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viernes, mayo 02, 2008

REPULSION MACABRA EN LAS SERIES TV DE HOY: EL CASO DE LOS CUERPOS DESCARNADOS EN CSI, EN BONES, Y UN GRAN ETCETERA


La gente quiere ver representada la vida como es en alguna parte. Algún misterio de la representación de la realidad. Lo que existe dentro de la mente y que se quiere mostrar a los demás.

Algo que tiene que ver con los dramas de la vida. Algo básico, supongo. Algo profundamente enraizado en los genes humanos. Algo de presunción y de arrogancia hay en eso de celebrar la sangre.

Imágenes de cazadores acorralando mamuts, tigres, antílopes. Luego los dramas de los egipcios, todos de lado los pobres. Luego los romanos describiendo las matanzas gráficamente en los arcos triunfales de sus emperadores. Luego los normandos encabezados por Guillermo el Conquistador describiendo en el fabuloso Tapiz de Bayeaux la derrota del rey Haroldo, incluyendo la flecha en su ojo que lo terminó matando.

La violencia siempre llama la atención. Goya con sus monstruos, ese cuadro de Cronos devorando a sus hijos es estremecedor. El cuadro de Manet del fusilamiento de Maximiliano habla mucho de la indiferencia de uno de los tiradores, mientras los demás le disparan al ex emperador casi a bocajarro.

Llega la fotografía con su clara descripción de la realidad capturada en un cuadrito. Su primera guerra, la de México con USA, es fotografiada, pero solo a nivel de tropas entrando a la ciudad, como sucedió en Saltillo en 1846. Luego tomaría a la muerte de frente en la Guerra Civil con los muertos de un lado a otro de los caminos de los campos de la muerte de esas batallas como Manassas, Gettysburg, y un gran etc.

Pero esas son fotos de circunstancias reales. Crean la sensación de la perpetuación de los instantes, mortales o no. Transmiten de manera sobrenatural el dolor, la vida desvaneciéndose. Campos de batalla, los panoramas quietos que desmienten de manera no natural la violencia precedente, creadora de la desolación humana.

Y así va la cosa. Los temas de la violencia y su descripción en las artes es solo una consecuencia natural.

Bueno, hace pocos días vi la película The Wild Bunch, de Sam Peckimpah, filmada en Durango, México, en 1969, con William Holden, Ernest Borgnine y un bunch de actores incluyendo al Emilio “el Indio” Fernández y a Alfonso Arau.

Es una película western que se sale de la línea de los westerns de hasta entonces. Porque déjenme les cuento que hay un contexto de evolución en todas las cosas. El cine no está exento de evolucionar.

Y ciertamente hay personas que dicen que mostrar la sangre por todas partes no es evolución. Evolución mis polainas, aseguran. Que es asqueante, aseguran, innecesario, ver como la espalda de un tipo explota envuelta en sangre. O sea, aquí el punto, evolución de cine como objeto-sujeto de narración no es el punto aquí, de momento, sino en concentrarse en el ver, en el observar, en el regodearse con la visión de la sangre, de lo rojo, de mirar, de atestiguar como el líquido rojo vital se está escapando del cuerpo de un ser vivo. Que este ser haya sido denominado como “bueno” o “malo” finalmente no importa.

Mirar en The Wild Bunch ese casi final de balas y balas y sangre y sangre y muerte y muerte, en cámara lenta, en ese, ya lo dije, regodeo de la violencia, admirar la convulsión del ser humano, su degradación final total, en la que se percibe la mortal indiferencia (literalmente) del mismo acto de segar vidas, no con la hoz mortal, sino en este caso con una gran metralleta de 1912, enfriada con agua, utilísima para su cometido.

Fue la primera película con excesos de sangre qué hubo en el cine (¿cuántos litros nos detenemos antes del llegar al one-too-many litros? ¿Cuántas heridas? ¿Cuántos muertos? ¿Quién o que sentido del buen o mal gusto define al one-too-many? ¿Cómo parar antes? ¿Se tienen deseos/impulsos de seguir adelante con más y más litros de sangre? ¿Alguien habrá usado el término de bloodycolor antes?) Hemorragia, borbotones, más términos relacionados que podrían ser útiles al menos en un laboratorio de análisis de sangre, tal vez, sólo tal vez.

Luego saldría El Resplandor con Stanley Kubrick con sus fancy elevadores del Overlook Hotel saliendo de ellos cascadas y cascadas de sangre y en el Drácula de Bram Stoker de Francis Ford Coppola, él mismo gritando en el plató “¡más y más sangre!”.

No quiero que sepan el final de Butch Cassidy and The Sundance Kid, pero alguien, (un poco antes de que saliera The Wild Bunch), nos evitó el punto de presenciar algo similar. O en el Zapata de Elia Kazan con Marlon Brando, igual (el caballo blanco sale de la emboscada y las balas lo cosen, pero nada de sangre). No como a Bonnie and Clyde, en su final en cámara lenta, cuando los abaten sangrando por todos lados.




(Detecto un patrón aquí)



Y ya luego siguieron más. El umbral empezó a moverse.

El asunto va por el lado de lo que es mainstream, es decir, en lo que es el grueso de la gente, lo popular, lo que es admitido por todos.

En alguna parte escribí acerca del daño relativo que hizo el cine de Spielberg y de Lucas al cine de adultos que comenzó con Vaqueros de Medianoche (Midnight Cowboys) de 1969, pasando por Chinatown (1974), Looking for Mr. Goodbar (1977), etc.

A partir de Tiburón (Jaws), 1975, y sobre todo de La Guerra de las Galaxias (Star Wars), 1977, y de Cazadores del Arca Pérdida (Raiders of the Lost Ark), 1981, el cine se hizo más suave. El cine mainstream, me refiero.

Llegando a estos años es contrastante con lo que pasó con la TV. Se hizo más real. Pero mas mas mas mas. Y hablo de las series de médicos, de las de policías. Parece que son las eternas en lo que a dramas se refiere. Digo, están las demás: las de aventuras, las de misterio, las familiares, las de abogados, las de etc.

Y bueno, hablemos solo las de policías. Las de médicos, pues, sólo Dr. House llega a ese extremo con sus modelos de cómo la enfermedades toman control en los conductos dispersos y diversos del cuerpo humano.

Ya hablé de CSI hace como un año en estos espacios. De cómo exageran las cosas para conseguir la confesión del asesino, del malvado, del que comete la felonía, el delito. De cómo no existen esas técnicas estos días, de cómo chocan estas con la realidad, finalmente.

De cómo personas en la vida real muestran un por decir hilo de un sweater de un malhechor y esperan impacientemente a que la policía logre la identidad del tipo que lo compró para meterlo en la cárcel.

De como ese efecto CSI causa efecto en la vida real. Caramba, estos cuates, los de Miami, los de Nueva York, los de Las Vegas, jamás pierden una. Siempre encuentran al asesino utilizando esa técnica y ciencia que es devastadora, todo en 48 minutos.

No sé porque en la vida real la gente mala, la que asesina lo sigue haciendo. ¿Qué no ven la tele? ¿Qué no saben que los encontrarán a pesar de que hayan cometido su asesinato con el cuidado más extremo?

Luego está NCIS. Al principio no me gustaba, lo sentía muy nacionalista gringo en tiempos de guerra. Patriotero y jingoistic. Los malos son los que quieren matar a nuestros soldados que luchan desinteresadamente por imponer el estándar de vida norteamericano, junto con el gusto por el pay de manzana.

Pero lo he visto después y es muy humano de repente, o quizá he visto pocos programas, no sé. El ultimo se trató de lo de siempre, un asesinado, en este caso un soldado americano musulmán. Sí, un marine musulmán. ¿Por qué no? El caso es que se imponía hacer una autopsia. Pero el forense, el viejo David MCallum, el original Illya Kuryakin del Agente de C.I.P.O.L., se oponía, porque la fe musulmana se opone a eso a abrir un cuerpo muerto. Así de sencillo. Y bueno, el caso es que hay respeto en esa acción. Respeto a la fe musulmana tal como debe de ser. Okey, sólo es un programa de televisión.

Y me pongo a pensar en la violencia. Adoro el programa de Lost, pero de que es violento, lo es. La sangre aflora de manera sencilla. Bueno, algo de El Señor de las Moscas había de tener. Desamparados en una isla, la fuerza se impone, etc.

Y así sucede. En Bones, un programa de forenses, se ve que tiene raíces con Quincy, aquél programa de los 70s con Jack Klugman. Sólo que en el caso de Bones, que también me agrada mucho, pasa algo con el programa que definitivamente no voy de acuerdo.

Es aquí donde junto ambos, NCIS, CSI y Bones van de la mano. Su hipergraficidad del asunto de los muertos. Sí, todos son de policías. De descubrir al malo. Al asesino, al que cortó la vida a alguien más.

Ya mencioné que NCIS es mas humano en ese sentido con sentido del humor. Bones es de humor y de la tensión erótica entre ambos protagonistas. CSI es mas frío, más efectista y eso sí, sólo con chispazos aislados de humor sólo en el de Las Vegas.

No he mencionado a Criminal Minds y al de Dexter. Luego hablaré de ellos. Algún otro día. Dexter es más espeluznante. El protagonista es tan criminal como a quienes persigue. Criminal Minds es algo que trata con gente enferma y violenta de la que uno sabe que sí hay afuera., Y no hablo de la diferencia o de si hay diferencia o no, entre los criminales latinos, o en mi caso, mexicanos, con los de Estados Unidos. Lo menciono por el hecho de cómo estamos construidos psicológicamente en esos aspectos los seres humanos.

Bueno, la crueldad es la crueldad. El matar es el matar. La fascinación es la fascinación. La repulsión es la repulsión.

Y ha pasado mucho de ver programas de TV en los que vemos personas caer sin sangre, solo caer al piso, cuando un balazo les pega. Digo, cada persona caída es alguien, en ese mundo, con madre, esposa, hijos, que sé yo.

Luego veo la película de Donde las Aguilas se Atreven, Where Eagles Dare, 1969, con Richard Burton y Clint Eastwood, con éste último matando con dos metralletas en cada mano, a mas de doscientos alemanes él sólo. Nada de sangre. Sólo cuerpos.

Y es el caso que Bones saca cuerpos cada semana queriendo superar el gore de su semana anterior. Pies cortados. Mutilaciones. La carne pegada al hueso. Esqueletos realizados con restos de 18 cuerpos diferentes. Cráneos, mandíbulas. Gusanos en las órbitas de los ojos de algún cadáver descomponiéndose en medio de un bosque.

El realismo a todo lo que da. ¿Se necesita? ¿El efecto será menor si no fuera así? ¿Es importante mostrar, más que sugerir?

No he leído de protestas de parte de los medios. No he leído de críticas en las revistas, sólo se menciona el gore, nada más eso. ¿Qué es el gore? La sangre, el órgano, el realismo de las tripas saliéndose. Eso es el gore.

Pero las series son populares. Eso no se niega. No sé si hay relación entre gore y popularidad.

Una vez leí una crítica del Time sobre una novela de Stephen King, llamada The Dark Half, La Mitad Oscura, de 1984, acerca de un novelista, el protagonista, que escribía sobre un asesino super terrible, que no sé si era el antihéroe o que. El caso es que ese escritor toma vida y, bueno, sobrenatural como casi todas las novelas de King. El punto es que el crítico literario de Time dijo que, si la violencia descrita en The Dark Half fuera sexo, la novela sería hiperpornográfica.

Si el descarnamiento, o como se llame el tratamiento que se muestra en pantalla de cuerpos, de los acercamientos a la descomposición, del otra vez, regodeo, que se da en la superficie de los cientos de cuerpos que aparecen cada semana, fuera sexo, la de voces que estallarían en contra.

Nip/Tuck era repulsiva y fascinante, en una extraña mezcla, ahora solo es repulsiva. Y es demasiado hedonista para mi gusto, pero ahí está lo del sexo, junto al bisturí, los implantes, lo bizarro del ser humano que quiere que le quiten o que le pongan. Y es repulsiva, pero el cuerpo mostrado no está muerto, a lo mucho está preso de la baja estima, o del dinero o de la búsqueda siempre fallida de la eterna juventud.

También está el caso de Pushing Daisies, que es otro programa, genial en cuanto a fotografía, pero totalmente macabro desde donde se le vea. Un tipo que tiene el poder de resucitar a los muertos (me suena, me suena), pero solo por un minuto, y que usa ese poder para averiguar quien mató a la víctima y a partir de ahí poderle hacer justicia. Los muertos que despiertan para esto, tienen sentido del humor aunque les falte una parte de sesos. Algo como salido de la película de El Sexto Sentido, pero con humor.

Six Feet Under. La historia de la familia que eran ni más ni menos que dueños de una funeraria que al principio mostraba solo las muertes más extrañas, usaré la palabra bizarra de nuevo, que luego tendrían que ser mostradas ya embalsamadas ante los deudos. Extraña, fuera de lo común, excelente música de introducción.

Y si estos programas, Bones, CSI, y demás, en lugar de dedicar esa energía a mostrar lo más bizarro de la carne muerta, lo dedicaran al sexo, uf, lo que no se escucharía en los medios, como programas decadentes, terribles, sin valores, repulsivos y… fascinantes quizá después de todo.

Ya veremos con el tiempo, ya lo veremos.

Recordando esa frase que alguna vez leí en Penthouse o en Playboy, “llevar a cabo un asesinato es un crimen, describir un asesinato no lo es, llevar a cabo un acto sexual no es un crimen, describir un acto sexual, sí lo es…”. ¿Aplicaría todavía?

Y bueno, Californication más o menos ahí la lleva en cuestiones de sexo, pero, habrá que ver. Y dicen que es comedia.

¿Cuál sería entonces el equivalente en sexo, de mirar una escena de CSI: Nueva York, de un tipo tirado en el piso sin nariz, sin boca y sin mandíbula, con un gran agujero rojo y grotesco en esa parte de la cara, porque le estalló, un puro, dizque de broma, cargado de verdadero explosivo?

No, no me lo puedo imaginar. Pero un sexo así, de impactante, estaría impresionante.

O bueno, quizá hasta yo tendría mis límites.

sábado, octubre 27, 2007

Rock de Película: Simbiosis Perfecta



Hablar de cine y música es amplio. Demasiado material. Por decir, hay muchísimas películas que quedaron en la memoria para siempre que han tenido como tema la música, Singing in the Rain. West Side Story, entre otras.

Y cómo a mí me gusta el rock y cómo éste está grabado en mí como tatuaje hasta los huesos recordaré las películas más importantes con está temática, según yo, pues.

Jailhouse Rock. Elvis Presley en la cárcel. Elvis sale y triunfa. Elvis es el rey. Sencilla y rebuscada. Sí. ¿Y qué? Fin de discusión.

A Hard’s Day’s Night. Los Beatles juegan a que son los Beatles en gira. Los Beatles borgesianamente actúan como ese tal grupo. Los Beatles se divierten tanto que se convierten en ellos. Ultragenial, ¿no?

The Wall. La pesadilla hecha realidad. Cuento sin ton ni son de un rockero llamado Pink. Martillos marchando por nuestras cabezas. No, no necesitamos educación. Bueno, sí, a veces. Pink Floyd no fueron sólo cerditos rosas volando.

Heavy Metal. El film de caricaturas por excelencia de fantasía para adultos que fueron el vehículo de muchas canciones de rock de grupos setenteros que aún escucho en mi MP3. O al revés. Taarna. Aún se le recuerda entre tantos escenarios de acuarela.

Gimme Shelter. De cuando la mayor banda de rock del mundo, los Rolling Stones, tocaron a plenitud mientras eran amenazados por los Ángeles del Infierno. Simpatía por el Diablo, ciertamente. Los sesenta terminaron realmente ese día en el Anti-Woodstock.

Rattle and Hum. U2 con una expresión sensible y hacia la raíz de la música. La versión de Helter Skelter de Beatles y de All Along the Watchtower de Dylan son estremecedoras. ¿Por qué vale más el CD que el DVD? Sigo sin entenderlo.

Purple Rain. Prince en el máximo de sus habilidades y capacidades. Let’s Go Crazy. Un autohomenaje descarado. Pero valió la pena. Totalmente.

The Song Remains the Same. Led Zeppelin rompiendo bocinas por doquier. El arquetipo de los videos llenos de plutonio de heavy metal de décadas por venir. Onirismos pretenciosos. Rock and Roll. Stairway to Heaven. En vivo. No se diga más.

Grease. Saturday Night Fever. Sergeant Pepper’s Lonely Heart Club Band. Las pongo sólo por ver sus nombres impresos. Hacerlo es todavía crimen capital en ciertas ciudades. Cintas cursis, temáticas, nos hablan de su propio época. Sí, las disfruté. Soy culpable. Demándenme.

Amadeus. La Bamba. The Buddy Holly Story. Tres películas sobre tres artistas que murieron antes de su momento. Richie Valens y Buddy Holly, el día en que la Música murió. De acuerdo, Amadeus no era rocker, pero, como si lo fuera, ¿no? Y se le extraña también.

This is Spinal Tap. Si no la han visto, se han perdido de una parodia que llega a doblarlos de risa. El bioregistro de un grupo de rock decadente que no encuentra el camino hacia el escenario. Literalmente.

Almost Famous. Periodismo de ensueño. Eres adolescente y cubres la gira de un grupo de rock. Es que debiste de estar ahí. Sus sueños. Sus excesos. Eso no pasa en la vida real, ¿verdad, Zeppelin?

The Kids are Alright. The Who. Crudo. Poder. Real. Y además: Keith Moon. Para subirse con ellos en el Autobús Mágico. Por algo CSI usa sus canciones.

All You Need is Cash. La desconocida historia de cuatro tipos que se juntan para hacer un grupo de rock que estremecerá al mundo. Mientras más sepas de los Beatles, más te reirás de ésta su genial parodia.

Y me faltaron muchas: Let it Be. Yellow Submarine. Streets of Fire. Easy Rider. The Phantom of the Opera. The Rocky Horror Show. El Mil Amores. Ah, no, esa no.


lunes, abril 23, 2007

ENSAYOS DEL ROCK: The Dark Side of the Moon / Pink Floyd


La primera vez lo vi en Tampico. Subrayo que lo VI, no que lo ESCUCHÉ.

Estaba yo en tercero de secundaria. Mi penúltima vuelta a Tampico. 1977. Era una discoteca, de las de antes, de esas que vendían discos, cerca de la plaza principal. Y como nunca les entendí a los tipos uniformados que lo habían comprado, supuse que eran marinos griegos. Podrían haber sido rusos, pero a mí me sonaba a griego lo que decían.

Y ahí estaba el triángulo delineado con blanco en fondo negro con una línea incidiéndole en un lado y con su arco iris saliendo proyectado de uno de sus lados. Supuse que era un prisma, pero no supe con claridad que relación tenía que con qué. El disco no traía nombre ni nada.

Con el paso del tiempo supe que se llamaba The Dark Side on the Moon.

Pasando los años, en mi primer trabajo formal, trabajando con mi primera computadora de trabajo, entre todas las posibles a comprar en 1983, era esta una super dilecta “transportable” Osborne 1. Con una minúscula pantalla ahí se podía trabajar con hoja electrónica, Supercalc, y con un procesador de palabras, el Wordstar.

Ahí en esa pantallita copié la letra del Dark Side of the Moon. Un día el gerente lo vio y me dijo que estaba decepcionado conmigo por haber encontrado poemas ahí. Me hizo gracia, imprimé las letras y luego borré el archivo. Así eran las escaramuzas del rock por entonces.

Esta no es la historia del Dark Side of the Moon. Ya hay muchas historias en la red de cómo se hizo, de cómo se grabó. Muchas son recomendabilísimas.

Esta es… bueno, ni idea de lo que es, o tal vez sí: impresiones, traducciones, imprecisiones, percepciones y sensaciones. Pero más que todo son respuestas. Y preguntas.

No he querido ponerme a pensar si lo haré de una sola pieza o de todas, o si nada más de Money o si de The Great Gig in the Sky. Supongo que se debe de tener cierto humor para hacerlo. Tal vez lo que hice con The Eagles fue más sencillo o lo que haré con Led Zeppelin posteriormente. Todavía no lo sé.

¿O será imposible?

¿O requerirá demasiada concentración con la que no cuento ahora por causas que no me concierne decir por aquí?

Lo que sí, es que Pink Floyd entero se seguirá escuchando dentro de cuarenta años más y más allá. Y seguiremos querer desentrañando sus sonidos, sus letras, sus mensajes, sus imágenes.

Aún tengo las azules Pirámides de Egipto en su poster. Y es fantástico el tenerlo.
Faltan las palabras. Y sobran también. Lo sé.

Pero no me importa.



Speak to Me / Háblame



(Mason) 1:16

El pulso, ¿lo escuchas? Te pega, te rompe, te dice que hay alguien ahí después de todo. Ahí está su latido. Las voces, son voces que hablan de locura, que hablan de… ¿de qué hablan?

Se oye dinero que chispea en la mente, cajas registradoras que resuenan en el fondo. Una risa burlona. Ahí hay algo. Loops de sonido, que vuelven y van alrededor de mi cabeza. Unos gritos de mujer ¿o serán gritos melódicos de mujer? Y una guitarra suave. Una batería gentil. Melodías que no son de este mundo. Algo que me dice que va más allá. Que esto es un viaje. Que me llevan de la mano a través de nieblas negras, con prismas que emiten un arco iris. Está en mí, en mis oídos, detrás de mi cabeza, detrás, detrás… detrás.


Breathe / Respira



(Waters, Gilmour, Wright) 2:44

Breathe, breathe in the air.
Don't be afraid to care.
Leave but don't leave me.
Look around and choose your own ground.


Respira, respire en el aire.
No temas que te importe.
Sal, pero no me abandones.
Mira y elige tu propio terreno.


Long you live and high you fly

And smiles you'll give and tears you'll cry

And all you touch and all you see

Is all your life will ever be.



Por todo lo que tú vivas y por lo alto que vueles.
Y sonrisas que darás y lágrimas que llorarás
Y todo lo que toques y todo lo que veas
Eso es todo lo que tú vida será.



Run, rabbit run.

Dig that hole, forget the sun,

And when at last the work is done

Don't sit down it's time to dig another one.


Corre, conejo, corre.
Entiérrate y olvida al sol,
Y cuando al final el trabajo esté hecho
No descanses, es tiempo de excavar otro.


For long you live and high you fly

But only if you ride the tide

And balanced on the biggest wave

You race towards an early grave.


Aunque vivas mucho y alto vueles
Y solamente si vas con el oleaje
Y equilibrado vayas en la más grande ola
Sólo correrás hacia una tumba temprana.



¿Cuál puede ser el punto? Pink Floyd, o la entidad que forma Pink Floyd, con esas tersas voces me dice, me indica, “esto es lo que creo”, es a lo que ha llegado a pensar, no sé si sea lo correcto, pero eso me dice lo anterior: por más que haga, por más que trabaje, sólo correré más pronto a la tumba, entonces, ¿qué sentido tiene todo? Yo no soy ningún ser irracional.

¿Habrá Pink Floyd descubierto algo que sólo ellos sepan? Y si es así, ¿cómo lo supieron?

¿Sabrán más ellos que nosotros acerca de la vida? ¿No eran dentro de lo que cabía, hombres ordinarios? ¿Será la experiencia que les dio Syd Barret, su Aprendiz de Brujo particular? ¿No somos nosotros más que conejos que hacemos agujeros unos tras otros sin pensar? ¿Moralejas así de sencillas?

No hay salvación de esto. La vida no es más que un carril sin opción a desviación, sin rampas de salida oportuna, sin rampas a ninguna parte. Aunque sean olas más grandes, todo lleva a la tumba. El carril, la ola, el camino, lo que quieras pensar o imaginar hacia allá te irás… a la tumba.

Tarde que temprano, temprano que tarde.

Puede que en esos días de 1972, Pink Floyd lo vería todo desolado. Con una especie de resignación mortal. Y treinta y cinco años después, ¿qué?

Desolada la vida, desolada la existencia. Desolado el todo…


On The Run / Corriendo

(Gilmour, Waters) 3:32
(Instrumental)





Empiezan las bandas sin fin de sonidos indescriptibles pero sonoros. Bandas de Moëbius que tal vez sí, o que tal vez no, que son posibilidades como nuestras mismas vidas. La chica que de pronto anuncia los vuelos, impersonal como es, ahí está. Estas no deben ser metáforas ordinarias, las metáforas sólo son visiones temporales a veces sin sentido que se usan para entender conceptos, significados. Estamos cansados de las metáforas ordinarias. Serán sólo para hombres ordinarios y nosotros no lo somos. No, nunca.

Alguien corre y corre sin caer a través de mi cabeza, de mis oídos, algo extraño sideral está caminando como el viajero que parece que marcha sobre los pasillos. Corre alrededor como conejo en una jaula con rueda mística, conejo o hámster, no me importa, sin parar, sin descansar, imaginando tal vez que algún día esa rampa cambiará por medio de un milagro y lo llevará a su destino.

Tarde que temprano, temprano que tarde.

Yo mismo vi a Gilmour (¿o era Waters?) como iba creando sonidos en un pequeño sintetizador, lentamente uno por uno, y miré, como pudo meterlos en una secuencia y como la fue grabando, como la fue escuchando y acelerando y otorgandole una existencia propia de especie de banda estelar con variaciones una y otra vez, las mismas una y otra vez. Son sonidos que pueden valer cien odiseas espaciales, ¿habrá un viaje interestelar también aquí? ¿Acaso un interestellar overdrive?

Sonidos de aviones despegando o bien podrían ser naves espaciales aterrizando o destruyendo mundos con billones de seres vivos dentro. Será su sistema de transporte el que lo hace sonar así, tan vibrante, tan ultramoderno, tan más allá de los 30 años que nos separan de esas creaciones… Pero al mismo tiempo todo eso nos parecería monótono hasta morir si no fuera porque los sonidos irrumpen en mi cabeza con fuerza y quieren salir de ella, quieren corporizarse, quieren ser forma, quieren romper la realidad que me rodea, la predecible, la obvia, la misma de todos los días.

La risa, la risa, ahí está, es de un loco, pudo ser la de Syd Barret el diamante loco, el demente, el que se quedó arriba. O pudo no ser, pero esa voz, esa burla, hace que se le recuerde, que no se olvide, porque alguien como a Syd Barret no se puede olvidar. ¡Cómo nos hizo falta el alma de Syd Barret en el Pink Floyd de los 70’s y de los 80’s! ¡¡La de música llena de humor, llena de ironía sutil que pudimos haber escuchado!!

Pero hasta ahí. Todo de pronto explota, todo tiende a finalizar, una entropía a la que estamos nosotros a punto de ingresar. Estando en el filo, no, esto no es mortal. La vida sí lo es, de eso estoy seguro. Algo explota, algo explota. Los pasos se hacen cada vez más dispersos. Escucho a la persona inhalar exhalar, inhalar, exhalar. Las llamas, la vida, el tiempo…

Y Syd Barret ya murió. Y nosotros lo acompañaremos.

Tarde que temprano, temprano que tarde.



Time / Tiempo

(Mason, Waters, Wright, Gilmour) 7:06


¿Cuántos relojes fueron? Los tics y sus tacs, todos juntos en hilera. Todo es tiempo, ya es tiempo, el tiempo se acaba, el tiempo está marcado, el tiempo es significativo, el tiempo me dice en sí mismo que se me acaba. Los tics y más tacs. Se parecen a mi propio pulso, son metronómicos, son totales y aplastantes.

Algo se abre en mi mente, barreras totalitarias opresoras de sonidos que acampan en mi cerebro. Acampan tan firmemente que no querrán salir de ahí por más que yo lo decida. Son como paredes que se cierran ante mí, con resabios futuristas de años en la misma década. Las paredes avisan, están llegando. Los martillos y los ladrillos se están formando en sus hornos infernales. ¡Escucha, escucha los prodigios! Te están llamando, a ti y a mí.

Los címbalos aderezan la guitarra de Gilmour, sonidos que no sabes porqué pero te están siendo adictivos, te están llevando a donde ellos quieren. Serán un laberinto, el tiempo corre, el tiempo se acaba… No sabemos porqué se acaba, sólo lo vemos como todos lo dicen, como la arena que se escapa, como el agua que no puedes detener…


Ticking away the moments that make up a dull day

You fritter and waste the hours in an offhand way.

Kicking around on a piece of ground in your home town

Waiting for someone or something to show you the way.



Pasando están los momentos que hacen los monótonos días
Disipas y desperdicias las horas de maneras extrañas.
Paseando alrededor de un poco de suelo en tu casa
Esperando por alguien o algo que te muestre el camino.


Tired of lying in the sunshine staying home to watch the rain.

You are young and life is long and there is time to kill today.

And then one day you find ten years have got behind you.

No one told you when to run, you missed the starting gun.


Cansado de yacer en el sol quedándote en casa para ver la lluvia.
Estás joven y la vida es larga y hoy hay tiempo para perderlo.
Y luego un día te encuentras con que diez años han quedado detrás tuyo.
Nadie te dijo cuando correr, te perdiste de la pistola de salida.

Gilmour sigue atacando de manera brutal con su guitarreo mortífero, Te envuelve lentamente en lengueteos de serpiente que te abraza y te toma, antecedentes una vez más de delicias por venir. Los guitarreos de Gilmour son demoledores, se elevan como montañas, como sierras, como dientes afilados de una bestia que yace en los abismos marinos y que la sueñas en pesadillas y de la que siempre temerías despertarte, en la que sólo sudas y deseas, que todo sí sea sólo una pesadilla.


So you run and you run to catch up with the sun but it's sinking

Racing around to come up behind you again.

The sun is the same in a relative way but you're older,

Shorter of breath and one day closer to death.


Así que corres y corres para atrapar al sol pero se está hundiendo
Corres alrededor para llegar detrás de ti de nuevo.
El sol es el mismo de una manera relativa pero tú estás más viejo,
Más corto de aliento y un día más cerca de la muerte.


Every year is getting shorter never seem to find the time.

Plans that either come to naught or half a page of scribbled lines

Hanging on in quiet desperation is the English way

The time is gone, the song is over,

Thought I'd something more to say.


Cada año se vuelve más breve y nunca parece que encuentres tiempo.
Los planes que naufragaron o la mitad de una página de líneas garabateadas
Esperar en una desesperación silenciosa es la manera inglesa
El tiempo se fue, la canción se acabó,
Pensé que pude tener algo más que decir.


A resultas del tiempo, la dimensión escondida que se tarda eternidades en suceder, en ocurrir, Waters podrá hablar en el nombre de toda la humanidad en ese abismo de la oscuridad del espacio-tiempo, ballet innegable del tiempo-espacio, uno sin el otro y que nosotros pequeños mortales apenas conscientes de las mismas debilidades de los corpúsculos globulares, mortales y estéticos que cada quién somos.


Pero Waters se detiene en sus conacionales ingleses, habla como decía el poeta aquél de que la mayoría de los hombres vivimos una vida de intensa y silenciosa desesperación, aquí ubicando esa desesperación silenciosa, apropiándosela a la manera inglesa, sin saber si es un favor o un demérito hacia los ingleses hablar de ese modo, de esa forma de ser tan propia de los ingleses, raza de navegantes, raza de comerciantes, como les decía Napoleón…


Finalmente, como dice la letra, el tiempo se fue y la canción se acabó. Pero Waters pensó que pudo tener algo más que decir. Falsa modestia, todo es pura falsa modestia.



Breathe (reprise) / Respira (de nuevo)


Home, home again.

I like to be here when I can.

When I come home cold and tired

It's good to warm my bones beside the fire.

Far away across the field

The tolling of the iron bell

Calls the faithful to their knees

To hear the softly spoken magic spells.


En casa, en casa otra vez.
Me gusta estar aquí en cuanto puedo.
Cuando llego a casa frío y cansado
Es bueno calentar mis huesos al lado del fuego.
Muy lejos, allá cruzando el campo
El tañido de una campana de hierro
Llama a los fieles a arrodillarse
Para escuchar los conjuros mágicos recitados suavemente.


Respira de nuevo y se hace el llamado de todos los mortales, los intrépidos y los que no, los héroes que viajaron por el mundo y los que no. Finalmente, quién seas, lo que seas, sólo deseas llegar a casa.

Una última reflexión, preludios de más prodigios, presagios de destinos anunciados: Una campana de hierro que llama a todos los fieles a arrodillarse, refiriéndose a que ellos escucharán los conjuros mágicos que son recitados suavemente… ¿Qué más decir, qué más comentar? Todo está ahí para quien quiera entenderlo. Para quien desee entenderlo.

Para quien no quiera, bendito sea.

Benditos seamos todos.



The Great Gig in the Sky / El Gran Espectáculo en el Cielo

(Wright) 4:44


"And I am not frightened of dying, any time will do, I don't mind. Why should I be frightened of dying? There's no reason for it, you've gotta go sometime." "If you can hear this whispering you are dying." "I never said I was frightened of dying."

(Instrumental)

Las voces acompañan a los acordes, que lo dicen claramente:

“No tengo miedo de morir, en cualquier momento lo haré. No me importa. ¿Por qué debería tener miedo de morir? No hay razón para ello. Tienes que irte en algún momento…”

“Yo nunca dije que estaba temeroso de morir…”


Nadie estará exento de opinar de lo que sea, incluso de la misma muerte… Pensamientos que nos guían, de los que nuestras mamás siendo niños nos protegen, como bien sabe todo hijo que estuvo bajo el cuidado no sólo de una madre sino también de un padre. No queremos que mueran, sino que vivan, que vivan muchos años, que vivan más que uno…

Y así empiezan las voces en el Gran Espectáculo en el Cielo. La voz de Clare Terri sigue de alguna manera la secuencia en piano creada por Richard Wright, acompañada por los acompañamientos sutiles de cuerdas sintetizadas de Gilmour que planea meticulosamente una reunión, un encuentro en alguna parte lejana, allá en la imaginación, como si dos sonidos se trataran de citar en el espacio, en el éter que nos rodea, y de esa manera los dos, o los tres, llegan hacia esa mixtura de voz suave, dulce, de lo que sería estar en el cielo… en el verdadero cielo, el tradicional, no el azul, no, el cielo el paraíso el nirvana el más allá…

A Clare Terri sólo le dijeron que pensara en la muerte al realizar sus vocalizaciones, alcanzando niveles de gloria, de plenitud, soltando dolor, soltando asombro, soltando incredulidad, ¿así será el cielo? ¿Así será ver las almas de los difuntos? ¿Lloraremos cuando estemos ahí? ¿Lloraremos de dolor, o lloraremos de gozo? ¿Cómo será?

En un momento Wright cambia el tono de su piano y Terri también. Ahora son murmullos, son como alfombras voladoras que se detienen a meditar sobre nuestro destino, Terri tal vez se asombra de lo que está haciendo. ¿Quiénes son estas personas?, se ha de preguntar. ¿Qué quieren de ella? El piano está en ella y ella sigue cantando, prolongando una deliciosa agonía. El piano la azuza. Pero ella no puede más.

Una voz de mujer me dice al oído todo lo que necesitaba saber:

“Si puedes escuchar este murmullo, estás muriendo…”

Y quizá lo estamos todos en este instante y no lo sabemos. Estamos muriendo. Nuestras células van desapareciendo… y nosotros con ellas. El presente siempre presente, presente que nos conduce al futuro… al futuro de todos…

Y lo que sí sabemos es que desde que nacemos estamos en línea directa hacia morir, en línea directa al Great Gig in the Sky, al que uno decidirá a donde volar, a donde reposar, a donde incluso gozar, ¿todo se podrá en el cielo? ¿Quién lo puede saber? ¿Quién lo puede asegurar? Ojala así sea. Las esperanzas son muchas.

Tantas que no queremos llegar tan pronto a averiguarlo.

Terri insiste en su dolor. El piano puede sonar lento, tocando a muerto, ahí están los fieles arrodillados. Las teclas son campanas que tañen el dolor de cada quién. Terri no sabe lo que ha hecho. Al final ella dijo al ente, al mero monstruo de cuatro cabezas, Pink Floyd, “lo siento…”, como si ella hubiera cometido una gran equivocación, como si hubiera echado a perder el esfuerzo, nunca hubiera sido el Gran Error en el Cielo… ella jamás… por haberla escuchado una sola ocasión en nuestras vidas, ella nos llevó hacia su propio cielo particular…

La muerte está ahí. La muerte que tal vez es el misterio más grande que todo mundo todo mundo todo mundo afrontamos. ¿Cuál será la verdad del otro lado?

Por fin descansamos… por fin reposamos.

Esperando la muerte. No. The Great Gig in the Sky es solo uno de tantos preludios a la muerte que cuando se llegue a dar en la realidad, ojala sean la mitad de así de bellos…

Algo sucede en el CD: Toda la música fluye, excepto aquí. No es extraño, pero expliquémoselos a nuestros hijos, en el mundo de los Long Plays, aquellos grandes círculos negros de plástico acetato que solíamos tener que hacer el movimiento físico de levantar la aguja de su brazo, de extraer al disco de su eje (con un disco así me explicaron velocidad angular en Física de preparatoria), luego, voltearlo con cuidado no lo fuéramos a manchar, mucho menos rayar, para finalmente depositarlo con delicadeza y devoción como si de una mujer se tratara, con dulzura, mirando su ondular de disco al moverse en sus incontables vueltas. Ondular de mujer al caminar. Y sí, lo sé, es sólo un disco de acetato negro.

Las mujeres llegarían después, aunque no muchas pudieran entender de lo que estaba hablando. De lo que estoy hablando.



Money / Dinero
(Waters) 6:32

Los sonidos, las campanas, agudas monedas cayendo en cascada, cajas registradoras que se cierran. Y el bajo de 7 por 8, enloquecedor que suena y resuena de manera tan extraña, tan original, tan retumbante, tan único, tan inolvidable…

Money, get away.
Get a good job with good pay and you're okay.
Money, it's a gas.
Grab that cash with both hands and make a stash.
New car, caviar, four star daydream,
Think I'll buy me a football team.


Dinero, aléjate.
Consíguete un buen trabajo con buena paga y estás bien
Dinero, es una jalada
Toma ese efectivo y haz una hilera.
Carro nuevo, caviar, ensueño de cuatro estrellas,
Creo que me compraré un equipo de fútbol.


Money, get back.
I'm all right Jack keep your hands off of my stack.
Money, it's a hit.
Don't give me that do goody good bullshit.
I'm in the high-fidelity first class traveling set
And I think I need a Lear jet.

Dinero, regresa.
Estoy bien Jack, deja tus manos lejos de mi montón.
Dinero, es un éxito.
No me des esa buena y bonita mierda.
Estoy en el servicio de primera clase, el de alta fidelidad
Y creo que necesito un jet Lear.


El dinero y todo el sistema de valores que es la razón de nuestras vidas aunque nosotros lo neguemos una y otra vez y que es la manera en la que se mide todo, el éxito o la falta de él, pero que por mas que pensemos en las buenas razones de la vida y sobre los motivos que hay para ser felices inevitablemente llegamos al tema de lo que “tenemos” y al “teníamos” por el de lo que “no tenemos”...

Todo para poder comprarnos un caviar un carro nuevo para olerlo sentir la tersura de sus asientos, el sonido del motor y no parar ahí, seguir directo hacia el ensueño de las cuatro estrellas.

Y aun así queremos que regrese, no por estar hartos sino por las inseguridades que nos rodean y que nos afligen a nosotros, a nuestros parientes, a nuestros amigos, a nuestros conciudadanos, a nuestros paisanos, a nuestro mundo entero.


No queremos que se nos acerquen, queremos que nos dejen en paz, queremos que no nos envidien, queremos que no nos quiten… y aún así siempre sentimos que merecemos más y más, nunca conformarnos, primero viajar en avión, luego viajar en primera, después viajar en un jet Lear de los que cuestan 4,000 dólares la hora de viaje ni más ni menos… después el mundo, eso y mas es lo de nosotros, es lo que merecemos los de roce, los que no, nunca lo sabrán, nunca lo extrañarán, pero nosotros… nosotros somos otra cosa…

Y es que el dinero es un éxito…

Todo en un compás de 7 por 8, intrincadísimo como pocos, intrincadísimo sí, pero siempre inolvidable…

Un saxofonista que Gilmour conocía, o más bien el único saxofonista que Gilmour conocía y que logra entregar un desgarrador sonido entre esos bajos, esa guitarra y esos tambores y platillos que afirman que sí, que el dinero es la raíz de todos los males, y que sí, que aquí estamos para demostrarlo, pero dennos más dennos más… nunca dejen de darnos más…

El tempo cambia y ahora es el de siempre, una bestia que se suelta en lo familiar, en lo conocido, en el 4 por 4 tradicional y el bajo resuena y se repite y se vuelve mantra y Gilmour siguiendo el compás como un flautista-guitarrista de Hamelin demoníaco que rompe y sigue y te acosa llenando todo el orbe de notas electrizantes y enervantes. Nick Mason toca esa su gigantesca batería y nos acordamos un poco de uno de estos días de Meddle, días en los que ellos escuchaban los Echoes de mundos por conocer, o de mundos ya conocidos sólo por ellos, vete tu a saber…

Gilmour se aquieta un poco pero sigue, tal vez está cansado, tal vez está fatigado. Suelta sonidos lacerantes en los costados de la pieza, para que no olvidemos que es él quien toca esa guitarra poderosa, que él es quien extrae esos sonidos fuera de este mundo, o porque también sabe dosificarse o porque sabe bien de ese punto en el que se equilibra lo que debe de ser armonioso, o al revés mismo… Waters, sin embargo, no se inmuta, él sigue con su tiempo, Mason atrás siempre constante siempre latente siempre durante siempre presente.

El rock per se el rock que atrapa desde el primer instante, desde el primer segundo, el rock que dices como es posible que nadie lo haya creado antes, ya estaba ahí de seguro sólo que no habíamos puesto atención el rock que es la razón de muchas existencias el rock que es tuyo alrededor de tus veinte años y que en el mejor de los casos jamás te abandona… y que siempre estará ahí, de momentos, haciendo eclosión magmática como si fuera el mismo Vesubio desatado dentro de tus pequeños y miserables audífonos…

El tiempo vuelve a 7 por 8. Y resuena de nuevo por todos los ámbitos, la eterna maldad del dinero…


Money, it's a crime.
Share it fairly but don't take a slice of my pie.
Money, so they say
Is the root of all evil today.
But if you ask for a raise it's no surprise that they're
giving none away.


Dinero, es un crimen.
Compártelo con justicia, pero no te lleves una rebanada de mi pastel.
Dinero, ellos dicen.
Es la raíz de toda la maldad hoy en día.
Pero si pides un aumento, no te sorprendas que no te van a dar nada de nada.

Waters siempre consciente, sabe perfectamente las dos caras de la… moneda… Sabe que este mundo es sutil, que es tosco, que es ruin, que es triste, que es grandioso, que la ecuación dinero = confort = vida, es más o es menos válida principalmente dependiendo de cuanto tengas, que el dinero más caro siempre es el que no se tiene, que esa medida de existencia nos reduce a todos sólo a números, a posibilidades, a disparadores de beneficios, de detrimentos, de todo lo que encierra la palabra valor, aun y que no seamos aquí tan sentimentales como para no tomar a los demás valores que a pesar de todo lo que se quiera decir en las escuelas y en lo que digan los medios activados por dinero, es lo que quisiéramos que fuera la sociedad, y todo es tan difícil… y todo es más grande que la vida misma y más que tú y que yo y que nosotros…

Por más buena que sea la gente contigo, ellos sabrán cuando darte dinero y cuando no dártelo… y dirán que es un riesgo moral/moral hazard y que lo más probable que no te lo darán porque dirán que quizá, sólo quizá, te estarán haciendo un mal, más que un bien… y eso no lo quiere nadie…

Finalmente, con dinero, celebremos que la humanidad debe ser igual en todas partes, porque por más que te sientas con el derecho de pedir un aumento, créelo, no te lo van a dar. Eso fue en la Inglaterra de 1972, eso es en el México, en la Latinoamérica de 2007… quizá en el mundo entero… Somos todos ingleses o los ingleses son todos humanos… no hay descubrimiento nuevo aquí, ni reflexión tardía o precoz, solo hay consciencia plena de la existencia de ese concepto en la maldita psique universal…

Las voces, las voces… fuera del contexto, fuera del origen… sin saber el porqué de todo. Veinte años tal vez oyéndolas, descifrándolas, queriendo saber que quieren decir, y todos no fueron más que trucos de Waters, capas y capas de sutileza unas tras otras que nos dicen algo, que hablando de mensajes como dejados en un palimpsesto, textos escondidos detrás de otros textos…. Y cual es el que dirá la verdad, cual de todos los mensajes van dirigidos hacia mí, o hacia a ti, o hacia los demás, o hacia todos. Porque ellos, está demostrado, no escriben para nadie, para nadie, para nadie…

"HuHuh! I was in the right!"
"Yes, absolutely in the right!"
"I certainly was in the right!"
"You was definitely in the right. That geezer was cruising for a
bruising!"
"Yeah!"
"Why does anyone do anything?"
"I don't know, I was really drunk at the time!"
"I was just telling him, he couldn't get into number 2. He was asking
why he wasn't coming up on freely, after I was yelling and
screaming and telling him why he wasn't coming up on freely.
It came as a heavy blow, but we sorted the matter out"

Voces que hablan de si se estuvo correcto o no… haber golpeado a alguien…

“¡Ajá, yo estaba en lo correcto!”
“¡Sí, yo estaba en lo correcto!”
“¡Yo ciertamente estaba en lo correcto!”
“Tú estabas absolutamente en lo correcto. ¡Ese imbécil estaba pidiendo por un golpe!”
“¡Sí!”
“¿Por qué alguien hace algo?”
“¡No lo sé, realmente estuve borracho en ese momento!”
“Yo le estaba diciendo que él no podía conseguir el número 2. Él preguntaba porque no podía llegar ahí como si nada. Luego yo le gritaba y le decía el porqué ´él no podía llegar ahí como si nada. Llegó como un golpazo, pero luego lo arreglamos y lo olvidamos…”



Us and Them / Nosotros y Ellos
(Waters, Wright) 7:40

Us, and them
And after all we're only ordinary men.
Me, and you.
God only knows it's noz what we would choose to do.
Forward he cried from the rear
and the front rank died.
And the general sat and the lines on the map
moved from side to side.
Black and blue
And who knows which is which and who is who.
Up and down.
But in the end it's only round and round.
Haven't you heard it's a battle of words
The poster bearer cried.
Listen son, said the man with the gun
There's room for you inside.

Nosotros, y ellos
Y después de todo somos solamente hombres ordinarios.
Yo, y tú.
Dios sólo sabe que es nada lo que elegiríamos hacer.
Adelante él lloró desde detrás
Y los de rango del frente murieron.
Y el general se sentó y las líneas en el mapa
se movieron de lado a lado.
Negro y morado
Y quién sabe cual es cual y quién es quién
Arriba y abajo.
Pero al final es sólo vuelta y vuelta.
No has escuchado que es una batalla de palabras
él que traía el poster gritó.
Escucha hijo, dijo el hombre con la pistola
Hay cuarto para ti aquí adentro.

¿Serán las guerras, de las que quiere hablarnos Roger Waters y Rick Wright, que hicieron esto cuando eran amigos, diez años antes de que ellos se pelearan y de que Waters expulsara a Wright del grupo?

Es la división de todo lo que se trata. Cro Magnon y Neanderthal, romanos y cartagineses, arabes y francos,

Serán de esas guerras que comienzan porque me siento amenazado, o porque los veo distintos. Serán de esas divisiones porque la gente trae puestos lentes de colores diferentes y todos los que lo ven todo azul están de un lado, los de color rosa de otro, los de color verde más allá y los de color negro, sin problema, ya fueron muertos por los demás.

Y la proverbial situación del general en su mesa, con su pantalla, con su teclado, con sus hombres que sólo son puntitos blancos en movimiento pero si miras con atención te darás cuenta de que son personas reales, que son tropas, que son soldados que manejan vehículos que tienen fuerza que tienen dirección y que por los mal llamados milagros tecnológicos pueden trabajar todos bajo un mismo propósito con un solo control de muñeca obedeciendo voluntades inequívocas de intenciones ocultas con resultados funestos y con consecuencias previsibles.

Y hay una frase de Waters que dice “después de todo sólo somos personas ordinarias”… Tanta verdad. Todos los hombres lo son, todos, incluyendo los grandes, bolsas de piel con sangre y huesos dentro, esa es la clásica circunstancia del ser humano. Todos mueren. Por una cosa o por otra. Y todos debemos de reconocer tal hecho básico. Aunque no nos guste.

Ellos allá. Nosotros acá. Queremos lo de ellos y ellos quieren lo de nosotros.

Tarde que temprano. Temprano que tarde.

"I mean, they're not gunna kill ya, so if you give 'em a quick short,
sharp, shock, they won't do it again. Dig it? I mean he get off
lightly, 'cos I would've given him a thrashing - I only hit him once!
It was only a difference of opinion, but really...I mean good manners
don't cost nothing do they, eh?"

“…Quiero decir, ellos no van a matarte, pero si les das un rápido, corto, directo, golpe, ellos no lo volverán a hacer. ¿Entiendes? Quiero decir que él se levantó rápido, porque yo le hubiera dado una paliza –¡Sólo le pegué una vez! Fue solo una diferencia de opinión, pero de verdad… quiero decir, que los buenos modales no cuestan nada, ¿eh?”

Todo es justificable. Dale el tiempo y todo es justificable. Todo.


Down and out
It can't be helped but there's a lot of it about.
With, without.
And who'll deny it's what the fighting's all about?
Out of the way, it's a busy day
I've got things on my mind.
For the want of the price of tea and a slice
The old man died.

Abajo y fuera
No puede evitarse pero hay mucho de eso.
Con, sin.
¿Y quién negará que sea eso de lo que se trata el pelear?
Fuera del camino, que es un día muy pesado
tengo cosas en mi mente.
Por querer saber el precio de un te y de una rebanada
El viejo murió.

El origen de las diferencias. El origen de las circunstancias. Poseídos como somos, estamos dentro de un solo cuerpo y aquí en mi mente sólo existo yo. Lo demás lo creé a partir de mis idiosincrasias, de mis conceptos, de mis preceptos, de mis complejos, de mis reflejos, del mal o buen acomodo de mis neuronas, de mis tragedias, de las de mis padres, de las de mis maestros, de las de mis políticos, de las de mis líderes, de las de mis amigos, de las de sus padres, de los que quieren posesionarse de mi mente para siempre favorecerlos, de todos ellos, desde siempre, desde siempre, desde siempre…

Y recordémoslo, el viejo murió por nada.


Any Colour You Like / Cualquier color que quieras
(Gilmour, Mason, Wright) 3:25

(Instrumental)



Richard Wright ataca con sus sintetizadores, proezas en estereo, con volumen tridimensional, con eco resaltado, con diferencia palpable en cada oído, ¿qué sería de los músicos si el público tuviéramos tres oídos o cuatro? ¿Qué sería de nosotros? La batería de Nick Mason por detrás dando un ritmo de alguna manera lleno de sensatez. No hay de otra, así tenía que ser.

Leyendas que dicen que el nombre de la pieza, “cualquier color que quieras” puede sonar al principio de la mecanización de allá en los tiempos de que se hicieron las primeras cadenas de montaje en las que diecisiete millones de autos salieron de cualquiera de los colores que quisieran los ilusos clientes, mientras que ese color fuera el color negro.

Negro: La ausencia del color. La negrura que es rota sólo y cuando un gran prisma en el cielo hincara su rayo iluminando al mundo.

Gilmour entra con su fuerza característica, “efectitos de guitarra” decían de él estúpidos periodistas de las revistas musicales mexicanas de los setentas. La agudeza de sus acordes, la gravedad con la que son tocados, que son sueltos en gradaciones suaves siguiendo una música, un compás, un ritmo dentro de su propia mente. Se trata de recorrer caminos mentales como de olas de siete metros de altura abriéndose con violencia lenta y agonizante en un surf de ondas y de partículas y de luz que se rompen finalmente dentro de un prisma, en un eclipse de armonías que se parten y dejan asomar insospechadas formas de colores, de cómo el sonido fuera si éste tuviera tonalidades cromáticas en vez de timbres, tonos, los morados, los verdes y los bermellones que nos hacen caso, que nos rodean y que nos comienzan a apretar hasta que nos dejan exhaustos en el jardín, en el césped, aterrizando de manera suave en ese lugar lleno de misterio, a lado del lunático…



Brain Damage / Daño Cerebral
(Waters) 3:50

The lunatic is on the grass.
The lunatic is on the grass.
Remembering games and daisy chains and laughs.
Got to keep the loonies on the path.

El lunático está en el jardín
El lunático está en el jardín
Recordando juegos, cadenas de margaritas y risas
Tiene que contener a los locos dentro del sendero.

Hay un jardín, quizá de una institución mental, en la que como todos los lunáticos alguien puede estar jugando con las margaritas y riendo con ellas, como tú y como yo lo solemos hacer…

Y más todavía… hay más de nosotros. Y hay que cuidarlos. Uno es siempre responsable. No podemos dejar que se nos salgan del orden. El orden es siempre importante. Syd Barret sabría de esto.

The lunatic is in the hall.
The lunatics are in my hall.
The paper holds their folded faces to the floor
And every day the paper boy brings more.


El lúnatico está en el salón
El lúnatico está en el salón
El periódico contiene sus caras dobladas hacia el piso
Y cada día el chico de los periódicos trae más.

Podremos ser los dueños de la casa. Los locos toman el manicomio, así es como lo dicen claramente. Si algún día alcanzáramos el poder. ¿Habría quién lo notase?

Desalentador como pudiese ser, lo atestiguamos todos los días. El periódico contiene caras de personas dobladas hacia el piso. Las contemplas: algunas siguen sonriendo, otras siguen sufriendo. Los muertos no renacen. Los recién nacidos no desaparecen por donde vinieron. Alguien tiene que hacerse cargo. Pero los periódicos siguen donde los vimos.

Y el chico de los periódicos sigue trayendo más. Y más. Y más. Hasta que el sol explote. O hasta que la presa se abra.


And if the dam breaks open many years too soon
And if there is no room upon the hill
And if your head explodes with dark forebodings too
I'll see you on the dark side of the moon.

Y si la presa se rompe muchos años demasiado pronto
Y si no cuarto arriba en la colina
Y si tu cabeza explota con pensamientos oscuros también
Te veré en el lado oscuro de la luna

Y todo puede pasar, la perspectiva es clara. Tu ves la construcción hecha por el hombre, que en su supuesto sano juicio la dejó con fecha de expiración con fecha de caducidad, y nadie, pero nadie te garantiza que estés ahí para ver como se abre, como se desgarra, como se entrega esa agua maravillosa que volverá a estar en donde debía estar, reunida y toda junta como en los mares primigenios de nuestra juventud…

Y puede que no halles refugio, puede que no puedas salvarte. La cabeza tuya, la mía, la de todos, si explota, lo podremos ver, en ese lado oscuro de la luna, si este existiese.

Tarde que temprano, temprano que tarde.

The lunatic is in my head.
The lunatic is in my head
You raise the blade, you make the change
You re-arrange me 'til I'm sane.
You lock the door
And throw away the key
There's someone in my head but it's not me.


El lunático está en mi cabeza
El lunático está en mi cabeza
Elevas la navaja,, haces el cambio
Tu me rearreglas hasta que sane
Cierras la puerta
Y arrojas la llave
Hay alguien en mi cabeza, pero no soy yo

Porque ¿quién me puede asegurar la cordura en estos tiempos de descreimiento, de engaño, de mentira, de dolor, de crueldad?

Alguien podría reestablecer el amor con una navaja, hasta que sane. ¿O me lo podrían quitar si resultase desagradable?

También la solución clásica. Enciérrame y en cuanto salgas arroja la llave hacia lo más lejos y recóndito que puedas imaginarte, cualquier distancia será poca. Enciérrame, no me importa, no estaré sólo, alguien estará conmigo y me hablará y me dará consejos y será uno conmigo, como siempre lo he querido. Yo, que aborrezco la soledad, por fin estaré con alguien más en mi yo, en dualidad, en colectividad. Y ya no existirá un yo, sino mejor aún, habrá un nosotros…

Ahora nunca estaré solo.



And if the cloud bursts, thunder in your ear
You shout and no one seems to hear.
And if the band you're in starts playing different tunes
I'll see you on the dark side of the moon.

Y si la nube revienta, truenos en tu cabeza
Gritas y nadie parece escuchar
Y si la banda en la que estás comienza a tocar diferentes melodías
Te veré en el lado oscuro de la luna.


Por fin, los lunáticos guardan silencio. Por fin ya dejas de gritar porque entiendes que nadie escucha, preludios de la Pared de dentro siete años más. Y lo peor que te pueda pasar es cuando la banda en la que estés empiece a tocar una cacofonía de sonidos en la que nadie encuentre su ritmo, en la que nadie encuentre el camino, en la que nadie encuentre la armonía diversa que es la que buscamos dentro de un mismo ensamble.

Y si eso llegase a pasar, no importa, porque si de algo estoy seguro es de que te veré en el lado oscuro de la luna. Oh sí.

Tarde que temprano. Temprano que tarde.


"I can't think of anything to say except...
I think it's marvelous! HaHaHa!"

“No puedo pensar en nada que decir, excepto…
¡Creo que es maravilloso!, JaJaJa!”


Puede serlo. Puede que lo sea. Puede que sea. Lo es.




Eclipse
(Waters) 2:04

All that you touch
All that you see
All that you taste
All you feel.
All that you love
All that you hate
All you distrust
All you save.


Todo lo que tocas
Todo lo que ves
Todo lo que pruebas
Todo lo que sientes.

Todo lo que amas
Todo lo que odias
Todo lo que desconfías
Todo lo que salva.


Letanías lejanas que resuenan en el horizonte. Gigantes que vivieron antes que nosotros que sabían las verdades eternas. Grandiosas realidades inmortales que vienen siendo triviales, frívolas, superficiales, que cualquiera pudiera darse cuenta.

Que son sensoriales, que son perceptibles. Que nos hablan a la víscera, que nos hablan al cerebro. Que nos impelen a desconfiar, a romper, a pensar. Que nos hablan de un todo que puede rodearnos y envolvernos.


All that you give
All that you deal
All that you buy,
beg, borrow or steal.
All you create
All you destroy
All that you do
All that you say.

Todo lo que das
Todo lo que tratas
Todo lo que compras,
pides, prestas o robas.

Todo lo que creas
Todo lo que destruyes
Todo lo que haces
Todo lo que dices.

Abarcándolo todo, cercándolo, el juego, el panorama completo sin que nos falte nada. Lo que nos hace entidades sociales, lo que nos hace seres creadores y destructores, desde destruir un viejo tapir en los albores de la civilización, hasta hoy mismo y poder destruir un planeta entero sin que te lo propongas, poco a poco, veneno individual a veneno individual.





Todo es abarcable, todo es registrable, todo es existencia, todo es negro.


All that you eat
And everyone you meet
All that you slight
And everyone you fight.
All that is now
All that is gone
All that's to come
and everything under the sun is in tune
but the sun is eclipsed by the moon.

Todo lo que comes
Todo lo que encuentras
Todo lo que desprecias
Y a todos con quien peleas.
Todo lo que es ahora
Todo lo que se fue
Todo lo que venga
Y todo lo que está bajo el sol está en armonía
Pero el sol es eclipsado por la luna…


Y lo importante es recordar que lo que esté dentro de tu mente, lo que esté dentro de tus ojos. Lo que esté fuera de ti y de los demás. Todo eso, por lo que luchas por lo que venga, busca estar en esa rara armonía, con las notas temblando una por una débilmente cada trillones de años, cada época gigantesca en la que nada de lo nuestro tenía sentido.

Pero si llegamos a pensarlo sólo un poco, recordar que aquí en nuestro pequeño sol, armónico, viejo y gordo, seguimos luchando y escuchando y tañendo. Sí, tañendo.

Y aunque sea grande o pequeño, o bello o intrascendente, el sol es eclipsado enteramente en su círculo por la luna, casi precisamente, casi exactamente y no hay una razón astronómica clara para poder explicar eso.

Y jamás la habrá.



"There is no dark side of the moon really. Matter of fact it's all dark."

“No hay lado oscuro de la luna realmente. De hecho, toda está oscura”…







Los latidos, los latidos.. el pulso se va...