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sábado, octubre 27, 2007

Rock de Película: Simbiosis Perfecta



Hablar de cine y música es amplio. Demasiado material. Por decir, hay muchísimas películas que quedaron en la memoria para siempre que han tenido como tema la música, Singing in the Rain. West Side Story, entre otras.

Y cómo a mí me gusta el rock y cómo éste está grabado en mí como tatuaje hasta los huesos recordaré las películas más importantes con está temática, según yo, pues.

Jailhouse Rock. Elvis Presley en la cárcel. Elvis sale y triunfa. Elvis es el rey. Sencilla y rebuscada. Sí. ¿Y qué? Fin de discusión.

A Hard’s Day’s Night. Los Beatles juegan a que son los Beatles en gira. Los Beatles borgesianamente actúan como ese tal grupo. Los Beatles se divierten tanto que se convierten en ellos. Ultragenial, ¿no?

The Wall. La pesadilla hecha realidad. Cuento sin ton ni son de un rockero llamado Pink. Martillos marchando por nuestras cabezas. No, no necesitamos educación. Bueno, sí, a veces. Pink Floyd no fueron sólo cerditos rosas volando.

Heavy Metal. El film de caricaturas por excelencia de fantasía para adultos que fueron el vehículo de muchas canciones de rock de grupos setenteros que aún escucho en mi MP3. O al revés. Taarna. Aún se le recuerda entre tantos escenarios de acuarela.

Gimme Shelter. De cuando la mayor banda de rock del mundo, los Rolling Stones, tocaron a plenitud mientras eran amenazados por los Ángeles del Infierno. Simpatía por el Diablo, ciertamente. Los sesenta terminaron realmente ese día en el Anti-Woodstock.

Rattle and Hum. U2 con una expresión sensible y hacia la raíz de la música. La versión de Helter Skelter de Beatles y de All Along the Watchtower de Dylan son estremecedoras. ¿Por qué vale más el CD que el DVD? Sigo sin entenderlo.

Purple Rain. Prince en el máximo de sus habilidades y capacidades. Let’s Go Crazy. Un autohomenaje descarado. Pero valió la pena. Totalmente.

The Song Remains the Same. Led Zeppelin rompiendo bocinas por doquier. El arquetipo de los videos llenos de plutonio de heavy metal de décadas por venir. Onirismos pretenciosos. Rock and Roll. Stairway to Heaven. En vivo. No se diga más.

Grease. Saturday Night Fever. Sergeant Pepper’s Lonely Heart Club Band. Las pongo sólo por ver sus nombres impresos. Hacerlo es todavía crimen capital en ciertas ciudades. Cintas cursis, temáticas, nos hablan de su propio época. Sí, las disfruté. Soy culpable. Demándenme.

Amadeus. La Bamba. The Buddy Holly Story. Tres películas sobre tres artistas que murieron antes de su momento. Richie Valens y Buddy Holly, el día en que la Música murió. De acuerdo, Amadeus no era rocker, pero, como si lo fuera, ¿no? Y se le extraña también.

This is Spinal Tap. Si no la han visto, se han perdido de una parodia que llega a doblarlos de risa. El bioregistro de un grupo de rock decadente que no encuentra el camino hacia el escenario. Literalmente.

Almost Famous. Periodismo de ensueño. Eres adolescente y cubres la gira de un grupo de rock. Es que debiste de estar ahí. Sus sueños. Sus excesos. Eso no pasa en la vida real, ¿verdad, Zeppelin?

The Kids are Alright. The Who. Crudo. Poder. Real. Y además: Keith Moon. Para subirse con ellos en el Autobús Mágico. Por algo CSI usa sus canciones.

All You Need is Cash. La desconocida historia de cuatro tipos que se juntan para hacer un grupo de rock que estremecerá al mundo. Mientras más sepas de los Beatles, más te reirás de ésta su genial parodia.

Y me faltaron muchas: Let it Be. Yellow Submarine. Streets of Fire. Easy Rider. The Phantom of the Opera. The Rocky Horror Show. El Mil Amores. Ah, no, esa no.


viernes, octubre 12, 2007

Rozando al cielo, a través de una escalera / Led Zeppelin se reúne de nuevo.

Cuando tenía 19 años y trabajaba en Cigarrera La Moderna, Adrián, de 21, me decía que ese rollo del rock que escuchaba por entonces se iba a acabar pronto y del cual fanatizaba mucho. Que en dos años más ya le bajaría a mi acelere y que gradualmente iría escuchando música más pop. Eso fue en 1981.

Han pasado 26 años y sigo igual y hasta peor. Digo, ya tengo hijos y todo, y trabajo en un ambiente formal de trabajo y demás, pero ustedes saben de que hablo.

Bueno, es un decir. Yo aseguro que estamos para defender la causa de todos mientras sea en pos de la buena voluntad de la decisión libre y soberana que debemos contar y que todos debemos tener.

O sea, por más que otras músicas no me agraden ni tantito, no obsta para que no apoye el derecho de cada quien a escucharlas. ¿Qué le vamos a hacer?

Pero a mi me gusta el rock (suena a canción vieja de Menudo, ¿no? Como decir “Sí, ya lo sé, es sólo Rock and Roll, pero me gusta) Y es interesante que en un mismo artículo aparezcan esos dos nombres de grupos, ambos de relativo impacto, supongo, unos más que otros, sobre todo en la mente de sus respectivos fanáticos.

¿Cuándo escuché a Led Zeppelin la primera vez? No tengo la menor idea. Ni con quién. La primera vez que vi The Song Remains the Same fue en el desaparecido Cine Alameda, frente a la idem allá en Monterrey, pudo ser finales de 1978 o principios de 1979. Fue lo más cercano a ir a un concierto real. Todo mundo gritando en el cine, todo mundo diciendo estupideces y todo mundo riéndose. Era buena vibra. Nosotros, chavos todavía prepos, vimos a tipos salidos de proverbiales hoyos fonqui, pidiéndonos el oropel de los cigarros. No cigarros, sólo el oropel. Presurosos, se lo dimos. Nunca he estado en un cine con tanto humo por dentro. Alguien grita de pronto: “¡Chingue a su madre el que no ladre!” Todos ladramos de inmediato. Buena vibra.

La película comenzaba con un asunto raro, escenas de campiña inglesa. Carros antiguos. Arroyos primaverales corriendo con tranquilidad. Tipos sin cara jugando juegos raros. Y cada uno de Zeppelin, Plant, Page, Bonham y Jones, les avisaban, hay un concierto mañana.

Las palomas volando. Los flashes aislados. Y la canción potentísima, de Rock and Roll con su lonely lonely lonely, que un amigo por mucho tiempo pensó que esa canción se llamaba así “Lonely”.

Recuerdo haber ido a ver la misma película de The Song Remains the Same, por segunda ocasión al Cinema del Valle (al que asistimos sólo nosotros cuatro amigos y una pareja de viejitos orgullosos que definitivamente pienso todavía que se equivocaron y que no quisieron admitirlo) el día que el candidato a gobernador por el estado ilustre de Nuevo León, Don Alfonso Martínez Domínguez, llegó a la ciudad de Monterrey a reconocerla (había estado muchos años de su vida fuera) para posteriormente gobernar desde ahí, vieja costumbre de nuestro país con los designados candidatos del partido dominante de por entonces.

Corría el año de 1979.

No había camiones que tomar porque todo el transporte fue utilizado para llevar personas muy amablemente a recibirlo en su glorioso regreso y hacerle valla al prócer.

Y del Cinema del Valle (fallecido también) a mi casa había un largo lago largo camino. Camino que todo el tiempo estuvo lonely lonely lonely. Rock and Roll.


En alguna parte escuché por primera vez Stairway to Heaven, la sobrenaturalmente exquisita Escalera al Cielo. Debió transportarme al mismo lugar donde me sigue transportando cada que la escucho. Fue en radio, por supuesto, proveniente de una de las intrépidas estaciones de radio que había por entonces en Monterrey, la XERG.

No hablaré más de la canción. Eso lo haré cuando haga el ensayo dedicado para tal efecto, que espero sea pronto.

Muy posiblemente muchos de los que leen estas notas no tienen la edad para conocer el alcance de Led Zeppelin como grupo de rock and roll. Muchos tampoco alcanzan a entender (o quizá no les interese de plano) lo que significa escuchar una pieza como Dazed and Confused, ese extendido track que viene en el Led Zeppelin The BBC Sessions y que estoy escuchando en este instante.

En alguna parte uno se transfigura en desear explorar esos sonidos de distorsión y gritos acompañados con una batería que para nada guarda los tiempos que otras músicas podrían tener como signatura común y que sirven de punto de referencia familiar al cual mirar y al cual atenerse.

El rock, como la pornografía o la ciencia ficción sólo se reconoce cuando estás ahí y cuando la percibes. Es muy complejo y arriesgado expresar sólo una endeble definición que siempre estará a la búsqueda de las palabras correctas.

Led Zeppelin tal vez no fue el mejor grupo de rock and roll, de hecho es reconocido de facto que varios grupos le pueden pelear el título. Pero no muchos. O incluso en cuanto al adjetivo “pesado” que acompaña a la palabra rock, existen varios grupos que pueden también merecer ese nombre en el transcurso de los últimos 40 años. Pero no muchos, tampoco.

Pero además de la música Led Zeppelin también fue la banda. Como siempre en estos casos no es sencillo afirmar que juntas a cuatro personas y de ahí resulta una banda funcional, plena y lista para producir música.

La magia del rock, como de muchas expresiones colectivas es encontrar cuatro personas con un solo objetivo, ser una agrupación y que cada uno de los integrantes contribuya con su personalidad especial en algo indefinido o definido que tal vez sólo pudiese existir de manera temporal pero que en este caso específico y a través de un ademán mágico del universo dieron lo mejor de sí durante en este caso esos doce años fabulosos en que ellos, Led Zeppelin fueron la banda de rock más pesado del mundo.

Cualquier cosa que eso pudiese significar.

Led Zeppelin se reúne por primera vez de manera específica para un concierto desde 1980, en Inglaterra este 26 de Noviembre.

Esperemos que los que vayan a presenciar ese hecho, se maravillen como lo que yo y muchos más lo harían de estar ahí.

Rozando al cielo, a través de una escalera.

jueves, mayo 31, 2007

Quiero iluminarte (sic) a La Banda del Club de Corazones Solitarios del Sargento Pimienta

Mañana primero de junio se cumplirán/cumplieron sesenta años de que la Banda del Club de Corazones Solitarios del Sargento Pimienta se reunió a tocar… Y cuarenta años de que los Beatles celebraron ese vigésimo aniversario cuando cantaron precisamente It was twenty years ago today / Sgt. Pepper taught the band to play / They´ve been going in and out of style / But they’re guaranteed to raise a smile / So may I introduce to you / The act you’ve known for all these years / The Sgt. Pepper ‘s Lonely Hearts Club Band…

Fue hoy hace veinte años/ el Sargento Pimienta le enseñó a la banda a tocar / Ellos han estado de moda y pasados también / Pero ellos están garantizados que te harán sonreír / Así que te puedo presentar / al acto que has conocido todos estos años / La Banda del Club de Corazones Solitarios del Sargento Pimienta

No poca cosa. Alter egos de cuatro personas que por un momento desearon hacer una pausa de sus existencias. Cuarenta años hace de ello.

La historia del disco fue relevante al máximo. Despojándose de las ataduras de llamarse como los Beatles, la banda del Sargento Pimienta se reunió a tocar. Y sacaron canción tras canción. Relevantes, trascendentes, exploratorias, audaces, retadoras. Me pregunto, ¿había un dejo de complacencia de ello? ¿De querer hacer algo que a nadie se le hubiera ocurrido hacer?

He estado escuchando estos días el disco de Pink Floyd, The Piper at the Gates of Dawn, obra que se ha dicho que es mucho más psicodélica que el Sargento Pimienta, de la misma época, de hecho se grabaron al mismo tiempo en los mismos estudios, sin embargo el SP es más accesible. Y The Piper, dirán lo que se quiera, pero está lleno de humor. Humor inglés, claro. Y el Sargento Pimienta, pues sí, también es inglés. Y tiene humor inglés. Pero también es más universal de cierta manera.

Lo psicodélico de esos años es difícil de explicar hoy día. Muchos creen que fue sólo ropa de colores estrafalaria y sexo liberado, amor y paz, maquillajes raros y consumir drogas.

Yo no lo viví tampoco, obvio, pero me ha tocado conocerlo en varios de sus contextos, en el lado contemplativo, registrando la realidad de manera un tanto directa y sin manipulación como la que venía en muchos ejemplares de revistas antiguas que tengo de Life en inglés y en español, también revisando el contexto un tanto liberal en artículos antiguos de la revista Rolling Stone que de repente se dejan ver, o, del lado conservador y hasta cierto punto objetivo, los de la revista Time Magazine de aquellos años, los cuales como dije hace meses, ya se pueden acceder; finalizando con un lado totalmente conservador como es la revista Selecciones de aquellos años de los sesenta, eso por el lado escrito. No sólo son artículos, son sus anuncios, son los reflejos de esos modos de vida, si un poco filtrados, si al menos en primera línea de lo percibido por la masa de aquella época.

Por otra parte he alcanzado a ver películas de esos años como Blow Up y Zabriskie Point, de Antonioni, o películas más comerciales como las que alcanzaron a hacer los Monkeys, hasta películas de alcance totalmente subversivo para su tiempo, como Easy Rider de Dennis Hooper. En todas se percibe ese intento por asir lo inasible. ¿La psicodelia era la muestra de algo por lo que se mataban (dicho en sentido figurado, por supuesto), o era ese algo?

Es complicado cuando tratamos de asimilar el sentido o significancia de esos nuevos estados de ideologías que estaban apareciendo, que un gran grupo de gente estaba creando y que otro mucho mayor gran grupo de gente comenzó a imitar ya sea por la búsqueda consciente de un nuevo estado de rebeldía en contra de su propia actualidad.

Esa su actualidad llámese Vietnam, o luchas de derechos civiles o la más plena alienación industrial de su época, en ocasiones en estos tiempos no alcanzamos a percibir lo que es estar ante un gran lienzo blanco que nos pide a gritos llenarlo con algo. Hoy por hoy nuestros lienzos son distintos. Son más bien lienzitos.

Primero que nada hay que pensar que hay millones de personas que ni a balazos lo podrán llenar de algo. Otros podrán llenarlo, claro, pero de porquerías, siendo amable. Unos más podrán intentar hacer algo pero sólo se quedarán en intentos.

Los Beatles tuvieron su lienzo, lo llenaron, fueron significativos, fueron trascendentes y aquí están hoy mismo todavía con nosotros. Si eso significa algo es que ellos si encontraron la manera de entender… el mensaje.

Innecesario decir que hay mucho que decir de ese disco. Su portada, reconocidísima como parteaguas en el ya amplísimo ramo de las cubiertas. Su doble cubierta. El haber dejado las letras impresas en ellas. Los regalitos que estaban incluidos. Y eso es sólo la forma. Ya hubieran revolucionado la industria sólo con ello.

(Y sí, me rehúso a hablar de la portada por más atractivísimo que me resulte hablar de ella. Por ejemplo, no quiero mencionar el detalle de tantas ideas incluidas en un cuadro de cartón de treinta y tantos por treinta y tantos centímetros, la audacia de poner mariguana entre tanta ornamentación, la muñeca con la camiseta o sweater referente a los Rolling Stones, supuestos competidores de toda la vida, ni querré mencionar tampoco lo de la referencia a tantas personas vivas y muertas que se veían, a partir de ser incluidas ahí, bautizadas y disponibles a entrar ya de manera propia en el cielo de la inmortalidad pop, no poca cosa que ellos, los Beatles tuvieran la posibilidad de llevarlos con ellos a la eternidad. Pero es tanto lo que todo mundo dice que yo ¿qué podría agregar al respecto?)

El artículo del Time de ese tiempo, septiembre de 1967 dice: Mensajeros de más allá del Rock and Roll, están creando la sonidos más originales, expresivos y musicalmente interesantes que están siendo escuchados en música pop. Ellos están guiando una evolución en la cual los mejores de los sonidos actuiales post-rock se están convertidos en algo que la música pop nunca ha sido antes: una forma de arte...

Y si comparamos la música del principio de ellos como agrupación, tipo Love Me Do y la de She Loves You, con piezas de este album, como She´s Leaving Home y la de A Day in the Life, pues como no mucha gente debió de pensar, esto no es posible, nadie puede crecer de esa manera en tan corto tiempo, y si no fuera porque tenemos materiales documentados de sus obras al día con día (la obsesiva The Beatles Recording Sessions, de Mark Lewishon, que tengo yo, muéranse de envidia), con los músicos que los acompañaron , por ejemplo en Eleanor Rigby y en la misma A Day in the Life, o atisbar de la increíble Strawberry Fields Forever a la siempre fascinante Lucy in the Sky with Diamonds, ya pensaríamos en alguna posibilidad exterior a ellos.

Y si no:

¡Mira a Lucy con sus diamantes en el cielo!
¡Piensa en si te querrán cuando tengas sesenta y cuatro!
¡Diviértete en el beneficio de Mr. Kite!
¡Busca a la que se fue de casa!
¡Excava un agujero!
¡Grita Buenos días, Buenos días!
¡Encuentra lo que está dentro de ti y fuera!
¡Hazlo con la ayuda de tus amigos!
¡Péinate y atestigua el paso de los días, un día en tu vida a la vez!

Me encantaría iluminarte.

George Martin, pero por supuesto estuvo ahí dándoles un oído en cuanto les hiciera falta un arreglito, algún truco técnico, lo que fuera, pero lo que los Beatles hicieron era de ellos, sólo de ellos.

Así las cosas, como dijo Time hace cuarenta años: hubo un largo y sinuoso camino de I want to hold your hand hasta I'd love to turn you on, con sus miles de interpretaciones y reinterpretaciones acerca de sí drogas o no drogas, inspiraciones del más allá y nosotros en los años venideros, preguntandonos en los lapsos en los que la conciencia nos lo permitía si los mensajeros algún día retornarían.

Luego el sueño se desvaneció. Los mensajeros no volverían.

No, hoy no escribiré letras de ellos, y ya no diré más. Sólo les pido que busquen el álbum, lo escuchen con atención una vez más, o miren bien la imagen de la portada y sólo piensen que hubo un tiempo en que la psicodelia reinaba en la tierra y en que hace cuarenta años, alguien celebraba que el Sargento Pimienta se había reunido a enseñar a tocar a su banda hace sesenta.

Me encantaría iluminarte.

No poca cosa.

lunes, abril 23, 2007

ENSAYOS DEL ROCK: The Dark Side of the Moon / Pink Floyd


La primera vez lo vi en Tampico. Subrayo que lo VI, no que lo ESCUCHÉ.

Estaba yo en tercero de secundaria. Mi penúltima vuelta a Tampico. 1977. Era una discoteca, de las de antes, de esas que vendían discos, cerca de la plaza principal. Y como nunca les entendí a los tipos uniformados que lo habían comprado, supuse que eran marinos griegos. Podrían haber sido rusos, pero a mí me sonaba a griego lo que decían.

Y ahí estaba el triángulo delineado con blanco en fondo negro con una línea incidiéndole en un lado y con su arco iris saliendo proyectado de uno de sus lados. Supuse que era un prisma, pero no supe con claridad que relación tenía que con qué. El disco no traía nombre ni nada.

Con el paso del tiempo supe que se llamaba The Dark Side on the Moon.

Pasando los años, en mi primer trabajo formal, trabajando con mi primera computadora de trabajo, entre todas las posibles a comprar en 1983, era esta una super dilecta “transportable” Osborne 1. Con una minúscula pantalla ahí se podía trabajar con hoja electrónica, Supercalc, y con un procesador de palabras, el Wordstar.

Ahí en esa pantallita copié la letra del Dark Side of the Moon. Un día el gerente lo vio y me dijo que estaba decepcionado conmigo por haber encontrado poemas ahí. Me hizo gracia, imprimé las letras y luego borré el archivo. Así eran las escaramuzas del rock por entonces.

Esta no es la historia del Dark Side of the Moon. Ya hay muchas historias en la red de cómo se hizo, de cómo se grabó. Muchas son recomendabilísimas.

Esta es… bueno, ni idea de lo que es, o tal vez sí: impresiones, traducciones, imprecisiones, percepciones y sensaciones. Pero más que todo son respuestas. Y preguntas.

No he querido ponerme a pensar si lo haré de una sola pieza o de todas, o si nada más de Money o si de The Great Gig in the Sky. Supongo que se debe de tener cierto humor para hacerlo. Tal vez lo que hice con The Eagles fue más sencillo o lo que haré con Led Zeppelin posteriormente. Todavía no lo sé.

¿O será imposible?

¿O requerirá demasiada concentración con la que no cuento ahora por causas que no me concierne decir por aquí?

Lo que sí, es que Pink Floyd entero se seguirá escuchando dentro de cuarenta años más y más allá. Y seguiremos querer desentrañando sus sonidos, sus letras, sus mensajes, sus imágenes.

Aún tengo las azules Pirámides de Egipto en su poster. Y es fantástico el tenerlo.
Faltan las palabras. Y sobran también. Lo sé.

Pero no me importa.



Speak to Me / Háblame



(Mason) 1:16

El pulso, ¿lo escuchas? Te pega, te rompe, te dice que hay alguien ahí después de todo. Ahí está su latido. Las voces, son voces que hablan de locura, que hablan de… ¿de qué hablan?

Se oye dinero que chispea en la mente, cajas registradoras que resuenan en el fondo. Una risa burlona. Ahí hay algo. Loops de sonido, que vuelven y van alrededor de mi cabeza. Unos gritos de mujer ¿o serán gritos melódicos de mujer? Y una guitarra suave. Una batería gentil. Melodías que no son de este mundo. Algo que me dice que va más allá. Que esto es un viaje. Que me llevan de la mano a través de nieblas negras, con prismas que emiten un arco iris. Está en mí, en mis oídos, detrás de mi cabeza, detrás, detrás… detrás.


Breathe / Respira



(Waters, Gilmour, Wright) 2:44

Breathe, breathe in the air.
Don't be afraid to care.
Leave but don't leave me.
Look around and choose your own ground.


Respira, respire en el aire.
No temas que te importe.
Sal, pero no me abandones.
Mira y elige tu propio terreno.


Long you live and high you fly

And smiles you'll give and tears you'll cry

And all you touch and all you see

Is all your life will ever be.



Por todo lo que tú vivas y por lo alto que vueles.
Y sonrisas que darás y lágrimas que llorarás
Y todo lo que toques y todo lo que veas
Eso es todo lo que tú vida será.



Run, rabbit run.

Dig that hole, forget the sun,

And when at last the work is done

Don't sit down it's time to dig another one.


Corre, conejo, corre.
Entiérrate y olvida al sol,
Y cuando al final el trabajo esté hecho
No descanses, es tiempo de excavar otro.


For long you live and high you fly

But only if you ride the tide

And balanced on the biggest wave

You race towards an early grave.


Aunque vivas mucho y alto vueles
Y solamente si vas con el oleaje
Y equilibrado vayas en la más grande ola
Sólo correrás hacia una tumba temprana.



¿Cuál puede ser el punto? Pink Floyd, o la entidad que forma Pink Floyd, con esas tersas voces me dice, me indica, “esto es lo que creo”, es a lo que ha llegado a pensar, no sé si sea lo correcto, pero eso me dice lo anterior: por más que haga, por más que trabaje, sólo correré más pronto a la tumba, entonces, ¿qué sentido tiene todo? Yo no soy ningún ser irracional.

¿Habrá Pink Floyd descubierto algo que sólo ellos sepan? Y si es así, ¿cómo lo supieron?

¿Sabrán más ellos que nosotros acerca de la vida? ¿No eran dentro de lo que cabía, hombres ordinarios? ¿Será la experiencia que les dio Syd Barret, su Aprendiz de Brujo particular? ¿No somos nosotros más que conejos que hacemos agujeros unos tras otros sin pensar? ¿Moralejas así de sencillas?

No hay salvación de esto. La vida no es más que un carril sin opción a desviación, sin rampas de salida oportuna, sin rampas a ninguna parte. Aunque sean olas más grandes, todo lleva a la tumba. El carril, la ola, el camino, lo que quieras pensar o imaginar hacia allá te irás… a la tumba.

Tarde que temprano, temprano que tarde.

Puede que en esos días de 1972, Pink Floyd lo vería todo desolado. Con una especie de resignación mortal. Y treinta y cinco años después, ¿qué?

Desolada la vida, desolada la existencia. Desolado el todo…


On The Run / Corriendo

(Gilmour, Waters) 3:32
(Instrumental)





Empiezan las bandas sin fin de sonidos indescriptibles pero sonoros. Bandas de Moëbius que tal vez sí, o que tal vez no, que son posibilidades como nuestras mismas vidas. La chica que de pronto anuncia los vuelos, impersonal como es, ahí está. Estas no deben ser metáforas ordinarias, las metáforas sólo son visiones temporales a veces sin sentido que se usan para entender conceptos, significados. Estamos cansados de las metáforas ordinarias. Serán sólo para hombres ordinarios y nosotros no lo somos. No, nunca.

Alguien corre y corre sin caer a través de mi cabeza, de mis oídos, algo extraño sideral está caminando como el viajero que parece que marcha sobre los pasillos. Corre alrededor como conejo en una jaula con rueda mística, conejo o hámster, no me importa, sin parar, sin descansar, imaginando tal vez que algún día esa rampa cambiará por medio de un milagro y lo llevará a su destino.

Tarde que temprano, temprano que tarde.

Yo mismo vi a Gilmour (¿o era Waters?) como iba creando sonidos en un pequeño sintetizador, lentamente uno por uno, y miré, como pudo meterlos en una secuencia y como la fue grabando, como la fue escuchando y acelerando y otorgandole una existencia propia de especie de banda estelar con variaciones una y otra vez, las mismas una y otra vez. Son sonidos que pueden valer cien odiseas espaciales, ¿habrá un viaje interestelar también aquí? ¿Acaso un interestellar overdrive?

Sonidos de aviones despegando o bien podrían ser naves espaciales aterrizando o destruyendo mundos con billones de seres vivos dentro. Será su sistema de transporte el que lo hace sonar así, tan vibrante, tan ultramoderno, tan más allá de los 30 años que nos separan de esas creaciones… Pero al mismo tiempo todo eso nos parecería monótono hasta morir si no fuera porque los sonidos irrumpen en mi cabeza con fuerza y quieren salir de ella, quieren corporizarse, quieren ser forma, quieren romper la realidad que me rodea, la predecible, la obvia, la misma de todos los días.

La risa, la risa, ahí está, es de un loco, pudo ser la de Syd Barret el diamante loco, el demente, el que se quedó arriba. O pudo no ser, pero esa voz, esa burla, hace que se le recuerde, que no se olvide, porque alguien como a Syd Barret no se puede olvidar. ¡Cómo nos hizo falta el alma de Syd Barret en el Pink Floyd de los 70’s y de los 80’s! ¡¡La de música llena de humor, llena de ironía sutil que pudimos haber escuchado!!

Pero hasta ahí. Todo de pronto explota, todo tiende a finalizar, una entropía a la que estamos nosotros a punto de ingresar. Estando en el filo, no, esto no es mortal. La vida sí lo es, de eso estoy seguro. Algo explota, algo explota. Los pasos se hacen cada vez más dispersos. Escucho a la persona inhalar exhalar, inhalar, exhalar. Las llamas, la vida, el tiempo…

Y Syd Barret ya murió. Y nosotros lo acompañaremos.

Tarde que temprano, temprano que tarde.



Time / Tiempo

(Mason, Waters, Wright, Gilmour) 7:06


¿Cuántos relojes fueron? Los tics y sus tacs, todos juntos en hilera. Todo es tiempo, ya es tiempo, el tiempo se acaba, el tiempo está marcado, el tiempo es significativo, el tiempo me dice en sí mismo que se me acaba. Los tics y más tacs. Se parecen a mi propio pulso, son metronómicos, son totales y aplastantes.

Algo se abre en mi mente, barreras totalitarias opresoras de sonidos que acampan en mi cerebro. Acampan tan firmemente que no querrán salir de ahí por más que yo lo decida. Son como paredes que se cierran ante mí, con resabios futuristas de años en la misma década. Las paredes avisan, están llegando. Los martillos y los ladrillos se están formando en sus hornos infernales. ¡Escucha, escucha los prodigios! Te están llamando, a ti y a mí.

Los címbalos aderezan la guitarra de Gilmour, sonidos que no sabes porqué pero te están siendo adictivos, te están llevando a donde ellos quieren. Serán un laberinto, el tiempo corre, el tiempo se acaba… No sabemos porqué se acaba, sólo lo vemos como todos lo dicen, como la arena que se escapa, como el agua que no puedes detener…


Ticking away the moments that make up a dull day

You fritter and waste the hours in an offhand way.

Kicking around on a piece of ground in your home town

Waiting for someone or something to show you the way.



Pasando están los momentos que hacen los monótonos días
Disipas y desperdicias las horas de maneras extrañas.
Paseando alrededor de un poco de suelo en tu casa
Esperando por alguien o algo que te muestre el camino.


Tired of lying in the sunshine staying home to watch the rain.

You are young and life is long and there is time to kill today.

And then one day you find ten years have got behind you.

No one told you when to run, you missed the starting gun.


Cansado de yacer en el sol quedándote en casa para ver la lluvia.
Estás joven y la vida es larga y hoy hay tiempo para perderlo.
Y luego un día te encuentras con que diez años han quedado detrás tuyo.
Nadie te dijo cuando correr, te perdiste de la pistola de salida.

Gilmour sigue atacando de manera brutal con su guitarreo mortífero, Te envuelve lentamente en lengueteos de serpiente que te abraza y te toma, antecedentes una vez más de delicias por venir. Los guitarreos de Gilmour son demoledores, se elevan como montañas, como sierras, como dientes afilados de una bestia que yace en los abismos marinos y que la sueñas en pesadillas y de la que siempre temerías despertarte, en la que sólo sudas y deseas, que todo sí sea sólo una pesadilla.


So you run and you run to catch up with the sun but it's sinking

Racing around to come up behind you again.

The sun is the same in a relative way but you're older,

Shorter of breath and one day closer to death.


Así que corres y corres para atrapar al sol pero se está hundiendo
Corres alrededor para llegar detrás de ti de nuevo.
El sol es el mismo de una manera relativa pero tú estás más viejo,
Más corto de aliento y un día más cerca de la muerte.


Every year is getting shorter never seem to find the time.

Plans that either come to naught or half a page of scribbled lines

Hanging on in quiet desperation is the English way

The time is gone, the song is over,

Thought I'd something more to say.


Cada año se vuelve más breve y nunca parece que encuentres tiempo.
Los planes que naufragaron o la mitad de una página de líneas garabateadas
Esperar en una desesperación silenciosa es la manera inglesa
El tiempo se fue, la canción se acabó,
Pensé que pude tener algo más que decir.


A resultas del tiempo, la dimensión escondida que se tarda eternidades en suceder, en ocurrir, Waters podrá hablar en el nombre de toda la humanidad en ese abismo de la oscuridad del espacio-tiempo, ballet innegable del tiempo-espacio, uno sin el otro y que nosotros pequeños mortales apenas conscientes de las mismas debilidades de los corpúsculos globulares, mortales y estéticos que cada quién somos.


Pero Waters se detiene en sus conacionales ingleses, habla como decía el poeta aquél de que la mayoría de los hombres vivimos una vida de intensa y silenciosa desesperación, aquí ubicando esa desesperación silenciosa, apropiándosela a la manera inglesa, sin saber si es un favor o un demérito hacia los ingleses hablar de ese modo, de esa forma de ser tan propia de los ingleses, raza de navegantes, raza de comerciantes, como les decía Napoleón…


Finalmente, como dice la letra, el tiempo se fue y la canción se acabó. Pero Waters pensó que pudo tener algo más que decir. Falsa modestia, todo es pura falsa modestia.



Breathe (reprise) / Respira (de nuevo)


Home, home again.

I like to be here when I can.

When I come home cold and tired

It's good to warm my bones beside the fire.

Far away across the field

The tolling of the iron bell

Calls the faithful to their knees

To hear the softly spoken magic spells.


En casa, en casa otra vez.
Me gusta estar aquí en cuanto puedo.
Cuando llego a casa frío y cansado
Es bueno calentar mis huesos al lado del fuego.
Muy lejos, allá cruzando el campo
El tañido de una campana de hierro
Llama a los fieles a arrodillarse
Para escuchar los conjuros mágicos recitados suavemente.


Respira de nuevo y se hace el llamado de todos los mortales, los intrépidos y los que no, los héroes que viajaron por el mundo y los que no. Finalmente, quién seas, lo que seas, sólo deseas llegar a casa.

Una última reflexión, preludios de más prodigios, presagios de destinos anunciados: Una campana de hierro que llama a todos los fieles a arrodillarse, refiriéndose a que ellos escucharán los conjuros mágicos que son recitados suavemente… ¿Qué más decir, qué más comentar? Todo está ahí para quien quiera entenderlo. Para quien desee entenderlo.

Para quien no quiera, bendito sea.

Benditos seamos todos.



The Great Gig in the Sky / El Gran Espectáculo en el Cielo

(Wright) 4:44


"And I am not frightened of dying, any time will do, I don't mind. Why should I be frightened of dying? There's no reason for it, you've gotta go sometime." "If you can hear this whispering you are dying." "I never said I was frightened of dying."

(Instrumental)

Las voces acompañan a los acordes, que lo dicen claramente:

“No tengo miedo de morir, en cualquier momento lo haré. No me importa. ¿Por qué debería tener miedo de morir? No hay razón para ello. Tienes que irte en algún momento…”

“Yo nunca dije que estaba temeroso de morir…”


Nadie estará exento de opinar de lo que sea, incluso de la misma muerte… Pensamientos que nos guían, de los que nuestras mamás siendo niños nos protegen, como bien sabe todo hijo que estuvo bajo el cuidado no sólo de una madre sino también de un padre. No queremos que mueran, sino que vivan, que vivan muchos años, que vivan más que uno…

Y así empiezan las voces en el Gran Espectáculo en el Cielo. La voz de Clare Terri sigue de alguna manera la secuencia en piano creada por Richard Wright, acompañada por los acompañamientos sutiles de cuerdas sintetizadas de Gilmour que planea meticulosamente una reunión, un encuentro en alguna parte lejana, allá en la imaginación, como si dos sonidos se trataran de citar en el espacio, en el éter que nos rodea, y de esa manera los dos, o los tres, llegan hacia esa mixtura de voz suave, dulce, de lo que sería estar en el cielo… en el verdadero cielo, el tradicional, no el azul, no, el cielo el paraíso el nirvana el más allá…

A Clare Terri sólo le dijeron que pensara en la muerte al realizar sus vocalizaciones, alcanzando niveles de gloria, de plenitud, soltando dolor, soltando asombro, soltando incredulidad, ¿así será el cielo? ¿Así será ver las almas de los difuntos? ¿Lloraremos cuando estemos ahí? ¿Lloraremos de dolor, o lloraremos de gozo? ¿Cómo será?

En un momento Wright cambia el tono de su piano y Terri también. Ahora son murmullos, son como alfombras voladoras que se detienen a meditar sobre nuestro destino, Terri tal vez se asombra de lo que está haciendo. ¿Quiénes son estas personas?, se ha de preguntar. ¿Qué quieren de ella? El piano está en ella y ella sigue cantando, prolongando una deliciosa agonía. El piano la azuza. Pero ella no puede más.

Una voz de mujer me dice al oído todo lo que necesitaba saber:

“Si puedes escuchar este murmullo, estás muriendo…”

Y quizá lo estamos todos en este instante y no lo sabemos. Estamos muriendo. Nuestras células van desapareciendo… y nosotros con ellas. El presente siempre presente, presente que nos conduce al futuro… al futuro de todos…

Y lo que sí sabemos es que desde que nacemos estamos en línea directa hacia morir, en línea directa al Great Gig in the Sky, al que uno decidirá a donde volar, a donde reposar, a donde incluso gozar, ¿todo se podrá en el cielo? ¿Quién lo puede saber? ¿Quién lo puede asegurar? Ojala así sea. Las esperanzas son muchas.

Tantas que no queremos llegar tan pronto a averiguarlo.

Terri insiste en su dolor. El piano puede sonar lento, tocando a muerto, ahí están los fieles arrodillados. Las teclas son campanas que tañen el dolor de cada quién. Terri no sabe lo que ha hecho. Al final ella dijo al ente, al mero monstruo de cuatro cabezas, Pink Floyd, “lo siento…”, como si ella hubiera cometido una gran equivocación, como si hubiera echado a perder el esfuerzo, nunca hubiera sido el Gran Error en el Cielo… ella jamás… por haberla escuchado una sola ocasión en nuestras vidas, ella nos llevó hacia su propio cielo particular…

La muerte está ahí. La muerte que tal vez es el misterio más grande que todo mundo todo mundo todo mundo afrontamos. ¿Cuál será la verdad del otro lado?

Por fin descansamos… por fin reposamos.

Esperando la muerte. No. The Great Gig in the Sky es solo uno de tantos preludios a la muerte que cuando se llegue a dar en la realidad, ojala sean la mitad de así de bellos…

Algo sucede en el CD: Toda la música fluye, excepto aquí. No es extraño, pero expliquémoselos a nuestros hijos, en el mundo de los Long Plays, aquellos grandes círculos negros de plástico acetato que solíamos tener que hacer el movimiento físico de levantar la aguja de su brazo, de extraer al disco de su eje (con un disco así me explicaron velocidad angular en Física de preparatoria), luego, voltearlo con cuidado no lo fuéramos a manchar, mucho menos rayar, para finalmente depositarlo con delicadeza y devoción como si de una mujer se tratara, con dulzura, mirando su ondular de disco al moverse en sus incontables vueltas. Ondular de mujer al caminar. Y sí, lo sé, es sólo un disco de acetato negro.

Las mujeres llegarían después, aunque no muchas pudieran entender de lo que estaba hablando. De lo que estoy hablando.



Money / Dinero
(Waters) 6:32

Los sonidos, las campanas, agudas monedas cayendo en cascada, cajas registradoras que se cierran. Y el bajo de 7 por 8, enloquecedor que suena y resuena de manera tan extraña, tan original, tan retumbante, tan único, tan inolvidable…

Money, get away.
Get a good job with good pay and you're okay.
Money, it's a gas.
Grab that cash with both hands and make a stash.
New car, caviar, four star daydream,
Think I'll buy me a football team.


Dinero, aléjate.
Consíguete un buen trabajo con buena paga y estás bien
Dinero, es una jalada
Toma ese efectivo y haz una hilera.
Carro nuevo, caviar, ensueño de cuatro estrellas,
Creo que me compraré un equipo de fútbol.


Money, get back.
I'm all right Jack keep your hands off of my stack.
Money, it's a hit.
Don't give me that do goody good bullshit.
I'm in the high-fidelity first class traveling set
And I think I need a Lear jet.

Dinero, regresa.
Estoy bien Jack, deja tus manos lejos de mi montón.
Dinero, es un éxito.
No me des esa buena y bonita mierda.
Estoy en el servicio de primera clase, el de alta fidelidad
Y creo que necesito un jet Lear.


El dinero y todo el sistema de valores que es la razón de nuestras vidas aunque nosotros lo neguemos una y otra vez y que es la manera en la que se mide todo, el éxito o la falta de él, pero que por mas que pensemos en las buenas razones de la vida y sobre los motivos que hay para ser felices inevitablemente llegamos al tema de lo que “tenemos” y al “teníamos” por el de lo que “no tenemos”...

Todo para poder comprarnos un caviar un carro nuevo para olerlo sentir la tersura de sus asientos, el sonido del motor y no parar ahí, seguir directo hacia el ensueño de las cuatro estrellas.

Y aun así queremos que regrese, no por estar hartos sino por las inseguridades que nos rodean y que nos afligen a nosotros, a nuestros parientes, a nuestros amigos, a nuestros conciudadanos, a nuestros paisanos, a nuestro mundo entero.


No queremos que se nos acerquen, queremos que nos dejen en paz, queremos que no nos envidien, queremos que no nos quiten… y aún así siempre sentimos que merecemos más y más, nunca conformarnos, primero viajar en avión, luego viajar en primera, después viajar en un jet Lear de los que cuestan 4,000 dólares la hora de viaje ni más ni menos… después el mundo, eso y mas es lo de nosotros, es lo que merecemos los de roce, los que no, nunca lo sabrán, nunca lo extrañarán, pero nosotros… nosotros somos otra cosa…

Y es que el dinero es un éxito…

Todo en un compás de 7 por 8, intrincadísimo como pocos, intrincadísimo sí, pero siempre inolvidable…

Un saxofonista que Gilmour conocía, o más bien el único saxofonista que Gilmour conocía y que logra entregar un desgarrador sonido entre esos bajos, esa guitarra y esos tambores y platillos que afirman que sí, que el dinero es la raíz de todos los males, y que sí, que aquí estamos para demostrarlo, pero dennos más dennos más… nunca dejen de darnos más…

El tempo cambia y ahora es el de siempre, una bestia que se suelta en lo familiar, en lo conocido, en el 4 por 4 tradicional y el bajo resuena y se repite y se vuelve mantra y Gilmour siguiendo el compás como un flautista-guitarrista de Hamelin demoníaco que rompe y sigue y te acosa llenando todo el orbe de notas electrizantes y enervantes. Nick Mason toca esa su gigantesca batería y nos acordamos un poco de uno de estos días de Meddle, días en los que ellos escuchaban los Echoes de mundos por conocer, o de mundos ya conocidos sólo por ellos, vete tu a saber…

Gilmour se aquieta un poco pero sigue, tal vez está cansado, tal vez está fatigado. Suelta sonidos lacerantes en los costados de la pieza, para que no olvidemos que es él quien toca esa guitarra poderosa, que él es quien extrae esos sonidos fuera de este mundo, o porque también sabe dosificarse o porque sabe bien de ese punto en el que se equilibra lo que debe de ser armonioso, o al revés mismo… Waters, sin embargo, no se inmuta, él sigue con su tiempo, Mason atrás siempre constante siempre latente siempre durante siempre presente.

El rock per se el rock que atrapa desde el primer instante, desde el primer segundo, el rock que dices como es posible que nadie lo haya creado antes, ya estaba ahí de seguro sólo que no habíamos puesto atención el rock que es la razón de muchas existencias el rock que es tuyo alrededor de tus veinte años y que en el mejor de los casos jamás te abandona… y que siempre estará ahí, de momentos, haciendo eclosión magmática como si fuera el mismo Vesubio desatado dentro de tus pequeños y miserables audífonos…

El tiempo vuelve a 7 por 8. Y resuena de nuevo por todos los ámbitos, la eterna maldad del dinero…


Money, it's a crime.
Share it fairly but don't take a slice of my pie.
Money, so they say
Is the root of all evil today.
But if you ask for a raise it's no surprise that they're
giving none away.


Dinero, es un crimen.
Compártelo con justicia, pero no te lleves una rebanada de mi pastel.
Dinero, ellos dicen.
Es la raíz de toda la maldad hoy en día.
Pero si pides un aumento, no te sorprendas que no te van a dar nada de nada.

Waters siempre consciente, sabe perfectamente las dos caras de la… moneda… Sabe que este mundo es sutil, que es tosco, que es ruin, que es triste, que es grandioso, que la ecuación dinero = confort = vida, es más o es menos válida principalmente dependiendo de cuanto tengas, que el dinero más caro siempre es el que no se tiene, que esa medida de existencia nos reduce a todos sólo a números, a posibilidades, a disparadores de beneficios, de detrimentos, de todo lo que encierra la palabra valor, aun y que no seamos aquí tan sentimentales como para no tomar a los demás valores que a pesar de todo lo que se quiera decir en las escuelas y en lo que digan los medios activados por dinero, es lo que quisiéramos que fuera la sociedad, y todo es tan difícil… y todo es más grande que la vida misma y más que tú y que yo y que nosotros…

Por más buena que sea la gente contigo, ellos sabrán cuando darte dinero y cuando no dártelo… y dirán que es un riesgo moral/moral hazard y que lo más probable que no te lo darán porque dirán que quizá, sólo quizá, te estarán haciendo un mal, más que un bien… y eso no lo quiere nadie…

Finalmente, con dinero, celebremos que la humanidad debe ser igual en todas partes, porque por más que te sientas con el derecho de pedir un aumento, créelo, no te lo van a dar. Eso fue en la Inglaterra de 1972, eso es en el México, en la Latinoamérica de 2007… quizá en el mundo entero… Somos todos ingleses o los ingleses son todos humanos… no hay descubrimiento nuevo aquí, ni reflexión tardía o precoz, solo hay consciencia plena de la existencia de ese concepto en la maldita psique universal…

Las voces, las voces… fuera del contexto, fuera del origen… sin saber el porqué de todo. Veinte años tal vez oyéndolas, descifrándolas, queriendo saber que quieren decir, y todos no fueron más que trucos de Waters, capas y capas de sutileza unas tras otras que nos dicen algo, que hablando de mensajes como dejados en un palimpsesto, textos escondidos detrás de otros textos…. Y cual es el que dirá la verdad, cual de todos los mensajes van dirigidos hacia mí, o hacia a ti, o hacia los demás, o hacia todos. Porque ellos, está demostrado, no escriben para nadie, para nadie, para nadie…

"HuHuh! I was in the right!"
"Yes, absolutely in the right!"
"I certainly was in the right!"
"You was definitely in the right. That geezer was cruising for a
bruising!"
"Yeah!"
"Why does anyone do anything?"
"I don't know, I was really drunk at the time!"
"I was just telling him, he couldn't get into number 2. He was asking
why he wasn't coming up on freely, after I was yelling and
screaming and telling him why he wasn't coming up on freely.
It came as a heavy blow, but we sorted the matter out"

Voces que hablan de si se estuvo correcto o no… haber golpeado a alguien…

“¡Ajá, yo estaba en lo correcto!”
“¡Sí, yo estaba en lo correcto!”
“¡Yo ciertamente estaba en lo correcto!”
“Tú estabas absolutamente en lo correcto. ¡Ese imbécil estaba pidiendo por un golpe!”
“¡Sí!”
“¿Por qué alguien hace algo?”
“¡No lo sé, realmente estuve borracho en ese momento!”
“Yo le estaba diciendo que él no podía conseguir el número 2. Él preguntaba porque no podía llegar ahí como si nada. Luego yo le gritaba y le decía el porqué ´él no podía llegar ahí como si nada. Llegó como un golpazo, pero luego lo arreglamos y lo olvidamos…”



Us and Them / Nosotros y Ellos
(Waters, Wright) 7:40

Us, and them
And after all we're only ordinary men.
Me, and you.
God only knows it's noz what we would choose to do.
Forward he cried from the rear
and the front rank died.
And the general sat and the lines on the map
moved from side to side.
Black and blue
And who knows which is which and who is who.
Up and down.
But in the end it's only round and round.
Haven't you heard it's a battle of words
The poster bearer cried.
Listen son, said the man with the gun
There's room for you inside.

Nosotros, y ellos
Y después de todo somos solamente hombres ordinarios.
Yo, y tú.
Dios sólo sabe que es nada lo que elegiríamos hacer.
Adelante él lloró desde detrás
Y los de rango del frente murieron.
Y el general se sentó y las líneas en el mapa
se movieron de lado a lado.
Negro y morado
Y quién sabe cual es cual y quién es quién
Arriba y abajo.
Pero al final es sólo vuelta y vuelta.
No has escuchado que es una batalla de palabras
él que traía el poster gritó.
Escucha hijo, dijo el hombre con la pistola
Hay cuarto para ti aquí adentro.

¿Serán las guerras, de las que quiere hablarnos Roger Waters y Rick Wright, que hicieron esto cuando eran amigos, diez años antes de que ellos se pelearan y de que Waters expulsara a Wright del grupo?

Es la división de todo lo que se trata. Cro Magnon y Neanderthal, romanos y cartagineses, arabes y francos,

Serán de esas guerras que comienzan porque me siento amenazado, o porque los veo distintos. Serán de esas divisiones porque la gente trae puestos lentes de colores diferentes y todos los que lo ven todo azul están de un lado, los de color rosa de otro, los de color verde más allá y los de color negro, sin problema, ya fueron muertos por los demás.

Y la proverbial situación del general en su mesa, con su pantalla, con su teclado, con sus hombres que sólo son puntitos blancos en movimiento pero si miras con atención te darás cuenta de que son personas reales, que son tropas, que son soldados que manejan vehículos que tienen fuerza que tienen dirección y que por los mal llamados milagros tecnológicos pueden trabajar todos bajo un mismo propósito con un solo control de muñeca obedeciendo voluntades inequívocas de intenciones ocultas con resultados funestos y con consecuencias previsibles.

Y hay una frase de Waters que dice “después de todo sólo somos personas ordinarias”… Tanta verdad. Todos los hombres lo son, todos, incluyendo los grandes, bolsas de piel con sangre y huesos dentro, esa es la clásica circunstancia del ser humano. Todos mueren. Por una cosa o por otra. Y todos debemos de reconocer tal hecho básico. Aunque no nos guste.

Ellos allá. Nosotros acá. Queremos lo de ellos y ellos quieren lo de nosotros.

Tarde que temprano. Temprano que tarde.

"I mean, they're not gunna kill ya, so if you give 'em a quick short,
sharp, shock, they won't do it again. Dig it? I mean he get off
lightly, 'cos I would've given him a thrashing - I only hit him once!
It was only a difference of opinion, but really...I mean good manners
don't cost nothing do they, eh?"

“…Quiero decir, ellos no van a matarte, pero si les das un rápido, corto, directo, golpe, ellos no lo volverán a hacer. ¿Entiendes? Quiero decir que él se levantó rápido, porque yo le hubiera dado una paliza –¡Sólo le pegué una vez! Fue solo una diferencia de opinión, pero de verdad… quiero decir, que los buenos modales no cuestan nada, ¿eh?”

Todo es justificable. Dale el tiempo y todo es justificable. Todo.


Down and out
It can't be helped but there's a lot of it about.
With, without.
And who'll deny it's what the fighting's all about?
Out of the way, it's a busy day
I've got things on my mind.
For the want of the price of tea and a slice
The old man died.

Abajo y fuera
No puede evitarse pero hay mucho de eso.
Con, sin.
¿Y quién negará que sea eso de lo que se trata el pelear?
Fuera del camino, que es un día muy pesado
tengo cosas en mi mente.
Por querer saber el precio de un te y de una rebanada
El viejo murió.

El origen de las diferencias. El origen de las circunstancias. Poseídos como somos, estamos dentro de un solo cuerpo y aquí en mi mente sólo existo yo. Lo demás lo creé a partir de mis idiosincrasias, de mis conceptos, de mis preceptos, de mis complejos, de mis reflejos, del mal o buen acomodo de mis neuronas, de mis tragedias, de las de mis padres, de las de mis maestros, de las de mis políticos, de las de mis líderes, de las de mis amigos, de las de sus padres, de los que quieren posesionarse de mi mente para siempre favorecerlos, de todos ellos, desde siempre, desde siempre, desde siempre…

Y recordémoslo, el viejo murió por nada.


Any Colour You Like / Cualquier color que quieras
(Gilmour, Mason, Wright) 3:25

(Instrumental)



Richard Wright ataca con sus sintetizadores, proezas en estereo, con volumen tridimensional, con eco resaltado, con diferencia palpable en cada oído, ¿qué sería de los músicos si el público tuviéramos tres oídos o cuatro? ¿Qué sería de nosotros? La batería de Nick Mason por detrás dando un ritmo de alguna manera lleno de sensatez. No hay de otra, así tenía que ser.

Leyendas que dicen que el nombre de la pieza, “cualquier color que quieras” puede sonar al principio de la mecanización de allá en los tiempos de que se hicieron las primeras cadenas de montaje en las que diecisiete millones de autos salieron de cualquiera de los colores que quisieran los ilusos clientes, mientras que ese color fuera el color negro.

Negro: La ausencia del color. La negrura que es rota sólo y cuando un gran prisma en el cielo hincara su rayo iluminando al mundo.

Gilmour entra con su fuerza característica, “efectitos de guitarra” decían de él estúpidos periodistas de las revistas musicales mexicanas de los setentas. La agudeza de sus acordes, la gravedad con la que son tocados, que son sueltos en gradaciones suaves siguiendo una música, un compás, un ritmo dentro de su propia mente. Se trata de recorrer caminos mentales como de olas de siete metros de altura abriéndose con violencia lenta y agonizante en un surf de ondas y de partículas y de luz que se rompen finalmente dentro de un prisma, en un eclipse de armonías que se parten y dejan asomar insospechadas formas de colores, de cómo el sonido fuera si éste tuviera tonalidades cromáticas en vez de timbres, tonos, los morados, los verdes y los bermellones que nos hacen caso, que nos rodean y que nos comienzan a apretar hasta que nos dejan exhaustos en el jardín, en el césped, aterrizando de manera suave en ese lugar lleno de misterio, a lado del lunático…



Brain Damage / Daño Cerebral
(Waters) 3:50

The lunatic is on the grass.
The lunatic is on the grass.
Remembering games and daisy chains and laughs.
Got to keep the loonies on the path.

El lunático está en el jardín
El lunático está en el jardín
Recordando juegos, cadenas de margaritas y risas
Tiene que contener a los locos dentro del sendero.

Hay un jardín, quizá de una institución mental, en la que como todos los lunáticos alguien puede estar jugando con las margaritas y riendo con ellas, como tú y como yo lo solemos hacer…

Y más todavía… hay más de nosotros. Y hay que cuidarlos. Uno es siempre responsable. No podemos dejar que se nos salgan del orden. El orden es siempre importante. Syd Barret sabría de esto.

The lunatic is in the hall.
The lunatics are in my hall.
The paper holds their folded faces to the floor
And every day the paper boy brings more.


El lúnatico está en el salón
El lúnatico está en el salón
El periódico contiene sus caras dobladas hacia el piso
Y cada día el chico de los periódicos trae más.

Podremos ser los dueños de la casa. Los locos toman el manicomio, así es como lo dicen claramente. Si algún día alcanzáramos el poder. ¿Habría quién lo notase?

Desalentador como pudiese ser, lo atestiguamos todos los días. El periódico contiene caras de personas dobladas hacia el piso. Las contemplas: algunas siguen sonriendo, otras siguen sufriendo. Los muertos no renacen. Los recién nacidos no desaparecen por donde vinieron. Alguien tiene que hacerse cargo. Pero los periódicos siguen donde los vimos.

Y el chico de los periódicos sigue trayendo más. Y más. Y más. Hasta que el sol explote. O hasta que la presa se abra.


And if the dam breaks open many years too soon
And if there is no room upon the hill
And if your head explodes with dark forebodings too
I'll see you on the dark side of the moon.

Y si la presa se rompe muchos años demasiado pronto
Y si no cuarto arriba en la colina
Y si tu cabeza explota con pensamientos oscuros también
Te veré en el lado oscuro de la luna

Y todo puede pasar, la perspectiva es clara. Tu ves la construcción hecha por el hombre, que en su supuesto sano juicio la dejó con fecha de expiración con fecha de caducidad, y nadie, pero nadie te garantiza que estés ahí para ver como se abre, como se desgarra, como se entrega esa agua maravillosa que volverá a estar en donde debía estar, reunida y toda junta como en los mares primigenios de nuestra juventud…

Y puede que no halles refugio, puede que no puedas salvarte. La cabeza tuya, la mía, la de todos, si explota, lo podremos ver, en ese lado oscuro de la luna, si este existiese.

Tarde que temprano, temprano que tarde.

The lunatic is in my head.
The lunatic is in my head
You raise the blade, you make the change
You re-arrange me 'til I'm sane.
You lock the door
And throw away the key
There's someone in my head but it's not me.


El lunático está en mi cabeza
El lunático está en mi cabeza
Elevas la navaja,, haces el cambio
Tu me rearreglas hasta que sane
Cierras la puerta
Y arrojas la llave
Hay alguien en mi cabeza, pero no soy yo

Porque ¿quién me puede asegurar la cordura en estos tiempos de descreimiento, de engaño, de mentira, de dolor, de crueldad?

Alguien podría reestablecer el amor con una navaja, hasta que sane. ¿O me lo podrían quitar si resultase desagradable?

También la solución clásica. Enciérrame y en cuanto salgas arroja la llave hacia lo más lejos y recóndito que puedas imaginarte, cualquier distancia será poca. Enciérrame, no me importa, no estaré sólo, alguien estará conmigo y me hablará y me dará consejos y será uno conmigo, como siempre lo he querido. Yo, que aborrezco la soledad, por fin estaré con alguien más en mi yo, en dualidad, en colectividad. Y ya no existirá un yo, sino mejor aún, habrá un nosotros…

Ahora nunca estaré solo.



And if the cloud bursts, thunder in your ear
You shout and no one seems to hear.
And if the band you're in starts playing different tunes
I'll see you on the dark side of the moon.

Y si la nube revienta, truenos en tu cabeza
Gritas y nadie parece escuchar
Y si la banda en la que estás comienza a tocar diferentes melodías
Te veré en el lado oscuro de la luna.


Por fin, los lunáticos guardan silencio. Por fin ya dejas de gritar porque entiendes que nadie escucha, preludios de la Pared de dentro siete años más. Y lo peor que te pueda pasar es cuando la banda en la que estés empiece a tocar una cacofonía de sonidos en la que nadie encuentre su ritmo, en la que nadie encuentre el camino, en la que nadie encuentre la armonía diversa que es la que buscamos dentro de un mismo ensamble.

Y si eso llegase a pasar, no importa, porque si de algo estoy seguro es de que te veré en el lado oscuro de la luna. Oh sí.

Tarde que temprano. Temprano que tarde.


"I can't think of anything to say except...
I think it's marvelous! HaHaHa!"

“No puedo pensar en nada que decir, excepto…
¡Creo que es maravilloso!, JaJaJa!”


Puede serlo. Puede que lo sea. Puede que sea. Lo es.




Eclipse
(Waters) 2:04

All that you touch
All that you see
All that you taste
All you feel.
All that you love
All that you hate
All you distrust
All you save.


Todo lo que tocas
Todo lo que ves
Todo lo que pruebas
Todo lo que sientes.

Todo lo que amas
Todo lo que odias
Todo lo que desconfías
Todo lo que salva.


Letanías lejanas que resuenan en el horizonte. Gigantes que vivieron antes que nosotros que sabían las verdades eternas. Grandiosas realidades inmortales que vienen siendo triviales, frívolas, superficiales, que cualquiera pudiera darse cuenta.

Que son sensoriales, que son perceptibles. Que nos hablan a la víscera, que nos hablan al cerebro. Que nos impelen a desconfiar, a romper, a pensar. Que nos hablan de un todo que puede rodearnos y envolvernos.


All that you give
All that you deal
All that you buy,
beg, borrow or steal.
All you create
All you destroy
All that you do
All that you say.

Todo lo que das
Todo lo que tratas
Todo lo que compras,
pides, prestas o robas.

Todo lo que creas
Todo lo que destruyes
Todo lo que haces
Todo lo que dices.

Abarcándolo todo, cercándolo, el juego, el panorama completo sin que nos falte nada. Lo que nos hace entidades sociales, lo que nos hace seres creadores y destructores, desde destruir un viejo tapir en los albores de la civilización, hasta hoy mismo y poder destruir un planeta entero sin que te lo propongas, poco a poco, veneno individual a veneno individual.





Todo es abarcable, todo es registrable, todo es existencia, todo es negro.


All that you eat
And everyone you meet
All that you slight
And everyone you fight.
All that is now
All that is gone
All that's to come
and everything under the sun is in tune
but the sun is eclipsed by the moon.

Todo lo que comes
Todo lo que encuentras
Todo lo que desprecias
Y a todos con quien peleas.
Todo lo que es ahora
Todo lo que se fue
Todo lo que venga
Y todo lo que está bajo el sol está en armonía
Pero el sol es eclipsado por la luna…


Y lo importante es recordar que lo que esté dentro de tu mente, lo que esté dentro de tus ojos. Lo que esté fuera de ti y de los demás. Todo eso, por lo que luchas por lo que venga, busca estar en esa rara armonía, con las notas temblando una por una débilmente cada trillones de años, cada época gigantesca en la que nada de lo nuestro tenía sentido.

Pero si llegamos a pensarlo sólo un poco, recordar que aquí en nuestro pequeño sol, armónico, viejo y gordo, seguimos luchando y escuchando y tañendo. Sí, tañendo.

Y aunque sea grande o pequeño, o bello o intrascendente, el sol es eclipsado enteramente en su círculo por la luna, casi precisamente, casi exactamente y no hay una razón astronómica clara para poder explicar eso.

Y jamás la habrá.



"There is no dark side of the moon really. Matter of fact it's all dark."

“No hay lado oscuro de la luna realmente. De hecho, toda está oscura”…







Los latidos, los latidos.. el pulso se va...





martes, diciembre 12, 2006

U2 y Green Day: The saints are coming…

La pantalla me llamó la atención. Una nueva vieja canción de U2 y de Green Day (original de un grupo de 1978 llamado The Skids, algo así), que pensándolo bien no sonaría del todo mal, siendo uno de ellos ya un grupo consagrado y el otro un grupo que siempre ha ido para arriba desde hace mas de diez o quince años que se formó. Y no dejaría de ser una sencilla canción de denuncia y protesta de esas que a nuestra ya gruesa piel ya no entran con facilidad.

Ustedes ya saben, la edad del cinismo y de la ironía hacen mella. Oh sí.

There is a house in New Orleans
They call the Rising Sun
And it's been the ruin of many a poor boy
And God I know I'm one

My mother was a tailor
She sewed my new bluejeans
My father was a gamblin' man
Down in New Orleans


Pero de pronto escucho la letra de la Casa del Sol Naciente, la que cantara hará ya cuarenta y dos años The Animals de Eric Burdon, que es la que le da el tono de la ciudad desaparecida, la ciudad ahogada.

Es complicado describir un video que ya todos ya pueden ver en las principales cadenas del género. Pero esta canción deja de ser una más al sentir las imágenes como nos fueron golpeando en menos de dos minutos.

Inmediatamente que Bono toma la canción en el sentido de que ¡Ya vienen los santos!, comienzan a mostrarse ante nosotros las imágenes de Katrina que todos conocemos una por una, los diques invadidos, el Superdome lleno de refugiados, ¿escenarios de pesadilla? Pesadilla real… una calle llamada propiamente (aunque fuera sobrepuesto el nombre) Humanidad totalmente rebasada por las aguas… La desesperación total.

Pero algo pasa, de pronto los helicópteros empiezan a traer ayuda, se ven invadiendo los cielos de Nueva Orleáns, empiezan a traer ayuda a rescatar personas… ¡Es impresionante! De pronto, ¡los vehículos que sabemos que están en Iraq están aquí en Nueva Orleáns ayudando a su gente! ¡Volvieron!

No están matando personas inocentes por equivocación o manteniendo un estado de sitio de práctica guerra civil en un sitio lejano invadido de pobreza y petróleo, están donde debieran estar.

Los poderosos jets F-16, los implacables bombarderos B1 Stealth de 2,000 millones de dólares cada uno ayudando a la gente pobre de Louisiana, la de pocos recursos (diez aviones de esos y será la suma de toda la ayuda que se les ha dado hasta la fecha… excepto la que se ratearon muchos, y eso está registrado, oh sí), que como cliché recurrente son los que siempre sufren más. Los vehículos militares pesados y aún así anfibios sacando a los damnificados.

¡Van llegando los santos, van llegando los santos! El grito de júbilo resuena en nuestros días como los coros de la canción de U2 de I Will Follow o con ese tono "Edgesque" que U2 sabe muy bien imponer cuando nos quiere (y lo logra) avasallar con una canción en que sabemos que son sólo cuatro y con una (¿por qué no decirlo?) muralla de sonido nos trata de enloquecer y dominar y someter con el bajo de Adam Clayton y la batería de Larry Mullen.

Pero hoy no es día sólo de U2. Los de Green Day (capaces como ellos solos desde antes de los días de Nimrod) y U2 están extáticos tocando y respondiendo los interrogantes, en este caso son guitarrazos que están en pos de que la gente tenga lo suyo por lo que mas necesitan en ese instante…

A drowning sorrow floods the deepest grief
How long now
Until a weather change condemns belief
The stone says
This paternal guide once had his day
Once had his day


La canción es breve, durando como muchas de las ilusiones duran. Los vehículos se desvanecen. Los Harriers ya no están. Las decenas de helicópteros ya no se escuchan, ya no cruzan los cielos.

En el Superdome, en aquellos aciagos días del verano y otoño del 2005, resonaba la desesperanza, tal como hoy mismo sucede en muchos de aquellos lugares nobles y orgullosos que sencillamente ya no están con la vida que tenían antes del último de agosto del año 2005.

U2 y Green Day, y con ellos el rock, han puesto el dedo en la llaga y, desgraciadamente, no será escuchado. Una vez más….

The saints are coming, the saints are coming
No matter how I try, I realise there’s no reply
The saints are coming, the saints are coming

El decepcionante anuncio de (NOT) As seen on TV queda al final. Esto no se ha visto, ni se verá por varios años tampoco, en la TV…



NOTA:
Si alcanzaste a terminar toda la nota anterior y si es que fue de tu agrado,
podrías seguirle con los LINKS INTERESANTES que están al lado IZQUIERDO de aquí para…

1. leer algunos distintos artículos míos en el blog de LaPalabra.
2. o leer mis cuentos…
3. o lo que escribí en el blog de Crónicas de Nuestras Guerras Secretas para completar la segunda parte de dicho libro…
4. o bien me podrías pedir a mi correo el mencionado libro de Nuestras Guerras Secretas completo en PDF…
luisgmetaconexiones@gmail.com
5. o leer mi novela de Technotitlan: Año Cero que está en los links de aquí a ladito a la izquierda… que está por el momento son dos partes y estoy por poner la tercera y después la cuarta…
6. y agregaré más cuentos en blog de cuentos y agregaré mi otra novela de Sangre de Neón en otro blog más…

Ah, y si estás en revista o periódico y quisieras incluir un artículo de estos ahí en tu medio, ¿por qué no me escribes? Me encantaría colaborar en tu medio ya sea impreso o en el ciberespacio.

Luis García


ENSAYOS DEL ROCK: (I CAN’T GET NO) SATISFACTION de The Rolling Stones


Si desde que lo que escribimos entre paréntesis normalmente es una especie de reflexión que en muchos casos hace a la gente preguntarnos el porqué no lo expresamos como va, abiertamente, si es que lo pensamos o ¿será que no es exacta nuestra intención el que se sepa?

En el caso de Mick Jagger, el que le diga al mundo que escribió una canción acerca de la satisfacción ( y su imposibilidad al conseguirla) nos deja preguntándonos: ¿es ese un grito? ¿Es una denuncia?, ¿el mundo se lo impide?, ¿él la quiere conseguir pero nunca lo alcanzará?, ¿será así la satisfacción tal como la felicidad, inalcanzable? ¿O será así la vida normal de los verdaderamente ricos y los verdaderamente poderosos? ¿Habrán hecho de “todo” que ya no encuentran en la vida “normal” ese raro tipo de estado de gracia que todos podríamos suponer que denominamos “satisfacción”?

Muchos críticos se burlan de otros muchos críticos que se atreven a buscar significados detrás de los símbolos de nuestras épocas. Aquí la situación que se plantea después de cuarenta o cuarenta y un años: ¿es todavía valiosa la canción llamada (I Can’t Get No) Satisfaction para discutirla a estas alturas? ¿O ya no tiene ésta ningún sentido y todas las palabras que se digan al respecto saldrán sobrando de aquí en adelante? ¿No nos dice ese punto también algo de nuestros tiempos?

Ya es leyenda la manera en la que descansando en uno de esos muchos hoteles en una de sus primeras giras en los Estados Unidos, Keith Richards se imaginó el riff, el gancho o hook tan característico de la canción: el sonido continuo, vibrante y constante de su guitarra con el amplificador abierto de esa manera tan desaforada y casi sin cambios, y cómo de inmediato, después de grabarlo, se quedó dormido con la grabadora prendida en la que después de la llegada de la nada del inmortal riff sólo se escucharon sus puros ronquidos.

También es ya leyenda acerca de cómo esos sonidos se convirtieron en una especie de marca total del rock, equivalente a los primeros cuatro compases de la Quinta de Beethoven, dejando el mundo de los incumbentes del Rock impresionados por su sencillez, por su elegancia, por su fuerza y por su permanencia y persistencia en la memoria colectiva.

Con esa simpleza tan desconcertante, similar en su engañosa sencillez como las primeras notas suaves del órgano de John Paul Jones, de Led Zeppelin con Stairway to Heaven, o como las notas rompientes de Like a Rolling Stone, de Bob Dylan, los Rolling Stones con Satisfaction quebraron el mundo primitivo de la música rock de entonces y lo rehicieron a su antojo.

Otras personas afirman también que los Rolling, en el sentido de que querían hacer su música como si fuera las de sus negros mentores e ídolos de Motown o de Stax o del mismo solitario Check Berry, en el sentido de que ellos, los Stones, no tenían una sección de viento teniendo por tanto que improvisarla y que ese riff sirve como un apto sustituto de esas trompetas, riff que envuelve y domina.

I can't get no satisfaction
I can't get no satisfaction

El punto claro es que la canción rompe canones como muchas canciones de rock lo hicieron en ese entonces: es equivalente a decir como si los primeros habitantes de la Tierra llegaran a la Luna: hiciesen lo que hiciesen, en muchísimas ocasiones serían los primeros en hacer aquello, en hacer esto.

En este caso los Rolling Stones crearon una pieza con Satisfaction que hablaba directamente en todos los niveles predecibles y obvios algunos de la música de entonces, pero otros no tanto.

Bill Wyman, en el bajo y con su cigarro en la comisura de la boca, y Charlie Watts, siempre templado y siempre a tiempo, formaron “la sección rítmica más importante del rock” sea lo que eso quiera decir, y juntos colaboraron en lo suyo en realizar un mensaje de tres minutos cuarenta y cinco segundos memorables cada uno de ellos.

Tal vez también en esos momentos de 1965 cuando Brian Jones, el original y brillante guitarrista y ya a todas luces ex líder de su ex grupo sentía lo que siente alguien que empieza a sentirse desplazado y a ser relegado de su lugar normal, tan firme que parecía antes, con un sordo dolor y con un sentido de inercia que lo hiciera reflexionar al menos por un segundo en si había salida de donde se estaba metiendo y como saldría de ahí… cuando saliera de su propio estupor… del que nunca salió.

Se puede ver en las filmaciones de por entonces a un Mick Jagger desparpajado, relajado y desaliñado, como es interrogado en una de tantas e iguales salas de conferencias de prensa, ahí mismo recién bajado del avión: “¿Ha sentido satisfacción?”, le pregunta una corresponsal, él responde con una sonrisa: “si usted se refiere a satisfacción sexual, creo que sí”. El intercambio específico termina así, como una broma trivial llena de deseo de haber satisfecho, a su vez, a la audiencia.

¿Acaso los que están en el espectáculo y en la política (otra forma de espectáculo en algún momento de su desarrollo) no buscan complacer también a sus audiencias? ¿Y no obtienen ese placer los que están al frente en un escenario a su vez al complacer a esa audiencia que está frente a ellos? ¿No es esa búsqueda de satisfacción en particular un placer en círculo virtuoso completo?

'cause I try and I try and I try and I try
I can't get no, I can't get no

Ya se ha dicho que los Rolling Stones siguen escribiendo hoy día, 2006-2007, música y letras sobre mujeres y sobre cómo amarlas o cómo ellas te abandonan, y como de continuo se les pregunta si no es ya hora de que mejor escriban canciones sobre cómo pagar impuestos (los Beatles lo hicieron con Taxman en esos años 1960s) o como los pagos de las pensiones de jubilación no han llegado, o sobre asilos de retiro y de cómo la muerte puede llegar en cualquier momento (Los Rolling muestran su enjundia, ¿dónde andarán los que se burlaron de su gira de Steel Wheels, Ruedas de Acero de ¡1989!, y que le habían sobrepuesto Steel Wheelschairs, Sillas de Ruedas de Acero?). Si ya no son la voz de su generación, entonces ¿a que generación pertenecen los Stones? ¿A quiénes les hablan?

Pero con los Stones ese tampoco es el caso ni lo será jamás porque a los Stones, desde el principio, se les negó la normalidad y eso es algo con lo que siempre contaron.

Mick Jagger suena a cínico o a demonio agazapado cuando se lamenta que ha tratado de conseguir, obtener, lograr satisfacción una y otra vez y que no la ha alcanzado, ¿habrá alguien más culpable que él mismo?

When I'm drivin' in my car
And that man comes on the radio
He's tellin' me more and more
About some useless information
Supposed to fire my imagination


Viaja en su auto y escucha el radio, la información es inútil, su imaginación es apelada, la batería de Charlie Watts es implacable es como si se tratara de abrir paso en medio de la comercialización y del hedonismo, del placer por el placer, ¿será el placer sensual? ¿El placer sensorial? ¿Lo que ofrecían los publicistas de a mediados de los 60’s? ¿Será diferente a lo que nos ofrecen los mismos que hacen esas labores el día de hoy?

¿O será que hoy en día nos siguen ofreciendo lo mismo?

Pero si nos ponemos a pensar la base de la civilización es esa, no nos engañemos, del hecho angular del que unos vendan a otros lo que más allá producen otros , obteniendo una justa o injusta ganancia en el proceso. Esa es la base de nuestras vidas. El mismo capitalismo, la eterna y constante lucha de la desigualdad de clases. La del colonialismo mismo. Las guerras por invasiones de las rutas comerciales. Las guerras del petróleo. Las guerras futuras por la dominación del agua. Si las guerras no se hacen por ideales, se hacen por comercio. Si no, pregúntenles a los ingleses imperialistas del siglo XIX, a los japoneses imperialistas del siglo XX, a los norteamericanos también imperialistas del siglo XXI.

I can't get no, oh no no no
Hey hey hey, that's what I say

I can't get no satisfaction
I can't get no satisfaction
'cause i try and I try and I try and I try
I can't get no, I can't get no

De ninguna manera se queda callado Jagger. El ¡hey hey hey! lo dice, lo grita, lo acepta, lo explota, lo avisa, nos previene. ¡Sépanlo todos! Él es el primero que acepta que está insatisfecho. Que todavía hay más por obtener. Y está complacido de gritarlo, no como una advertencia, sino como el grito de un animal suelto lleno de rabia.

No por nada ya había notas en los periódicos en sus primeros tiempos de giras que advertían a los padres: “¡CUIDEN A SUS HIJAS, VIENEN LOS ROLLING STONES!”

Más allá del obvio hedonismo, Jagger se dio cuenta, tomó conciencia de, una de dos: o que hay más placeres más allá de los que estaba acostumbrado y los intuía; o de lo contrario, de que ya no hay más placeres más allá, que de cierta manera no hay más posibilidades, que su mismo umbral de sensaciones ya había sido cruzado y no había más allá que abismos insondables.

Las dos opciones son terribles, sobre todo si tu vida desemboca en una en la que te permites los excesos. ¿Qué queda después de acostarte con tres o cuatro mujeres al mismo tiempo? ¿Qué queda después de beberte las mejores bebidas, de fumar, inhalar, consumir la mejor droga? Supongo que hay variaciones de gourmet en todo, pero ¿qué tanto se van a poder disfrutar estos después que los límites se crucen?

No se puede manejar más que un solo BMW a la vez. No se pueden usar más de un par de los mejores zapatos al mismo tiempo. Sólo se puede poseer a una mujer en un momento preciso. La obtención de los placeres y el sostener la satisfacción de los mismos son misterios retorcidos. Los extremos son sólo para gente extrema que vive al extremo. ¿O no?

Más a nivel terrestre, las medidas de estos excesos, placeres y satisfacciones quedan determinadas primero por los marcos referentes a la sociedad en la que vives y luego por los que te marcas tú mismo en tus posibilidades y necesidades.

¿Deseas, luego existes? ¿Necesitas, por eso existes? ¿Existes y por tanto necesitas y deseas? Son vertientes de paralelípedos sensoriales multidimensionales. ¿Sólo los que tienen hambre disfrutan tanto de una comida sencilla? ¿Se podrá medir alguna vez el placer? ¿Se podrá medir la satisfacción de manera clara y precisa?

Los Rolling con su estilo de vida tan extremo de mujeres en exceso, drogas decadentes y lujos más frivolidades (que es lo que marcaron como objetivos primordiales a las siguientes generaciones de rolling-wanna-bes) marcan la oposición a lo que es normal en la vida de cada quién que conocemos en nuestra cotidianeidad, incluso a nuestros mismos poderosos ordinarios (¿vivirían cerca de nosotros si realmente fueran tan “poderosos” y tan extremos?).

Lo exótico es lo exótico.

Nuestras normalidades nos restringen de cierta manera. Muchos pasamos el tiempo en la búsqueda de la obtención de “satisfactores” que no existen más que en nuestra mente y que en muchas ocasiones ni podemos explicar su existencia ya que están íntimamente relacionados con nuestras propias circunstancias.

¿Será tan obvio? ¿No habrá un mensaje más estúpido, más sencillo? ¿Cuáles son los verdaderos satisfactores? ¿Los que me hagan ser feliz? ¿Los que existen en forma de objetos y que yo ni sospechaba que estaban guardados en ese catalogo del que no estoy enterado todavía ni siquiera de su existencia? ¿Será ese objeto y similares y el admirarlos y el poseerlos la clave de mi propia vida? ¿O serán otras cosas que están por encima de niveles no sospechados por mi propia vida ordinaria y llena asimismo de satisfacciones habituales que a otros les parecerán pueriles, y que yo llamaría, para protegerme de mi propia ordinariez como espirituales o intelectuales?

When I'm watchin' my tv
And that man comes on to tell me
How white my shirts can be
But he can't be a man 'cause he doesn't smoke
The same cigarrettes as me
I can't get no, oh no no no
Hey hey hey, that's what I say

La televisión en los sesentas era la ventana que pretendía mostrarte, y venderte, el Pecado Original. Era como una especie de Árbol de la Sabiduría de Rayos Catódicos. Había en esa pantalla en cuanto la encendías los profetas de los que hablaba McCluhan, los nuevos predicadores que decían o afirmaban lo que las camisas debían de estar así de blancas. Lo que los cigarros deberían de ser o parecer, o lo que yo debería parecer con esos cigarros si tan sólo yo los fumara.

Pero hay algo aquí en Jagger, él contradice lo que le dicen esos profetas, primero ¿se referirá a los que son los llamados Profetas de la Avenida Madison, principal avenida de la mercadotecnia mundial? ¿Los que definían los gustos de cientos de millones de personas que vivían(vivíamos o vivimos) en una ignorancia salvaje alrededor del mundo?

Jagger fuma una marca y se desasocia del que está enfrente de él, presencia etérea en su propia bocina. “Él no puede ser un hombre porque no fuma el mismo cigarro que yo fumo", razona. Es todo. Somos diferentes. Podríamos ser incluso enemigos. Si nos viéramos enfrente podría no tenerle paciencia. Si se pasa o no respeta (o no se nos arrodilla) frente a lo que yo creo podría despedazarle.

Jagger no es amable. No tiene porqué serlo. Los Rolling Stones nunca tuvieron que serlo. Con nadie.

I can't get no satisfaction
I can't get no girl reaction
'cause I try and I try and I try and I try
I can't get no, I can't get no

La batería nos detiene, Richards con su guitarra sigue desollando a la sociedad , la sigue dividiendo, se sigue burlando de esos valores superficiales en los que todo estaba bien si usabas ese detergente, si creías en ese político.

La burla por la burla, el cinismo por el cinismo. La ironía en sí, por la ironía en sí. Satisfaction es un Caballo de Troya lleno de pensamientos que independiente de la moral, de la educación, de las costumbres y de las tradiciones te revientan en la cabeza, te revientan en lo que entiendes de la sociedad en sí. Satisfaction es algo que infecta al tratar de querer hacerte pensar, pero todo es una burla, es una afrenta, ellos, los Rolling Stones lo saben, lo supieron desde siempre y se desternillan de risa, la burla puede ser sencilla o puede ser profunda, superficial o trivial, elige. Elige ya.

A nadie de ellos les interesaba un comino lo que se piense de su canción, sólo querían, deseaban, que se vendiera lo más posible, querían, ansiaban, estar en un estado de poder decir que ya no consiguen “satisfacción”, instante-aduana del mero nirvana hedónico.

When I'm ridin' round the world
And I'm doin' this and I'm signing that

De modo cósmico Jagger y los suyos se convierten en una fuerza global. El mismo cabello, lo dice sin proponérselo Bill Wyman en su libro de Stone Alone, sencillamente los Stones se lo dejaban crecer y sus fanáticos, pequeños de quince años (ahora se nos hacen pequeños) empezaban a ser maltratados en la escuela por traer el cabello largo. Se inicia la edad de la rebelión, primero en el exterior y luego en el interior, la edad del cuestionamiento de la autoridad en la que muy bien podrías ahorrarte lo de la madurez, ¿a quién de quince años le interesa la madurez? ¿Le interesa a un chiquillo de quince años que no entiende el porqué le piden que se recorte el cabello? ¿Lo podría entender algún día?

El ejemplo cunde y todos consideran que los símbolos que trascienden y los que no te pueden traicionar, porque no les exiges mucho, sólo buena música, buenos conciertos, buenas vibras, te dan algo especial a lo que puedes pertenecer.

Nada más pides, nada más exiges, eso se te da, eso se te otorga. Los Stones en las vísperas de su malhadado concierto de Altamont de diciembre de 1969, mal viaje del final de los sesentas, son vistos entre los jóvenes que conforman su público, allá abajo. Son ya descritos incluso con escenas del Henry V, el del otro inglés cósmico, Will Shakespeare, en las vísperas de la batalla de Agincourt, en esos precisos términos, un rey que se encuentra con sus soldados antes de la lucha suprema, antes de su concierto supremo.

And I'm tryin' to make some girl
Who tells me baby better come back later next week
'cause you see I'm on losing streak

Y cuenta: “hago eso y firmo lo otro mientras trato de ligarme a una chica”, Mick ya no quiere saber más, sólo quiere hacer más marcas de más chicas (lo irónico del caso es que, según el libro de Wyman, el que obtuvo más chicas de los cinco, Wyman, Jagger, Jones, Richards y Watts, fue él, Wyman, y para exponerlo tiene sus estadísticas prestas a ser mostradas a quien lo pida).

Y la chica le responde que mejor vuelva en la próxima semana… ¿por qué? Por lo que haya sido, eso es otro motivo más de insatisfacciones como la que más. ¿Qué importa? Habrá otra chica allá, y otra más allá, y otra más allá todavía por las décadas por venir.

I can't get no, oh no no no
Hey hey hey, that's what I say

A esas alturas han llegado. A esa altura se les ha otorgado derechos, prebendas, privilegios. Sólo ellos, los que han llegado a ese estratosférico nivel en el que pueden saber que no pueden obtener satisfacción, son los que saben perfectamente de lo que están hablando.

I can't get no, I can't get no
I can't get no satisfaction
No satisfaction, no satisfaction, no satisfaction

El grito es final: no hay satisfacción, no hay satisfacción, él no puede conseguir su satisfacción.

En nombre de quién habla Jagger, ¿del mío, del tuyo?

¿Tú sí la conseguiste? ¿Quién, hombre o mujer, sí lo ha podido hacer?

¿No es ese un grito que rebasa la misma existencia?