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viernes, agosto 01, 2008

La Pasión de Al Gore



No acostumbro a escribir sobre política americana. Ya complicado es escribir sobre política. Todo se puede resumir finalmente a hablar sobre el PODER. Quién quiere el poder. Quién quiere dinero a través del poder, etcétera. Y sí he conocido personas que quisieran estar en política para hacer bien a la gente, a lo que se llama sociedad en sí, ¿no? A ese ente colectivo que no parece tener voz, aunque aparente que lo tiene cada tanto tiempo.

Y que es cierto que muchos astutos políticos se aprovechan de la indiferencia e indolencia de la mayoría (y a su inmensa cacofonía de voces le agregamos que no aciertan a saber su papel en asuntos de por sí complejísimos que ni de chiste aciertan una) echando andar maquinarias fallidas desde sus fundamentos para decir que llevan a cabo referéndums disque para obtener una respuesta que a todas luces es sesgada, y que sólo sirven para mostrar lo manipuladores que son y de lo que son capaces para llevar a cabo su visión maltrecha de lo que este país (México) requiere.

Y ahora leí un editorial del New York Times.

Me agrada Al Gore. Podrá parecer muy tieso y podrá no ser Bill Clinton. Podrá ser demasiado conservador para ser demócrata. Podrá querer ser Bono. Podrá querer ser líder de nuevo o vicepresidente quizá.

Sí estoy seguro de que fue robado en 2000. Pero de cualquier manera aceptó que el sr Bush fuera el presidente, para no darle más problemas a su país. Se necesita nobleza para ese tipo de actitud, sacrificio y demás.

Y ahorita trae otro rollo. Como ya ha andado en cosas de tipo ecológicas, y el tema del petróleo es recurrente, sigue en las andadas de ser uno de los más importantes interlocutores del mundo, iba a poner occidental, pero no, del mundo... entero. Y cuando alguien está imbuido de esa calidad de generar poder de convocatoria, pues lo hace, sin temor a quedarse sin público.

Y ese el caso de la semana pasada que dio un discurso sobre como los Estados Unidos se deben de conducir o comportar como una gran nación y hacer algo real, acerca de su dependencia autodestructiva y finalmente insostenible en los combustibles basados en carbón para sus necesidades de energía del Siglo XXI.

Gore lo que quiere es proponer un desafío estratégico respecto a que los USA consigan el cien por ciento de su electricidad de fuentes renovables dentro de diez años.

Cien por ciento. En diez años.

¿Cómo? Enfocándose en energía geotermal, de viento y solar. Ya no sólo es factible tal tendencia, sino esencial, dice el editorial.

El editorial agrega que Gore está dando un sentido de urgencia del que carecen las campañas presidenciales.

Y que lo malo es la sociedad está escéptica, si no es que fóbica, acerca de cualquier progreso en ese sentido.

Aquí pienso yo que hay una gran letargia entre la gente. No parecen los gringos saber, recordar, que están en guerra. Igual les pasó en la Segunda Guerra Mundial, al parecer, según lo consignó Ernie Pyle, insigne corresponsal de guerra de aquellos años, al visitar su país después de pasar mucho tiempo en los campos de batalla,


Los ataques del 11 de Septiembre de 2001 están cayendo en áreas cada vez más relativas a leyendas y mitologías, y estoy seguro que la inmensa mayoría de su población no recuerda de que nacionalidad eran la mayoría de las personas que volaron esos aviones, árabes sauditas, de que no había ningún iraquí, y que sí se pone a pensar alguien por mas de 15 segundos, no llegará a la respuesta correcta de porqué USA está en Iraq en estos momentos (además de la obvia del petróleo, claro).

Y la solución que propuso George en ese entonces fue “sigan comprando” ...para seguir manteniendo la tasa de consumo que es la que a final de cuentas hace crecer a su país, de manera un tanto incorrecta, como fuera mejor el caso del ahorro y el de ser más productivos en base a inteligencia y esfuerzo… Temas que inciden en los problemas hipotecarios que asolan hoy por hoy a los USA y por ende, a todos nosotros mortales.

Gore llega en un momento en que el de la atención es Barack Obama. Deseo de todo corazón que Obama gane. McCain se me hace buena persona, pero sólo eso (digo, a simple vista y sin ahondar en pasados).

La gente empezará a decir, continua el editorial, que los obstáculos tecnológicos pra esa transición histórica de teconologías de combustibles son muy pesados, duros, rudos, altos y que, finalmente, como en todo el mundo, y hago hincapié en TODO EL MUNDO, los costos políticos son muy altos.

Dice el editorial que ese es el detalle de (nosotros, claro) los visionarios, que no es cosa fácil el obtener lo que se ambiciona y “visiona”.

Gore dice y eso es clave: “Necesitamos una inversión gigantesca, masiva, para transformar nuestra energía de infraestructura de una que confía en un combustible caro y sucio a uno que es gratis. El viento y el sol y la geotérmica no se van a acabar y no se tienen que importar del Golfo Pérsico, y no incrementan su precio…”.

Y dado que el único factor que controla el precio es la eficiencia e innovación que va en lo que será el equipo que transforme la electricidad, una vez que se comienza con la escala, la que se está anticipando, los sistemas bajarán de precio."

El editorial dice que no cuentes con que la gente se vaya de inmediato a comprar sus kits de como hacer un Molino de Viento en casa.

Y me encantó lo que siguió:

“¿Cuándo exactamente ocurrió que los USA se volvieron en una sociedad de “NO-PUEDO-HACERLO”?

No fue al mismo comienzo cuando 13 mugrosas colonias fueron a la guerra contra el imperio mas poderoso del mundo en ese momento.
(¿Imperio mas poderoso del mundo? ¿En ese momento? Me suena, me suena). No fue durante la Segunda Guerra Mundial cuando Japón y Alemania Nazi tuvieron que ser combatidos simultáneamente. No fue cuando en el período en que les dio a los europeos el Plan Marshall y una robusta Ley de los Soldados, G.I. Bill y el sistema de autopistas interestatales y el programa espacial y el movimiento de los derechos civiles y el movimiento de las mujeres y la más grande sociedad que el mundo ha tenido.”

¿Cuándo ocurrió?

Ahora, concluye el editorial en ese punto, de manera trágica a todas luces: “Ahora ni aun pueden levantar a Nueva Orleans de sus rodillas”.

Una parte clave que dijo Al Gore es: “Estamos pidiendo dinero de China para comprar petróleo del Golfo Pérsico para quemarlo de maneras que destruyen el planeta.”

Los americanos estan pesimistas, tanto, que muchos creen que los mejores días de USA están en el pasado.

Pero como termina el editorial, “no importa si la propuesta de Gore tiene fallas, o se tarda mas de diez años, o que le falte mucho para ser factible, la cosa es el objetivo”.

Ese es el punto. La cosa es el objetivo.

Y hay gente, que piensa que la solución es taladrar en Alaska, otros que piensan el sueño demasiado abstracto y narcotizante de que el petróleo es nuestro (y que creen que con su referendum de respuesta mínima ya hablan por toda una nación).


Pero dejando fuera el bullshit (perdonen mi francés):


La. Cosa. Es. El. Objetivo.

domingo, mayo 11, 2008

UN NUMERO CASI COMPLETO DE LIFE EN ESPAÑOL: UN CORTE TRANVERSAL DE LO QUE SE LEIA EN LOS AÑOS SESENTA.



Esta es una especie de memoria o referencia u homenaje o experimento que hago con la revista Life en Español, que tuvo tiempo de existencia desde aproximadamente 1953 hasta 1969, diciembre 15, para ser preciso.

Mucho se dijo que Life en Español al igual que Selecciones del Reader’s Digest eran como instrumentos del imperialismo norteamericano en Latinoamérica, durante la década de los años cincuenta y sesenta, como era común ver las cosas de ese modo en aquellos años, en el marco de la Guerra Fría.

De ese modo se decía, en círculos intelectuales, que Life en Español era un intruso en casa que entraba como amigo y que de alguna manera u otra vendía a los desinformados, las ventajas de los Estados Unidos, llámense culturales, de producción, sociales, comerciales y sobre todo, políticas.

Así podríamos ver muestras de la prosperidad americana, contrastar de soslayo, por lo mismo, lo terrible que eran las condiciones de la vida de los soviéticos y de sus satélites y el punto que era el no poder descansar nunca de todo eso.

Pero dejando a un lado sutilezas y lecturas entre líneas, Life en Español era también una oportunidad de vernos en ciertos espejos, que aunque pudiera decirse con cierto sesgo, digo, al parecer no podría ser de otra manera por entonces, esos espejos nos hablaban de esperanzas, de búsquedas de caminos hacia una prosperidad prometida, que aunque nunca llegó a como la pensamos, a como se nos vendió en cada uno de nuestros países.

Y bueno, de cualquier modo, estas imágenes, que son un chorro, sirvan para ver una revista de entonces, de casi 43 años de edad, en un número especial dedicado a México (que según las cartas posteriores eso no les gustó a algunos de los lectores en Latinoamérica) llena de comerciales, de fotografías, de pensamientos, de puntos de vista, enfoques, que, bueno, no se pueden leer, está la letra muy pequeña, la cámara me fallaba en cuanto a enfoque de repente (escanearlas es casi imposible, ahí te encargo el tiempo para hacerlo, con los scanners tan chiquitos como están ahora, y quizá un día haré algo, pero nada es seguro), pero así mismo no se trataba de ser exhaustivo, sino de mostrar un corte transversal de una revista representativa de lo que se leía por entonces no sólo en México sino en Latinoamérica misma, y de la cual se vendía muchísimo.

Finalmente Life en Español desapareció, como muchas revistas de por entonces porque, pues, no era negocio. México no podía aislarse de las tendencias mundiales, las revistas tipo Life, de temas generales, como Look, The Saturday Evening Post, no pasaron de la década de los sesentas.

La misma Life Magazine, la obvia madre de la versión latinoamericana, no llegó a 1973. La culpa fue de la televisión, quizá. Tal como ahora, siguiendo la tendencia, muchos periódicos están perdiendo lectores gracias a Internet. Todo se repite. Las condiciones cambian. Y pues hay que cambiar.

Pero el 27de Septiembre de 1965, la vida en México, era así:

















Esta, la portada, obvio, era doble...





















¿Ya notaron que la caja de cigarros, en México así les llamamos a los cigarrillos, es de plástico?





















Esta es el índice, lado izquierdo....





















...lado derecho.




















...los comerciales, tenían su parte sexy, claro... ¿qué habrá pasado con la cultura de las fajas?




















Una línea clásica que nos dio un mundo al parecer sin chiste....















































Esta es una primera parte de una foto, esto es Tlatelolco, 1965, antes que nadie se imaginara que pudiera ser un día, una tarde, una trampa...
























...la segunda parte de la misma. El fotógrafo es el gran Alfred Einsenstaedt, que, bueno, valdría la pena tener un artículo de él solo...





















La de abajo es Paseo de la Reforma, la de arriba a la izquierda es de Automex, como se llamaba a la Chrysler de por entonces...
























Desde el Castillo de Chapultepec...


dí...




"Parece postal", pero no, es el Paseo de la Reforma, todo limpio él...








(cómo me gusta el edificio de la derecha...)







Escenas de la lucha de clases en el supermercado, un Aurrerá, para esto...




No podía faltar la observación de que el gran Presidente Diáz Ordaz, en la cúspide de su poder, defendiera los principios de un país en estabilidad...







Ahí lo dice... "El Mexicano tiene, día a día, Más fe en sí mismo", lo dijo Aníbal de Iturbide




El señor de la izquierda es Carlos Prieto, de la otrora magnificente Fundidora de Fierro y Acero de Monterrey... el de la derecha se llama Gastón Azcárraga, de la Fábricas Automex.






Manuel Espinosa Yglesias, el de arriba, ¿qué será lo que está a su lado? ¿un conmutador? ¿Y ya vieron las piezas precolombinas de atrás? Son muñecas olmecas....






Este señor es el Slim de la antiguedad, el dueño, por entonces, sí, dueño, de Teléfonos de México, Carlos Trouyet, ¿alguien lo recuerda?










Emilio Azcárraga, el señor, el que comenzó todo, arriba... "dando órdenes a su vasto imperio de radio y televisión...".


El de abajo es Rómulo O'Farrill, dueño de Novedades... "Romulito pertenece a los juniors que trabajan...".





Un pequeño comercial de Chevelle'65 !!!!!!!! (sí, ya sé, la redundancia)








Antonio Ruiz Galindo, subdirector ejecutivo de DM Nacional, cada oficina gubernamental de todo el país, tenía muebles de ellos. Hagamos cuentas...






"La Mexicana Alegría..." se hizo vox populi...






La moda era la moda...






(El genial) Abel Quezada y su representación del Grito de la Independencia...








¿Otro junior que trabaja? No parece, es mas bien "así vive un empresario que trabaja y se divierte..."






La Transición de una Familia...












El Mural, precisamente...









Siqueiros: "Por una seguridad social integral y para todos los mexicanos"








Tamayo: Dualidad y América.



Gabriel Flores: "El Hombre, la filosofía y la ciencia" y "Orígenes del Teatro en México"






Cuevas es Cuevas...





Este mural que aparece como en perspectiva y es como mecánico, no recuerdo el nombre, pero aparecía en un libro de texto de, creo, Lengua Nacional de sexto año, muy interesante.




La moda de Vanity, desde entonces...


...forever...


Y bueno, algo tendríamos que ver cuando estábamos chiquitos....






(Continua en la segunda parte porque ya me cansé... gracias por su paciencia y tolerancia....)






domingo, julio 01, 2007

El Cine finalmente, ¿para qué? La visión de Syriana.

Hay Cine para entretenimiento. Hay Cine para pensar. Hay Cine para denuncia. Hay Cine para… uno nunca supo.

Renté la película de Syriana no hace más de 3 semanas. Es una película con George Clooney, Matt Damon, entre otros, dirigida por Steven Gahgan, el escritor de Traffic.

Syriana es la palabra con la que se denomina a un análisis de escenarios políticos que realizan ciertos Centros de Inteligencia con respecto al Medio Oriente. Cuestiones de geopolítica, influencias de poderes, análisis de contingencias, fríos y calientes.

Nadie se mueva, esto es un escenario.

Es una película compleja, complicada. Leí en una crítica que hay que llevar cuaderno y pluma para anotar las relaciones entre compañías, entre abogados con empresas, entre políticos con potentados. Y luego están las explosiones. Luego esta la decencia, tal vez el remordimiento. Luego está la CIA. Luego los muertos. Luego está el olvido. Y la arena.

La primera vez que vi la película (fueron dos) se me escaparon detalles de quién tenía que ver con qué. El Hezbollah aquí, ¿es bueno, malo, flexible, gris?

El hijo del potentado/sultán/o lo que sea árabe, doctorado en Inglaterra, que siempre no hereda, que tenía tantos planes para hacer de su pueblo un pueblo menos atrasado, con esperanzas para el futuro, ¿es terrible sólo porque quiere vender su petróleo a un mejor postor, China, en lugar de a los Estados Unidos?

El petróleo se ha dicho que es una bendición para los pueblos. Y también que es una maldición. Le han dicho “veneros del diablo”. Parece que sólo hace millonarios a los que se encontraron el petróleo en sus patios como aquellos Beverly Ricos que aparecían en la TV en los sesentas. Si yo cazando liebres en el rancho de mi abuelo hubiera disparado y atinado en algo que luego se convertiría en un lago de petróleo, hubiera sido una maldición para los que me rodeasen, para toda la región. Clarísimo. Veamos Tabasco.

Me hubieran maldecido por siempre.

Pero el petróleo es bueno para plásticos, para combustibles. Para la civilización en general. De origen dinosaúrico, muchos de esos animales gigantes y antediluvianos tuvieron en mal descomponerse abajo de países con no muchas tendencias prooccidentales. Países fundamentalistas que un día aprendieron el dato de que lo que abundaba debajo de sus tiendas, de su arena y de sus camellos era valioso para Occidente.

Y que había muchísima gente dispuesta a negociar. Lo que fuera. El alma. Dinero sobre todo. Para el pueblo. Porque el petróleo es nuestro, porque el petróleo es de todos.

Syriana muestra a un agente de la CIA casi retirado, Clooney, en medio de un armazón enmarañado con traficantes, agentes, doble agentes, que logran que se muevan hilos terribles que están pegados con alfileres a estratégicos mapas . Al alterarse los equilibrios llegan las facturas por pagar. Acuerdos sobre acuerdos de grandes megaconglomerados con compañías que están más allá de la corrupción y que de pasada intervienen en todo el asunto. Y lo ennegrecen.

El petróleo es el centro de Syriana. El petróleo que se cotiza, que se usa, que está siempre presente en el mundo como intriga, como causante del estado de descomposición en el que una parte del mundo en constante lucha de intereses y de poderes está sumida.

Al final todos perdemos.

¿Qué para qué es el Cine? Para que, entre todo, un grupo de personas muestre como en medio de la corrupción (reflejo del mundo) se puede asomar un poco de decencia (reflejo de nuestros ideales).

No siempre se ganará. Pero la esperanza nunca podrá morir.

martes, enero 16, 2007

Palabras Mayores de Luis Spota, Crash Course de Real Politik Mexicana, Primer Año


Ya sé. Si voy a releer algo, mejor leer un clásico no leído. O si tengo tanto tiempo de vida que me queda, dediquémoslo a algo que sea constructivo. No a releer bestsellers tiempo ha olvidados.

Pero encarémoslo, la política, la real política o Real Politik, se entiende más si lees a un maestro que estuvo cerca del Poder, que si bien no es el mejor de los escritores, al menos sabía de lo que escribía.

Y como es mi costumbre de comentar mucho de lo que ha salido en el pasado para las nuevas generaciones (¡Cálmese!), pues aquí está esto...


Ya he hablado algo muy somero de Luis Spota, pero he aquí un nuevo enfoque que no había escrito.


A Luis Spota yo lo veía en TV, en el viejo Canal 13, en un programa que se llamaba Fuera de Serie. En él ponía miniseries de impacto como por ejemplo Holocausto (la impresionante historia de una familia judía viviendo, y muriendo, en la Alemania Nazi, que se dice que cuando se transmitió en Alemania Occidental fue un punto de partida para su propia toma de conciencia histórica), en México, año 1978, obvio decirlo, fue un suceso su transmisión.

No lo recuerdo mucho, si hablaba u opinaba en ese programa, tenía sólo catorce o quince años, pero sabía de su importancia y de su conocimiento. Luego en Paralelo 25 entrevistaba a destacadas personalidades.

Pero sí lo leía ya para entonces. La lectura en mí era mortal, leía todo lo que pudiera, todo lo que estuviera a mi alcance. Y en casa de un amigo tuve acceso a los libros de Luis Spota. Aunque mi problema, debo de reconocerlo, era que lo leí muy pequeño, de esa edad que menciono arriba.

Recuerdo que leí en la prepa si mal no recuerdo, el de Casi el Paraíso, acerca de un seudoaristócrata europeo y como se la pasaba como rey en México, una verdadera exhibición de nuestro ser acomplejado y siempre ávido de ver lo mejor en el extranjero.

Y había otros libros de él que sobresalían de los demás. Eran libros seriados, no muy continuados en sí como podrían serlo ahora, con cliffhangers y todo, pero podrías seguirle el hilo sin dificultad, de ese tamaño eran independientes entre sí.

Los leí todos a esa edad y de cierto modo quedaron en el olvido.

Bueno, no tanto. Uno de ellos se llamaba Retrato Hablado, otro, Palabras Mayores, seguía el de Sobre la Marcha, luego El Primer Día. El Rostro del Sueño era el quinto, y el sexto se llamó La Víspera del Trueno que fue el final de la serie.

Esa hexalogía trata de un país latinoamericano que dice en la contraportada “un país que el lector reconocerá fácilmente”.

Es innecesario decir que al leerlos uno encuentra puntos que lo asemejen a México, Spota no se esfuerza mucho que digamos por evitarlo. En un momento dice que el embajador norteamericano “…tuvo a su padre cruzando seis países antes de llegar al Río Bravo…”. Otro tipo por ahí que aparece que es de origen mexicano “por su manera de ser”.

El país ese no es México...

...Pero tiene indios que están en un olvido y rezago de siglos…

...Tiene una provincia o estado llamada Nueva Castilla, que se asemeja algo a Nuevo León…

...Tiene a un personaje, ya muerto, que se llama Eugenio Olid, industrial importantísimo que tiene su apellido por muchísimas cosas como torres, refrescos, electrónica, automóviles, que es una mezcla de Eugenio Garza Sada y Emilio Azcárraga...

...El país inventado por Spota tuvo revoluciones al por mayor…

...Tiene un Partido Unido Revolucionario (me suena, me suena)…

...Tenía el presidente Aurelio Gómez-Anda y su esposa, un gusto por los trajes y bebidas típicos de sus tierras, gusto que compartía el ciudadano Luis Echeverría Álvarez...

...Tiene una ciudad típicamente latinoamericana, capital de la Nación, rodeada de ciudades perdidas, llenas de invasores de tierras (bueno, es el caso de MUCHAS capitales latinoamericanas)...

...Tiene zonas en donde vive la gente pudiente, rodeada de piedra volcánica, ¿cómo el Pedregal...?

...Tiene un importante comunicador en la presencia de Jacinto Olmedo que tiene un tonillo como el de Jacobo Zabludowski…

...Tienen una fuerte presencia y contacto los prelados católicos...

...Tienen un pasado de dioses al que de vez en vez los invocan en sus discursos. (¿Alguien escuchó o leyó el discurso de la Toma de Posesión de Hugo Chávez? Impresionante.)

En fin.

Eso en cuanto a la forma. Ahora veamos el fondo y la sustancia.

La novela, innecesario decir, es política por todas las aristas que se le vean.

Un ministro de comunicaciones, Víctor Ávila Puig, es nombrado posible candidato del Partido por el mismo presidente Aurelio Gómez-Anda, junto con otros seis. De aquí el doctor Ávila sale soñado y encarrerado por querer ser él el elegido. Obvio, los demás también lo desean, a como dé lugar.

Hay un punto aquí.

Ser Presidente de la República es (o solía ser, no lo sé) lo más que se puede ser en un país como el nuestro. Es la trascendencia viviente del ser humano en nuestras tierras. El presidente era antes el máximo ser de la existencia.

Nadie arriba de él. Todos debajo de él. Todos. Poder absoluto.

Claro, había sus asegunes, el poder del dinero, el poder de la Iglesia, y el poder de los Estados Unidos. La consigna era pues, jamás sacarlo de ese equilibrio de poderes.

El poder del dinero, porque ellos son los que tienen la moneda de cambio. Y ahora ésta es electrónica. Un miedo aquí, un clic de tecla “ENTER” y se borra de inmediato una cantidad en un registro computacional en el banco local y se agrega de modo simultáneo en un banco de allá. Y el dinero es un ente caprichoso muy muy nervioso. Vean a Venezuela ahorita mismo.

El poder de la Iglesia. Aún y que la cantidad de los fieles ha bajado, aún tiene una fuerte influencia en el hombre de a pie. En el hombre que va en camión, en el que compra tortillas a 15 pesos en la sierra de Guerrero. La iglesia, si quiere, podría ser Ave de Tempestades. Hay una cantidad inmensa de personas que transmiten mensajes similares todos los domingos a diversas horas a una multitud de personas de lo más diversa. Es de no menospreciarse su poderosa influencia, aún en estos días de influencias de otras iglesias, hedonismo, materialismo y demás.

El poder de los Estados Unidos. Intervencionista fundador de tradición, de todos es sabido que los norteamericanos no tienen amigos, tienen intereses. O como alguien dijo: si en Estados Unidos no ha habido golpe de estado es porque ellos no tienen embajada americana. Ellos sí nos ven como su patio trasero y saben que no podemos irnos más lejecitos. A ellos les hubiera encantado que en el sur, en lugar de México, pudiera estar Inglaterra o de perdida Irlanda. ¡Hey, eso es una buena idea para una historia! Okeyno, enotraocasiónserá.

Volviendo a Palabras Mayores, un presidente absoluto tenía la desgracia de vivir acotado en esos poderes de arriba (y aún así todo lo que hacían o lo dejaban hacer, interesante, ¿no?), pero todavía así, era poderosísimo. Ahora está la prensa molestosa. La de papel y la electrónica. La que descubre los fraudes, la que descubre tonterías y abusos de sus funcionarios. La que tiene cada vez más poder. La que lo puede usar según sus agendas propias y privadas.

En ese país mítico de Spota, las cosas son así todavía. Poderes impresionantes, casi sin límites. Y Víctor Ávila Puig pudiera ser ese, El que seguiría. Frente a quien todos se inclinarían. El que de un plumazo podría cambiar el rumbo de la vida de su propio país.

El recién nombrado pre-candidato sabe que tiene mucho por delante. El Presidente Gómez-Anda le acaba de decir lo que suena. Y lo que suena, es que él tiene los tamaños de ser Presidente de la República.

Palabras Mayores es un recuento de la historia de México puesta en un espejo apenas nublado por los cambios de nombre y los cambios de escenario. Spota logró crear un mundo ficticio apenas velado. ¿Cómo no ver lo evidente? ¿Los cambios de actitud de la gente frente al que pudiese ser el Bueno?

Porque de que, por decir, las adulaciones existen al por mayor. El “acuérdate de mí”, el “siempre he estado con usted”, el “yo lo vi venir desde el principio”. Uf. ¿Qué cara poner al escuchar eso? Supongo lo que Ávila hizo durante toda la novela, aguantar vara. Como que hay un sistema de creencias y de protocolos al que los políticos deben de ceñirse, una especie de código, no de honor, sólo un código. Ese código no escrito podría ser, “ellos hacen como que me conocían y apoyaban, yo hago como que los conozco, pero cuando llegue, no los apoyaré”. Ese código no implica que se logre lo deseado por el individuo adulador. Probablemente sea ignorado. Si el caso del individuo adulador es extremo le va a ir mas mal de lo que estaba al principio.

O ¿Las promesas? Todo se puede prometer. Todos está esperando todo si a cambio apoyaran la causa. Muchas promesas se vuelven compromisos, muchas promesas se vuelven incobrables, muchas promesas sólo serán para salir del paso, y muchas promesas más serán dichas al calor de los acontecimientos, sólo para no poder cumplirlas en sus momentos correspondientes. Las promesas son como las palabras, se las llevarán el viento. Entonces era entonces, hoy es ahora. Las condiciones cambian.

Las posibilidades. Las que el precandidato se pone a pensar en que haría si el fuera el ganador. Víctor Ávila Puig en Palabras Mayores sabe que hará para poder sacar el país adelante. Sabe quienes serán las primeras víctimas: los ineficaces, los corruptos, los traidores. Si alguien de la talla de Ávila Puig llegase al poder, el país será otro. Sólo se necesita que llegue. “No nos olvide, señor”, frase que dijo alguien hace seis y medio. Parece que los olvidó.

Los engaños. Por un lado las alianzas temporales. Hasta Winston Churchill el demócrata, lo dijo una vez (o algo parecido): si es necesario unirme al Diablo para vencer a HItler, me uniré a él, referencia a Stalin, el comunista. Aquí deben de estar las fintas. Se deben de saber o adivinar quién está contigo, ¿quién finge?, ¿quién es verdadero? El problema luego es la paranoia, ¿quién dice la verdad? ¿quién miente? ¿Por qué no habrían de mentir todos? Todos tendrían una razón para hacerlo, ¿o no?

Los veletas. En tiempos de precandidatos, ¿quién no apoya a todos? Es sabido de la gente del poder del dinero que de alguna manera apoyan a todos los candidatos con posibilidades, ¿esto es un pecado? ¿o es solamente la costumbre de los tiempos? Así no le perderás jamás. Pero jamás. ¿Y quién se queja de ese modo? La gente que tenga la posibilidad que compre todos los boletos de lotería, ¿hay algo escrito en contra de ello? ¿La moral? ¿La ética? ¿Entran aquí?


Las sirenas. ¿Habrá posibilidades de ganar? ¿No se estará al final de las encuestas? ¿Si acepto esa alianza qué estaré vendiendo? ¿No serán trampas? ¿No serán más engaños? Ese gesto, ¿es sincero? Una vez más la paranoia comienza a tomar forma, cuerpo, cara, brazos y empieza a apretar fuerte…

La hipocresía. Se pierde la posibilidad de saber que hay detrás de las caras. El interés es mucho, las apuestas muy altas, imposible despreciarlas. Todos vienen a saludarte a ti y al de allá y al de la otra puerta y al de enfrente. Todos, una vez más, te sonríen y saben que tú eres el Bueno, ¿discutirás lo contrario? Pero que se cuiden los casos que tú bien sabrás que estás documentando.


Las demás velitas prendidas. La gente es así. No quiere perder, no puede perder. Son muchos años de estar en la banca, en la orilla, en el basurero del olvido, ya lo decía Hank González: un político pobre no es más que un pobre político. Alguien más decía, estar fuera del presupuesto es vivir en el error. La sabiduría política mexicana es impresionante.

La lucha de posibilidades. Los cálculos son altos. Un país es un país, no es un estado, no es una compañía, no es un ayuntamiento. Es un país. Y todo lo que se puede hacer, insisto. Seis años son una eternidad.

La pérdida de la inocencia. Un día te darás cuenta que no te puedes equivocar. Habrá eso sí, alguien que lo afirme, pero es que ese alguien no sabe lo que es estar arriba y arriba de ti nadie. Miras a la derecha y el país mirará a la derecha contigo. Miras a la izquierda y el país entero te seguirá. Ellos temblarán, te lo aseguro. No hay quien tiemble. Ávila Puig lo sabe, lo intuye, quiere estar ahí para probar ese Poder, esa pócima diseñada para que sólo pocos en el curso de la historia la prueben. El doctor Ávila Puig está listo. Cuando le toque, sí le llegase a tocar, sabrá que hacer con el Poder y sueña ahora que soñará, que todos, todos los ciudadanos de su país, se lo agradecerán, por siempre.

La pérdida del alma. Y una vez ahí, ¿qué? ¿No querrán tener a alguien que les diga la verdad que está allá abajo? ¿O ya no será necesario? Lo bueno de esto, es, parafraseando a Ruiz Cortinez. Hágase lo que se haga, será lo más atinado. Por siempre. Y no olvidar: la Política es el arte de tragar sapos... sin hacer gestos...

En Palabras Mayores, de Luis Spota, Víctor Ávila Puig está listo.

Y espera.