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miércoles, septiembre 05, 2007

Da la cara, Malandro: Todo cambia, ayer navegadores y motores de búsqueda, hoy Facebook, mañana, ¿qué?

(This small paragraph is for non-speaking Spanish visitors. This is a try to give you an idea about the blog. I’ll intend to do this always with the next notes that I’m going to publish in this place. Please welcome and excuse our limitations in your language.

Thank you for coming)

Abstract: Face to Face: Everything changes, yesterday the browsers and the search engines, today Facebook, tomorrow, what?


This blog talks about Facebook from the perspective of the social networks; o redes sociales, including now the thing about the real hidden power inside of Facebook, its relationship with the people, a discussion about the new platforms that permit the building of small application tan could be THE REAL Killer Application of tomorrow in the social networks, and everything related with the “Social Graph” of the people, the “Social Engine” and stuff (whatever that means). And we make a small stand about Wikipedia and WikiScanner and its consequences about the anonymity and the truth. Be patient, be happy, and above of all, eat your vegetables. Enjoy the trip…

Please welcome…


Los hechos son los hechos: Facebook crece a 150,000 usuarios diarios, tres veces más que MySpace. Se dice que Facebook tiene 30 millones de usuarios y que MySpace tiene como 100 millones (muchas son las mismas, MySpace no exige nada al respecto). Que Facebook está lleno de gente universitaria y bien educada, que MySpace está lleno de personas que fingen otras identidades mientras que Facebook es tu cara de otra manera no estarías dentro de Facebook (lo cual no me queda muy claro de cómo sucede esto, a mí me invitaron, no sé si otra gente podría fingir su identidad, aún así, esa es la clave del éxito de este lugar.

Y eso se refiere al contexto de lo que es una gran parte Internet, una de sus grandes fortalezas y grande debilidad al mismo tiempo: su posibilidad de anonimato, que en cierto sentido es la que te da por un lado la libertad de hacer mil cosas, y asimismo el espacio para crear tus guarradas, como dicen en España.

Por un lado también se dice que Facebook busca la autenticidad y de hecho ellos afirman que no buscan construir comunidades, ni se trata de hacer nuevas conexiones, en otras palabras se basan en que esas comunidades ya existen y esas conexiones también. Ellos lo que hacen es proveer un armazón en las cuales estas, en dado caso, se refuerzan.

Por ejemplo y sin apartarme mucho del tema de Facebook, un hacker recientemente inventó un rollo llamado WikiScanner. Muchos ya conocen la Wikipedia. Muchos la consideran el Dios del Conocimiento por excelencia (en diciembre regañé a un sobrino su “dejadez” respecto a ya no querer leer de sus libros de texto al hacer sus trabajos por hacerlo todo desde Wikipedia, con su módico y dañino “cut and paste” brutal y sin sentido, errores de ortografía sin sentido, sin que reparara en el hecho de que Mamá Wiki es hecha por todos nosotros, con todos nuestros asegunes, errores, virtudes públicas, vicios privados, prejuicios, estereotipos y demás.

La Wikipedia para esto, como es de todos, está sujeta a todos y no pide certificado de nada, ni de “bien intencionado”, ni de “bien informado”. Pero se espera que a final de cuentas un consenso surja que se dé a través de lo que mencioné arriba, una “selección natural”.

Resulta que muchos temas que aparecen en Wikipedia están a discusión. Ya sabemos que la vida es así, que la verdad es relativa y ajustada en lo temporal y en lo geográfico, y también sabemos que no hay muchos árbitros que estén de acuerdo en muchas cosas. Si, por decir, hay discusión por saber cuál río es el más grande del mundo, si el Nilo o el Amazonas (como si de ahí se pudiera asegurar cual agua de ellos es más sabrosa o algo tan trivial de significancia especial), imaginemos cuestiones más complejas y espinosas como la Guerra Árabe-Israelí en todas sus múltiples ediciones.

Entonces, si yo fuera un árabe-english speaker podría editar si quisiera el texto correspondiente a lo anterior escribiendo de manera más sesgada acerca de las injusticias y abusos de los israelíes, o viceversa, si el editor en turno fuera un israelí preocupado por su descripción del papel de su país en ese conflicto. Al final de cuentas el texto que leyeran las personas curiosas en busca de conocimiento en Wikipedia sobre ese tema sería el de la última versión entre lo que escribieran estos dos oponentes. Un día el de uno y al otro día, el del otro.

El caso es que mucho de esto la gente lo desconoce y puede que tome Wikipedia al pie de la letra. Entonces el conocimiento variaría de hora o día a partir de quien lo modificara.

Todo esto podría ser escrito anónimamente, pero he aquí que un cuate desarrolló un WikiScanner que a partir de la dirección IP del lugar de donde la escribió, si bien no se sabrá probablemente la identidad si se sepa de que lugar lo realizó. Incluso el edificio.

De ese modo con WikiScanner se ha sabido que la entrada correspondiente a Wal Mart, ha sido modificada por alguien de Wal Mart. Como dice un artículo por ahí Malo, malo, malo, gigante mundial de supermercados.

En otras palabras, el WikiScanner exhibirá ese ajuste de notas (para un lado y para otro) que puede que no les guste a las personas de las que estamos hablando, un gobierno incluso, una empresa en busca de mejorar sus relaciones públicas. O sea, WikiScanner podrá dar cuenta de las situaciones irregulares en la búsqueda elusiva de la verdad. Lo que es es, lo que no no.

Volviendo…

Más que una red social, los fundadores de esta cosa remarcan su condición como de “utilidad social”, pero usando la palabra “utility” en el sentido tal como los gringos le llaman al servicio de agua o de electricidad, y si seguimos esa idea quedaría en que Facebook finalmente sería un “Servicio Social” (pues qué altruistas estos chamacos, ¿eh?).

Facebook quedaría entonces como un lugar para comunicarse, para conseguir y compartir información.

Ahora lo que más ha llamado la atención de este asunto es de que hace apenas unos tres meses la gente de Facebook permitió la entrada de un concepto llamado Plataforma, que permite entrar a cientos de creadores de software a que realicen pequeñas tareas de software, en forma de miniaplicaciones que realizan labores como entregar regalos, permitir crear ambientes de “pared” o tableros en donde los usuarios desearen escribir y de ese modo logran energizar, por decirle así, la posibilidad de un cruzadero de mensajes y envíos de paquetes significativos entre personas dentro de las redes o miniredes sociales a las que pertenece cada quién.

Hasta ahorita muchas de las aplicaciones son pequeñas, como quien dice, las que se pueden crear en un mes. Jugar Sudokus, compartir fotos, música, críticas de películas. Por decir,de pronto te llega un mensaje de algún amigo tuyo avisándote que te acaban de convertir en zombie y conforme a ello tú a tu vez buscas y conviertes a alguien más en zombie, así mientras más conviertes aumentas de categoría o jerarquía en ese rollo de zombies. Si no quieres un destino tan horrible puedes entonces entrar a la red de apodos, etc.

Sí, ya sé. Trivial, frívolo, superficial, infantil, demasiado cute, o incluso juvenil. ¿Qué sigue? ¿Qué me manden Hello Kitties? ¡Caramba! ¡Tengo 44 años! (Lo sé, parezco de 38, ¿qué le vamos a hacer?) Recordemos que el teléfono no sólo se inventó para llevar a cabo grandes acuerdos mundiales, ¿verdad? Y que la televisión iba a ser dedicada a educación desde el principio de los tiempos del señor Zworkyn, su inventor, ¿eh? El bueno de Vladimir no estaba pensando en Big Brothers o en telenovelas de Televisa, cuando la inventó, ¿eh?

Esto no tiene sentido más que en el detalle de que tal vez cada vez que ingreses en esa red social, que también es un ecosistema bastante fértil para que funcione ese tipo de cosas entre personas, alguien ya creó un nuevo gizmo, que dependiendo de su atractivo y facilidad, encante a los usuarios para que ellos (nosotros) lo tomen como suyo y lo apliquen (finalmente es una aplicación, ¿no? Y las aplicaciones se aplican, ¿verdad? A los que conocen de esto sabrán que los programas de software se les llama normalmente “aplicaciones”, pero el uso de esa palabra ahí se queda, nunca se ejecuta el verbo del cual viene la palabra, que es “aplicar”), lo apliquen, como dije, hacia los demás y al mismo tiempo lo vuelvan viral y lo dispersen como un buen SARS o Gripe Aviar en tarde de septiembre.

Es esa facultad de dispersión viral de una idea es la que es fantástica y rapidísima en estos medios etéreamente cibernéticos. A eso quería llegar con lo de los Seis Grados de Separación en mi nota anterior. Cuando a alguien le llega una aplicación debido a que alguien más en una de sus redes a la que está afiliado le transmitió, ese primer alguien se encarga de dispersarlo hacia los demás de sus amigos y redes respectivas.

Esta dispersión se convierte, como dije, en viral y de cierto modo “transita” a través de toda la red de Facebook, no sería temerario afirmar que en pocas semanas los 30 millones de usuarios (más los 100,000 o 150,000 nuevos diarios que se incorporan, nadie está de acuerdo en las cifras, pero en cualquier modo son enormes) estarán enterados de esa pequeña aplicación. Esa es una gran oportunidad para los creadores de lo nuevo, de lo avanzado, de lo útil, de lo conciso (debe de serlo para entrar en la plataforma de Facebook) que pueden ser estos softwarcitos (que tal vez hayan sido inimaginables en su dispersión hasta llegar a este ambiente) y es muy posible que se puedan crear grandes cosas debido a la masa crítica inmediatamente disponible en los millones de personas de Facebook.

Hay que tomar en cuenta que actualmente el sector de la población que está entrando más en Facebook es el sector de 35 años en adelante, eso es significativo para un grupo importante de personas que no están tan representadas en el promedio de edad de usuario normal de Internet.

‘Tonces (pongo esta palabra para que los traductores automáticos de español a otros idiomas se vuelvan locos), semiconcluyendo: La idea de anonimato, aunque seguirá a todo lo ancho por toda Internet (cuestión totalmente inherente al medio) puede que deje de tener preponderancia en la creación de estas redes.

Y hace rato que me desvié del tema de Facebook hacia Wikipedia y WikiScanner fue para hablar de la necesidad que existe en el ambiente de querer saber la verdad en Internet y disminuir el factor de anarquía que se da mucho en esos lares.

Como ya mencioné, el lanzamiento de esa plataforma abierta para la creación de nuevas miniaplicaciones, y que pueden abrirse camino hacia algunas que popularmente sean elegidas no como un proceso deliberado o consciente de parte de unos cuantos sino a partir de la pura selección natural, es decir, los más favorecidos por la plebe serán los beneficiados, más que los que sean planeados por las grandes compañías, utilizando todo tipo de publicidades (digo, a menos que sean geniales y cool’s).

De hecho, los que saben de esto, se están preguntando en estos momentos si Facebook, o el tipo de aplicación que representa, no será el siguiente paso evolutivo en la evolución de la Web: en la que primero fue el browser o navegador, luego el search engine o motor de búsqueda, ahora, sigue, el “motor social” o "mecanismo social", o social engine. Suena interesante el nombrecillo. En otras palabras, o para confundirnos más, es igual, llegaremos a la “gráfica social”, al “mapa social”, al “diagrama social”, a la “tabla social” de las personas o a lo que demonios signifique “social graph”.

Por decir, me acabo de meter a Facebook hace unos segundos y de plano hay cosas que todavía no le entiendo. Parece que todo es muy estático. Pero hay algo diferente. No es mi página personal aún y que le puse mucho de mis cosas, como fotos y predilecciones, detalles así. Pero puedo ver la red de amiga-prima que me invitó. Y me dejan entrar a ver sus fotos. De pronto se ven también muchas cosas como de juego y cotorreo, lo cual no quiere decir nada, pero aún con todo, se me sigue haciendo una buena idea, un buen ambiente.

Ahí me he enterado de lo que hace mi amiga-prima Norma en su grupo en Monterrey, cada tanto que se comunica con sus grupos, he leído por ejemplo sus comentarios simpáticos con y hacia sus amistades, me he enterado de sus ideas, impresiones, quejas, exclamaciones y momentos, en fin, de lo que ella ha querido poner en sus tableros o “walls” como se llaman. He visto las fotos de sus fiestas y ella, y sus amistades si hubieren querido, han podido mirar mis propias fotos existenciales.

Creo que dentro de poco tiempo, seis meses, un año, podría principiar a darse esa masa crítica en Facebook en la que esos diagramas sociales empezarán a expandirse hacia áreas insospechadas en cuanto a imaginación se refiere. Conforme comience a darse la exploración de las sendas que recorren esos Grados de Separación, como cuartos distintos llenos de hilos de colores que recorrer, con cientos de miles de confluencias, pareciera que sólo el idioma nos detendría, pero si llegamos a escribir una carita sonriente, pienso que todo el planeta te podría entender de lo que estás queriendo decir.

Recuerden, en Facebook dices la verdad, al menos la de tu nombre, en algunos casos, el nombre de la Universidad o escuela de la que provienes, incluyendo el año de la graduación. No, yo todavía no encuentro a nadie de UDEM 1983.

Existe dentro de Facebook un orden colectivo al cual te incorporas. No es como los chats públicos en los que puedes mentir respecto a quien eres y hasta decir que eres mujer. Hay gente que lo hace y mucho. O puedes inventar personalidades para insultar, amedrentar, difamar, usurpar identidad, etcétera. Esto también ocurre mucho. Al final la verdad es la que queda deshecha.

Por eso hago hincapié en el punto de WikiScanner. Se dice que no tardará en aparecer el FacebookScanner que te pueda asegurar que la persona finalmente a la que te diriges, sea quien dice que es.

Antes de finalizar con un resumen y una por supuesta ingeniosa frase final, déjenme agregar esto que trascendió fuera de Facebook.

Hay unos chocolatitos o chocolates, ni sé, ingleses que se llaman Wispa. Son de Manchester, Inglaterra y se dejaron de fabricar hace cuatro años.

Bueno, son esas cosas de las que mucha gente ni se entera. Yo hace un año escribí en este espacio acerca de los Rice Krispies, cómo estuvieron en mi infancia, cómo duraron muchos años, cómo desaparecieron en algún momento fuera de mi panopticón (¿qué no saben que significa panopticón? Es el lugar donde siempre te observan, como si fuera la cárcel máxima, la cárcel magnífica, tal vez no viene al caso, pero me gusta mucho como suena), cómo ese cereal volvió a los anaqueles y cómo volvió a desaparecer después de tres meses de aparecer. Toda una saga épica.

El punto es que las famosas Wispas para muchos británicos son como ambrosía del mero cielo, como helado del Dairy Queen (es ya legendaria mi idea acerca de que en ese cielo, llena de alas y arpas, sirven una muy rica nieve, parecida al Dairy Queen, no me han llegado reportes de confirmación o de negación, seguiremos informando), algo así.

Pues 14,000 personas se reunieron en un grupo llamado “Bring Back Wispa!”, que significa algo así como “¡Traigan de nuevo a Wispa!”. Ya con esa cantidad algo se movió en el seno de la fábrica correspondiente y el 17 de Agosto anunciaron que volverían a fabricar el dulce en Octubre.

De ahí, dice la nota del New York Times, es de notar que muchas compañías están monitoreando blogs y otras discusiones en línea para obtener retroalimentación y proveyéndolas con información significativa acerca de nuevos productos, también con la idea de colocar anuncios virales (los que se contagian fácilmente por ser muy atractivos y porque tienen chispa, malditos premeditados), y de alguna manera el fabricante de Wispa entendió que las muestras de afecto para su producto reunidas en ese ambiente eran genuinas. ¿Cómo lo supieron? Ni idea.

Ya saben compañías, organizaciones y gobiernos municipales, estatales y federales, monitoréenme, monitoréenme. Me leen diariamente 70 personas. 2,000 al mes.¿Quéee? ¿Qué necesitan cien veces ese número diario para que yo valga la pena y sea considerado? Ufff. Vuelvan en 3 años entonces, pero mmm, se perderán la construcción de este andamio, de esta estructura, de este principio de un Imperio Multimedia, de…¿Quéee? ¿Qué ya hay varios gobiernos que me monitorean?

¿Quién lo dijera?, caramba, primera noticia… :-)

¿La nostalgia será tan poderosa? O más bien: ¿la nostalgia de miles de personas reunidas en un solo lugar sede de estas redes sociales de utilidad llenas de contenido generados por el usuario, será tan poderosa?

Esas 14,000 personas pertenecían a 93 redes distintas. Algunos postearon los videos en sus perfiles (ahí son perfiles, no son páginas personales, según esto), otros más en YouTube.

Y no se piense que sólo se hacen peticiones para que vuelvan los chocolates de nuestra infancia tan llorada y extrañada. Por decir hay unas que piden que Al Gore sea convocado para ser candidato a la presidencia, otras tienen como propósito pedir que cierren fábricas de pieles en China, unas más exigen que cierren la Reserva Federal Norteamericana.

A mí me acaban de invitar a unirme al grupo de Apoyo a Christopher Walken como salvador del mundo en 2012, fecha en que se acabará el mundo, (también, según esto). ¿Disparatado? Puede ser.

La pregunta que se hace aquí es, ¿hay realidad y solidez en todo esto? ¿Hay acaso una voz colectiva alzándose pidiendo algo razonable y con sentido común? ¿O es sólo una buena broma que se convirtió como una buena bola de nieve en algo de consideración viral?

La compañía dulcera inglesa sólo dispuso que se fabricaran 23 millones de barras de Wispa, algo que durará algunos meses (así han de comer chocolate los ingleses, pos que engorden).

El punto es que tarde que temprano las cosas predispuestas de cierta manera van por un proceso particular de fermentación. En alguna parte todo se acomoda para hacer eclosión. Esta eclosión o principio se vuelve a reacomodar siguiendo un planteamiento que les hace sentido a la masa.

La masa se puede convertir en crítica. No sé para donde vaya todo esto. No sé si la apatía en los pueblos, el dejar hacer en sí, sea más poderoso que una masa crítica proveniente de una red social compuesta de muchísimos diagramas sociales. Pero de que algo pasará, algo pasará.

Reconcluyendo:

Ya recorrimos muchas cosas aquí. Por algo fueron cuatro artículos sobre Facebook, antecedentes, derivados y futuros. Recorrimos los chats, el ICQ, el MSN, el MySpace, los poderes that be en la red. No recorrí Second Life (no me interesa en demasía ese tema). Hablamos de los Seis Grados de Separación entre los hermosos seres humanos que pueblan esta tierra torturada. Hablamos de Wikipedia y de WikiScanner.

Fue un viaje divertido. Si alguien me quiere incluir en su red de cuates, estoy ahí en Facebook, sólo después que creen su perfil busquen a sus amigos y si no encuentran a nadie más, búsquenme a mí: luis eduardo garcía guerra (pa’ servir a ud.). Juntos tal vez le hallemos un sentido, estático y todo que parezca, antes que mucha gente, y en eso, sí que lo creo.

Un fantasma recorrerá el ciberespacio, y ese fantasma será Facebook.

Un placer, y un gusto.

domingo, septiembre 02, 2007

Da la cara, Malandro: Y la cabra tira al monte o al Chat o a Facebook.


Parte Tres de Cuatro Partes, supongo. Hay que darle un final en algún momento...


Pero antes un mensaje para los que no tienen idea de que se habla aquí...


(This small text is for non-speaking Spanish visitors. This is a try to give you an idea about the blog. I’ll intend to do this always with the next notes that I’m going to publish in this place. Please welcome and excuse our limitations in your language.

Thank you for coming)

Abstract: Face to Face: The goat always goes to the hill (an old Spanish saying that means that people is people and people does what people do, always, some kind of self explained, I hope)


This blog talks about Facebook from the perspective of the social networks; o redes sociales, including now the thing about of the old Instant Messengers with a background of them since the times of the local area networks at the end of the eighties (a long time since then, uh?). Too I talk about the history of the chats, very superficially (because it’s not the right time right now), I talk too about a little of the venerable Hotmail and contexts that are important to know in order to understand Facebook, ¿ok?

Please welcome…

Ya que el Facebook adquiere cada vez más preponderancia en el mundo este por donde me leen, como una extensión cuasireal de lo que los que dizque conocen llaman Web 2.0, debido a que tiene características sociales y participatorias colectivas de cierto modo, antes podríamos darnos una vueltecita por los antecedentes de estos ambientes que muy sabiamente la tecnología nos ha puesto a la disposición para satisfacer nuestras, oh, necesidades de vacíos en el alma de cada quién. (Sí, cada quién su alma, cada quién su soledad, cada quién sus espacios vacíos que se tendrán que llenar).

Primero el correo electrónico, un lujo en sus comienzos ya que pagabas por él al principio (una cuota mensual, si no la pagabas a tiempo te negaban la entrada, negocios son negocios). Luego eventualmente llegaron los que fueron gratis, los públicos gigantes, como el Hotmail, el Yahoo, el Gmail (y entonces de cualquier manera muchos teníamos que pagar el acceso a Internet). (Y se me olvidan los de Starmedia, sus escándalos financieros hicieron leyenda y el Alo.com, con sus derroches de dinero impresionantes, y todos esos desaparecidos que de tan rápidos que aparecieron y desaparecieron no alcanzaron mención alguna, y es que, ¿saben ustedes?, hubo un gran crunch en el año 2000 (además del famoso Y2K, de infausta memoria) que acabó con muchas grandes compañías dedicadas a esto del ciberespacio.

Al principio entonces era el ICQ y el MSN y el Yahoo y el AIM y todas las demás Mensajerías Instantáneas o I.M.’s. Primero estaban tus amigos ahí pero no todos ellos a lo ancho y amplio de tus redes, sólo los que estaban en lugares relacionados con tecnología o que tenían relación con empresas afines a las ideas de la modernidad. (A muchos amigos, y amigas, claro, los encontramos en los chats públicos, pero eso es otra historia que como ayer leí, merece una crónica en Wired, la de antaño, pre-2001, lástima).

Se usaba mucho por entonces el puro correo interno a través de las LANs, pero poco de él era público, lo que era entendible, la verdad, porque como dije a muchos les costaría el acceso, ya que no había muchas empresas todavía que quisieran invertirle a comprar equipo y rentar ancho de banda para Internet. Como que tener presencia en Internet no era importante todavía, y ahora, hasta les regalan a los bebés recién nacidos su dominio (junto con la inscripción esa a laboratorios para guardar sus cordones umbilicales en frigoríficos por lo de sus células madres, en caso de futura necesidad, lo cual todavía dudo de su utilidad). Yo por entonces estaba en una empresa de telecomunicaciones satelitales (que ya no existe) y tuve un jefe (práctico y buena onda, la verdad y que todavía existe) que me respondía amablemente a mis peticiones con la réplica invariable (e implacable) de que él no le invertiría a un asunto que no tuviera un cheque por delante. Entendámonos, se refería a Internet, cinco años antes del crunch del dot.com. Hey, tendríamos cinco años por delante todavía, uff. Este mismo ex jefe ahora se dedica a vender servicios médicos a gran escala, sí, pero por Web. Las ironías de la vida no dejan de sorprenderme. Aún espero a que los cadáveres de mis enemigos pasen delante del porche de mi casa.

Como decía, nos comunicábamos por puro correo interno de red local.

Nadie se ha de acordar de la película de The Burglar, con Whoppie Goldberg, de allá de 1987, La Ladrona se llamaba en español, que la verdad pasó sin pena ni gloria. Pero traía un detalle curioso. Fue de las primeras películas en las que apareció un chat interactivo que empezaba con un knock knock de un usuario a otro. Tuve unos buenos amigos que se conectaban con el mismo saludo en nuestra flamante red local Novell en la empresa de vidrio en Monterrey en la que trabajé cuatro años. Otra película en la que se hace algo similar fue la Chica de Rosa, Pretty in Pink, de 1986, con la otrora bellísima Molly Ringwald, pero ¿quién la vio? De no ser porque VH1 la proyecta cada semana sí cada semana no, ésta sería desconocida totalmente.

Sigamos.


ICQ me agradaba mucho porque podía buscar personas con temas de interés compartidos de manera sencilla. ¿Libros? Había alguien interesado en Libros. ¿Rock? Alguien interesado en Rock. ¿Cine? Alguien interesado en Cine. ¿Libros, Rock y Cine? Alguien interesado en Libros, Rock Y Cine.

Pero algo ocurrió con ICQ. Su sistema de mensajes era interesante. Pero que no te pidieran un chat interactivo. Inmediatamente transmitía al otro en su ventanita respectiva cada letra que ibas escribiendo. Cada una. Si te arrepentías de la palabra que ibas a escribir el otro se enteraba. ICQ era (es tal vez, tengo mucho que me desaparecí de ese I.M. y según CNET.com lo siguen bajando muchísimo, está en tercer lugar de “downloaded”, una hazaña para un I.M. ya olvidado por muchos o seremos nosotros los que estamos mal) , insisto, ICQ era demasiado transparente para mi gusto. ¿Lo peor de esa modalidad? La otra persona sabía exactamente cuando te salías temporalmente de esa ventana interactiva de chat para hacer otra cosa. Así podrían suponer que podrías tener otros chats, lo cual como digo es un pecado en netiquette. Temas de la exclusividad personal no resueltos aún hasta el día de hoy. A ciertas personas les irritaba mucho al parecer. Y puede que otra razón de abandonar ICQ fue que los demás lo estaban haciendo también. Se fueron a MSN o a Yahoo poco a poco.

MSN tiene su encanto y su utilidad. Las empresas lo fueron usando poco a poco para estar siempre en contacto en sus diversos equipos de trabajo. Los de localidades aparte, los de edificios aparte e incluso los de cubículos aparte. Pero al igual que el Yahoo Messenger eran utilizados por personas para hablar con personas. (Esto de personas que hablan con personas por más obvio que parezca es la base de algo llamado Manifiesto del Tren de las Pistas o Clue Train Manifest que tiene ciertas repercusiones a lo ancho y largo de Internet y del concepto de la Web 2.0, de las que espero hablar próximamente).

En alguna parte escribí que todos estos asuntos de chats, tanto públicos como privados, de querer conocer personas a través de la tecnología pueden tener su origen en los radios de Banda Ciudadana o CBs. Después mucha gente (norteamericana, claro) fue parte de Compuserve. Se crearon foros públicos para conversar y salieron incluso por esos días los Internet Relay Chats, o IRCs (esta no es una relación fiel de los hechos, para eso busquen en la Wikipedia, ésta es, recuerden, mi relación personal de esos hechos).

Que la inmensa mayoría de la gente los usase con fines ultimadamente emocionales, afectivos y hasta sexuales, en mayor o menor medida habla de la inmensa soledad, desesperación y angustia de la gente. Pero esos son otros temas.

La gente busca a la gente. Para satisfacer sus propios gustos particulares. Para completar sus propias necesidades. Para la búsqueda de sus propios gratificantes instantáneos. No por nada los llaman Instant Messengers.

En fin. Saltémonos todo lo demás. Saltémonos nuestra gran experiencia aprendida en los chats, otros creadores de redes sociales, más anárquicos, más de relajo, y que al pasar el tiempo (años en mi caso) siguen en lo mismo, lugares en los que sólo una de cada veinte personas con la que tienes o tendrás contacto la podrás recordar con aprecio. Saltémonos incluso el tema de la adicción que tuvimos por un tiempo (¡Chatohólicos anónimos, uníos!).

Y llegamos a esta época nuestra. De alguna manera la edad pesa. ¿MySpace? ¿Qué es eso? (A MySpace lo denominan un Cyber Spring Break de continuo, busquen en Goggle para los que no conocenque significa esto) ¿Con qué se come? ¿Cómo accesarlo? ¿Para qué me sirve? ¿Qué se gana? ¿Amistades? ¿Amigas? Pero, ¿ya han visto la edad promedio de quién accesa MySpace? Debe de andar por los 22 años o algo así (y hasta menos). Y para las chicas de esa edad y anexas los de (todavía) 44 ya les somos invisibles. Transparentes. Unidimensionales. Fantasmas. Espíritus en pena. Pos que pena, ¿no? (Y si piensan que uno se mete a este tipo de cosas para conversar con chicos, olvídenlo, soy hetero-plus y feliz y muy contento de ello)


A mí, que me encanta promocionar mis libros y este blog y demás, no me meto, y no lo hago por la sencilla razón de que no he captado su alcance. Bueno, la verdad la verdad la verdad, MySpace tampoco me ha interesado mucho. (Políticos lo hacen, bandas de rock lo hacen, están ahí presentes, algún día también lo haré supongo, depende).

Y MySpace según esto fue adquirido por Rupert Murdoch, de News, Corp., el dueño de Fox y de los Simpsons, a medio billón de dólares. Por algo lo compró, ¿no? Es de esas compras que fueron celebradas por quienes conocen la reputación de este viejo zorro de las comunicaciones (se le ha valorado hasta en 10,000 millones de dlls, eso dicen los que saben). Podría recordar la ocasión en que Hotmail fue comprado por Microsoft hace como diez años, por algo así como cuatrocientos millones de dólares. Y es donde uno se pone a pensar, bueno, ¿pero cuál es el modelo de negocio a través del cuál estos tipos van a sacar provecho de que algo es inherentemente gratis? ¿Pura publicidad? En aquél tiempo Hotmail tendría 60 millones de usuarios. Ahora ha de andar en los 200 millones, ya ni sé (el dato era fidedigno el año pasado). Pero son cifras ya inimaginables, la verdad.

Sí, claro a través de la publicidad que le pongan por ahí. Pero yo no me meto a esos anuncios ni por lástima. ¿A poco ustedes sí lo hacen?

Pero todo cambia.

Y Rupert Murdoch acababa de ser felicitado por alguien porque sabía que se seguían metiendo muchísimo a MySpace dejando a un lado la lectura de periódicos, en cierto lapso de tiempo de este mismo año. Le respondió con cierta frialdad: “Usted se equivoca, bueno fuera que esos cientos de miles a los que se refiere se estuvieran metiendo a MySpace, pero no, se están metiendo más bien a Facebook”.

Rupert Murdoch, de 76 años, sabe de lo que habla, ¿de acuerdo?

Y a los dueños de Facebook les acaban de ofrecer, Yahoo, mil millones de dólares por Facebook. Y se negaron. Los dejaron con un palmo de narices.

Algo han de saber estos tipos supongo, de veintitantos años, ellos también.

Continuamos la próxima con los temas de Facebook y de la situación dinámica, o más que eso, vertiginosa, al respecto de como las cosas cambian en estos asuntos de redes sociales globales-universales-personales de la noche a la mañana, caramba. Por decir, hace un año y un mes apenas se hablaba del exitazo de MySpace precisamente, porque los analistas la colocaban como el ejemplo de “la máquina que, impulsada por el proceso de boca en boca de la Red, será la Piedra Filosofal de los nuevos medios de comunicación”.

Y sólo recordarle a mis queridos lectores que la Piedra Filosofal era (o es, sólo que nadie la ha encontrado) aquella que convertía lo que se quisiera en oro. No poca cosa.

Y será el sereno, pero a estas alturas del partido, para MySpace esto ya no lo es tanto. Pregúntenle a Facebook.

Continuaremos.

viernes, agosto 31, 2007

Da la cara, Malandro: (Sobre Facebook, pero antes...) No estamos tan separados ni por seis grados ni por cinco, ¿eh?




(This small text is for non-speaking Spanish visitors. This is a try to give you an idea about the blog. I’ll intend to do this always with the next notes that I’m going to publish in this place. Please welcome and excuses our limitations in your language.

Thank you for coming)

Abstract: Face to Face: We aren’t so separated in degrees, not for six, not for five, not for…

This blog talks about Facebook from the perspective of the social networks; o redes sociales, including now the thing of the Six Degrees Separation (or the game of Kevin Bacon) with an example of mine about it. The text talks too about the tendency of we, people, to go with the people, wherever will be them. There are the ways of always. People look for, and watch, people at the restaurant, at the coffee saloon, at the mall, at the cyberspace, at that Second Life thing, at Facebook.

Please welcome…



Antes de continuar con nuestras ruminaciones acerca de Facebook, primero unas reflexioncillas sobre los Sempiternos Seis Grados de Separación.

Dios creó a los seres humanos con una alegría que daba gusto, caramba. Multiplíquense, jijos de la… por todo el planeta, que así está de grande el jijo de su… (no sé si Dios hablase así, pero de que escribía en renglones torcidos, me consta).

Debajo de los robots (incluso los que rondan por Internet, que me los imagino que son como los que crawlean por la tierra, parecidos a los que salieron en la película de Minority Report), debajo de los cajeros automáticos, debajo del RZR, del mismo MP3, del destacado y estético Ipod y del humilde JPG está (gran descubrimiento) ¡la gente!

Sí, sólo rásquenle tantito y encontrarán personas. Personas como tú y cómo yo, personas normales, exacto. (Alguien pondría eso a seria discusión, pero en fin).

Desde que leí el Tipping Point del buenazo de Malcolm Gladwell, formalicé en cierta medida mi conocimiento de las redes sociales. Ya sabía algo del tema por aquello del juego de los Seis Grados de Separación de Kevin Bacon.

Sí, ese rollo de que todos los actores de cine (del mundo, afirman) está a sólo seis pasos de Kevin Bacon, quién por una extraña bizarrencia de la naturaleza, o gran broma o gran casualidad, está ahí en medio de toda la industria del cine. Y eso hace que el actor que se te ocurra que haya salido en una película (comercial, queremos decir) con alguien, que haya salido con alguien en una película, que haya salido con alguien en una película, haya salido precisamente con Kevin Bacon.

Y esto es probable por la cantidad de películas en las que ha salido el tal actor y en las que ha compartido créditos con muchísimos otros actores de muchas épocas que con el tiempo se van traslapando poco a poco en esto del mundo del cine a través de sus géneros, las décadas y sí, películas de todos tipos y nacionalidades. Entre cada actor que se les ocurra con cada actor que se les ocurra, llegarán a unirlos en seis pasos y si usan a Kevin Bacon como centro o bisagra cósmica será más sencilla esa búsqueda de unión.

Eso es lo que se decía, la verdad. Pero al leer el Tipping Point de Gladwell descubres que Kevin Bacon no es el centro del mundo fílmico realmente. Ese honor, si es que se puede llamar así le corresponde al veterano actor de carácter Rod Steiger, ganador de Oscar y todo que apareció en más de doscientos películas de todos tipos de género, policíacos, cómicos, de ciencia ficción, de vaqueros, de tipo B, y un gran etc. John Wayne, por decir, hizo más de 150 películas, pero el 80% de ellas eran de vaqueros, lo cual lo limitaba a ese ambiente predominantemente, por así decir.

Bien. Extrapolando este juego de los Seis Grados, los científicos que se dedican a esto dicen que obvio, que no tiene que ver con cine, sino que más bien tiene que ver con la manera en la que estamos organizados los seres humanos en este mundo al que llegamos insospechadamente.

Propone esta idea que no tiene nada de raro que todos estemos conectados, ya que al meterle matemáticas al asunto no es raro que conozcamos a personas que conozcan a personas y que nos abran espacio en áreas que ni nos imaginamos.

Un ejemplo para ilustrar esto (sí, todo este rollo tiene que ver con Facebook, claro que sí):

Mi caso y como estoy conectado con un bosquimano determinado que viva en el desierto del Kalahari, al sur de África, arribita a la izquierda de Sudáfrica, en sólo seis pasos, cuestión de buscarle.

Puede parecer un poco disparatado pero no tanto, ahí les va: Yo nací en Tamaulipas, viví en Monterrey treinta años y ahí en esa ciudad me tocó conocer en una conferencia de fotografía que me invitaron en una Universidad a un cuate joven como de 30 años, fotógrafo nacido en Torreón (CONEXION UNO), pero asignado al staff de la revista National Geographic Society (a él le tocó acompañar al fotógrafo de planta a recorrer todo México para hacer el especial sobre nuestro país que apareció esa revista en Junio o Julio de 1995), por el tiempo que les cuento, él vivía en la ciudad de Washington, D.C. USA.

Ok, yo hasta ahí sé. Ahora hagamos un ejercicio de la mente. Por favor, inhalemos con fuerza para poder seguir:

Pero no está muy tirado de los pelos que él conozca a muchos fotógrafos de todos los años de experiencia o veteranía, ahí en NGS, ¿verdad?

Entonces, ¿sería muy aventurado, digo y subrayo, muy a-ven-tu-ra-do afirmar que al menos éste cuate de Torreón pudiera haber conocido a un fotógrafo o dos (CONEXION DOS) que hayan hecho reportajes allá en ese Desierto del Kalahari, situado al norte de Sudáfrica y que a su vez conozcan a varias, pocas o muchas tribus de estos habitantes naturales de ahí y que por una de esas propias redes sociales naturales que se dan en medio de estas, alguno de estos habitantes (CONEXION TRES o CONEXION CUATRO) conozcan, a través de sus propios contactos bosquimanos a un bosquimano en particular? (Nota, no conozco ningún bosquimano, sólo sé que hablan la lengua Xhosa, a puros clicks en la boca hechos con los puros dientes, ¡ah y sin vocales!, y que aparecen preponderantemente de manera muy simpática en aquella película sudafricana de Los Dioses deben de estar Locos, genial, ¿a poco no? La de la botella vacía de Coca-Cola que es aventada por una avioneta que pasaba errante por ahí y que le cae a uno de ellos y…)

Volviendo, los pasos en total son esos, tres o cuatro para que yo, un simple mortal, pudiera llegar a un bosquimano en particular.

Queda esto dicho.

Y si esto pudiera funcionar con bosquimanos o con esquimales, ¿como verían que funcione con personas en nuestro mismo país o ciudad o vecindario? Yo me he encontrado con cada persona conocida en cada lugar que al parecer no puede ser más que una megacoincidencia (recuerden que allá en el Cielo hay una Gran Central de Coincidencias) y que tal vez no lo es tanto, es sólo que el ser humano aparentemente no tiene límites por ir a donde le guste ir o vivir, o estar, o asentarse, finalmente. Y como buenos humanos que somos, tendemos a ir a donde la gente como nosotros va. Al cine. A un museo. A un crucero. A un funeral. A Facebook. A Second Life (bueno, esto último es un caso de esos que son tomados en cuenta por los medios demasiado tarde porque la moda de tener tu avatar en el ciberespacio es tan pasada de moda, tan 2006, sí me entienden, ¿verdad?)

O sea, la gente va hacia el punto de unión social, gregaria, a buscar la compañía de sus iguales, en donde la gente tiende a ir para seguirse encontrando a sí misma, ni más ni menos. Así es Facebook. Se fomenta la unión social. La convivencia. Y algo más, el registro de nuestras vidas poco a poco. Ciberregistros vitales.

Exploremos ese ciberespacio un poco. Sólo un poco. Vean la siguiente, que no dolerá.

miércoles, agosto 29, 2007

Da la cara, Malandro: Cuando el Destino (y Facebook) nos alcancen.

Parte Una de Tres o Cuatro Partes, ya ni sé. El Protocandidato Facebook, nato y barato. (O el paciente cero. O uno de ellos.)

(This small text is for non-speaking Spanish visitors. This is a try to give you an idea about the blog. I’ll intend to do this always with the next notes that I’m going to publish in this place. Please welcome and excuses our limitations in your language.

Thank you for coming)


Abstract: Face to Face: The Protocandidate of Facebook, cheap from the beginning.

This note talks about Facebook from the perspective of the social networks; o redes sociales, since the prebrowsers eras. This is an introductory note about... about… ¿what? What it is Facebook exactly? To which social demands Facebook responds? The answer probably is not here, but I’m going to try to give one or several. Or at least, I’m going to take a walk a pretty ride around the answers, if any.

Please welcome…

Pues ni hablar. Facebook ya llegó. Está aquí con nosotros. Y de cierta manera nos va a gustar, al menos algunas cosas sí y ya saben, su eterno complemento, otras no. No vengo a hablar de lo que es Facebook en cada una de sus circunstancias y fiturines (palabra que viene de features, o sea características, fiturines es sólo una palabra que inventamos por ahí hace años). Digo, yo no lo conozco plenamente. A mí me invitó a estar ahí una amiga-prima-lejana y ahí me encuentro desde hace un mes. Eso sí, es un lugar interesante.

Ya hablaré de él en unas palabras más.

Esta es la introducción. Vamos a ubicarnos, hablaremos del medioevo digital, cuando los Digitosaurios gobernaban la Tierra, ni más ni menos.

(Impresiones para blog que bien podrían estar en Facebook: estoy escuchando a John Lennon con Working Class Hero y estoy comiendo Galletas Marías con Coca-Cola Zero, estamos a dos días de la repasada que nos dio el huracán Dean aquí en esta ciudad)

A ver. Yo entré a Internet en una época muy antigua. No había navegadores-browsers. Ahí está dicho todo.

Internet era un servicio que un amigo mío me metió de contrabando cuando estaba en su universidad, se llamaba Bitnet (¿existirá aún? y si no es así, ¿cómo habrán sido sus últimos días? ¿Cuál habrá sido y a quién, su último mensaje?), me daba su cuenta y password y ahí encontré un mundo de maravillas. Claro, todo era texto, ASCII et Urbi. Cuando se descargaban archivos era eterna la cantidad de puntitos que tenían que pasar en nuestros flamantes y modernos modems de 2.8 KB. Sí, 2.8 Kilobits por segundo. Antes, un buen amigo, Rubén, me comentaba de los decenas de cientos de lugares a los que se podía meter para obtener información en su propia red mundial, que se llamaba Diginet, él trabajaba en esa compañía de minicomputadoras, Digital, ¿si la recuerdan, verdad? La inmensa compañía de minicomputadores y clusters, que creó la PDP, la Vax (genial nombre para una computadora), la que seguía a IBM en cuanto a… ¿no se acuerdan ya de nada de eso? ¿Quéee? ¿Qué la compró Compaq? ¿Qué luego Compaq fue comprada por HP? ¿¿¿Cómo???

Ok, esos días de hacha y dientes de sable derivaron en otros que nos trajo por fin al embrujo del navegador-browser en nuestras manos. Todavía cierro los ojos para estar dentro de esos grandiosos días en los que me metí de lleno en medio de las primeras veces a ese caudal de información llamado Internet, todo era lujuria, imágenes, gráficas, colores. Guauu, mejor que la Televisión. Además de vagar sin mucho tino por entonces, había algo llamado portal, conocido como Yahoo!, totalmente anarquista que trataba de dar cierto orden a lo que había “ahí”. Pero además de ver las imágenes que una artista colocó en algún lugar de tres muñecas barbies realizando actividades inenarrables unas a otras, me tocó ver la hoja “personal” de un tipo que por supuesto que ni recuerdo su nombre que tenía sus datos ahí, la imagen de su familia, de su casa y ¡hasta su perro! Gran cosa. ¿A quién más que a sus amigos les interesaría ver eso ahí? Y el año que marcaba el calendario era 1994, Colosio no tenía el año de muerto.

Doce años después ya se puede ir concluyendo: A todo el mundo le interesa que sepan de su perro y al mismo tiempo ellos están interesados en ver los perros de sus propios amigos, claro está. (Eso de los perros es recíproco, me consta).

Esto tiene que ver en definitiva con Facebook. En Facebook sales tú. Sale tu cara, se sabe que no eres un perro, sino que tienes un perro, como el antediluviano ejemplo del cuate de arriba, ilustre desconocido.

Sale tu cara porque no tienes de otra. ¿Quieres interactuar con la demás gente? Ellos leen tu historia, saben si eres conservador o liberal o moderado (Yo soy moderado). Saben de que año eres. Bien podrías mentir, y lo puedes hacer durante un buen rato, pero, ¿qué caso tiene? Se darán cuenta. No es un lugar de encuentros amorosos y medianamente clandestinos, es un lugar de socialización.

El tipo trimencionado de arriba lo entendió de manera inesperada. Él quería decirle al mundo que tenía un perro y que lo amaba tanto que subió su foto a Internet y lo puso en una hoja de HTML para que todos nosotros bienaventurados, lo conociéramos.

Él, el amante de perros desconocido, a final de cuentas, quería socializar. Pudo ser un protoFacebook candidate nato. Ya dije.