksiones al inglés, esperanto i otros idiomas.
En konkreto, Abila Sanhes fue ombre de pensamiento y aksión, de moral i de kultura. Esto son las partidas de su aber.

En la otra kolumna de su kuenta, ai kargadas barias, i es natural titubear antes de lebantar el belo de su bida pribada. Pero komo no la tiene el ombre públiko i Abila Sanhes lo fue, inkuriríamos en la falta ke antes señalamos okultando el reberso de la medaya. En nuestro karákter de biógrafos e istoriadores debemos romper kon los eskrúpulos.

Konosimos personalmente a Abila Sanhes aya por 1936 en Linares, N.L., i luego en Monterei lo tratamos en su ogar, ke paresía próspero y felis. Años después ke lo bisitamos en Samora, la impresión fue totalmente opuesta, nos dimos kuenta de ke el ogar se derumbaba, i as¡ fue semanas más tarde, lo abandonó la primera esposa i después se dispersaron los ijos. Posteriormente en San Luis Potosí, enkontró a una joben bondadosa ke le tubo simpatía y aseptó kasarse kon él: por eso kreó una segunda familia, ke abnegadamente soportó más ke la primera i no yegó a abandonarlo.
Ké ubo primero en Abila Sanhes, el desarreglo mental o el alkoolismo? No lo sabemos, pero ambos, kombinados, fueron la ruina de su bida y la kausa de su muerte. Un enfermo en sus últimos años, lo abíamos desausiado sabiendo ke era un suisida kaminando rápidamente asia su inebitable fin. El fatalismo se impone kuando obserba uno a personas tan klaramente dirijidas asia un serkano y trájico okaso.
El desaparesido kreía en la bida futura. Si lo konfirmó, ke aye en eya la felisidad ke, aunke kon distintas karakterísticas, anelamos todos los umanos.


*.*.*

DIA DIECIOCHO DEL BLITZ DE NUESTRAS GUERRAS SECRETAS

Estando en nuestro día número dieciocho del BLITZ al respecto de NUESTRAS GUERRAS SECRETAS, seguimos en la lucha de colocar este libro en las psiques de las personas, navegantes de Internet y poseedores de una cuenta de correo que tengan a bien prestarme su bandeja de correo para yo depositarles un ejemplar virtual de ese libro.

Ya se llevan más de 2000 correos más los que se hayan acumulado. De momento pierdo la esperanza, me imagino que nunca llegaré a ese Tipping Point, el concepto ese de Malcolm Gladwell, bueno, no fue de él, pero su libro se llama así, en el sentido de la contemplación de ese proceso que convierte a la simple masa en masa crítica en la que se llega a un cierto punto en que el deslave, la inundación, la erupción, el punto de ebullición, se alcanza y ya no se puede detener, hasta que se apague de manera natural.

Y esto del Tipping Point que tiene que ver con ideas que se transmiten como si fueran virus, con rumores que se desplazan, con mensajes que se reenvían, en fin, con todo eso que define las epidemias sociales, y a las personas que las observan las definen como epidemiólogos sociales).

De acuerdo, está superultrahipersimplificado, pero me expliqué, ¿no? Ahorita con mis 2000 correos sólo rascamos el epitelio digital, la corteza terrestre del planeta digital, el pericardio palpitante de las comunidades electrónicas, tenemos que seguir adelante en ese intento de seguir entregando ese libro, para ver si a alguien más le es significativo, interesante, diferencial.

En eso estamos, mientras esperamos hoy el capítulo de LOST, que sigue su otra vuelta de tuerca. Sí, ya sé que podría ir a alguno de las decenas de websites oficiales o no, que hablan de las peripecias de este programa de TV, pero deseo seguir naturalmente enterándome de las vicisitudes de los que están atrapados en esa Isla sin que tenga que ir a algún paraíso artificial o artificioso que me llevaría a mis sentidos básicos reptilianos, de esa gratificación instantánea que es inútil, ya que sólo serviría para que me adelante, y a través de leer textos, a lo que será dentro de unos pocos meses más en cuanto a revelaciones de la trama. Digo, ya acabó en USA la temporada recién en mayo y he podido aguantar la tentación y así seguiré.


Y eso sí que no me agradaría en lo absoluto.

Estoy, nada más para terminar con el tema del BLITZ del libro, en la captura de otras 180 cuentas más y tengo pendiente de otras 150 más. He modificado el mensaje del correo una vez más para efectivizarlo, para poder hacerlo más comunicativo, pidiendo permiso y todo, explicando quién lo ha leído, quién lo ha recomendado y cosas así.

Se lo he enviado a comunicadores de tradición y relevancia nacional y uno de ellos me comunicó que uno de mis archivos tenía un virus. Pero según Hotmail, cuando hice una prueba enviándomelo a uno de mis correos, lo declaró sin virus a la hora de querer realizar su “download”. Me lo envié de otras maneras e igual.

Además, es un archivo PDF y según esto, me lo dijo gente que sabe de esto, son casi absolutamente sin posibilidad de que se infecten de virus, pero así es esto, procuraré enviarlo a cuentas Hotmail, porque ahí sí los declaran sin virus.

Lo volveré a enviar. Faltaba más.



Hoy es LOST por cable.

Y no hay más que hablar.

viernes, junio 23, 2006

A través de un espejo geográfico / Mis viejos barrios (cortesía GoogleEarth)





“...Y por ahora estoy mirando las imágenes de mis ciudades, de mis colonias. Las someto a un editor gráfico y dibujo las rutas del pasado. O las dibujo con mis dedos con lentitud. Primero empiezo distraídamente tratando de calcular las distancias entre puntos significativos de mi vida. Luego imaginándome el recorrido. Contrasto rutas que utilizaba para ir a la escuela, para ir a casa de la pretendida olvidada. Imagino los contornos de las avenidas, pienso en los negocios que hubo, en los que hay, o en los que habrá, o en los que dejará de haber. Miro la fotografía desde tres mil pies de altura, mil metros, del gran centro comercial al que iba a ver chicas durante la carrera, el patio de la escuela donde estuve en la secundaria. Miro los techos de mis antiguas casas. El patio de la casa de mi abuelita en Álvarez 327 sur. Miro mi antigua casa. Miro mi nueva casa. Trato de adivinar la hora en la cual la fotografía fue tomada. Lo que estaría haciendo yo a la hora en que desde el espacio me tomaban una fotografía. Una fotografía posible, que ignoré hasta hoy, que me pudieran haber tomado. Veo vehículos obedeciendo el alto en cierto semáforo de un familiar crucero congestionado en el que manejé literalmente decenas de miles de veces. ¿Sería ese vehículo el mío? Miro al espacio hacia arriba y me pregunto si nos estarán tomado una foto hoy mismo, en este instante. Y veo mil cosas más.”

“...Me había prometido no volver a sacar las imágenes satelitales de mis antiguos rumbos.

Pero me descubro siguiendo las rutas en la pantalla con lentitud... Señalo con mis yemas, aquí... y aquí... y aquí...”






Conoce, si lo deseas, el artículo completo en
www.technotitlan.mexico.com

ARTICULO/ Mapas Cibernéticos Filosofales

jueves, junio 22, 2006

La Patria de Jorge González Camarena, circa 1972

La Patria es de esas imágenes que mis congéneres tenemos bien clavadas en la mente. Crecimos adoctrinados por los contenidos de los libros que tenían esta portada.

Por lo menos yo, que estuve en primaria desde 1968 hasta 1974, la vi todos los días que fui a la escuela.

Las materias eran Ciencias Naturales, Historia y Civismo, Lengua Nacional, Aritmética y Geometría, Geografía.

Nos imbuían a lo ancho y a lo largo dentro nuestras psiques de un sentido nacionalista, de alabar a los héroes que nos dieron patria, de manera directa y sin posibilidad de juicios.
No importaba nada más. Yo adoraba esos libros, será que desde entonces me fascinaba leer y no podía conseguir otros.

Nunca reflexioné en su rostro, ni puse pensamientos acerca del águila imponente que extendía las alas de manera poderosa que estaba detrás, o en las imágenes del maíz y demás plantas que indicaban, lo supe ya grande y lo empecé a ver con un sentido de ironía, de abundancia.

Recuerdo las imágenes del libro de Ciencias Naturales y sus explicaciones al llegar al Sistema Digestivo, al Sistema Nervioso, jamás el reproductivo, claro.

Recuerdo en una de las lecciones del libro de Quinto Año de Historia y Civismo, donde se hablaba de un pueblito llamado Magdalena Contreras, que al paso del tiempo era el lugar donde se encontraba mi empresa matriz de redes satelitales, allá por Luis Cabrera.

Recuerdo tantas cosas, que al ver la imagen de la Patria en alguna parte, la quise colocar aquí porque me trae lo inasible, mi pasado, en rachas de brisa cálida, confortable, y ciertamente, como piedras alisadas, amables de mis ayeres, suaves como las que puedes tomar del fondo del río del tiempo.

miércoles, junio 21, 2006

Imagen de Autómata de Edward Hooper, 1927


Esta es la imagen de Automata, pintada por Edward Hooper en 1927, la POETECNIA está en www.technotitlan.mexico.com.

Observenla bien en todos sus detalles, por favor...

martes, junio 20, 2006

Porqué el nombre de Technotitlan




Resulta que en 1996 el nombre salió de la nada. Yo no puedo asegurar que un nombre es mío porque se me ocurrió a mí así a secas. Las causas fortuitas tal y como sucedió la creación del mencionado nombre le pudieron pasar a cualquiera.

Ese fue el caso con Technotitlan. Yo sólo estaba escribiendo un capítulo, el cuatro o el cinco, de mi primera novela que no tenía nombre propiamente todavía, cuando al escribir sobre la ciudad de México, puse algo del tipo como: “así transcurren los días de la gran México-Tenochtitlan…” pero en el acto de escribir Tenoch… y tal vez por la velocidad que en ocasiones uno agarra en el teclado, intercambié la “n-o” por la “c-h” y nada, que de repente escribí T-e-c-h-n-o-t-i-t-l-a-n.

Ahí me quedé mirando la pantalla y saboreando el “serendipity” y puesto que mi novela era de tema futurista, agregándole a que sucedía en un nuevo Distrito Federal, una ciudad tecnificada (para el año 2018, cincuenta aniversario de Tlatelolco, disparador de la historia y año para el cual todavía faltaban 22 años para ese momento), ya iba pareciendo natural y lógico que fuera la nueva ciudad de México designada como tal: Technotitlan.

Luego fui agregando detalles a la ciudad, por ejemplo, que se creaba designada como la sucesora de la capital de México, a modo de Brasilia, una ciudad capital imaginaria fundada en medio de, en este caso, de San Luis Potosí y Querétaro.

Lo real era lo de menos, lo que importaba no era que fuera “real”, sino “realista”, yo para entonces ya tenía mi ciudad, y hasta de hecho traté de evitar los problemas que le sucedieron a Brasilia en, ahora sí, vida real, para eso me metí algo en el tema del arquitecto Oscar Niemeyer y urbanismo y cosas así.

Así las cosas, decidí que la novela, que se trataba de un cierto paralelismo entre los sucesos de Tlatelolco de 1968, con unos hechos supuestos en Technotitlan en el año 2018, se llamara precisamente, con influencia de los neorrealistas italianos, y un poco de Frank Miller, claro, “Technotitlan: Año Cero”.

En forma paralela cree la idea de tener un website que se llamara así:
www.technotitlan.com.mx, donde podría guardar los hechos de la novela y la forma de la misma, es decir, la idea era incluso agregar un “look and feel” de una pantalla que las personas en la novela usaban para poder acceder a las bases de datos que venían dentro y a un concepto que, pues sí, tengo pruebas que la saqué antes, La Matriz, similar a como se llamó cierta película que se estrenó en marzo de 1999. Pero como ya he leído a otros autores, los Wachowski utilizaban la materia prima de la que nos nutrimos muchas personas, incluyendo las novedades digitales y sus impactos en sociedad que iban saliendo en la revista Wired desde que apareció en 1993, y que no es necesario decir, tengo todavía la inmensa mayoría de sus números de sus primeros diez años.

Mi amigo Mario Saldaña (quien creó la imagen que está encima de esto), de Monterrey, me ayudó muchísimo para la creación de ese website, que por razones económicas lo dejé de usar hará como cuatro años, aprox.

Ese website comenzó al aire, por así decir, el 1ero de octubre de 1998, justamente en vísperas del 30 aniversario de Tlatelolco. Tuvo una vida útil de cuatro años. Suspiro.

En ese entonces de 1998 parecía que el tema de la matanza del 2 de octubre comenzaba a tener auge de nuevo. Incluso un célebre escritor de cuentos comentó, allá por 1994, cuando un buen amigo mencionó que estaba haciendo, que eso de “Tlatelolco era una hueva”. Sic y recontrasic.

En ese website estaban los primeros 28 de 58 capítulos de la novela, completos. La idea era que las personas por correo electrónoco, al acabar esa parte ahí incluida, me escribieran para que yo les mandara el resto, así, sin costo, similar a lo que estoy haciendo ahora mismo por correos electrónicos con Nuestras Guerras Secretas.

www.technotitlan.com.mx funcionó más o menos: según los contadores que me facilitaban el host de mi website había entre 25 a 30 visitantes diarios, lo que no estaba mal para un independiente.

Eso supongo.

Pero ese website tenía mas cosas. El mismo Mario me decía que abusaba del contenido, afirmaba que era un exceso de información. El punto es que seguí la idea de Tim Burton, que creaba espacios de escenografía que no alcanzaban a salir en sus películas, pero que para él eso no importaba, era necesario crearlo para que los actores sintieran toda la experiencia completa, aun y que los espectadores jamás se dieran cuenta de esos escenarios, costosos, para esto.

Algo así decidí hacer yo. Escribí ensayos del porqué de la ciudad, e incluso escribí un ensayito interesante, supongo yo, sobre el significado del Bicentenario de la Independencia de México y del Centenario de la Revolución. Claro que no lo escribí yo yo yo, sino que lo escribió un personaje mío, Erasmo de Cuautla, que creé en base a lo que había leído y escuchado de Daniel Cosío Villegas. No sé si está en lo correcto ni en su forma ni en su fondo, de hecho, para este momento tengo más de cinco años que no lo leo. Pero ahora con el ingeniero Cárdenas en estos días ya puesto en la tarea designada por el Presidente Fox, de él presidir la comisión encargada de los festejos que ahora están a cuatro años de distancia de Bicentenario y Centenario, valdría la pena incluirlo por aquí en el blog o en el
www.technotitlan.mexico.com .

Así fueron las cosas. Luego contaré las cuitas de un novato que se atrevió a imprimir mil ejemplares de una novela y como le fue (no muy bien, creo), pero que a final de cuentas logró vender 320 ejemplares (¿poca cantidad? Puede que sí, pero quisiera que leyeran algo de las consideraciones que he escrito al respecto y que están abajo), todos los que le fueron entregados, y a final de cuentas, como ya no habría libros, creó un CD BOOK que incluso fue el que presentó en 2001, en la Feria del Libro de Monterrey.

Ese CD BOOK contenía todo lo que venía dentro del website, finalmente.

En fin.

Ese es el origen y designios de la palabra Technotitlan. El que después fueran llegando personas a Internet a usar la palabra era natural (incluso en varios idiomas) y yo jamás hubiera tenido la intención de decir que el nombre fuera mío (probablemente no lo hubiera podido reclamar, no tenía registro comercial, eso costaba y no era la intención al principio), o al revés, de permitir que alguien lo reclamara para sí mismo, lo más probable sería que lo seguiría usando sin permiso.

Lo que sé es que yo tengo el registro en la SEP de derechos de autor de una novela llamada Technotitlan: Año Cero, aparecida en 1999, con ISBN y todo.

Lo demás es lo de menos.

Y como colofón. Sabiendo que Google quien sabe de que manera mágica o técnica le haga con sus registros para sacar al primero de una lista, si le hubieran dado al “Search” hace unas semanas, la primera referencia en la que aparecía mi libro, la original supongo de un buscador de AOL que hacía referencia al website desaparecido cuatro años atrás, habría sido como la quince o más allá. La primera correspondía a un restaurant de Francia o algo así.

Hoy por hoy, 20 de junio de 2006, siendo las 9:29 PM, soy el primero, de nuevo. Eso es motivo, hoy por hoy, de orgullo, pues. No sé cuanto tiempo se quede así. El origen, quizá, sean los más de mil quinientos correos que he mandado en la BLITZ campaign acerca de NUESTRAS GUERRAS SECRETAS. O no sé, la verdad.

Ni quien lleve la cuenta, más que yo, ultimadamente.

Aunque parezca poco, eso para mí, vale mucho.

lunes, junio 19, 2006


Por cierto que Paul McCartney cumplió 64 años el domingo. De alguna manera él se puso a reflexionar en los conceptos de la vejez cuando tenía, no sé, veinticinco, en 1967 para su disco del Sargento Pimienta.

El ponerse fechas como si fueran metas es muy sintomático de nuestra época. Desde que se marca en literatura un efecto de tiempo o un número de años, la mayoría de la gente espera los momentos que faltan para determinado plazo.

Salió en la película de “Back to the Future” de 1985. En la película se marcaba un preciso instante de un día de julio de ese año en un determinado centro comercial de California en el que pasaba algo tan central en la trama como era la partida del viaje al pasado de Michael J. Fox en el fabuloso De Lorean. La gente estuvo ahí puntual, al instante, mismo. No se reportaron viajes en el tiempo ni nada. La gente respiró.

Pasó en 1984, cuando llegó el fatídico año predicho de cierta manera por George Orwell. De hecho la revista Time, lo celebró con un artículo de portada en noviembre de 1983. Se encontraron muchas similitudes entre lo que sucedía ese año con la mencionada novela.

Pasó en enero de 1992, según la novela de Arthur C. Clarke, “2001: Una Odisea Espacial”, la puesta en marcha, o el “nacimiento” de la supermáquina fría y cruel de HAL 9000, y ahí estuvieron ese día varios presentes para festejar, en la Universidad de Chicago, en Urbana, Illinois, lugar mítico de creación de la computadora… y ahí estuvieron también en el mismo lugar de nuevo en 1997, según la película de Stanley Kubrick basada en la misma novela. El porqué de la variación de los años de nacimiento entre un medio y otro es algo que a nadie le queda en claro, sobretodo porque ambas, novela y película, surgieron una a partir de la otra. Pero eso no les importa a los creyentes.

Y como se ve, sucede mucho en ciencia ficción. En la serie de televisión inglesa de “Space:1999” que vimos por los setenta, la fecha clave de una situación clave en la trama como es la separación nada trivial de la Luna del planeta Tierra, fecha que fue el 13 de septiembre de 1999. Ese día por lo menos yo sí recordé el momento en mi programa de radio en Radio UDEM, que tenía por ese entonces en Monterrey.

La pieza de Prince, de “1999”, realizada en su disco de 1982 u 1983, genial canción que fue utilizada como referencia por muchos articulistas y editorialistas de ese año finisecular, pero por lo menos en Monterrey no fue transmitida por la estación de FM de 91X, debido a que una estación competidora utiliza ese número.

Siguiendo con “2001”, durante el enero de ese año muchos artículos estuvieron a cargo de Arthur C. Clarke por la película, lamentablemente Stanley había muerto dos años antes.

Y ahora es Paul McCartney con sus 64 años.

“Cuando tenga 64 años, ¿me alimentarás, me querrás para cuando tenga 64 años?”. según el New York Times, Sir Paul ya tiene su respuesta. ¿Será por sus problemas con su ahora separada esposa?

Con Linda, hubiera sido diferente, ¿no?

Y pensar que en aquél 1967, el tono era “muchos años desde ahora”:

“…many years from now”.

DESPUÉS DEL SOL EN LA TIERRA

(CANTICOS JASPEADOS DE SANGRE DE NEON)








PRIMER CANTICO: SANGRE DE SILICIO


introducción

después del sol en la tierra
por la tormenta
quedó la oscuridad
quedaste tú y tus promesas
en tu tiniebla
dentro de tu palpitar eléctrico
de gas energizado
de electrones secuestrados
al final enardecidos
yo estuve ahí, dentro de ti
¡vibra en el vacío, vibra!
después... en el silencio,
exhaustos en tu sombra,
en mi noche
por la tormenta
después del sol en la tierra
sólo quedará la sangre
sólo quedará el neón...

...






I.

¿Oíste el presagio en los vientos que brillan de noche?
Al final explotaremos todos...
pero, si lo supieras de antemano,
¿querrás estar conmigo en la casa del sol?


...


II.

polvos de madera
que guardan
risas
secretas

sueños de dolor
que siempre pintaron
de negro
las ilusiones
todas


...


III.

Nunca supiste
cuando tomar
tu izquierda, tu derecha
el camino a tu muerte
mas rápida o más lenta
que te llevan siempre al mismo destino,
a tu mismo fin...


...


IV.

Busqué el conejo blanco con tu reloj...
...tu reloj que me decía...
...en su carátula de trece horas...
...que el tiempo...
...se estaba acabando...
...para ti...
...y para mí...


...

Día 10 del BLITZ de Nuestras Guerras Secretas

Una vez más estamos a la espera de que las cosas sucedan. Y estas sí suceden, más no en la proporción que quisiéramos.

Acabo de dejar listo lo de la propuesta que realizo para las personas que tengan poder.

En ocasiones uno se pregunta sí ese tipo de cosas dan resultado. Creo que dan, obvio, más resultado en el que las envíe que en quién las lee.

Este medio, el de Internet, con sus 8,000,000,000 de páginas web, es muy complicado que alguien te lea, te reflexione, te responda. Pero hay razones obvias por las cuales lo hacemos. Porque tenemos esa fe, esa esperanza. Tenemos la locura de que habrá un reflejo tarde que temprano. Habrá una voz que diga, yo opino igual que usted, igual que tú. Claro, siempre habrá quien diga, yo difiero de usted grandísimo idiota.

La vida está compuesta entre estas dos opciones.

Mientras son peras y manzanas debemos de existir. No nos podemos detener. Debemos de seguir moviéndonos, debemos de seguir en la lucha, debemos de insistir, debemos de buscar la diferencia. Mientras tengamos energía, mientras podamos respirar no podemos darnos por vencidos.

Sí hay tiempos de sequía en los que desconocemos que nos sucede, en la que no sólo nos bloqueamos, desconocemos como pudimos hilar dos palabras o dos frases, o dos oraciones, o dos páginas. Todo el proceso se hace misterioso y nublado.

Depende que estado anímico, económico, se encuentre uno. Hay personas que dicen que no hay musa, sólo hay trabajo. Bueno, también debe de haber ánimo.

Eso es lo que buscamos siempre, estar de ánimo correcto y correspondiente.

Y en este tipo de procesos uno debe de buscar estar de ánimo y provocárselo artificialmente a veces, incluso.

Por ejemplo, ya llevo más de 1350 correos enviados, me han contestado como 15 personas, como un 1% de todos. En fin, no por eso me voy a desanimar, ¿verdad?

Incluyo a continuación un fragmento de cánticos incluidos en “Sangre de Neón”, nada más para variarle un poco, ¿Va?

jueves, junio 15, 2006

DECLARACIÓN DE PRINCIPIOS (MAS O MENOS) ABSOLUTOS

Me gusta la Cultura Pop.

Me gusta demasiado la Cultura Pop.

Sus manifestaciones. Sus ramificaciones. Sus derivaciones. Sus mutaciones.

Rock. Cine. TV. Comics. Literatura. Y lo que haya en medio y lo que haya afuera.

Tengo 43 años. Eso cuenta. Eso explica. A eso nos aferramos.

Y he encontrado muchísimas cosas aquí en Internet.

Un día encontré a Fantasmagórico. Otro día a Los Campeones. Otra ocasión más a Simón Templar. Mas allá, a Marino el de la Patrulla Oceánica. Al Hombre Par. A Max Headroom. Al Capitán Escarlata (“ésta es la voz de los marcianos...” decían en español así “marcianos”, y en inglés, decían “mysterons”, pecadillos venales de traducción). A los Thunderbirds.

Si conocen a Meteoro, les diré que él, con todo y su Mach 5 o “Mark 5” como lo oíamos nosotros, pertenecía a ese nebuloso mundo de los años 60 en que veíamos TV a cuenta gotas. Pero al Meteoro si lo rescataron. Y a los Thunderbirds en su película. Y al Capitán Escarlata, pero no me ha tocado verlo en el Cartoon Network de mis hijos.

De vez en vez hablaré de ellos. De su particular valor, con todo y lo relativo que pueda ser. De todo lo espejismo que pueda ser hablar de ello cuando en este país la edad promedio está llegando a los 25 años. O sea, nacidos en 1981.

(¡Después de la muerte de John Lennon!)

Así será.

Dia 6 de Nuestras Guerras Secretas

15 de Junio

Hoy es el día seis del proyecto de NUESTRAS GUERRAS SECRETAS. Las entradas en Google de ese título, exactamente como está, siguen siendo las mías que aparecen en http://www.technotitlan.mexico.com/, el lugar donde guardo mis artículos y mis cuasicrónicas.

Gracias a este blitzkrieg de correos que he tenido la locura de enviar, he tenido a un cuate que juiciosamente me preguntó que de dónde obtuve su correo. El caso es que le respondí que lo obtuve de un foro por ahí. Bueno, el punto es que ya nos estamos carteando, hablando de literatura, cosas así. Algo bueno sale de este tipo de cosas.

Ese correo estuvo mejor que el otro que escuetamente sólo me puso “REMOVER. NO ENVIAR MAS CORREO”, como si fuera mi correo uno de los automático y evidentemente no es así. Cada correo es uno solo, uno a la vez. De acuerdo, los mando en grupo de cierta manera indiscriminada, pero los envío yo mismo.

Pero pienso que alguno ha de llegar a buen curso.

Por ejemplo en cierto estado de la república lo envié a un Instituto de la Mujer y me respondieron que estaba genial que lo hubiera enviado, que les iba a salir utilísima la información. Y eso me da gusto, pues.

Por cierto ya me pagaron un libro. ¡Un libro¡ ¡Por fin rompí la sequía de tres años en ese aspecto! Sólo esperemos que no sea tipo huerfanito el asunto, que se quede solito solito. Cosa que no creo, pero uno nunca sabe.

Le acabo de agregar al correo padre (de alguna manera le he de llamar así, ¿no?), las frases de

BUSCO INDULGENCIA.
BUSCO PACIENCIA.
BUSCO EMPATÍA.

Siguiendo el análisis que viene en TIPPING POINT (de Malcolm Gladwell), estoy a la búsqueda de ese pequeño cambio que genere a su vez grandes cambios (no confundir con el tema aquél del llamado Efecto Mariposa, de la ...mariposa que mueve sus alas en Iowa y que a través de eventos sucesivos en cadena y algunos factores más llega a crear una tormenta en las Azores). ¿Cuál es el cambio pequeño, trivial casi, que sea el que dispare el interés en el gran cúmulo de la gente aplicado en este caso?

Uno piensa en lo que es el serendipity realmente, o como decimos los mexicanos, en la chiripa. De tantos ángulos posibles alguien se enfoca en uno sólo, en uno que está desapercibido por todos, y que a través de cierto kaleidoscopio, de cierto movimiento astral, de cierto acomodo de cierta hora en la procesión de los equinoccios y ¡Eureka! El gran éxito, la gran fortuna, el breakthrough de todos tan esperado.

Ya puse la metáfora de “mensaje de botella en un mar digital”, pero me imagino que tal vez para ciertas personas les suena como “Bill Gates dice que el MSN está subutilizado, por favor de borrar los correos que nadie usa desde hace tiempo” o como el otro que dice “Bill Gates le dará a cada persona que haga no sé que cosas, 180 dólares..., si envías” y agregan en la hoja del correo: “pues yo no sé, pero por si acaso sí firmo”.

Que a final de cuentas son esos correos que uno ni ve. Pero bueno, como siempre, esos son los correos de los demaaaaás, el mío es distiiiinto, trae un libro de verdad que cuesta dinero de verdad, etc., etc.

¡Maldita saturación de estímulos que demandan atención de los cibernautas, caramba!

Así no se puede vivir.

Pero seguimos perfeccionándolo. Y a algo llegaremos.

Otro tema. Este tiene que ver con Sangre de Neón, mi segunda novela. SDN tiene en cada final de capítulo, un poema relacionado con el tema del mismo, con la esencia del capítulo en sí.

No sé porqué, salió solo.

Yo no sé de poesía, sólo escribo.

Pienso en temas relacionados con estados de ánimo, busco frases en mi memoria que me signifiquen cierta resonancia y los trazo en esta hoja virtual.

A mi me inspira pensar en poetés, de alguna manera le llamaré ese lenguaje, cuando leo a Allen Ginsberg y su poema de Howl, a Walt Withman y su Hoja de Hierba, a Omar Kayham y su poemario, a Bob Dylan y sus canciones, a William Blake con su Tiger, Tiger!, Robert Frost, y el Road Not Taken, y muchos más y sus obras respectivas

Pero pienso en Will Shakespeare y, al igual que a cientos de millones de personas, me frustra totalmente. Pero me requeteenfinfascinatotal ese proceso de leerlo, de tratar de descubrir donde, donde se separó de la humanidad. En donde residió ese regalo de no sé que dioses para imaginarse así lo cotidiano y volverlo maligno o celestial.

Es frustrante totalmente.

Y lo que estoy pensando es, bien, ya los reuní en un solo archivo de veintidós páginas, e ir sacándolo poco a poco, pero todavía no estoy seguro. ¿Lo pongo aquí? ¿O lo pongo allá?

¿Cuál es la función de http://www.technotitlan.mexico.com/?

Exponer artículos enfocados en un solo tema. Aprovechar ese grupo de lectores que van para allá y que de cierto modo lo leen como si fuera revista de artículos dinámica y en continuo movimiento.

Ahí he colocado artículos antiguos, de más de 16 años de antigüedad y artículos que hice antier. Ahí coloqué mi biografía en uno que se llama Escaparate Digital para no limitarme a lo que te permite su sistema, que son 550 caracteres, sólo eso.

Y ahí he colocado fragmentos de mí novela de Sangre de Neón. No es el mejor lugar para poner una novela, lo sé. Además que cada artículo sólo guarda como 1,500 palabras más o menos y Sangre de Neón tiene como 170,000. Pero si fragmentos, claro, eso sí se puede.

¿Porque este espacio, pues, el de un blog?

Primero, porque se puede. Segundo, porque es necesario que existas, que trasciendas, que aparezcas en la mente de las MÁS personas lo MÁS posible.

Si una de mis intenciones es escribir y que me lean, ESTE es un perfecto espacio para explicar CÓMO las cosas SALEN, y el OTRO espacio es ver las cosas como SALIERON.

Pero entendámonos, aquí es la libertad y yo la disfruto. Y mucho...


¿Entonces qué...? ¿Dónde pongo DESPUÉS DEL SOL EN LA TIERRA y los cánticos de Sangre de Neón? ¿Aquí o allá? (Se podría en ambos, no? Podría ser, com-ple-men-tos, ¿verdad?


(Respuesta pendiente)

miércoles, junio 14, 2006

Guías Espirituales 1 --- Bob Dylan


¿Qué se puede decir de Bob Dylan que no se haya dicho antes?

En lo personal lo busco, lo trato de entender, lo trato de asimilar.

Tengo una ligera idea de lo que significa para los demás, pero queda sólo en pequeñas brisas, que hablan de que por allá, hubo un huracán lento que envolvía como luz purificadora en las circunvalaciones cerebrales que nunca antes habían sido usadas y que por primera vez, ciertas cosas de la vida, tenían sentido...
14 de Junio de 2006

¡Por fin! Desde hace tres años que no he vendido un solo libro. Si no pasa otra cosa para el día de mañana, haré la primera venta directa de Nuestras Guerras Secretas. Que barbaridad, por fin haré la cruz...(Sí saben que es la cruz, ¿verdad? Ese acto que realizan los vendedores que venden por primera vez en el día) Algo es algo.

Lo típico, la amiga de una amiga de un amigo, que no está a gusto en Internet, pero que lo desearía tener a mano y hojearlo y prestarlo y subrayarlo, etc.

Poco a poco pondré el texto de cada correo que envío, y no es que sea docto en mercadotecnia de guerrilla, pero se hace el intento.

Pero sigo a la búsqueda incesante de direcciones. Ahora encontré otro foro por ahí que creo que vale la pena. Ayer estuve a punto de enviarle un correo a Vicente Fox, pero mejor le pensé. La personalidad de Fox no me da el perfil deseado de lectura. Tal vez más Felipe o Roberto C. o Patricia, o incluso Roberto M., pero ni a AMLO ni a Vicente. Ya no son de la edad que lo puedan apreciar, eso creo, o ese es mi prejuicio.

Quiero direcciones, quiero muchas direcciones. Quiero enviarles a todo el mundo mi libro. Quiero que les guste aunque sean pocos. Claro, si son pocos de pocos, malo el cuento, pero ¿qué tal si son pocos de muchos? La cosa cambia.

Economía de mercado en todo su esplendor.

La circunstancia de que si uno escribe libros por gusto, de corazón, por amor al arte, o por el cochino dinero, ya lo contesté en las kilométricas páginas de introducción del libro.

Pero haré una excepción y las volveré a escribir aquí:


*.*.*


Un día, un conocido con el que trabajaba, (fue hace varios años) me preguntó que si yo escribía por dinero o que cuál era mi motivación. Me lo dijo en forma de reproche, o al menos así lo entendí en ese momento. Casi me sentí obligado a decirle que para mí el escribir era «motivación suficiente» y no sé que otras cosas más relativas a lo «bello que es escribir».

Tuvieron que pasar dos o tres años en los que se me ocurrió la respuesta correcta, lástima que no estuve atento en ese instante: «sí, lo hago porque me fascina escribir, pero claro que también lo hago por dinero, ¿o qué? ¿Tú trabajas de gerente de telecomunicaciones en esta importante casa de bolsa de Monterrey POR PURO AMOR AL TRABAJO?» Claro, de seguro ha de haber donado todo su sueldo a la Cruz Roja.

Bueno, eso le hubiera dicho. ¿Demasiado tarde? No, no lo creo.

*.*.*


Tuve un incidente el otro día.
Como el proyecto incluye que el libro lo imprimo yo, evitándome la pena del escrutinio de las editoriales (pensamientos a desarrollar a futuro: PORQUE LAS EDITORIALES TIENEN ESA IDEA RECTORA DE QUE DECIDEN QUIEN ESCRIBE Y QUIEN NO), resulta que lo produzco todo yo.

Y he aquí que en esta oficina en la que laboro (sólo los verdaderamente soñadores pudieran pensar en renunciar a su trabajo antes de conseguir un éxito en esto) , hay una persona que vende zapatos de mujer por catálogo. Llega el día que traigo mi libro y lo muestro y demás, y resulta que alguien (que es cliente de esa persona que vende zapatos) después de que le digo todo el rollo, de que el libro tiene un enfoque de orientación y demás respecto a hombres y mujeres, ella me dice, ¡excelente! ¿Me lo prestas?

Y ahí fue donde pensé en decirle que cómo a la señora a la que le compran zapatos no se los piden prestados... Y se lo dije. Ella sonrió con nerviosismo, poniéndose roja y sólo dijo
–Ay, Luis...

No creo que en el término de las cosas unos zapatos se comparen con un libro (“el libro valdría menos”, digo de impulso), pero en cierta escala de valores, y tal vez en este país (México) sea más claro, sí son comparables y en ese sentido los libros, pensándolo bien, pierden en muchas ocasiones.

Hay que pensar que la persona está en esos instantes enfrente del escritor. Que éste es un productor además. No es el paradigma normal de que una persona esté frente de la mesa de novedades de una librería particular. A su alrededor sólo se encuentran empleados que les interesa vender libros, el que sea, sin importar el autor finalmente. He conocido empleados de librerías que sí leen, que disfrutan haciéndolo. Pero no son ninguno de ellos, el escritor finalmente.

(...y lo anterior tiene que ver con la Economía de la Atención.)

(Uff, esto es muy proclive a la divagación, procuraré evitarlo)

El punto es que la persona a veces piensa que un libro se presta, se copia y no se paga a menos que sea absolutamente necesario, ya sea por condiciones ineludibles tales como la escuela de los niños, (en la suma de las cosas no hay nada más ineludible que la escuela de los niños).

El punto es que se lo dije a la persona exactamente.

Ahora bien, el acto de vender para muchos sí es una situación penosa. Hay gente que no nació para vender así.

Y eso que no están para saberlo pero yo fui gerente de ventas en una ex importante compañía integradora de sistemas de telecomunicaciones vía satélite (que ese fue su triste destino, ser “ex”). Pero eso era distinto. Uno hacía una labor de venta de meses. Y uno estaba respaldado por una excelente compañía de servicio detrás. Y por otra parte, también estaba respaldado por un excelente equipo de ingenieros en comunicaciones que taparían con razones objetivas objeciones técnicas de los posibles clientes, personas a cargo de ventas que se las sabían de todas todas en ambientes de financiamientos y arrendamientos. Una ocasión firmé una cotización de más de un millón doscientos mil dólares: antena de 4.5m, equipo complejos de multiplexores para 14 sucursales en toda la república, multiplexores, ruteadores, interfaces. Y el equipo se instaló y funcionó totalmente como se esperaba, telefonía y datos. Pero todo eso abarcó casi un año entero.

Y aquí batallo libro a libro, persona a persona. Pero es una labor de esperar. El asunto es a menudeo. Y lo afirmo: hay un placer en todo esto. Hablar en persona, por correo, por teléfono con personas que tienen curiosidad, que desearían comprar tu libro es algo sin igual.

Lo que sigue tal vez sea de más interés al posible escritor que no logra descifrar como llegar al público. Pudiera tener un libro de cómo realizar un mejor feng shui, de cómo realizar una mejor afinación de aficionado a su Volkswagen.

Pero da un panorama actual del mercado de libros, en estos tiempos de redes sociales casi palpables.

No dudo que el vender a través de una gran cadena de librerías también sea fascinante, pero esto también lo es.
Bueno, el venderlo uno a uno, con toda su dificultad, no es menos atractivo, sólo con darles estos datos:

1.- Una edición comercial depende del libro, pero en muchas ocasiones sólo llegan a tirarse (da gracia el término) 1000 ejemplares de inicio, mucho antes, como quince años ha, eran de 2000. El riesgo aumenta para ellos.

2.- Al lector solo le dan el 10% del precio del libro (muchas personas no tienen idea del dato).

3.- Una gran empresa con amplia reputación y hartas sucursales o puntos de venta como es Sanborns se queda hasta con el 45% del precio de venta del libro, sus ventajas son claras, ya las mencioné.

Hagamos dos ejemplos entonces.

Caso 1.

1.- Supongamos que es un libro de 130 páginas, el precio son 100 pesos y hay 1000 ejemplares disponibles. Una impresión de esto costará como 25,000 a 35,000 pesos dependiendo de cómo hacer atractivo el libro: pastas plastificadas, doble solapa, etc..

2.- La publicidad puede ser normal. Se venderán, en teoría, en todo un año.

3.- Al final del año serían 100,000 pesos, ¿verdad? Suena mucho, ¿verdad? Bueno, al autor sólo le darían al final 10,000 pesos. Un diez por ciento. Y eso es mundial. Si es que se vendieran todos. Lo peor, hace años, en un reportaje que hizo la revista Expansión sobre la Industria editorial (conservo el ejemplar), afirmaban que había editoriales que le mentían al escritor al respecto de los libros impresos y vendidos de alguno de sus títulos en particular. No hay manera, a menos que seas J. K. Rowling, de que puedas demandar saber esa información. ¿Cómo podrías atreverte a hacerlo, si ellos, los de la editorial, te están haciendo un favor al venderte? Bueno, decía que no todas las editoriales y no podría yo afirmarlo, no conozco más que dos casos de sospecha, en caso dado.

Claro, el escritor, no hizo nada más que entregar el manuscrito (que fue analizado, editado, modificado, embellecido por profesionales, impreso, distribuido, colocado en las mesas de novedades de los puntos de venta a lo ancho del país y dejado ahí para ser vendido al lector consuetudinario).

Caso 2.

1.- Mismo libro, mismo precio, pero no se puede pagar una edición de golpe de 1000 ejemplares. Se debe de usar negociación para imprimir menos volumen, amigos, conocidos, cuates buena onda. Tal vez se imprimen de 100 en 100. Costará como 3,500 pesos, por aquello del volumen. (Los impresores son otra onda, son muy complicados, ya sufrí, y pagué, mi propio noviciado)

2.- O sea, si se venden de 100 en 100 cada mes y medio, serán como 800 a final del año, vendiéndose como se pueda, en conferencias, en ferias del libro locales, de boca en boca, anunciándose en foros, en chats, cómo se pueda, caray.

3.- Se vende al mismo precio (esto es delicado, pero normalmente se pone el precio que sea equivalente de libros similares en el mercado, luego uno se pone a pensar en cuanto sale sacar a la familia al cine, los domingos que se les da a los niños, si es que se les da y si es que hay niños, o lo que se gasta la gente en una tarjeta de celular.. En teoría saldría de ganancia 65 pesos por libro, ¿verdad? La gente interesada y de buena intención normalmente no se molesta al saber lo que uno se gana, se valora muchísimo la labor de estar ahí en ese acto persona a persona (las conferencias por eso son tan atractivas, el mensaje llega a más personas en un lapso más corto de tiempo). Digo, las editoriales se ganan el doble, sólo que por volumen les sale más barato el asunto. La persona que hace esta labor utiliza sus propios medios, sus propios gastos.

4.- Sin quitar gastos de administración (traslados, pago de la impresora por la portada, la tinta, etc), para obtener 10,000 pesos sería poder colocar 154 libros. Sí, sólo 154 ejemplares en teoría, pues. Si no es eso, se está cercano en esa cifra.

Por eso es esta labor (esta del blog) de promover un libro. Ultimadamente no se está de acuerdo con el estado actual del mundo editorial, no obstante, el futuro podría ser diferente. Un día me dijeron díscolo porque me quedaba con mi libro, aislado en mi castillo lejos de la gente que le pudiera ser útil, y sus circunstancias tan, por decirlo amablemente, curiosas. Pero ¿qué más podemos hacer por mientras?

Hay que arriesgarse.

La persona a la que le dije que porque no pide prestados sus zapatos a la señora del catálogo me ha evitado de repente.

En fin.

Día 4 NUESTRAS GUERRAS SECRETAS

13 de Junio de 2006.

Hoy es el día cuatro de este proyecto que traigo de promover un libro a través de Internet siguiendo las ideas de la Economía de la Atención de Kevin Kelly, del Ideavirus de Seth Godin y de los Seis Grados de Separación y temas afines al Tipping Point que vienen en el libro del mismo nombre de Malcolm Gladwell.

El de Nuestras Guerras Secretas. Es más, estoy seguro que Google tarde que temprano encontrará este blog en base a esas palabras.

Es bueno el Google. Su lema es “Don’t be Evil”. No Seas Malvado, No Hagas el Mal, algo así. Si uno se pone a pensar con profundidad acerca del lema, no puedes evitar pensar en sí en la humanidad, si es que ella sea la interlocutora propuesta de Google, y por las ambiciones de esa corporación, bien pudiera serlo, ¿es que acaso se podría afirmar que en la humanidad hay una predisposición natural al mal? Interesante pensarlo. Don’t be evil.

Nuestras Guerras Secretas es un libro que trata acerca de hombres y mujeres y sexo.

Ya he escrito hasta el cansancio de que se trata. Pero si alguien estuviera interesado en el asunto más a detalle para eso muy bien pueden servir las ligas como la de http://www.technotitlan.mexico.com/, en donde estará algo de información, o en este mundo de seis grados de separación, abajo en alguna parte estará un correo al respecto a quién escribir.

Sigo leyendo en libros de mercadotecnia de permiso buscando la inspiración necesaria para ver que vericuetos podría encontrar. Estoy al acecho de posibles atajos, rutas, paneles secretos, escondrijos que lleven a pasadizos digitales, para llevar a cabo este asunto. No sé cuanto tomará cubrir la cantidad digital de personas que deseo que me pongan atención (el recurso más escaso del que disponemos, ...además de dinero, claro) que en alguna parte de mi mente espera, pero si me pongo a reflexionar, eso no es lo realmente importante.

Lo importante es llevar a cabo esa especie como de Cruzada Digital (me fascina agregarle a todo el adjetivo “digital”, es como muy chic), o llegar un día al punto de después de estar todo polvoso, sudoroso, con los músculos gastados, totalmente adoloridos en cada fibra, maltratado, con raspadas, moretones, articulaciones que mantendrán su dolor y lo dejarán como un grave recuerdo por siempre y poder llegar a decir un día: ¡hey, esperen, sí lo llevé a cabo! Y muy posible nadie lo notará y es eso no será lo importante.

He estado convenciéndome de que mi correo no es spam. De que enviar este libro tiene un propósito real. De que en cierto sentido sí puede ayudar. No sé si cambiaré al mundo. Por supuesto que no lo haces al mundo mundo. Eso es irracional. Pero sí sé que podría cambiar a la esencia del mundo personal de algunas personas. Para ellas sí se podría decir que sí cambiaría al mundo ¿o no? Y lo podríamos afirmar entonces, ¿verdad?

Hoy estoy trabajando en la lista de personas yucatecas de todo el mundo que me encontré por ahí. Se me vienen a la cabeza ideas de que la gente de Yucatán sí se sienta que esta parte de otro país. De hecho, como decían por ahí, Yucatán está más cerca de Cuba que de la Ciudad de México. ¿Qué podría agregar sobre Yucatán y Monterrey? No mucho, la verdad.

Pero el caso es que ahí estaba la comunidad de amigos yucatecos en todo el mundo. De Finlandia, de Afganistán, de mil partes. Obvio que de EU. Pero me dije, what a hell, no creo que les importe recibir un libro. No es un libro para todos, digo, supongo que el libro tiene un perfil específico de lector o lectora. Tal vez mujer de 16 a 55 años. Que le agrade leer. Con sentido del humor. Hombres, claro que lo pueden leer. Pero no pensé en nosotros como lectores objetivos.

En ocasiones también he pensado que puedo verme cínico con algunas opiniones, o si la gente me haya llegado a conocer podrá tildarme de hipócrita o algo similar. Digo, todo puede ser relativo, o absoluto dependiendo de cómo lo veas, o de las experiencias que hayas pasado. Y tal como lo digo en el libro, pues, sólo es pedir disculpas a los afectados y seguir, sólo teniendo cuidado en no afectar a nadie más, por lo que haya sido. Las tragedias que pueden haber sucedido en la vida de las personas no es posible que sean de vida o muerte.

Pero este blog es sobre Nuestras Guerras Secretas y ver cuanto llega a avanzar por las redes designadas para tal efecto, que han crecido y siguen creciendo de manera un tanto aterrador, y lo digo en sentido de que parecieran estructuras vivas, que se alargan, se tensan, se posicionan en donde menos crees. Si la metáfora, del creador, Tim Berners-Lee, de la World Wide Web, o Amplia Telaraña Mundial no es gratuita. De hecho el verbo en inglés que designa andar por entre la telaraña es de “crawl”, suena a “arrastrar”. ¿Bien podría ser arrastrarse como araña? Esa es una de mis dudas. ¿cuál sería el verbo que bien podríamos usar en el habla española que no sea “navegar” a través de esos hilos de esta gran Amplia Telaraña Mundial?

En fin, que faltan muchas cosas por hacer.