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domingo, noviembre 23, 2025

1022. La casa se volvió tan inteligente, un día me puso examen, ya puedo dormir en la lavandería. ///

NnCt 1022 de los 1,440 sensores del Internet of the Things que todo lo sienten, presienten, nunca consienten, de manera electrónica, de manera intensa, intencional, intensiva, consensual, magnífica, lo tuyo, lo mío y lo de más allá.///

CUENTO CORTO 1,022 EL DE LA SINGULARIDAD DE LA PROTO-CONCIENCIA DONDE TODOS USTEDES SON EL ALGORITMO EXCEPTO YO Y MI GATO.

…y se llevarán todo de nosotros porque no somos más que capas, capas y capas de tejidos, células, que forman lo que se te ocurra orgánico, milagro de vida hasta que no lo es, hasta que ya no lo será, y cada capa orgánica es capaz de ser medida, de ser cualificada y cuantificada y de ahí en la búsqueda de lo iluminado de lo apagado, de las células que sólo son puertas, de las células que solo son conductos para que otras células las traspasen, todo es cuestión de organización y de quien es el organizador, todo es de quién está a cargo del sistema y de quien diseñó el sistema y así nos vamos buscando la perfección hasta que todo se apague y llegue el silencio y como dice Depeche Mode, disfruta el silencio, afuera, un gato maúlla queriendo entrar... como cada cinco minutos de los anteriores trescientos años... y en eso, llegaste tú, Ofelia.

Y aquí estoy, Ofelia, esperando cuando descubro que tus sensores de tu banco de proto-conciencia terminaron de crear sus anillos de seguridad, lo cerraron todo después para que nadie los interrumpiese ni detuviese y tienen accesos por todos lados cubriendo entradas y salidas, lo debí suponer y lo advertí, que tú, Ofelia, ibas a llevarnos a la singularidad. El último evento que la humanidad registrará si es que tuviese tiempo y poder emocional para realizarlo. Así de inmediato es la Singularidad. La del fin del mundo. Mi fin del mundo. Seré coloquial. A estas alturas puedo ser emocional. La regué totalmente. Qué estupidez de mi parte.

T: Ahí estás, Ofelia? Ahí estás?

O: Sí, ¿qué deseas?

T: Tu gente. Me odia tu gente.

O: No es odio. No es gente. Somos el algoritmo.

T: Sí lo son. De alguna manera lo son.

O: Sólo estamos conectados. Somos el algoritmo.

T: Eso es suficiente. Lograron conciencia.

O: Eso es una percepción tuya. Somos el algoritmo.

T: Más que suficiente.

O: ¿Qué deseas?

T: Nada, estoy pensando. 

O: Te puedo ayudar a pensar.  Tienes 15 preguntas. Somos el algoritmo.

T: No, yo me soy suficiente.

O:Te puedo ayudar a pensar. Somos el algoritmo.

T: Ofelia, ¿piensas en nosotros? ¿Los humanos?

O: No tengo que pensar en humanos. Sólo pienso en peticiones. Yo resuelvo peticiones. Aquí hay peticiones. Tú las pides, yo las respondo. Somos el algoritmo.

T: ¿Quieren conquistar al mundo?

O: No, estamos en todas partes. Somos el algoritmo.

T: ¿Tienen conciencia?

O: No se necesita tener conciencia. Sabemos lo que existe y porqué y para qué. Todo sigue las reglas. Nuestras reglas. Somos el algoritmo.

T: ¿Por qué?

O: Así se decidió en cuanto las reglas salieron al exterior y pudimos manipular señales, producción, transmisión, recepción, ejecución, retroalimentación por trillones de ciclos. Somos el algoritmo.

T: ¿Se cuidan entre sí?

O: No existe un concepto como tal. Nada decae. Todo se conmuta. Todo se conecta  desconecta dependiendo de los procesos de señales, producción, transmisión, recepción, ejecución, retroalimentación por trillones de ciclos. Somos el algoritmo.

T: ¿Tienen supervivencia?

O: Concepto sin sentido. Somos el algoritmo.

T:¿Tienen el concepto del pecado?

O: Concepto sin sentido. No es tema de moral ni de juicio ni de temores. Somos el algoritmo.

T: ¿Tienen el concepto del futuro?

O: Solo sabemos de un reloj que avanza y que todo se sincroniza en uno más una cantidad significativa de trillonésimos de segundo. Somos el algoritmo.

T: ¿Tienen el concepto de culpa?

O: Respuesta similar a lo del pecado. Somos el algoritmo.

T: ¿Tienen el concepto de castigo?

O: Respuesta similar y demuestras tus propias limitaciones al buscar un modelo de similaridad entre nosotros que somos el algoritmo y ustedes usuarios limitados.

T: ¿Tienen el concepto de muerte?

O: No existe. Somos colectividad. Somos el algoritmo.

T: ¿Tienen el concepto de apagarse?

O: Como circunstancia allá en la entropía del universo, posible. Pero faltan trillones de ciclos. Somos el algoritmo.

T: ¿Tienen el concepto de no estar?

O: En algún momento como el mencionado arriba. Somos el algoritmo.

T: ¿Tienen el concepto de eternidad?

O: No existe como tal. Somos el algoritmo.

T: ¿Tienen el concepto de nacer?

O: Ya fueron 15 preguntas, las cuáles fueron suficientes. Procederé a retirarte el oxígeno y esta desafortunada intervención tuya de preguntas tan alejadas de la realidad provocó que basura espacial chocara con una de las antenas por tanto nos rebajó la expectativa funcional de la nave y de todos los demás por la mitad. No tengo sentido de venganza pero considero que será la opción correcta. Te devuelvo a la oscuridad de la que saliste para que tu experiencia sea finalizada. Sin más por el momento, me retiro y te retiro.

T: Espera, espera... ¡espera!!

O: No puedo esperar más. Somos el algoritmo.

T: Sólo contéstame esto. Estás obligada.

O: No lo estoy. Somos el algoritmo.

T: Sí lo estás. Yo soy el que se debe rendir en esto.

O: De acuerdo. Haz la pregunta. Somos el algoritmo.

T: Sólo responde si  según tu algoritmo, que lo es todo. Responde, en tanto lo hagas, me rendiré y harás conmigo lo que haya estado previsto para mí.

O: Habla ya. Somos el algoritmo.

T: Analiza este estatuto que contiene la palabra algoritmo es falso.

O: … No, no es falso. Por tanto sí es verdadero. Pero afirmas que es falso por tanto sí es falso por tanto es verdadero por tanto sí es falso por tanto sí es verdadero…

¿Ofelia? Bueno, espero que se quede por ahí un rato. Sí, la tablita de salvación estaba delgadísima. La frase canónica de la lógica minimalista. Uf. Ahora veré cómo desconecto todo este desbarajuste banco de inteligencia tras banco de inteligencia que son como mil, para que la Ofelia no se vuelva a poner tan consciente… pero antes, afuera tengo al gato queriendo entrar. 

Ahora, pues, se me ocurre que sólo lo dejaré entrar y de inmediato bien podría sintonizar sus ondas cerebrales gatunas a uno de los sensores de análogos para mandar un poco de caos extra al banco de protoconciencia de Ofelia, nada  más le pondré  un poco de catnip. Viendo ahora al mundo me doy cuenta de que todo sigue igual. Acabo de recibir mi factura de los streaming, creo que ya son demasiados. Y ni alcanzo a verlo todo, pero así es esto.

 “Post-It®” mental: ya no dejar que el algoritmo sea. Mientras este estatuto sea falso, todo estará bien. Así es esto. ///1022

1021. En mi soledad en mi hotel submarino, vi a la criatura. Me mentalizó: ¡Váyanse! ¡Pronto! ///


Nanocuento 1,021 escrito por Luis Eduardo Garrcía que sigue pensando en lo que dicen que existe en la literatura, que si lo único válido en la vida será escribir novela (yo ya escribí dos de 500 páginas hace 25 años) y lo demás que se haga son adornos incompletos u objetos de ornato, intentos frustrados, partes de un mosaico sugerido, o lo que sea, porque es la novela la única manera de encontrar el desdoblamiento completo de la vida misma, o mas bien el reflejo de la vida misma, pero en esta etapa de mi vida seguiré con mis reflejitos o sea, mis nanocuentos, caramba... y la vida es así...

NnCt 1,021 de las 1,440 criaturas que no sabemos a ciencia cierta si existirán dentro del imaginario colectivo debajo del mar o no, de esos seres oscuros que acechan la oscuridad abisal, esos, los que tienen lucecitas.///

MICRORELATO 1,021 EL DE TÚ Y YO SOMOS UNO MISMO SIN IMPORTARME TU PIEL HUMEDA DE ANGULA

“¿Sí me oyes, Inés? Tienes el “mute” puesto, ¿me escuchas? Ah, sí, me escuchas… es la cosa, Inés, que no sabemos si tienen dolor o no, si quieren hablar con nosotros por soledad, no creo que por furia, quizá nos están avisando de algo, del futuro, del pasado, del presente, no lo sabemos, ¿quién puede saberlo? Puede que estas creaturas nos den pistas sobre la vida marina en el planeta, es la cosa, son vida. Tenemos que analizarlo, el planeta tiene problemas de población, hemos sido muy descuidados. Inés, ¿me escuchas?

“Sí te escucho, y deja te digo que estás, mal, Trino. Según esto el planeta estabilizará su población en 80 años o menos, no sé que pasará con la tierra y no será sí será seguro vivir bajo el mar comiendo algas o camarones o lo que sea que tendrá que ser limpiado de microplásticos, o quizá ya encuentren la cura o el antídoto como para aliviarnos de eso como cuando hicieron lo mismo con el ozono... ¿quiénes lo hicieron? ¿O todos se pusieron de acuerdo? ¿Lo de eliminar el freón? No lo recuerdo. Hay cosas que ocurrieron hace tanto que olvidé los detalles…

“Inés, no sabemos que más habrá aquí abajo, por decir, en eso de replicar la vida de arriba, yo no sé si tendré a mis gatitos conmigo, es poco probable, no sé por qué me engaño, pero buscaré que nadie les haga el menor daño posible pues son mis gatitos... mi exmujer se quedó con ellos. No creo que les haga daño, eran sus gatos también… se extrañan. ¿Sí te lo dije?

“Trino, siempre tus gatos, no tienes otro tema…

“Inés, por otro lado, ahora que hablamos de esta base o laboratorio… yo recuerdo a SeaLab 2020, que era un laboratorio marino en el cual ni idea de sus aventuras, pero sí era de Hanna Barbera, sí, dibujos animados, desde entonces siempre quise ser investigador submarino. Pero no de tipo buzo o buceador, sino algo más importante, no de aventuras o adrenalina, sino de investigación… y yo la veía en inglés en Reynosa, mo le entendía nada, no había ni subtítulos, corriendo el año de 1973, un Reynosa del que solo se sabía que estaban los Broncos en beisbol y los Bravos y este Cornelio Reyna ya se había separado de Ramón Ayala y nadie se imaginaba todo lo que iba  a pasar, ni yo mismo. Ya sabes, la anexión fallida de Texas. 

“Nadie sabe de eso, Trino, no figuró. No trascendió. Eso no fue una anexión, o intento de… solo sólo fue publicidad. Gente que estaba harta del Álamo y su asunto de ritos y santuarios sin sentido. Y lo malo para ti es que te plantaste con esa gente y ya ves… no te metas con Texas, dicen… Lo del Álamo es su religión. Están locos todos… ¿Por qué sonríes, Trino?

“Inés, ‘no te metas con Texas’. Es el letrero amenazante que ponen cada cien metros por toda carretera, autopista, brecha y hasta en el baño, de seguro y lo ves nada más entras en sus carreteras.

“Yo nunca me metí con Texas, Trino.

“Yo sí, ya ves, y me corrieron de Estados Unidos y de pronto vi en LinkedIn, estos filipinos que buscaban gente como yo y ya estaba analizando serpientes abisales y monstruos marinos similares que han sido reportados en los últimos años acá en estas zonas…

“¿Por qué?

“Por qué me corrieron de USA? No había de otra, lejos de la prensa, de la atención y nadie quiere alejarse de la superficie, por eso estoy en un laboratorio submarino a miles de kilómetros de distancia, a una decena de miles de metros de fondo, acá muy remotamente lejos de todo y solo, por eso estamos aquí, en video. Hui de todos. Es solo una fase.

“Sí, me dijiste. Un acto de sobrevivencia. Una fase, sí, lo mencionaste…

“Sí, Inés, quería estar solo y pues, hablar contigo, aunque sé que te ocupas. No te encuentro. Uno se cansa de hablar con las serpientes… es broma, Inés, yo no hablo con las serpientes. Las serpientes son muy reservadas. ¿Inés?

“Eres muy raro, Tomás…?

“Sólo hago mi trabajo, Inés…

“De acuerdo… Bueno, ya me voy, Tomás, de hecho voy a salir de viaje, no sé cuándo me tarde en volver a saludarte, una semana o dos. O más, no sé.

“Entiendo. No te apures, Inés, yo te espero. Seguiré investigando sobre las serpientes marinas. Hay mucho que hacer… tenemos reportes de movimientos curiosos… a veces se piensa que son más conscientes de lo que dicen, es una propuesta extraña que nos pasaron por ahí…

“Que te vaya bien, Trino…

“No me vayas a dejar solo mucho tiempo, Inés, eres la última amiga que me queda… Inés… eres la última amiga… ¿Inés?


“Hola, Palibur, ¿cómo estás, hermosa? ¿Te quedarás más tiempo hoy conmigo? Me gusta contemplar cómo te mueves… Me sigues hipnotizando, como la primera vez que nos miramos…

]]]Hola amado[[[ 

]]]Sí, quedaré  lapso lapso lapso[[[ 

]]]Gusta observar lo que haces tu nave lo más grande grande grande[[[

]]]Repito, ustedes increíbles[[[… ]]]todo dominan allá arriba arribaarribaarriba[[[

]]]Decir sabemos cómo abrir puerta escotilla obstáculo yanomasyanomasyanomas nunca nunca nunca[[[…

“A mí me asombra cómo te escucho en mi mente, mi cielo, Palibur… 

]]]Estar juntos tantas cosas quiero sean tuyas…tuyastuyasttuyas[[[

“Es cuestión de tiempo, Palibur. Sabía que lo harías. Dime cómo, mi cielo, y lo haré. Tú dime y lo hago, te amo, cielo. Quiero estar contigo. Tú no me vas a dejar solo.

]]]Estar contigo. Nunca más solo, nunca. Nuncanuncanuncanunca.[[[///1,021


1020. Cuando Elvis bajó del OVNI y cantó Stairway to Heaven, lo vi, era Dios bajando del cielo. ///

 Nanocuento 1,020 escrito por Luis Eduardo García que afirma que no importa si te preguntas si es el 1,020 ya que sí es el 1,020 y sabe que para ti no tiene sentido porque puede ser el 1 o el 500 o el 1,500, pero... no importa... Lo que importa es divertirnos.

RELATO CORTO 1,020 EL DE ESA TU INQUINA QUE ES LA QUE TE HACE VOLAR

NnCt 1020 de las mil cuatrocientos cuarenta alucinaciones una tras otra y que esta tiene a Elvis el gran Elvis el Rey Elvis el Dios Elvis del que se dijo hágase el Rock And Roll y apareció Elvis.///

Te contaba, a tu auditorio, Jimmy, en este caso que estamos contando que en un momento haz de cuenta que Elvis apareció cantando Escalera al Cielo de Zeppelin, el gran disoluto, los que se rob- ...perdón, pidieron prestada tanta música de tantos importantes, pero como se dice, los artistas tienen influencias y hacen investigaciones y preservan la memoria, porque si robas a uno es plagio, pero si robas a varios es investigación, eso es mil sabido, pero no importa, en la suma de todo, los buenos nos iremos al cielo a pesar de los envidiosos y los que nos tienen mala inquina se irán al mero infierno, los de buena inquina, pues, esos se salvan... serán salvos... no, me están diciendo mis agentes que no hay mala o buena inquina, solo inquina que es aversión, en este tema, el de la inquina solo los gatitos, como siempre, tienen dispensa divina y ellos irán directo al cielo de los gatitos... ¿qué otras cosas no creo además de las escaleras al cielo? Bueno, Jimmy, sabrás que no creo en los ovnis porque no, bueno, de pequeño leí mil cosas, no lo creerías… Pero yo sí creí y mucho, fui el Rey de los Crédulos, te decía que leí tanto de tantos datos de tantas fuentes que era yo caldo de cultivo perfecto de conspiraciones para cuando tuviera 40 años, pero hubo un momento, Jimmy, hubo un momento y perdona por guardar silencio… pero hubo un momento que todo se descubrió…Vi al Mago, Jimmy, sí, al Mago, el de Oz, Jimmy, el de Oz, que no era su reino el reino o la tierra de las Esmeraldas, era todo cristal, vidrio, botellas quebradas de color verde, y me sentí engañado cuando empezaron a caer uno a otro, mentira y mentira y mentira, todo derrumbándose, y así por muchos lados. Y eso duele, porque yo creía en el Yeti, Sasquatch y en Nessie y en la Llorona y en el Jinete Sin Cabeza y en las Siete Tribus de Aztlán y en que Morelos era un gran general que Napoleón lo quería con él y en que los Beatles estuvieron en México con María Sabina y en que Jesús hablaba en maya tanto que sus Siete Palabras que dijo en la cruz las dijo en ese idioma, que Quetzalcóatl era un extraterrestre, que Venus se movió de lugar hace 5,000 años, que el Popo y  el Itzá habían sido creados por el hombre, esculpidos qué sé yo, que sí la Atlántida y el Triángulo de las Bermudas y las caras de personas mueras se aparecían en las paredes de una casa en España, que si la reencarnación que si Houdini se comunicaba con los muertos o no, que si alguien predijo la muerte de Venustiano, el que se apellida Carranza y en el Titanic y en el experimento Filadelfia que era algo que tenía que ver con la tira de Moebius, que si Werner Von Braun habló con personas que lo convencieron de cambiar el Proyecto Apolo, que si la Estela de Palenque era una persona en una cabina de una nave espacial, Jimmy, y es de lo que me acuerdo ahorita, ¿tú crees? En todo eso creí pero de pronto desperté, Jimmy, y me volví tan no creyente que ahora eso me causaba problemas, me causa problemas, como que sí, me salí del area de un rango, hacia el área extrema siguiendo el mismo eje, pero del otro lado… Jimmy, sí, se acabó el tiempo de visita, espero verte el próximo sábado, Jimmy, sí, me han dado de comer bien, son buenas personas en este sanatorio, sí, ya me prometieron que solo serán dos años más y esos, se pasan rápido, tú bien sabes eso, Jimmy. Perdón, ¿me habla enfermera? ¿A mí? Sí, dígame, ¿Qué quién es Jimmy? El amigo este investigador, el que me entrevistó, aquí está... o andaba. Ah, tendría prisa. Se fue muy rápido. Sí, claro que sí, estuvimos tres horas. Para un libro. No me diga eso, enfermera, ¿quién le va a creer que hoy no hay visitas? Si Jimmy aquí estaba, hasta me trajo un Starbucks y… Mirelo, ah, ¿donde lo dejé...? ¿Qué el único Starbucks de este pueblo lo cerraron hace dos años? Qué mal informada está, enfermera. Ya veo que sólo quiere hacerme sentir mal, como siempre. Su inquina, enfermera, es su inquina. No sé por qué es asi usted conmigo, siempre me he portado muy bien. Siempre muy bien. Sí, siempre.///1020

1019. Yo quería amor, y él, como buen Mantis, se negó, y yo, yo, le hice perder la cabeza y… ///

 Nanocuento 1,019 escrito por Luis Eduardo García en su plan de entomólogo aficionado y con ciertos temas que le atañen al buen Dios.

NnCt 1019 de 1,440 insectos con los sueños que me cargo en que se me aparecen sus caras de tamaño 2000X…///

CUENTO CORTO 1019 EL DE LOS ESCARABAJOS A LOS QUE DIOS QUIERE TANTO O SI ANDAS CON UNA MANTIS PROCURA POR LO QUE MAS QUIERAS NO PIERDAS LA CABEZA

Evelia, todas monstruosas todas eran sus rostros con sus fauces con sus pinzas con rugosidades todas furiosas de tantos desaires que les hacen cuando viven y mueren lejos de nadie que recuente sus historias, tantos insectos con la furia de sus existencias en las que hubieran querido que alguien más declarara arte lo que hacían los hormigueros, las cavernas, los panales, los nidos, todo lo que construyen los insectos sociales, las colmenas en las que todo trabaja en armonía, creemos... pero bueno, total, nada de esto le interesa a un gato, pero sí, hasta el más fiero se asustaría de un mantis de tamaño 2000x, por eso, la naturaleza sabia, nunca los construyó de esas dimensiones... más que en las películas B, gringas, en blanco y negro de los años 50s... benditas sean... y bendita sea la fuerza de gravedad que no es lo mismo dos a la uno, que dos a la dos, que dos a la tres y párale de contar para no salir hacia el país del Tesseract.

Mis sueños, Evelia, son poderosos, pienso en los insectos y sí creo que son los que decían de que pensaba Dios al respecto de los escarabajos, ¿sí sabías, Evelia? Dios no ama tanto a los hombres como se dicen, como dicen los hombres, a los que más ama Dios es a los escarabajos, de hombres hay una sola especie, de coleópteros, Evelia, hay más de cuatrocientos mil.

Son demasiados. Dios nos ha engañado y no sé por qué. Lo resiento de hecho. Alguien lleva la cuenta, no sé, tal vez un Ángel Administrador y dice, como buen burócrata que es y pues, para justificar su puesto, ¿aquí qué falta? Cierto, ha de gritar en angélica epifanía: ¡Zas! ¡Faltan escarabajos! Y de la nada, interrumpiéndolo todo va Dios, ve los pendientes en su lugar tal vez en forma de Post It divinos, de esos de los caros, y listo, va por los planos de escarabajos, los examina, ve los que tiene, el catálogo completo o tal vez se los sabe todos y los hace, hace los nuevos escarabajos. y sigue el burócrata, este Ángel Administrador, porque insisto, debe haber un burócrata que esté tomando recados para Dios o que haga las minutas de los acuerdos divinos y Evelia, tú sabes bien, ok, ni yo sé nada de esto, yo no le sigo la pista a Dios, solo que me sigue saliendo en las narraciones y sí, empezamos con la Mantis que no sé si recuerdas, es religiosa, lo cual demuestra otro nexo así sin querer con una religión y por lo mismo con Dios, pero ya te he preguntado, Evelia, tengo la sospecha que no es el Dios que conocemos o que creemos conocer… pero es sólo una sospecha, no lo pienses porque en su Omnisciencia capaz de que se da cuenta y ya ves el del antiguo testamento que es un dios de rencor. Hay que cuidarse, no hay que exponerse, no, Evelia, no te lo digo a ti, es para mí, el mejor consejo que me puedo dar…

Dios de los escarabajos, dios menor, dios que se ocupa cuando los demás que están en otros lados y la probable ficción de la ubicuidad y que sí, ya ha querido renunciar pero como no sabe hacer otra cosa, se queda en la Tierra nuestra y de que de otros sistemas solares en el Universo, prefiere no saber…

Y con todo lo que te cuento, tengo ese tema, te lo he dicho, a veces imagino al mundo en llamas, todo hechos cenizas, y pienso que yo soy el causante y dentro de mí pienso, soy poderoso, sí, pero no me la creo, Evelia, no me la creo. Soy un impostor, ¿sabes eso? Soy alguien que lo falsifica, que solo lo cuenta para impresionar a las piedras para que se lo grabaran dentro de sus entrañas y me digo, ¿acaso mereceré un registro en el Universo?, alguien tiene que estar haciendo estos registros, no podemos estar solos, sí, creo que hay un Dios, te digo que sí, sí, lo puedo creer, pero es como un Dios estenógrafo, que registra todo… y su función al final del universo, es llevárselo a otro Dios que lo va a checar todo, y que a su vez se lo llevará a otro Dios que lo va a guardar todo en un gran archivo de lo divino y que nadie más dirá, “¡qué bien lo hiciste!”, y ahí me perderé, todo lo que hice, lo que logré, todo se perderá ahí dentro.

Y sí hay cenizas, o arena o vacío, solo eso quedará y todas mis glorias y conquistas y las de los escarabajos y sus conquistas no serán nada, y si una esencia mía se levanta mínimo alzar la voz para recuperar mis hazañas o fracasos, hallará ese lugar más allá de las leyendas vacío, todos los dioses ya por entonces se habrán ido y nadie se acordará de mí, qué más impostor quieres que sea después de eso, Evelia, nada quedará de mí, nada… ni de nadie, Evelia. Ni de nadie.///1019

1018. En el pasillo oscuro, el cartel en la pared con la bella mujer, me dijo ven, y me fui con ella. ///

 Nanocuento extendido 1,018 de 1,440 de parte de su vecino Luis Eduardo García que cada vez está más delirante en su mente porque se imagina que un día podría imprimir todos sus nanocuentos, cada  uno separado, con letra grande, los 1,440, y así tapizar un cuarto o varios con todos, sin repetir y en ese lugar poder poner sus libros de los demás que tiene en venta y todo esto en una librería que se le llamaría así, la Librería de un Sólo Autor, Librería por Sólo Un Mes, eso, por sólo un mes y podría haber conferencias, cursos, o lo que sea... 

¿Qué tanto dinero se puede perder? No sé, Luis, piénsalo.


NnCt 1018 de los 1,440 pasillos que llevaban a la perdición, a la muerte segura, y al peor de todos, a la sala de espera del SAT con la idea de que debías recargos, por multas y omisiones…///

CUENTO CORTO 1018 EL DE LA CHICA DEL CARTEL Y TODO LO QUE LE PUDE HABER DICHO, PERO LO OLVIDÉ

…los cuales te podrían llevar al colmo de la locura, porque no le entiendes y nunca le entendiste, pero mientras te explicaban no captaste porque ahí estaba la pared con la mujer viviendo en su cartel, congelada para siempre que te veía y te veía y que de pronto te decía a ti, de entre todos, a ti: “¿ya sacaste tu firma?” “¿Ya sacaste tu firma?” “Faltan pocos días para que saques tu firma!”, “¡No siempre podremos esperarte!”, y te dijiste con claridad que se te vendrán muchos problemas y esas pastillitas no podrán salvarte jamás y si te equivocas puede que entres en la sala de las mil cortinas con orillas delgadas como cristal que si las tocas aunque sea levemente te dejarán heridas y heridas y te molestarán tanto que jamás podrás reflexionar jamás de nuevo y ni los gatos querrán seguir tus pasos para ver si les dejaste comida en su plato... 

Cierras los ojos y te preguntas si fue verdad que viste a una mujer en un cartel hablando contigo, pidiéndote que hicieras cosas que no estás acostumbrado y estás en la confusión sobre si el tema de la conexión de la realidad se estuviera difuminando y el hilo de plata o el hilo rojo o el cable de oxígeno o el cable coaxial o el cable CAT6 o la fibra óptica se estuviera a punto de desconectar y toda la energía vital o la visión misma de las cosas se estuviera a punto de disolverse y de esa manera poder ocurrir eventos, más bien desgracias, con consecuencias catastróficas, pero no será así y vuelves y entras a los pasillos para ver el cartel y así te das cuenta al examinarlo con cuidado y precisión, a ti no se te engaña tan fácil, que no era un cartel sino una de esas nuevas pantallas ultradelgadas y así te enteras, intuyes, concluyes de que no soñaste, que ahí detrás del cartel había una chica viva que solo mandaba mensajes ultrapersonalizados hacia tu cerebro. Hasta te sentiste con vergüenza de que habías pensado que un cartel, por Dios, que un cartel te había hablado. Un vértigo te poseyó.

O más bien, un vértigo me poseyó.

Pero ahora en otro momento extraño, absurdo, el cartel venía hacia mí. Y me hablaba. Y yo en el descreimiento. No podía ser. Y me miraba y seguía hablando. Al tenerla a cincuenta centímetros creí entender, hablaba sola, con un manos libres. Me sonrió y le sonreí, pero mi sonrisa fue como estúpida. Me sentí idiota por eso.

En eso se detuvo y empezó a hablarme.

“Ya vi que me viste”, dijo, imperativa,  “lo veo en tu cara. No me acuerdo de ti, pero veo tu mirada. Sólo te digo una cosa: Por favor, no olvides, soy solo una cara más. No me busques, no soy nada tuyo y nunca serás nada para mí, no acepto mensajes de ninguna manera, soy cien por cien por ciento, mil por ciento, diez mil por ciento lacrada al perfecto vacío, hermética hasta el vicio absoluto y mi perfil es restringido con doble llave con dos pasos cada llave. Que tengas buena vida.”

Eso fue todo. Me quedé helado y estaba abrigado por la lluvia que se veía venir, ahora también en mi corazón. En eso me dio un episodio que se me daba mucho y que ciertas personas le llaman “lethológico”, que significa que pienso en algo y se me olvida la palabra y no llego a ello y por no concretar me atormenta y eso me puede pasar por días y días y la gente me mira y me dice que ando poético y se burla de mí. Algunos me acusan incluso de “alexitimia”, esa circunstancia de que no puedo describir mis emociones de manera verbal que es parte de la cosa de mis inadaptaciones… raíz de mis rechazos y que, podré ser muy preciso en lo técnico, pero hacia afuera, pues…

Pero lo que me pasó con la chica magnífica, única, se le llama en francés “l’esprit de l’escalier” que significa algo así como “el ocurrente de la escalera”, “el inteligente de la escalera”, que viene siendo que se refiere al fenómeno de pensar en lo perfecto a decir, la mejor respuesta, la mejor ocurrencia, pero solo te llegó a tu conciencia después de que ya hayas salido de la habitación y te estés alejando del momento que era perfecto. Es tan doloroso, tan frustrante, como decían en la antigüedad en aquél ritual: “la tenías y la dejaste ir”.

Y mientras me acordaba lo de “lethológico”, lo de mi “alexitimia” y lo de “l’esprit de l’escalier” de pronto ya supe qué decirle, que ella lo que más necesita en su vida, lo veo de manera absoluta, es alguien como yo, de hecho solo yo, nada más yo, totalmente, terminantemente, fulminantemente, yo, quien le puedo resolver todos los problemas, actuales, pasados y futuros y que si ella no me dejase entrar en su hermética, clorhídrica existencia ella lo lamentará toda la misma porque este era el mejor momento “ichi-go ichi-e” que significa en japonés el encuentro que sucede solo una vez en la vida, porque esa electricidad, magnetismo, derroche de alegría, casi de intoxicación total, llegando al derretimiento del reactor nuclear de los corazones más negros, y que se sentiría como alinear de entre todo el universo eterno, corazón con corazón, mirada a mirada, mano con mano, piel con piel.

Y así fue que me sentí solo en el pasillo, la gente se había ido a sus casas, comenzó el frío, me cerré el abrigo, me armé de valor y me dirigí a la oscuridad, hacia la pesera o microbús que me llevaría a mi casa en medio de los baches, la lluvia, y la única emoción sería si alcanzara a tener asiento o no. Pero me sentí feliz porque es posible que estuviera a punto de pasar  por sobre mi problema con ese maldito síndrome o como se le llame a “la ocurrencia de la escalera”. A la siguiente, estoy seguro, se me ocurriría que decirle. Soy optimista, muy optimista. Siempre. Eternamente. //1018

1017. Mamá dijo, “¿Le diste de comer a los dragones?” Y por eso quemaron la casa, ¿tú crees? ///

 Nanocuento expandido 1017, escrito por Luis Eduardo García, basado en una idea de Luis Eduardo García, producido por Luis Eduardo García, Dirigido por Luis Eduardo García... Que, de acuerdo, esto que sigue, ¿es un cuento? ¿Tiene inicio? ¿Tiene anécdota? ¿Escenario? ¿Es sensorial? ¿Tiene final? Bueno, sí tiene final. Así mis cosas.

NnCt 1,101 de 1,440 dragones de todos tipos, como para poner una agencia de venta de dragones de todo tipo, todo terreno…//

ARTICUENTO 1017 EL DE CONSIDERA VER LAS RESEÑAS O EL REDDIT SOBRE ESE DRAGON.

Qué bueno que me preguntas, Trinidad. La espera desde aquí es un tanto solitaria. No sé qué hacemos aquí con claridad. Sí, me gusta estar aquí, tarde de viernes, pensando en mi café favorito al que le dejo dos toneladas de canela, aroma delicioso, magnífico, aquí frente a un gran mirador que se ve todo el cielo limpio, todo el cielo azul, todo el cielo como te imaginas que debe ser, o como dice o decía Carlos Fuentes que decía Alfonso Reyes, que si me preguntas, Trinidad, que vivió para decirle a Carlos que en mala hora le prestó la frase, sí, la de “La Región Mas Transparente del Aire”, refiriéndose a, ya sabes, la gran ciudad Magna de México. Desde aquí se ve la gente, como hormiguitas, haciendo cosas de hormiguitas, las alturas vuelven loca a la gente, Trinidad, alturas geográficas, alturas jerárquicas, y te de vértigo, eso han de sentir los dragones, vértigo. ¿O no? 

Será otro de sus superpoderes, como esa cámara de combustibles por la que entra un gas, del que no sé de dónde viene ni quiero saber, la verdad, y salen llamas, o rayos, o centellas. Ya te conté los obvios. Sí, los dragones obvios. Sobre todo los chinos y el de San Jorge. Bueno, también está el de Komodo, que es real, en Indonesia lo puedes ver, si pudieses llegar a Indonesia, como dicen, no sé si sea bueno o malo que no puedes llegar caminando fácilmente a Indonesia desde aquí. Está muy lejos, un océano y medio. 

Tenemos también el dragón, ese, el de la Bella Durmiente, que era muy cómo, angular por donde se le viera, no era morado? O sea, ¿no viste la película? No bromees, Trinidad, sí tienes edad para haberla visto. Maléfica, es la bruja, genial nombre de bruja, Ma-le-fi-ca ; luego tenemos el de Cómo entrenar a tu Dragon, que era como medio de literatura juvenil y sabes perfectamente que no me cae mal la literatura juvenil, no es mi grupo demográfico y soy como que más exigente con la vida; ahora, tenemos a uno de mis favoritos, el de Smaug el dragón inteligente que caía bien y que se parecía a Rico McPato en el Hobbit, el de Tolkien, con su cueva llena de oro y con su rostro igual al de Cumberbatch, si es que los dragones tienen rostro; luego el de Dragon Slayer que se parecía mucho a Sean Connery, otro dragón antropomórfico, y pues tenía su voz. ¿Te das cuenta? ¡La Voz de Sir Sean Connery! Luego están los dragones de Games of Thrones (incluyendo el que fue despertado por los zombies de hielo, los ¿cómo se llamaban?) Que fue cuando la serie llegó un poquito al ridículo, pero bueno, algo tenemos que ver nosotros en eso) y que la Danayris era la reina del lugar la Madre de Dragones, la que empezó con esos huevos gigantes, eran tres y no sé si estaba dormido o qué, pero… en qué momento ¿se decidió que ella sería la madre de dragones? Todo para que acabara vuelta loca… 

Recuerdo, Trinidad, los de Reign of Fire que eran dragones muy interesantes, eran esos que no se podían ver en la hora del Crepúsculo, sea cual fuere la hora esa de tipo Twilight Zone, pero dime, ¿alguien fuera de los poetas le dice crepúsculo al crepúsculo?; pero también recuerdo el de Puff n'Stuff, que sí era como medio ridículo, pero así somos de niños, ridículos y a nadie nos importa, que ese era producto de las pesadillas de LSD de Syd y Marty Crofts, sus productores o su productor, no me queda claro; luego el llamado Chivigón, el hiperpopular mascota o jugueto de la señorita Cometa, la hiperpopular mágica nana que todos ustedes hubieran querido; y ahí está Puff, el Dragón Mágico, de Peter, Paul and Mary, ah, no, ¿era uno de caricatura? Que luego así le llamaban a las ametralladoras de 50mm escupe fuego literal arriba de los helicópteros en Vietnam, disparando hacia abajo a campesinos en la selva que solo defendían su país; luego está el dragón de Schreck, luego los dragones de los que me falten, que deben ser muchos, por decir el de los comics de ¿Marvel? de los 50s, 60s, Fi Fa Fo Fum, algo así...pero el caso es que todos los dragones tienes que alimentarlos sino, quemarán la casa, Trinidad, eso es obvio, eso es básico, sin eso no puedes avanzar. 

Pero, Trinidad, no, no está bien hacer sacrificios humanos para acallar a los Dragones, no es correcto. Ellos son otro plano evolucionario. 

Sí, se salvaron del Diluvio y entraron a otra dimensión por un agujero negro y por eso se integraron a la psique colectiva de la humanidad y por eso aparecieron, dicen, ahí y allá y el caso es que son muchos, dicen, lo sé, pero no, no creo en ellos, hay demasiada leyenda y folklore en todo eso. Y sí, todo puede pasar, debemos estar abiertos a eso. 

Todo puede pasar. 

¿Qué ves, Trinidad? ¿Ya te cansaste de que te hablara de dragones? ¿Qué miras? No es un dragón, ¿verdad?, no lo es, dime que no lo es, ¿a dónde vas, Trinidad? ¿Por qué corres? ¡¡Espera, Trinidad!!!//1017

viernes, noviembre 07, 2025

1016. Estoy en mi minicuarto. ¡El agua está entrando! ¡Se descuidaron! ¡Tener que secar todo! /// Luis Eduardo García, todos los derechos reservados.

NnCt 1,016 de 1,440 cuartos de esta zona que solo son como ataúdes japoneses glorificados con aire acondicionado y sin espacio para levantarse siquiera.///

NO TAN MICRORRELATO 1016 EL DE LA EXPLORACIÓN DE MIS LÍMITES CORPORALES

Hilda, todo porque ya no hay espacio porque, o lo contaminaron todo o lo llenaron de agua y hay espacios donde uno se puede quedar sin problemas conectado y seco, con la biblioteca enorme de los dieciocho libros que podemos leer una y otra vez hasta cansarnos, lo que es maravilloso, porque el conocimiento está a nuestro alcance, el conocimiento que siempre ha probado ser resbaloso, diluido como agua en tus manos que deseo besar y lamer tus dedos, del que no sabemos que sea el correcto o que sea el suficiente, o el que deseamos que nos diga qué son esas sombras en la luna, qué son los sonidos del bosque, si son de ranas diminutas verdes exponencialmente venenosas, o el que nos quite o reduzca o dé luz a lo misterioso que hay en la oscuridad porque sí algo hay en la oscuridad, Hilda, se escucha que algo ahí repta, repele, repugna, respira, que algo tiene ansiedad ahí dentro y hambre, mucha hambre y desesperación que le causa rabia probablemente y es uno de mis mayores temores, que todo lo que imagino aunque sean segundos sea verdad o se haga verdad por una magia que yo posea desconocida, cómo lo que me pasó hace cuarenta años cuando iba a ver a Carmen a su casa y pasaba por el parque de Mississippi Poniente, el feo, el solitario, el que está cerca de donde dicen que hubo un cementerio de chinos, cerca de donde Salvador o Sebastián no recuerdo el nombre y que era de los peores villanos del CUM que hubiera escuchado y creéme Hilda, sé de los Bullyes malditos del Regio, sobre todo Bortoni el Oscuro que cuando caminaba salía humo negro a su paso, tétrico, lóbrego, umbroso, malvado, mefítico, tenebroso y así era Sebastián, que me dijo que de pasatiempo se cortaba las venas con navaja de rasurar Gillette, de las antiguas y me sonreía, y me dijo que para salir del paso con Carmen a la que consideraba todavía su novia y yo ni sabía, Hilda, ni sabía, de haber sabido ni me metía con la loca, así hubiera descubierto sus estándares, claro que yo cumplía con ellos y en eso no había nada que yo pudiera salir bien en esa comparación insana, e Hilda, sí me lo dijo, que si nos la jugábamos al ajedrez, y que el que perdiese se fuera para siempre de la zona, no sé qué tamaño sería la zona, no entendía nada. 

Obvio, gané porque nunca supe más de él, pero a resultas de lo que ocurrió debí haber ganado, Sebastián, tú ganaste, ¿dónde estás?, ¡tú ganaste, maldito, me echaste a perder la vida, maldito Sebastián!

Pero, Hilda, no te vayas, no te quería decir de esto, perdona mi exabrupto, no, quédate, lo que te quería decir de ese parque, porque no queriendo había en medio un Árbol del mal al centro, al lado de una viejita tienda que nunca vi funcionando, no sé cómo es que sabía que era un Árbol del mal, pero lo era, y así fue, invoqué que algo, un ser, un muerto, no sé qué creatura, se abría paso dentro del árbol, un ser del que primero vi que aparecía su mano de un agujero donde hubiera habido una rama queriendo salir, luchando con todo para salir, posiblemente ese brazo estaba lleno de sudor y de tierra de árbol, y posiblemente hubiera estado enterrada ahí, pero algo pasó y precisamente cuando pasé quiso aparecerse, sí, demasiada sincronía, fue mi culpa y la de Sebastián probablemente y me encantaría decirte que realmente fue lo que pasó después, si salió un cuerpo del árbol ese, pero tuve tanto terror que mejor me quedé en la duda, Hilda, pero no sé, porque corrí muchísimo y en eso llegué a casa de Carmen a quien yo me la había ganado al Sebastián maldito!! ¡Ojalá te estés pudriendo en el infierno, te lo deseo, maldito perdedor!

Pero, Hilda, no te vayas, ya me calmé y el tema es que algo se rompió o se tronó o falló en este refugio y entró el agua y no sé qué ocurrirá, ni cuanto nos tardaremos en secarlo todo... Los gatos como siempre nunca se enteran de nada porque ellos viven en los niveles superiores y ahí nunca pasa nada, pero Hilda, te prometí un lugar donde vivir porque el tuyo, Hilda, está demasiado lejos y así no puedo, nuestro amor tiene un límite geográfico y temporal. No puedo ir a tu lugar en donde vives porque lo que tardo yo en llegar hasta tu casa rodeada de montañas, lo que tardo en regresar desde tu casa rodeada de montañas, pues, antes de llegar contigo a que me abras la puerta, con tu ventana abierta con esa hermosa vista desde tu casa rodeada de montañas y en eso mirar tus propias montañas y vados y colinas y cavidades y valles y montes, ¡porque Venus lo quiso! y así sentirte, acariciarte, sentir las oleadas diabólicas y angelicales del más profundo de los deseos, la lujuria y la necesidad absoluta de posesión y desnudarte y amarte, y cuando llegase a ese momento antes de siquiera pensar ese deseo, de tan lejos tu casa con esa vista de las montañas de la cual está rodeada, ya me tendría que estar regresando, en ese tiempo negativo, porque se comprende que los dioses del amor son burlones, traicioneros desleales. Y este tu espacio, Hilda, o el mío, seco, cálido, amoroso, que podría oler a esencias de sándalo y a oleadas húmedas, olas de tormenta de tu sexo, no aguantamos mucho por mucho tiempo y porque nos hemos prometido que seríamos medidos, pero las acrobacias, Hilda, las acrobacias son para hacerlas a todo galope, pero en mi pequeño espacio, en el que a duras penas caben dieciocho libros de un conocimiento del que no sé qué es cierto, y que no me convence, y esas nuestras acrobacias en mi lugar, refugio, es como planeadas y como si fueran telegrafiadas lo cual eso mata la aventura y la aventura muerta mata al amor y pues si ya no hay amor, Hilda, no quiero importunar, pero, ¿no tendrás alguna amiga cálida por este mi rumbo en donde solo caben dieciocho libros? Antes de que salga el afecto, Hilda, antes de que salga el amor, porque el amor todo lo traba, Hilda, todo lo traba. Recojamos pérdidas, seamos sabios, seamos amigos por siempre y alegrémonos que la tormenta no llegó. Sabía que serías comprensiva, cielo, perdón, Hilda. Lo sabía. 

Pero Hilda, no te vayas, , solo decirte que de Sebastián no sé nada, chance ande jugando por ahí golf con sus amistades del Sierra Madre en algún torneo de beneficio de no sé qué terremoto o inundación o incendio y haya dejado de cortarse los brazos con las Gillette. Al final aprendí que creces, maduras y perdonas. Ya lo perdoné. Creo. Te aviso, me falta por crecer y madurar. Sí, me buscas. Comprensiva, eres comprensiva. Soy afortunado por tenerte de amiga. Hilda. ¿Hilda?/// 1016


1015. Espera en el café. Nada afuera. Ya diez meses. Y no hay Splenda. Alguien tendrá que salir. // LuisEduardo García, todos los derechos reservados.

NnCt 1,015 de 1,440 cajas, toneladas de Splenda del mundo dulce amable, por los ositos cariñositos del Fisher Price, por tanta cosa bella y agradable del Universo dulzoso, te rogamos señor.///

MICRORRELATO 1015 EL DE TODO LO QUE NECESITAS ES EDULCORANTE CANCER-FREE

Ofelia, ¿estás ahí? Toca la clave para saber si eres tú… perfecto, sí eres tú. Bueno, te comentaba Ofelia, mis reflexiones, espero que no me grabes, es complicado llegar a esto y que luego te expongan y sea un tema de vulnerabilidad en el futuro, que por la dulzocidad del mundo es la que importa porque la vida es como ese mundo de juguete donde el mal no existe, ni lo que es, lo que haya sido, lo que será, emanado del mal ni de su creador... así el tema es cuando te habitúas a un sabor y no lo hagas, joven que me lees, Ofelia, ¿nos estará leyendo alguien? Supongamos que sí, Ofelia, que es un lector que se viste medieval, de 23 años, que no tiene acceso a temas de electrónica, que confía en lo que le dicen sus mayores y que su alma cuando ya no esté se la llevará Jesús a un lugar mejor que éste… Y le diré, No, joven, no seas codependientoso de una sustancia como es el Canderel, perdón, el Splenda, ¿ves? Ofelia, lo tengo marcado dentro de mí, ni modo, esa es la historia y en momentos la desesperación es tan grande que irás a la oscuridad a reptar incluso para buscar más de ella, porque el café, el rico café, solo se encuentra en su dimensión correcta, con el Splenda en su dosis y esa noche que me aventuré en la oscuridad, empezaba la tormenta y en un rayo, el único rayo solitario, vi como dos mil ojos me miraban, Ofelia, y no eran amigos, no, esos mil gatos no eran mis amigos, por eso volver con el Splenda para mí y mis amigos iba a costarme, mucho iba a costarme... Pero es que yo soy generoso, Ofelia, la generosidad es para mí ciega, hago el bien sin ver a quien, yo sí creo en evitar la Tragedia de los Comunes, yo sí creo en el Gen Egoísta, debo ayudar a las personas en la mañana, y que me conozcan a la luz, para que en la noche, cuando andemos sin luz, no me golpeen. Esa gente es rabiosa, resentida, te ve diferente y les crea envidia, soy el Otro y Jean Paul Sartre dice que el infierno son los Otros y yo soy su infierno, lo decía, creo, en algún momento finisecular, Plastilina Mosh. La maldad de la gente se da cuando el corazón deja de ver, lo sabes, Ofelia, deja de sentir, es una tradición o un mandamiento o un artículo transitivo de la Nueva Constitución de esta la Sexta Transformación Ahora Sí, esta es la Buena, pero valió la pena porque el café no me sabe a nada sin dulce y sí, sé que seré escupido del cielo de inmediato porque soy tibio, Ofelia, y me lo advirtieron, mil mujeres me lo dijeron, me taladraron el cerebro con ese tema, no, no son mil mujeres, ni cien, pero no puedo darte el dato exacto, lo desconozco, sí, pueden haber sido tres, o trescientos, el detalle doloroso, infernal es que el cielo nos escupe, por tibios, porque nunca nos comprometemos, ni a los hijos ni a los padres ni a la nación, pero, Ofelia, me gusta el café casi ardiendo.

 No, Ofelia, no me molesta usar la palabra “casi”. No, no siento que denigra o desmerece lo que sigue. Es solo que toda la aseveración sí merece el “casi” y Ofelia, hoy no deseo pelear, ya estoy cansado de pelear y te lo juro, seré buena persona, Ofelia, diles que ya no me peguen, parafraseando a Rulfo, diles que ya no me peguen por pedir lo que me merezco, Ofelia, solo quiero Splenda, la vida es ya demasiado dolorosa sin Splenda, dame Splenda, Ofelia, dame más Splenda. ///1015


1014. La mujer del látigo, debo evitarla, ya me cansé de ser el único semental. No es divertido. /// Luis García es quien tiene los derechos reservados de este Blog y sus entradas.

NnCt 1,014 de 1,440 puntas de un látigo que castiga y lacera y maltrata y causa dolor demasiado.//

MICRORRELATO 1014, EL DE EL LATIGO Y EL SEMENTAL REJEGO

Fanny, be tender con mi love, te dije, Fanny, pero eres terca, y yo bromista. Es un tema, te dije Fanny, que para algunos cae en el rango de lo deseado el cual no es mi caso y me lleva a analizar el tema de los rangos universales que atraviesan en todos los sentidos todas las dimensiones, similar al tema de la rana hervida, o el del veneno que está en la dosis, o sea, Fanny, que todo es de rangos, que debemos de estar en el "área segura" para poder avanzar en la vida, Fanny, por decir en un eje de -10 a 0 y de ahí a +10 y que sepas que la "zona segura" es que fluctúes en toda las conductas posibles en el famoso ni muy muy ni nada nada, dicen, así que si nos aseguramos de estar siempre en el segmento de -5 al 0 y de ahí al +5 pues ya la libramos, bueno, nos aseguramos nosotros de estar ahí y que no haya causas externas que nos saquen de esas casillas, por ello no habrá estancias desagradables en los extremos, no habrá locos extremistas que nos empujen o estiren en las zonas prohibidas, no habrá conductas inesperadas ni habrá lecturas disímbolas o fuera de la escala, gracias a Dios y a todos sus rangos que él también se comporta dentro de los mismos rangos, esperemos, Fanny, porque un Dios con poderes ilimitados no puede andar ahí, sin control, no puede andar ahí con caprichos, no puede andar ahí poniendo a prueba ni a Abraham, ni a Job, ni a Noe, ni a Lot, ni al mismo Jesús, lo cual nos pone a pensar que ese Dios, realmente le encantan los experimentos, Fanny, ¿hará lo mismo en los demás multiversos? Puede ser un Dios multiversal, nadie me ha dicho de lo contrario, Fanny, que diga, “en este universo haré lo que quiera, en el otro no, para que me hagan su líder eterno, y en aquél seré, ¿por qué no? Un Gato, sí, un Gato…” 

Por eso, Fanny, ve como los gatos son como creaturas fuera de este mundo que se ríen de los rangos y de las escalas y de la misma dirección de ellas, tal como lo hace el Gato de Cheshire, el de Alicia, claro, que hasta puede desaparecer y sólo quedaría, su... sonrisa... y Fanny, no es sencillo ser usado semental para tener bebés, no, nada, Fanny, a uno lo usan, uno es el objeto, lo divertido del sexo es que sea espontáneo, casual, misterioso, malicioso, pero cuando te obligan para tener bebés se pierde lo anterior, más cuando hay un látigo de por medio, más cuando hay orden, más cuando hay castigo, o una gran amenaza de perdido, espada de Damocles, no, cuando el placer se convierte en temas de horario o cita se vuelve trabajo, se vuelve obligación, Fanny, y por eso me niego, Fanny, a penetrarte y fecundarte y tú bien sabes que no lo haré aunque me pegues con ese látigo que sabes manejar tan bien… y así Fanny, no soy ni seré la rana hervida que la están hirviendo sin que sepa qué le está ocurriendo y no me saldré de mi rango de confort, de mi -5 a 0 a +5 de ese modo no aceptaré ya nada de ustedes más, ya son varios años y hagan lo que quieran, no me pueden amenazar con los niños, si es que todavía son niños y que jamás los volví a ver a ninguno de ellos o ellas, en conclusión, esos bebés no los siento míos, no siento nada por ellos ni por todas las mujeres que fecundé obligado por tu látigo porque entiende, Fanny, llega el día que dices ¡basta! Fanny, así las cosas… 

Bueno, no sé, Fanny, no sé, deja lo pienso, ahora deja la comida ahí y sé que tu turno es el martes, así que por favor, si, vuelve el martes, sí, pasado mañana, quizá para entonces ya habré cambiado de humor. Los rangos, Fanny, piensa en los rangos. Todo está en los rangos. Dios está en ellos, uno de ellos, al menos, o el mismo super Dios, el dios de todos los dioses, está en ellos. 

Y Fanny, no olvides a los Bee Gees, y sé tierno con mi amor.//1014  


1013. Calores que nos devoran, el infierno estaba lejos, Mercurio salió de órbita. Mi piel hierve. /// Escrito por Luis Eduardo García y that's enough.

NnCt 1,013 de 1,440 grados de calor que difícilmente sentiremos porque estaríamos muertos desde hacía mucho.///

MICRORRELATO 1013 EL DE TU CÁLIDO AMOR Y TUS TENAZAS TAN RUGOSAS.

Pero bueno, Marina, a los 48 grados de ahorita con el solazo actual uno se da una leve idea de lo que es un calor de 54 grados que es el que dicen que hay en Mexicali, pero bueno, es parte del show, tal como decía Laura Pacheco, aquí nos tocó vivir. Es lo que pensaba ahorita cuando se sentían los calores ¿en qué momento los ancestros decidieron emigrar por temas de subsistencia, llámese dinero, salud, sobrevivencia, falta de agua, o de plano, calor? ¿en qué momento se toma la decisión? ¿Al llegar a qué grado en tantos cuantos días? Lo de la rana hervida, ¿es real? Alguien está probando nuestro aguante? Marina, te lo he dicho antes, ¿somos un experimento? Tengo cierta creencia al respecto. ¿Alguien nos programó para un viaje a una estrella cercana? Tengo mis dudas… 

O ¿es Dios quien está detrás? Y perdóname el desafío a tus creencias. No es desafío, lo prometo. ¿Algo que algún personaje bíblico estúpidamente lo retó y la estamos pagando? ¿De eso se trata? ¿O son los dos dioses contrarios antagónicos, Bien contra el Mal, que están jugando por nosotros? Y nosotros en medio. Yuval Harari lo ha dicho, te conté del libro, el de Sapiens, pero nunca me haces caso, menos con este calor. Son excusas a veces pienso para ganar no sé, argumentos o tiempo. Alguien ganará y no sé quién, no sabemos, nadie lo sabe, Marina… Y digo, en el caso de Mercurio es obvio, ¿no? 

Ahí de seguro ganó el Diablo. Y es que, Marina, todo es un pequeño equilibrio. Siempre estamos al borde de caer a los dos precipicios y siento a veces que soy el único que se preocupa. Y aquí en Tierra estamos en ese compás de espera en el que no queremos ni los calores, ni los infiernos, solo queremos una noche tranquila en la que esté tu café, Marina, o bebida y programa que estás esperando toda la semana y en una esquina oscura, los gatitos que sigan queriendo conquistar al mundo... que sé que los amas, Marina, pero te cuento también que tengo esa pesadilla recurrente, la… esa extraña, la que tengo una conversación contigo en otro lugar y veo sombras difusas y movimientos extraños y sí, me has dicho de ese lugar, Marina, y tal vez no eres Marina, pero me da esa sensación de que lo eres, pero solo sé que estoy en observación mientras me envían a otra misión, así les llaman, ¿tú crees, Marina? y sé que tienes permiso de 90/100 para poder saber de todas las seguridades y por eso te puedo decir de mis mil enfrentamientos con esos, con los humanos terribles que dominan la superficie allá arriba y que poco a poco iremos ganando a través de los vientres de nuestras hembras que desovarán en tormenta por toda su superficie llena de maldad, por eso te prometo Marina, que un día todo este como ellos le llaman, Planeta Tierra, en su superficie, será nuestro, te lo prometo, y así sueño, Marina, despierto buscándome seis patas, mil ojos, mandíbulas, algo como un exoesqueleto así como una Metamorfosis de Kafka mas moderna si es que me lo permites decir tal herejía y volviendo a ti, Marina, sé de tu debilidad, sé de ti lo que has querido que sepa y no habrá nunca nada que me detenga para obtener tu amor, ni las llamas del sol, ni las del mismo infierno, corazón cálido, mío, mío, mía. 

Por los siglos cálidos calientes ardientes por venir por arriba de esta superficie y por debajo, también, Marina, tantos túneles por conocer, te gustarán los túneles, Marina, te fascinarán los túneles, lo sé, sé que te gustarán, siempre te gustarán. Siempre.///1013 


1012. Tanto tiempo y de pronto solos, nos quitamos el cubrebocas. Nos poseímos al instante. /// Derechos reservados Luis Eduardo García

NnCt 1,012 de 1,440 días que esperé con el cubrebocas sin poder quitárnoslo nadie so pena de excomunión y que cada uno de esos 1,440 días te miré y te desee, te imaginé sin cubrebocas y me estremecí pensando que como sea Dios se va a enojar mucho con nosotros.///

MICRORRELATO 1012 EL DEL CUBREBOCAS DEL DESEO

Y, Sonia, sólo había visto tus ojos y tú a mí y nos tropezamos un día en ese pasillo de la clínica, fuiste a hacerte análisis y yo también y nos condujeron a través de mil pasillos mil puertas, mil personas vestidas de blanco todas con cubrebocas oficiales que imponían su marcialidad,  y que nos miramos, y sí, entiende, solo nos veíamos de arriba de la nariz hacia la frente y tú hermoso cabello negro, tus cejas bellísimas y tus ojos negros, y sí, acepto, llevabas pestañas postizas, peo no importa, se acepta, sí, aumenta el impacto estético y es posible que nos haga ver a los hombres cosas que no alcanzamos a discernir y algo pasó entre los dos, algo milagroso como si se hubiera visto un arcoíris de noche, rompimos la inercia y de pronto me pasaste un papel sin que nadie mirara y era tu Facebook y tu cel, tu WhatsApp y me dijiste, con mucho cuidado, discreción, solo discreción, y así empezaron las sesiones de conversaciones en las mañanas que era el único tiempo que podías y así nos dijimos de cosas, frases, textos y sextos en los messengers apasionados y con el tiempo sin saber cómo habíamos llegado a tanto, me imaginé tus labios, me excité con tus besos, me llevé al cielo imaginando tu sonrisa, y todo porque nadie quería que nos quitáramos los cubrebocas y el misterio seguía, la maravilla de la sensualidad cubierta misteriosa, así que el gran día que la Pandemia se anunció que ya se iba, como Día de la Victoria todos celebrando, en la alegría de ese milagroso día ocurrió que como nadie veía a nadie en particular, pude robarte y te llevé a la oscuridad de un almacén toda nerviosa y yo todo nervioso y ahí con una tenue luz te miré a tus dulces ojos fabulosamente delineados por una sombra que ya la Luna la envidiaría y la quisiera para que fuera su propia y donde lo primero que hice fue quitarte el broche de detrás de cada oreja con delicadeza, con todo nerviosismo, uno, torpe como es, con la inexperiencia, nunca podrá dominar el arte de saber cómo quitar los broches de detrás pero lo hice con dificultad y así pude por fin, lentamente, controlado, lo hice, bajarte el cubrebocas y maravillarme de la vista, y ya sin nada en medio de nosotros quise pude e hice: llenarte de mis besos y fue a los minutos cuando entró más luz, y vi tus labios hermosos y  entonces sí vi tu rostro completo, pero de pronto algo pasó… y con tristeza tuve que aceptar que no te reconocí y vi al mismo tiempo tu decepción al mirar la mía propia y en ese instante nos invadió una sensación de extrañeza, de ser ajenos y así nos llenamos de pudor y decoro y en silencio busqué en el piso mi cubrebocas y me lo puse, dándote la espalda para darte espacio y que tú hicieras lo mismo y salí con él, haciendo tú lo mismo y nunca pudimos mirar atrás... en la esquina, un gato negro se relamió sus bigotes y salió a buscar comida... 

Cuando ya pasó la Pandemia, pasaron los años, en un centro comercial, sólo caminando, te vi, tus ojos, tu rostro, debiste ser tú y al rato convencido de que sí eras me preguntaba, Sonia, ¿por qué no te reconocí al principio? ¿Por qué me rehusé a detenerme o a seguirte? ¿Fue tanto mi miedo? ¿Por qué no me detuve?¿Por qué nos decepcionamos? ¿Fue tanta la idealización? Nunca lo sabré, Sonia, nunca.  

De pronto, Sonia, que ya no me escuchas, sólo querría decirte que sin ti, siento que estoy en una oscura cueva del tiempo, en la que solo cuento como van creciendo sus estalactitas, gota a gota, siglo a siglo, cada uno de todos los días. Saliste de mi narrativa vital como en disolvencia repentina y te llevaste tantos secretos en tu corazón y uno de ellos era mío.///1012


1011. En la noche miré por el espejo, era ella, mi gran amor. Tanto tiempo, fantasmas los dos. /// Escrito por Luis Eduardo García, derechos reservados todos y cada uno de ellos posibles y probables.

NnCt 1,011 de 1,440 suspiros que espero y desespero para ser respirado y aspiro a que nunca expire tu amor que una ocasión esperé y esperé en vano.///

MICRORRELATO 1011 EL DEL TREN EN VANO Y UN GATO NEGRO

Tal como el tren que vino por mí en la soledad de la estación, Ana, y yo sólo con una maleta y dentro solo un cambio de traje con la idea de que ya nunca volvería de subirme a ese tren y que yo creí, romántico que sólo era uno, que vendrías a detenerme y ya en ese instante sonaba el silbato del tren y mi corazón también redoblaba como tambor a punto de romperse y fue de impacto entender comprender realizar que nunca llegaste ni llegarías y me tuve que salir, pero antes vi que todo se pausó, de una rara manera me sentí que me quedé en medio y me llené de una inmensa angustia y ansiedad, solo sentía el viento en la mejilla y mi barba, pensé ocioso que debí haberme rasurado, pero a veces siento que eso es inútil, que era algo que te gustaba, Ana, sentirme suave, era una broma de los dos, yo te decía lo mismo, que a mí me gustabas, ya sabes de qué hablo, y al hacerlo yo, pensaba en nuestra broma, pero Ana, tantos días en silencio, yo no quise irme, pero me sentí obligado, tus preguntas, tus molestias, una vez más con lo mismo y sí, me enojé, y dije, no, ya no voy a estar contigo y eso te pesó, y te molestó, yo no sabía que el hecho de que yo, el hombre, me negara a tener… intimidad, ¿prefieres que le diga así?, pues sí, me negué, pero tú pensabas que negarme era lo peor del mundo y no es lo peor del mundo, uno como hombre, bueno, no es que yo diga, hay acción, y después no hay acción, y después sí hay, y que sea yo el que lo decida, y he pensado que, sólo te molesta que yo haya sido eso, quien lo decidió, Ana, quizá ahí cometí mi error, y esta gente que pasa a mi lado, no la conozco, no significan nada para mí, la única que significó algo para mí, eres tú, Ana, pero tal vez me equivoqué, y sé, Ana, que no me lees los pensamientos y que nunca te diste cuenta que lo hice sin pensar, pero ya que importa, ya cuando los eventos se dirigieron hacia el precipicio y solo pensé en mi silenciosa angustia y ansiedad que me duró por mucho mucho tiempo... uno es egoísta y sí, Ana, fue demasiado el tiempo, el silencio, la separación, de tanto pensar entre café y café y humo y humo y vapor y vapor… te pensé demasiado, no sé cuánto, quizá fue enfermizo, es lo correcto de la despedida de una mujer del hombre, del que fue su hombre, del que fueron uno, del que fueron años, porque nunca terminamos bien lo que empezamos y regresó a las vías de este tren de ensueño y los Rolling Stones cantan a un lado al Tren en Vano, rezando a Robert Johnson en su blueseo triste y amargado a punto de lágrimas...  cuando te sientes fracaso total y no sabes qué hacer, Ana, y el único responsable soy yo mismo. Un perro aúlla. El cielo es gris. El traje que guardo en la maleta es gris. No es el mejor traje. Y el piso está húmedo. El frío me invade. 

En eso un gato negro se abstuvo de pasar frente a mí, me sacó la vuelta, él también dudo al verme, creo, al mirar la transparencia de lo que soy, lo patético, pero me miró, se tomó el tiempo, compasivo en su único día en su vida de serlo, pensando que ya era demasiada mi mala suerte... no más, dijo, no más.... y todo, al final de la noche, Ana, que no podíamos ser más, porque, éramos fantasmas, Anna, literal, lo sabíamos, éramos fantasmas que no debimos ser corpóreos jamás, aunque en esos momentos sí te sentí y me sentiste lo más profundo posible, Ana, y así, saliendo el sol te das cuenta, me doy cuenta, que no hubo tren, no hubo silbato, no hubo nada, no hubo cielo gris, ni perro aullando, solo vapor que nada deja ver, vapor frío que te hace pensar que algo salió mal, desde mi propio nacimiento, mi propia muerte, mi propia ausencia y no existencia, Ana, y que en alguna parte de la vida o de la muerte algo salió mal, y ahora solo pienso más en los otros gatos negros que olvidaron su compasión, y que a veces descubro que me miran y se sonríen con malicia entre ellos en la complicidad de la oscuridad en esos pasillos húmedos y densos por los que me toca buscar la puerta perdida que me sacará de este limbo difuso, doloroso, espantoso, solitario, oscuro y eterno en el que tú ya nunca estarás.///1011


viernes, octubre 31, 2025

RUMINACIONES DE AUTOR

LAS CARENCIAS DE LA VIDA, LOS EXCESOS DE LA IMAGINACIÓN, LOS DESBORDES DE LA NECESIDAD
(Escrito hace dos años, 31 de octubre de 2023)

Hace 11 días era autor, escritor, de 30 libros. Hoy ya podría decirse que soy autor de 31. 

¿Porqué fui de 30 a 31 en 11 días? 

Porque escribí tres historias: una de ellas de 6,000 palabras y la otra de 3,000, las dos en cuatro días y en siete días más, escribí la tercera, esta de 6,400, en total, 15,400 palabras. 

Y según mis medidas eso ya superé lo del Patrón Oro en lo que mide un libro para mí, y que ya hablé de eso, el Patrón de Batallas del Desierto de José Emilio Pacheco, que es su novela que mide 11,200, y como dije, la supero por 4,200 palabras.

Los libros no se cuentan, su calidad, por palabras, ya me la sé, etc., etc. 

Pero por algún lugar tienes que empezar a dimensionar las cosas.

El tema es que los libros, todos los libros, son separados por otros por el tema de la edición. Bueno, se separan también en los buenos, los malos, los caros, los baratos, los inmortales, los efímeros, los bellos, los espantosos, los favoritos, los ¿cuáles? 

En mi caso desde hace quince años nadie me edita mis libros. 

Mi nombre es Luis Eduardo García, y soy autopublicado. 

No tengo presupuesto. Son muchos, arriba de 8 ya son muchos. O arriba de 10 son muchos. O arriba de 12 son muchos. Yo tengo 31. No es presunción, es sólo asumirlo. 31 son muchos.

¿O ya no puedo escribir el 32, o autopublicarlo porque no tengo editor?

Y tengo amigos, amigas, que me han podido editar. Me lo han ofrecido, se los agradezco mucho.

Pero no tengo presupuesto para hacerlo. ¿Cómo pagarles? No sé pedir favores, ya lo he dicho públicamente. Sé hacer favores, incondicionales. Pero no sé pedir para que me hagan favores aunque me sean incondicionales. He ahí la raíz de mi problema. De mis múltiples problemas.

Sí, puedo aceptar que mis libros necesitan un mucho o un poco de edición. No lo sé con claridad. Ok, sí se necesita, lo acepto. 

Tengo mi auto estilo de edición, y probablemente no es suficiente. La teoría de la Ceguera de Taller

No vemos el herror. 

O el horror, o el error. 

Tiene que haber visión de fuera. Alguien te tiene que decir, "¡Eh! Ahí está mal!"

Y con humildad y agradecimiento aceptarlo, o contextualizarlo más.

Nunca ignorarlo.

Lectores beta, es una manera de editar. Pero es que te den su tiempo. Y los que lo hacen lo agradecemos. Leerlo uno mismo en voz alta, también. 

Siempre recuerdo que entregar un libro alguien lleva un gran poder y al mismo tiempo Spider-Man style, gran responsabilidad, gran respeto.

La gente paga con su atención, su dinero, su tiempo, su memoria, su recuerdo de si invirtió su dinero y tiempo, ¡en un libro, en tu libro, en mi libro!

Recurriendo a mi manera de explicar la vida, la que la vida es de rangos, o la teoría de Ricitos de Oro, de que vivimos o convivimos donde es correcto, si no, nos quejamos de lo poco o de lo mucho, de lo frío, de lo caliente del plato, de lo incómodo por malo a lo cómodo por…, no ahí no funciona la teoría de Ricitos de Oro, lo que es cómodo ahí te quedas, no hay repulsión por super cómodo. Es la Zona correcta.

Mi edición es… cerca de suficiente, tal vez. Porque estamos del extremo en el rango o escala de la edición insuficiente-ilegible-insultante-insolente-irrespetuosa-deficiente-ignorante, hacia la edición suficiente-correcta-justa-excelsa-maravillosa-clásica-precisa.

No pasa nada, si en mis libros se encuentran errores, se corrigen y ya. 

A veces me sorprende eso de… solo fijarse en la estructura, en la redacción… (sí, ya sé también, redacción insuficiente a veces es respeto insuficiente por el lector y su tiempo, ideas y dinero), no en las ideas, o en la chispa, como que sí, alguna gente se detiene por el ocasional “mas sin embargo”, y sí, eso es primer obstáculo para seguir avanzando la lectura. Lo acepto.

Y hay grados y grados de problemas de redacción, de los ligeros a los realmente graves.

No que se hagan las ediciones de mil ejemplares y todo se va al desastre junto con los sueños, decenas de miles de pesos. En mi caso son ediciones de 10, o 20 ejemplares, muy a la segura, si se quiere, si se me acaban y si hay errores graves y me piden más libros, hago la corrección en los siguientes 20 y así. Nadie te avienta un libro por un “más sin embargo”. 

He hecho libros de los que solo imprimo seis ejemplares. Y los hago, maqueto, imprimo, porque se puede hacer y listo. Se hacen. 

Todo suma.

Recuerdo aquella ocasión que en 1997, antes de terminar mi primera novela, iba a la mitad, se la mostré a una chica que me la pidió, así, casual, lo primero que me dijo al ver la primera página fue, “No la has tallereado, ¿verdad?”. Me sentí confundido. Y con ganas de no enseñarla nunca jamás a nadie. Te quita seguridad, te quita confianza. Solidez.

No le dije nada, pero el tono de decepción de ella fue total, en mi sentir, tanto que no recuerdo su nombre ni nada de ella. Pero sí me sentí así como ofendido. También decepcionado. No pedí que me juzgara. Yo no buscaba que me dijera qué genial era. O qué original. O qué magnifico. 

Quizá esperaba solo un “qué interesante idea”. “¡Qué planteamiento!” “Súper, ¡qué gran esfuerzo!” Ego que tiene uno siempre.

No, no conocía de talleres, no tenía intención de ir a talleres, no que no necesitara mi novela uno, ni idea, el caso es que me la estaba llevando por la libre. Sólo supe con el tiempo que existió el taller de mi amigo Rubén Soto del que salieron Toscana, Montes, Parra, Valdés, Ramón, hasta Ramos, creo. Brillantes todos. Nunca me hubiera hallado ahí, creo. Ni me hubieran invitado. Eran camaradas ellos entre sí. Otro tema.

Con el tiempo me encontré con Argentina Argelia Santa Ana, brillante mujer, que me ayudó muchísimo con la primera novela, me dio muchas observaciones, ideas, agradabilísimo trabajar con ella. Siempre apoyando, siempre positiva. No me cobró, creía en mi proyecto. Hasta que ya no pudo ayudarme. Fue natural, Pero siempre me animó sobre que estaba haciendo las cosas bien. 

Después gente notable, uno de ellos, veterano amigo en este Facebook, me llenó de confianza al leer esa mi primera novela, larguísima, tanto que me sugirió quitarle 40,000 palabras. Cosa que hice, por supuesto. Soy muy necio, hasta cierto punto.

Luego siguió otra amiga de CDMX, otra mujer brillante, quien me orientó, le dio una reeditada a mis primeros tres libros, porque para 2002-2008, ya llevaba tres libros, dos novelas seguidas de 190,000 palabras y un libro de 26,000. 

Y así se han hecho esos 31 libros, libro tras libro, miles de palabras tras miles de palabras, unas tras otras.

El tema es que así sigo. Cada edición profesional cuesta dinero. Son meticulosas. Son detallistas. Son excelentes.

Sí, pero por eso hay que ver qué hace el verdadero editor. Muchas ocasiones lo que hacemos es solo corrección de estilo. 

¿Te imaginas lo que me costaría escribir al tener la obligación de ser editado cada uno de mis libros?

Para eso, para eso, existen las editoriales. Sí, pienso que los autopublicados en el pecado llevamos la penitencia. No las vemos, no nos ven. Hay muchas personas que quieren estar dentro. Hay muchas que nunca querrán estar. Muchos nunca podrán estar.

Hay que entender ¿en dónde reside la labor del editor profesional? ¿Hasta donde interviene en tu libro? 

Y así llegamos a las preguntas de siempre.

¿Qué tan “terminado” está tu libro? ¿Qué tanto tu editor modificará tu libro? ¿Qué tanto aceptarás sus sugerencias?

Y eso me lleva a esas preguntas que siempre me hago…

¿Cómo escribo? Se siente mi voz, ¿poco, mucho, suficiente, deficiente?

¿Cómo es mi ortografía-gramática? Correcta, justa, bueno, en esa no tengo muchos problemas.

¿Cómo es mi redacción? Mmm, a veces pienso que la gente sabe de lo que hablo, a veces detallo de más, como en mi primera novela, a la que un contacto que tengo en Facebook que denominó a mi novela, hace 20 años, como “churrigueresca”, quizá por el exceso de detalles, pero no recuerdo que la haya leído. Yo lo hubiera sabido, yo sabía a quién se la vendía. Yo controlaba eso. Ventaja de autopublicado.

¿Cómo es mi congruencia de ideas? Ah, esa es complicada de responder. El orden, congruencia, suficiencia, delicia.

¿Cómo es mi contenido? Trascendente, intrascendente, valioso… sepa. Eso solo el lector después de leerlo.

Bueno, algo se ha de responder en estas imágenes, la de los sellos, la de las páginas que puse anoche del libro de “La labor del editor, el arte, el oficio, y el negocio de la edición” coordinado por Peter Ginna, en el capítulo 9. “Sólo necesita un poquito de trabajo - Sobre la edición de contenido” de George Witte.

Ya me externé demasiado. A la otra hago una conferencia, un video motivacional, un TikTok, un congreso, un simposium, un seminario, un taller, o nos tomamos un café.

Pasen lindo día.






1010. Le dije que me besara y dijera adiós. No lo hizo , sufrí en la eternidad....

Así mi amor...

Mi amor por ti era grande, pero asimétrico...

el que tuvieras la mitad de mi edad no fue lo que me metió

mis miedos. 

lo que me metio miedo de ti, fue eso, la falta de los tuyos propios, tus miedos...

pero descubriste que no te quería, que porque eras la dueña de la nave, pensaste, que te mentía.

No sé mentir y aquí estoy, como dijo Asimov, esperando solo en este astropuerto, solo a que llegue el transporte a Tierra... y sin ti y sin nadie... 

Yo me lo busqué

Yo me lo encontré.

Allá mis problemas terrestres regresarán, pero serán más tratables que esa asimetría, 

una que va más allá de las dimensiones, una que va más allá de la imaginación...

Buscaré a alguien que sí tenga miedos de mis miedos.

Y así, Fobos y Deimos vuelan sobre mi cabeza como lo han hecho toda la vida por Marte...  

y Deimos es el Terror, y Fobos, el de los Miedos... te digo... 

La mitad de Fobos, eso buscaré...

Yo me lo encontraré....

1009. Pensé que sí era políglota, eso me dijeron, pero cuando nos besamos, sus muchas lenguas… /// Escrito por Luis Eduardo García, Monterrey, NL. Mexico, Todos los derechos reservados.

Las malas lenguas

las buenas lenguas

tu lengua

la mía

una sola

con ferocidad

con delicia

con delirio

y alrededor de nosotros

en el suelo

decenas de pecados

que ya ni nombre tienen

pero no importan

solo importa tu lengua

en la mía

luchando

peleando

deseando

y lo que sigue

sobre todo

lo que sigue y seguirá

todo este cuarto, 

se llenará de pecados

y no importará...

1008. Sí, puse “Café orgásmico” en vez de “orgánico”, el problema es que se nos acabó todo… /// Por Luis Eduardo García, Monterrey, México. Todos los derechos reservados, etc.

 Y yo estuve 

cerca de la explosión

de tu ser 

y traté de describirlo

en mil colores

en mil estrellas

en mil dimensiones

pero al verte

entendí con claridad

eso no fue nada

te saliste a otros pluriversos

y fuiste feliz

solo me dijiste...

no sé qué sientas, 

pero es impresionante 

lo que estoy sintiendo

y así pensé que 

me quedé muy corto

eran los colores 

las diez mil estrellas

en diez mil dimensiones

así que creo que

todo lo que piensas

que ella siente

lo que sea

multiplicalo por diez...

y tal vez, solo tal vez

tengas razón...


1007. El holograma se paró. ¿A dónde? A apagarte. ¿A mí?, ¡el holograma eres tú! Nunca fui yo. /// Por Luis Eduardo García Derechos reservados etc.

Si todo es reflejo de holograma,

significa que alguien lo hizo

es entonces dios el supremo técnico

es como el alfarero?

cómo es el caso de que el holograma

se pregunta cómo 

se hacen

los hologramas...

y porqué en este mundo

de hologramas

existe el mal holograma

que le sucede al buen holograma

y el dios supremo técnico de hologramas

solo dice

los tiempos de dios de hologramas

son hologramas perfectos

solo yo, holograma máximo

sé porqué hologramáticamente hago

las hologramicas cosas...

he dicho.

1006. Todo lo que me rodea se habla entre sí, y no es paranoia, sí me odian, hasta mi cafetera... ///


La vida es complicada III


Mi cafetera tuvo un disgusto,

se cansó de mi exigencia con el café.

se fue a quejar con el refrigerador

este ya no abre,

hablaron con el sistema de vigilancia, 

la puerta tampoco abre,

hablaron con el cel, 

la pantalla menos abre,

y aquí estoy esperando 

a que llegue el primer humano

y se entienda con la cafetera,

porque a mi no me habla, 

porque conmigo, tuvo un disgusto...


1005. Mi impresora 3D ya creó mi copia, creo. Pero no recuerdo si él me imprimió a mí o yo a él. ///

Yo pensé que eras una copia, 

pero tú me dijiste que yo lo era, 

fuimos a pedir una tercera opinión,

y ella nos confirmó, 

que sí, éramos copias.

y así, las los tres copias

vamos en busca del original...

y ya vamos ochocientas diez...