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miércoles, noviembre 16, 2022

Novela completa Sangre de Neón, Parte 1, Cap 0 de 39 - En el reino del dolor eterno (Derechos Reservados, Luis Eduardo García)


  

«¡Debe haber una salida de aquí…!»

 

 

 

después del sol en la tierra

por la tormenta

quedó la oscuridad

quedaste tú y tus promesas

en tu tiniebla

dentro de tu palpitar eléctrico

de gas energizado

de electrones secuestrados

al final enardecidos

yo estuve ahí, dentro de ti

¡vibra en el vacío, vibra!

después... en el silencio,

exhaustos en tu sombra,

en mi noche

por la tormenta

después del sol en la tierra

sólo quedará la sangre

sólo quedará el neón...

 

Cornell Bluth, De las Crónicas Eléctricas (1959)

 

 

 

«Debe haber una salida de aquí»,

dijo el bromista al ladrón,

«Hay demasiada confusión,

no consigo ayuda

los de traje se toman mi vino,

campesinos escarban mi tierra

Nadie de por aquí sabe lo que hay de valor»

 

Bob Dylan, Por la Torre de Guardia (1968)

 

 

...que sepas que,

 en tu juicio de los muertos

nadie, ni siquiera el mismo Dios,

que todo lo puede,

te querrá salvar...



Capítulo 0 de 39 -  En el reino del dolor eterno 


DESPERTÉ. Envuelto. En vendas.

Me dolía todo. Me ardía todo. Lo peor. Tenía comezón. Me quería rascar y no podía. De lo más insoportable.

—¿Podría dejar de quejarse? Asusta a los demás...

Eso me dijo la enfermera, infeliz. Además, tenía mucho frío.

 

Me creaba fascinación el rojo del metal. Mientras estaba en ello en mi carne el metal rojo me creaba quemaduras de segundo grado.

Alguien dijo: «quemar es un placer».

Pero al arder yo, lo aseguro: no lo fue.

Lo peor que recuerdas de un fuego es el olor de tu propia piel quemada.

 

La enfermera volvió a pasar esa tarde. ¡Qué vieja tan infeliz!, Cómo si ella sufriera lo que yo estaba sufriendo.

—¿Me dará de esos?

—¿Qué cosa?

—Esos... los calmantes que le está dando a los demás…

—No. Solamente lo que le haya prescrito el doctor.

Me ignoró y se fue por donde había venido.

Lo dicho: ¡Qué vieja tan infeliz!

Mi mente vagó. Me imaginé al funcionario de turno leyendo mi historial clínico con curiosidad dos o tres frases, para luego tirarlo al bote de la basura y poner un REVISADO en una lista con mi nombre.

 

Aquél era el comienzo del documento llamado: «NOTAS DEL INCIDENTE EN LA PLANTA REFINERÍA DEPÓSITOS II».

Todo tendría que estar ya asimilado, pero, ¿cómo se logra eso?

Muy fácil, dirán muchos. Para eso se inventó la evasión. Y también los mecanismos y los medicamentos con qué hacerlo: Si no puedes por ti mismo, busca tu propio coctel-de-amnesia-selectiva.

A mí no me dejaron ser. Por alguna razón llegaron los abrecerebros y me dieron el brebaje equivocado, porque de seguro era el equivocado, el queremos-saberlo-todo-todo-todo. Y por mí, sin problema, si me logras desaparecerlo todo después con un coctel negro, correcto. Pero no, los Medici me sacaron lo que querían y así me dejaron, reconexión hecha. Me prometieron cura. Pero no hubo rescate emocional.

 

Todo volvió. Puntual y prolijo, con su grandioso horror. Todo neuroquímico, con neuronas solas.

Así, algún brebaje reforzó los recuerdos y los fijó para siempre.

Para siempre. Hasta que me muera. O después, como este escrito. Si sobrevive, lo probará. Y allí hay alguien, que lo esté absorbiendo o copiando mecánicamente, o químicamente, o por fotones, o por ADN, o incluso leyéndolo a través de la Matriz, ya estuvo que perduró por siempre.

 

Me dolía todo.

¿Ha deseado alguien recordar algo por siempre? Captar esa esencia para que nunca te abandone, y poder identificar todos y cada uno de los elementos de, por ejemplo, el perfume amado, incluso más que a su misma portadora…

¿Verdad que no se puede? Nunca es lo mismo. El maldito cerebro los guarda y los encierra, y debajo de la duramadre les da a esos aromas una pátina mental de magia, que el más poderoso grabador de moléculas nunca podrá igualar, simular, sugerir, probar, mostrar... aunque la prueba física —la verdad absoluta, científica e inamovible—, demuestre que se trate del mismo olor grabado, tras el paso del tiempo.

Bendita memoria. El estar con tus padres, la primera visión de la escuela, el primer olor de la primera goma de borrar sabor uva, la sensación del césped-zacate-pasto verde recién cortado en verano, los olores… y así estoy siempre en los olores: El del hot cake correcto. El de la vieja Old Spice del infierno. El del sudor de tu primer revuelco prohibido con la sabrosa sirvienta en turno, delicioso aroma erótico-sudorífero.

¿Todo se olvida? No, no todo. Pero el paso del tiempo todo lo desgasta, lo deshace, lo desune. Así las cosas, quedémonos con el recuerdo promedio.

Maldigo esa palabra: «promedio».

El detalle se pierde, sólo se conserva el promedio de todo. En este caso, el evento promedio. O el promedio del evento. No me engaño. Sólo recuerdo el promedio del sabor. El promedio de la visión. El promedio del aroma. Aunque sea poco, las neuronas apenas recuerdan y llenan los espacios vacíos y dejan algo aceptable, aunque sólo sean débiles trazos de un triste promedio.

Claro que me puedo equivocar.

Pero ese triste promedio sirve para lo bueno y para lo malo. Y a eso es a lo que precisamente aspiro en mi situación. Eso es lo que quiero, que mis recuerdos buenos y malos sean tratados de manera justa, por igual.

Que se deshagan solos o que se destruyan o que se desmadren, lo que sea.

Por eso odiaba a los doctores.

Al reconstruirme quirúrgicos recuerdos me rompieron el alma.

Lo que quedaba de ella, los corpúsculos que la formaban, cada uno de los compuestos electroquímicos, electrolíticos, clónicos, catalépticos, cónicos y… al unirla de nuevo me despedazaron.

Me trajeron de vuelta los horrores. A la piel quemada. ¿Los vapores? Hasta el último alveolo. Las visiones chirriantes. Fierros que gritan y torturan.

Rojo blanco en fierro vivo derivado a rojo de carne muerto.

Y la verdad, que es una sola, no la quería perpetuar completa tal como fue.

Hubo de todo y todo lo que transcribí, transcribo y transcribiré, gota a gota, fue, es y será, verdad.

 

Muero por una taza de café. Pero ya no moriré como morí docenas de veces con aquella enfermera y el dolor reptándome por todas partes.

Desde dentro, hacia fuera. Sin final. Sin principio. Está en mí. Más de lo que creí posible.

Y la comezón. Se me quitará. Me lo dijo.

Pero ella también me dijo algo cierto:

Vaya y recupérese. Será como purificarse.

 

 

****

 

¿Oíste el presagio en los vientos que brillan de noche?

al final explotaremos todos...

pero, si lo supieras de antemano,

¿querrás estar conmigo en la casa del sol?


martes, agosto 16, 2022

15 de agosto de 2022 - Palabras para inspirar a los escritores



Leer buenos libros es como mantener una conversación con las mentes más eminentes de los siglos pasados ​​y, además, una conversación estudiada en la que estos autores nos revelan sólo lo mejor de sus pensamientos.

René Descartes (1596-1650)





Los trazos de la pluma necesitan deliberación tanto como la espada necesita rapidez.


Julia Ward Howe (1819-1910)








El símbolo del crítico debería ser la chinche: deposita su huevo en el estiércol de otro, de lo contrario no podría salir del cascarón.


Mark Twain (1835-1910)

lunes, agosto 15, 2022

Había una vez un rey de la mañana...

Uno se puede tardar en escribir este blog.

De hecho, en las semanas de julio estuve en la creación de varios cuentos, 20 de ellos en 20 días.

Cuentos que tenían que cumplir con las reglas de un concurso al que no entré.


Las reglas eran, o son, tres páginas, hoja carta, 1.5 espacios. Y así fueron, uno diario, porque la fecha se acercaba, se tenía que hacer.

Y se hicieron. Faltaba más.


No sé si publicarlos yo o esperarme a un concurso.


O guardar uno de ellos y mandarlo a un concurso. Algo así.


Esos fueron 20, pero esperen, ya escribí otro. No sé si deba poner los nombres aquí. De repente uno se vuelve como medio paranoico.


Pero lo que sí pondré es lo que puse en Facebook...


Una poesía... sobre un chiste del New Yorker que no tiene fecha, pero me agradó...











Había una vez un rey, 

que disparara a donde disparara, 

a todas le atinaba... 

porque su pueblo bueno,

un poquito o muchito, le ayudaba 

aunque fuera después...


Si te recuerda a algún,

gobernante,

de algún país surrealista,

donde a veces la realidad,

es mas extraña, 

mucho más extraña

que cualquier ficción...

No dudes, es el rey de la mañana...


Y este rey,

seguirá disparando,

hacia cualquier pared,

hacia cualquier distancia,

su pueblo bueno, le cubrirá,

pegándole siempre al blanco 

milagrosamente, después.

No dudes, es el rey de la mañana...


Y eso ocurrirá,

mientras haya pintura,

y mientras haya tiempo,

y haya gente quien le crea,

y que siempre le diga 

"¡qué buena puntería, rey!"

porque flechas,

siempre ha tenido

y siempre tendrá...

No dudes, es el rey de la mañana...


Y se hará leyenda, 

el rey del país surrealista,

donde se gastó tanta pintura, 

donde se gastaron tantas flechas,

donde tantas paredes se mancharon,

que nadie lo podrá jamás creer...


Hoy vemos 

al rey de la mañana, 

con tantas flechas, 

y su gente buena, 

todos manchados,

con tanta pintura, 

que todavía no lo podemos 

jamás creer...

Pero no lo dudes, porque es él,

es él, el rey de la mañana...










miércoles, junio 22, 2022

El carro de Los Caifanes, la película de 1967

 El tema es la duda de siempre, no sabemos los datos, no sabemos las verdades, no sabemos qué ocurrió, nadie dejó la información.



Hace días salió la idea de ver la película, ooootra vez, la de Los Caifanes, con un grupo de amigos y pues, sí, ya he hecho comentarios de la película, el 3 de septiembre de 2006, cómo se puede ver aquí.


Pero no había puesto lo del carro, eso lo supe después... Y por fin se desveló el misterio. Para mí al menos.


El carro se ve en varias ocasiones completo, com cuando van a la gasolinera.




El carro de los Caifanes es un Jeepster... ya luego pueden buscarlo, pero aquí las pruebas...



Y otra más...




Y el nombre, lo repetimos es...



Jeepster...

Para servir a ud.








martes, mayo 31, 2022

Mis nanocuentos 75, 76 y 77

 




Los nanocuentos son partículas de historias, son semillas de cuentos que podrían ser tan íntimos como los sueños de una bacteria, o los microsegundos de un dios cósmico lleno de terror e ira, sólo al pendiente de las novas a estallar.

Pero se puede dar que uno desarrolle pequeños instantes de miedo y emociones y sorpresas e ideas...

Se puede dar... Ojalá se den. Más vale que se den. De ellos depende que el nanocuento tenga éxito. Pero hay más nanocuentos, por definición que tiempo y que vida...

Uno por cada molécula que ocupe un espacio que ocupe un pensamiento que ocupe una mota de polvo en un desierto lleno de sol.

De mi libro 501 Nanocuentos para Hormigas, y aquí en la calor, esperando por las hormigas para que al menos ellas me lean...

Sobre cierto concurso...

 A ver si me explico... 

Soy veterano de muchas cosas...

Soy novato en otras disciplinas más por ahí... como la que sigue:

Resulta que he generado con el tiempo material para entrar en concursos nacionales de libros de cuento. Así lo he hecho... y seguido religiosamente las condiciones estrictas de cada uno.

Y me encuentro con esto en un concurso del estado de México, el  que sucede en Toluca, y que se entregan los trabajos para el día 30 de mayo. 

Todo iba bien, son cuatro disciplinas y mi interés es en los libros de cuentos.

Y voy leyendo las secciones, pensando en los cuentos que podrían ser, 4, 5, y me encontré con esto que había pasado por alto (muy mal en mí, muy mal):

...

"Tercera. Géneros y temáticas

1. Las personas interesadas podrán concursar únicamente con una propuesta en cualquiera de los géneros señalados.

2. El tema será libre.

3. En su tratamiento y mensaje, las obras deberán promover valores apegados a una cultura de no violencia y respeto a toda vida, solidaridad y orden económico justo, tolerancia y estilo de vida coherente, igualdad y camaradería entre mujeres y hombres. "

...

Ese número 3 me llamó la atención... ¿No están dictando estos señores/as qué tipo de cuento (¿tema libre?) se debe escribir? 

Me dio la impresión que deberíamos escribir sobre los Cariñositos, o sobre Rainbow Brite, la Pequeña Lulú reciclada, Periquita, o temas budistas con eso de "una cultura de no violencia", lo de "respeto a toda la vida", o con el tema de utopias en las que aparezca la "solidaridad y orden económico justo, tolerancia y estilo de vida coherente", ¿qué significará eso? 

Finalizando con lo de "igualdad, camaradería entre mujeres y hombres" que ¡parece ideal! pero ¿cómo se escribe una historia así? 

¿Dónde está el conflicto? ¿Y todos los cuentos ahora deben tener final constructivo, final feliz, final bonito, final optimista?

Tendré que ver más caricaturas, Teletubbies, Dora la Exploradora, Plaza Sésamo o cosas así o más modernas y actuales para encontrar temas de cultura de no violencia... para poder hacer que todo termine bien... lo confieso, no tengo idea de cómo se hace eso... 

Parece que mi comentario en ese sentido no es el único en estos lares, encontré por ahí uno hasta preguntándose quienes se prestarán a ser jurados...

Concluyo entonces que el tema no será tan libre.

Ya me imagino los jueces leyendo todo y viendo mis temas de soledad, de distopias, de análisis, creo, del alma humana y sus reacciones frente a los elementos, temas de emoción y tecnología, temas de las posibilidades de los acontecimientos, ucronías, historias de terror lovecraftianas-style, góticas, autoficciones y definitivas salidas hacia mundos alternos fantásticos cortazarianos poco explorados, según yo.

Y los jueces, me los imagino en sus dictámenes diciendo: "no, en este conjunto de cuentos no hay respeto a toda la vida, se murieron varios en este y en aquél, ¡toda la humanidad! Por otra parte en varias historias se vislumbraron injusticias no resueltas, además no hay clara coherencia en los estilos de vida de estas personas, y definitivamente hay pocos casos de camaradería entre hombres y mujeres". 

Muy mal. 

A ser felices con escritores que se presten, conmigo, no.

Next.

Me abstendré pues... 

En fin.

#asilascosas

Nanocuentos 73 y 74

 




En la noche, cuando ya nadie está, dejas los nanocuentos, esperando que sean recogidos por una mirada... o por muchas, o por ninguna...

Tú sólo ponlos... botellas en el mar... buscando la orilla correcta, buscando el regreso... en la orilla del mar oscuro, de la noche de estrellas...

Alguno llegará... en ese espacio por llenarse, el del mensaje enviado, el de mensaje en camino... el del mensaje recibido, la esperanza en vilo mientras dure el viaje...

#yoescribonanocuentos

Nanocuentos 71 y 72






Los nanocuentos pueden ser oscuros o ligeros o bobos o tiernos o violentos o macabros o burlones o serios o de ciencia ficción o de fantasía o íntimos o sepa...

Son evasivos, salen de pronto, a veces inspirados, a veces no, a veces claros, a veces borrosos...

El que quiera crear que crea, el que quiere leer, que lea, el que quiera compartir, que comparta... Pero algo tenemos qué hacer...

y el que no quiera hacer nada, pues que no haga nada...

Libro 501 Nanocuentos para hormigas, hoy en Amazon...

Libro 502 Más Nanocuentos para más hormigas, próximamente...

Mis nanocuentos 69 y 70






Por cierto creo que en dos semanas o tres haré un curso de Escritura Creativa... ya es hora... estoy pensando si de temas de cuento, para comenzar...

Tuve una vez una experiencia con un alumno que fue criticado por un familiar, respecto a que parecía muy cruel lo que hacía un personaje en su historia. Como él era digamos, alguien que iniciaba, le tuve que decir que le agregaríamos una aclaración al principio de la historia.

"UNO NO ES RESPONSABLE DE LOS PERSONAJES QUE CREAMOS NI DE SUS HECHOS U OCURRENCIAS. ABSTENERSE RECLAMACIONES."

Así las cosas...

UN PASEO ENTRE LIBROS - Alfonso Reyes - Simpatías y Diferencias - Quinta Serie



Cuando llega el otoño, todos regresamos del Norte. Traemos todavía en los ojos la luz de Francia, las imágenes de la playa vascongada. Y la meseta madrileña nos prepara su mejor cielo, y al cabo —tras un par de días de acomodación— nos reconquista.

Junto al Botánico, por todo el Prado, pasada la fuente de Apolo y, a poco andar, también las cuatro fuentes, Madrid va dejando que la cara de sus paseos comience a endurecerse y vaya tomándose en carretera. Y hay, junto al claro de la Estación de Atocha, una indecisión sensible, casi patética. El aire, abanicado de árboles, huele a campo. En los barracones de la feria brindan su melancolía los juguetes de cartón pintado. Los puestos de turrón y almendra garapiñada alternan con los cementerios de libros viejos. “Azorín”, en las primeras páginas de su libro Un pueblecito, lo ha contado ya. Lo que no ha contado es que conviene pasarse por la feria antes de que caigan sobre ella él mismo o Enrique Díez-Canedo, los dos más diestros cazadores de libros que hay en España.

¡Dolor de los libros desahuciados, que los sacan a mitad de la calle como a una familia menesterosa! Último capítulo del cuento árabe que, entre infinitas vicisitudes, nos narra las emigraciones de los libros, los viajes de Simbad de la edición princeps, o la novela bizantina de la obra en dos tomos que el destino separa como a dos amantes mal fortunados. ¡Cuántos libros que nos son familiares —unos nuestros, otros de los amigos— hemos encontrado tal vez con la bochornosa mutilación: la página de la dedicatoria arrancada!

A la vista nos sale, desde el primer momento, la inevitable doña Oliva Sabuco, reverenda señora, en unos tomos gordos, con las cubiertas también del color de oliva. Hay que perdonarle su insistencia. Hasta hace unos cuatro años, su aparición en una tienda de libros solía ser anuncio de que andaban cerca el Cancionero de Baena, de Ochoa (1851), y el hermoso tomo del Marqués de Santillana publicado en 1852 por José Amador de los Ríos. Pero ambos comienzan a escasear. Estas inexplicables asociaciones están acaso sujetas a cierta geología de los libros viejos cuyas leyes ignoramos aún.

Pasamos sin hacer caso frente a las fatigosas colecciones de “Hombres Grandes”, “Españoles Célebres” y otras de este carácter, que nos tienen ya hastiados. Damos con el Argote de Molina, de la “Biblioteca Venatoria”, que publicaba con tanto primor el discreto Gutiérrez de la Vega. Nos sorprende, en la “Colección de Libros Españoles Raros o Curiosos”, que se haya usado exactamente el mismo prólogo para tres distintas comedias de Lope, mediante el recurso, cuando la frase lo requiere, de cambiar los títulos de la obra aludida: bien La prueba de los amigos (título alarconiano ya), bien Amor con vista, bien Amor, pleito y desafío.

Y al fin —delicioso hallazgo— descubrimos, entre un montañoso caos de folletos, algunos números de aquella “Biblioteca Económica Filosófica” que publicaba Antonio Zozaya, allá por los comienzos del siglo. Prestó verdaderos servicios. Era útil y es estimable. No ha sido sustituída del todo, a pesar del empuje de otras colecciones posteriores y, sobre todo, la “Universal”, de Calpe, que dirige Manuel G. Morente. Reunía y popularizaba la filosofía de todos los tiempos y países. La hacía accesible a los estudiantes y a los pobres. En la Sociedad de Alumnos de la Escuela Preparatoria —¿te acuerdas, Luis Mac Gregor Cevallos? ¿Te acuerdas, Antonio Astiazarán? ¿Se acuerdan ustedes, Simón Anduaga, Martín Luis Guzmán?— solía yo leer los diálogos de Platón en estos librillos manuales.

Comienzan a desaparecer y hay que buscarlos con ahinco. Si creemos que la ley de Gresham se aplica también a los libros, será que éstos son moneda buena. Para buscarlos se procede por  eliminación: ya se sabe que no están entre los valiosos, sino en el montón de los de a real o a dos reales. La preocupación de no gastar en pastas más de lo que el libro ha costado hace que los tomitos anden por ahí en camisa, desgarrándose y perdiéndose poco a poco en el frotamiento natural del canto rodado. En otro tiempo, yo tuve una colección completa; pero entre viajes, descuidos y cambios por otras ediciones menos provisionales, los he ido dejando caer, y ya me quedan pocos números y hasta tengo obras incompletas.

¿Por qué nuestra Editorial Universitaria no intenta reimprimirlos?

En todo caso, los aficionados deben juntar cuantos encuentren. Nunca alcanzarán valor de joya bibliográfica.

Están hechos para servir al pueblo; cuestan poco y rinden mucho. Y representan un simpático esfuerzo de cultura, que algunos asociamos ya a nuestros primeros estudios filosóficos. 

Era la hora de la buena fe intelectual: temblábamos todavía al abrir los libros.

1923

10 años de EICAM...

 



Porque estuvimos ahí desde el día 1, porque de cualquier manera por más marginal que aparente ser, es historia de letras regias... porque desafiamos al mainstream, porque aún nos dijeron buenos amigos, sin mala intención, lo sé: "no lo hagan, no se quemen... esperen su turno en alguna editorial...".

Pero sin conexiones correctas, talleres formales, sin ser parte de las redes sociales correctas, sin saber qué era una beca, o un concurso, un apoyo, sin saber qué paso seguir, porque nadie nos lo supo decir, ¡porque ni sabíamos a quién preguntar! ¡Peor, porque no sabíamos ni qué preguntar!

Estaba la tecnología, y estaba la posibilidad, y estaba el sueño-necesidad de ser leído y ahí estaba el público, ¿qué mal podríamos hacer? 

Y ya no quisimos esperar... 

Sencillamente tomamos el destino de nuestras letras en nuestras manos y las pusimos en libros y los aventamos al mar del lectores, en la FILMTY de 2012... lo seguimos haciendo... y lo seguiremos haciendo...

 #DiezAñosEICAM #FILMTY2022


Si sufre, ableme...

 



Si sufre, ableme.
Si no sufre, pa que se queja.
Aquí se atienden pleitos judisiales 
de todas clases, por complicados 
que sean, entre pelada y pelada. 
No huse tinterillos,
Yo tengo pluma fuente.

(Cantinflas en "Si yo fuera diputado", 1952).




jueves, mayo 26, 2022

Shizuka y la tormenta





 Haiku 1

(Shizuka oye 

Tormenta cayendo hoy

La noche, suya)


Shizuka es la reina. 

Te observa.

Inventa mundos.

Inventa castigos.

Porque puede.

Porque es la reina.

Shizuka el otro día 

planeó su venganza.

Pero no la llevo a cabo. 

Su deseo de leche, incompleto, 

incumplido, su perdición.


La hizo olvidarse de todo.

De los volcanes 

del tamaño de Sonora.

De las montañas con sus 

abominables hombres de las…

De las profundidades abisales y 

sus grandes bestias con lucecitas.

De los océanos de metano de Venus.

De los núcleos de diamantes de Júpiter.

De que el otro día un agujero negro 

se cayó adentro de sí mismo.

De un conejo blanco impuntual con un reloj 

corriendo, el conejo, no el reloj.

De los siete ladrones con siete sacos 

cada uno con siete gatos, 

que salieron desde España.

De una sonrisa de una luna 

que no es de queso.

Pero ella quería la leche remanente, 

Solo un poco...


Y todo fue un sueño de ella 

soñando así misma 

planeando su venganza,

Mientras la pensaba, 

regodeándose de ella,

Los ojitos se le hicieron 

chiquitos chiquitos

y al rato se echó a dormir.


Shizuka el otro día volvió al pasado.

Lo hizo en medio de un lance de 

la mesa al tope del refrigerador.

Nos engañó a todos.

Nunca mencionó que hizo un viaje 

a cuando se construyó la Muralla China.

Nunca dijo que presenció 

la salida de los Glaciares desde la Antártida.

Nunca presumió que despidió 

al último de los Mohicanos.

Nunca se molestó en decir que cazó 

a la última rata contagiada de la peste bubónica.

Y así, en medio de su salto, aterrizo arriba del refri.

Y de ahí miró su reino. 

Y lloró como Alejandro el Magno, 

porque ya era todo lo que había por conquistar.


Shizuka sabe que está para mandar y dormir.

Ella desea que le rasquen la espalda, 

y su espalda será rascada 100 veces, no menos.

Ella desea dormir y dormirá.

Ella desea comer y comerá.

Así son los deseos de Shizuka.

Shizuka la absoluta.


Haiku 2

(Ronroneas tú,

mientras me miras, gata

Lanzas tu garra)


Shizuka me mira desde su punto de observación, 

el más alto posible.

Verifica mis movimientos, 

Ve si le pongo leche a mi café,

Nunca le debí haber dado, 

Pero ella me controló, 

Y le di un día y le di otro y otro más,

El mundo protestó:

Su majestad Shizuka su equilibrio de salud se estremeció,

Ella en su portentosa majestad, la queja nunca se dio o existió,

Solo la prohibición total:

No darle leche, 

Pero ella siguió queriendo y esperándola, 

La merecía, ella probó la leche y la merecía

Shizuka es probable que lo sepa todo, más allá de los tiempos, 

Más allá de las nubes, lo sabe todo, 

Pero cuando la leche aparece, ella se pierde, ella se obnubila,

Es su punto débil y si se entera que repites esta información, 

Irá por ti y te castigará…


Haiku 3

(¡Gata Soberbia!

Protesta, no importa,

¡Abrázame, gata!)


Nunca lo menciones.

Pero sí, mientras ella ya causó un daño enorme en mi vida:

No puedo dejar de pensar en ella 

cuando me tomo un café

Porque está desde su atalaya, 

vigilándome, observándome…


Haiku 4


(Con ojos fieros, 

Indiferente Shizu

Con su mal humor)



Ahí está Shizu, 

esperando que saque la leche, 

Ella irá por lo suyo

Y tiene toda la paciencia del mundo-gato, que es mucha, 

Para ir por lo suyo:

Su mínimo  platito de leche…

Después del mínimo platito de leche, 

el mundo.


Haiku 5

(La inmensidad,

de Shizuka ahora,

En cielo duerme)






domingo, mayo 01, 2022

Nanocuentos 67 y 68


 

Cuando juegas
con las fuerzas existentes,
las que sean, las de gravedad,
las de la naturaleza, las sociales,
las políticas, las geométricas,
las vivas, las de tradición,
las del tiempo, las del lugar,
las del poder, las del destino,
en lo que puedes,
en las que puedes,
asimilar y asumir, porque
aspiraciones hay muchas,
habilidades pocas,
imaginaciones, menos,
pero repito,
en las que puedes,
en lo que puedes,
las estiras, las aflojas,
las doblas, las retas,
te vencen, resistes,
protestas, y sigues,
las exploras,
las ves por detrás,
las ves con espejo,
simetría vertical y horizontal,
asimetría dispareja,
y buscas explosiones,
y buscas implosiones,
y buscas movimientos,
de flores en el viento,
de granos en la arena,
de serpientes en desierto,
de creaturas abisales,
del fondo de los mares,
de microbios invisibles,
de dinosaurios en los huesos,
y ves hacia los lados
hacia los el antes y el después
y esperas el efecto,
y no ocurre nada...
Y respiras en profundo,
en paciencia continuas
buscando ese mismo efecto,
causa y consecuencia,
reflexión y pertinencia
en ti como persona,
en tu cerebro,
alma y sentimiento
y es como esperar
mirar y admirar
los fuegos artificiales
con ansia para luego
ser testigo
a que exploten y deleiten
en la noche delante del eterno
y hagan mil figuras en el cielo,
a lado de la luna y los cometas,
y solo llega el deseo
sencillo en su humildad,
a que esas figuras
olas celestiales en fuerzas tempestivas
se queden guardadas,
marcadas en la memoria,
sabiendo que aún de ella,
de la grandiosa memoria
tal vez un día también se vayan...
se evaporen, se desvanezcan
evadiendo la realidad
y sea esa memoria de ese instante
como una estrella más
en un mar de estrellas,
al que miras con atención,
y miras con atención
y miras con atención,
porque tu vida y recuerdo va en ello,
y parpadeas,
en parpadeo traidor,
polvo en tus ojos,
en ese mar de estrellas
ya no la vuelves
a ubicar jamás...


"y todo esto ocurrió, entre tu respirar y el mío..."

LEGG 2022



Palabras que inspiran 0 / 05 III





Mayo 1ero de 2022 - Palabras que inspiran a escritores III


Cada libro quemado ilumina al mundo.

Ralph Waldo Emerson (1803-1882)


Palabras que Inspiran 01 / 05 II

 




Mayo 1ero de 2022 - Palabras que inspiran a escritores II

Dios mío, Dios mío, tú eres un Dios directo, no puedo decir un Dios literal... [sino también] un Dios figurativo, metafórico, también un Dios en cuyas palabras hay tal altura de figuras, tales viajes, tales peregrinaciones en busca de metáforas remotas y preciosas, tales extensiones, tales despliegues, tales cortinas de alegorías, tales terceros cielos de hipérboles, tales elocuciones armoniosas, tan retraídas y tan reservadas expresiones, persuasiones tan imperantes, mandamientos tan persuasivos, tales fuerzas interiores aun en tu leche, y tales cosas en tus palabras, como todos los autores profanos que proceden de la simiente de la serpiente que repta; tú eres la paloma que vuela.

John Donne (1573-1631)


Palabras que Inspiran 01 / 05 I

 




Mayo 1ero de 2022 - Palabras que inspiran a escritores I


¿No te gustaría probar todo tipo de vidas? Uno es muy pequeño, pero esa es la satisfacción de escribir: uno puede hacerse pasar por tantas personas.

Katherine Mansfield (1888-1923)