'Todo lo que se puede prevenir, quitar o coaccionar no es propiedad de una persona, pero las cosas que no se pueden bloquear son suyas'.
—EPICTETO, DISCURSOS, 3.24.3
El conservacionista Daniel O’Brien ha dicho que no es 'dueño' de su rancho de búfalos de varios miles de acres en Dakota del Sur, simplemente vive allí mientras el banco le permite pagar la hipoteca.
Es una broma sobre la realidad económica de la ganadería, pero también insinúa la idea de que la tierra no pertenece a un solo individuo, que durará mucho más que nosotros y nuestros descendientes.
Marco Aurelio solía decir que no somos dueños de nada y que incluso nuestras vidas están en fideicomiso.
Podemos arañar, pelear y trabajar para poseer cosas, pero esas cosas se pueden quitar en un segundo.
Lo mismo ocurre con otras cosas que nos gusta pensar que son “nuestras” pero que son igualmente precarias: nuestro estado, nuestra salud o fuerza física, nuestras relaciones.
¿Cómo pueden ser realmente nuestros si algo distinto a nosotros (el destino, la mala suerte, la muerte, etc.) puede despojarnos de ellos sin previo aviso?
Entonces, ¿qué poseemos?
Solo nuestras vidas, y no por mucho tiempo.
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Del Libro "El Diario Estoico , 366 meditaciones sobre sabiduría, perseverancia, y el arte de la vida", "Destacando nuevas traducciones de Séneca, Epicteto y Marco Aurelio", de Ryan Holiday, 2016.
Traducido sin permiso, por alguien que cree que en realidad estricta es cierto, no somos dueños de nada, todo es una ilusión por más que disminuya el pensamiento del día de hoy que vi a un tipo con su ilusión a cuestas: un Ferrari Monza que vive en quien sabe qué parte pero que muy diligente registra su vehículo en el estado de Morelos, que éste maravilloso automovil que si fuera blanco sería un digno Mark 5 de Meteoro, cuesta un estimado de 42 millones de pesos, y que pagaría estricamente de tenencia un millón pero que, aprovechando las facilidades fiscales de ese estado en estas circunstancias de hoy, solo paga realmente de tenencia, 656 pesos.
Su ilusión es más "nice" que la mía, lo acepto, pero dejando de lado aspiraciones por aquí, envidias por allí, no poseemos realmente mas que nuestro cerebro con toda su voluntad, sensaciones, percepciones, imaginaciones, lamentaciones, recuerdos, deseos, y de eso, recuerda, todo es temporal, mientras puedas hilar ideas y eso te lo deseo por todos los años que tengas enfrente por venir, porque si es como la frase de "todo esto pasará", pues así siguiendo la esencia de las cosas, la conclusión es que todo pasará, todo decaerá.
Es la naturaleza misma aplicada a nuestro entorno, dimensión, persona. Ni modo.
Pero no hay que lamentarse, disfrutemos la fiesta, estamos felices (ok, qué sea menos, digamos contentos plus) para así leer esto y para leer mucho mas de todo lo que hay.
Y percibir, y sentir, y desear, e ilusionarnos, y quizá tiempo para conseguir ese Ferrari, mínimo en su versión más económica, un Fabuloso Hot Wheels de 60 pesos que tampoco, te aseguro, pagará gran tenencia.
Todo es posible si lo deseas con fuerza. El Universo conspirará a tu favor una vez más. Pero sé selectivo en eso, ¿ok? No te pases.
Porque el estado de Morelos sólo queda en el estado de Morelos.
Por lo demás, está permitido aplicar la canción "dueño de ti, dueño de qué, dueño de nada" cantada por no sé quien en donde debas, puedas, sientas.
El tema es que solo nos poseemos a nosotros, el lugar en el que estamos el momento en el que estamos, y tal vez, en el que estaremos, y la memoria que lo registra todo, esa también la poseemos, mientras la sepamos seguir hilando, tal como los hilos de la Parca, quien se llama Nona, “la que hila”: la más joven, la vida misma, la del destino, quien lleva el ovillo de lana e hila las hebras de la vida con su rueca. Pero me desvío.
El tema es por cuanto tiempo. El tema está en la mente, como yo y ustedes, que están en mi mente,porque si yo no estuviera despierto, no estarían aquí, por lo demás, sí estás de acuerdo en la felicidad emanada de todos los lugares en los que hemos estado, y que han sido dignos de ser nosotros el dueño de ellos y de los momentos en los que estuvimos, de los que también somos los dueños. Sí, los dueños.
Bueno, tendríamos que revisar también lo que es "pertenencia" y "permanencia".
Somos los dueños (pertenencia), repito, sólo de lo que nos rodea, como si por donde caminaramos hubiera una burbuja de luz de la que solo de eso somos dueños, en ese momento (permanencia) y que se mueve con nosotros por los pasillos oscuros del tiempo.
Esto es como la luz que emanamos y solo de esa podemos ufanarnos que es verdaderamente nuestra, de la que nuestros sentidos se dan cuenta, de la que nosotros tenemos conciencia y miramos y escuchamos y probamos y saboreamos, llámese de un momento en lluvia, un instante de triunfo, un éxtasis de amor, un paroxismo de gloria, una delicia de bebida, un orgasmo literal de pasión (o muchos, los multiorgasmos, bien por ellos, se dan sin que nadie sepa excepto...).
De eso somos los dueños, de eso somos los eternos poseedores del recuerdo mágico, maravilloso, la memoria y la esperanza de lo bueno por venir.
Ahí sí hay verdadera permanencia, verdadera pertenencia.
¿De qué somos dueños? ¿De un pedazo de tierra? ¿De un automóvil? Sí, temporalmente, los puedes disfrutar mientras estén, realmente yo no creo que el ser dueño de acciones o de escrituras o de facturas de los bienes, o joyas te dejen un sentido de la desgracia y al contrario, es posible que te dejan un sentido de seguridad al respecto del concepto futuro. Algo al menos.
Porque deja te cuento algo que es curioso, que he hablado con gente de dinero y bienes en el pasado (los 1980s) y en el presente (2020s) y no hay nadie que piense que ese dinero y bienes puede ser eterno, por eso quieren más, porque tienen miedo de perderlo todo. Esa es su debilidad. El miedo a perder. ¿Entonces de qué son dueños?
Ahí es donde se entiende eso de lo que eres dueño realmente, de lo que vives, tienes, percibes en el momento, en el instante que hagas tu corte de caja.
De lo que estoy seguro es que sí eres el dueño de ese bello puro instante y si tienes suerte, del RECUERDO de ese maravilloso puro instante y los posibles millares deliciosos instantes del pasado que has vivido y con esperanza de que hayan y sean millares de esplendorosos instantes en el FUTURO.
Porque también, recuerda, eres el dueño de esa cosa con plumas, como decía la maravillosa poeta Emily Dickinson, la esperanza de lo bueno por venir. Asílascosas.
#diarioestoico
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